LA EDUCACIÓN
OBLIGATORIA: UN
PROYECTO
Y UNA REALIDAD SOCIAL
QUE ES PRECISO LLENAR
DE CONTENIDOS Y DE
PRACTICAS
PEDAGÓGICAS
ADECUADAS.
Las tradiciones crean hábitos que tienden a hacerlas pervivir más allá del
tiempo en
que tuvieron sentido y vigencia, convirtiéndolas en obsoletas.
Para aclarar los criterios que hay que respetar, es preciso, en una sociedad
democrática, tolerar y establecer procedimientos de discusión y diálogo
para llegar a propuestas razonables
El currículum que se adopte tiene que responder a los intereses globales de
un modelo de ser humano y de sociedad y apoyarse en las razones del
mayor peso.
A la educación obligatoria le compete la educación general
En la misma dirección, John LOCKE en 1693 en sus Pensamientos sobre la
educación, recomendaba tener en cuenta el hecho de que el niño y el
adolescente son seres con muchas faces que considerar.
La difusión de la cultura, la educación social o moral, por ejemplo, no
competen únicamente a las escuelas.
El cultivo de la escritura, por ejemplo, o el proporcionar una visión
científica del mundo, si no lo hacen las escuelas, es menos probable que
lo hagan otros agentes en las condiciones en que puede hacerse durante
la escolarización.
La escolaridad obligatoria tener un propósito propio que defender para
hacer algo mejor a la sociedad en aquello que creamos debe ser
mejorado.
La especialización educativa de las escuelas
Hablamos en otro apartado acerca de cuatro grandes grupos de
aspiraciones que orientan a la escolarización moderna.
Nos referimos a la inserción de los sujetos en la cultura para que se la
apropien; el extender los saberes y el hacerlos accesibles a todos.
La educación general exige la oportuna conjunción de medios
pedagógicos diversos.
Descargar

La educación obligatoria: un proyecto y una