El Espíritu
Santo
¿Qué es el Espíritu Santo?
El Espíritu Santo es Dios, es la tercera Persona de la
Santísima Trinidad, que procede del Padre y del Hijo.
Es Señor y dador de vida.
Habló por los profetas.
Da vida a la Iglesia y la hace santa.
¿Qué es el Espíritu Santo?
Los enunciados sobre la Trinidad en sus formulaciones a
manera de catecismo son casi incomprensibles para el
hombre actual y suscitan tergiversaciones casi inevitables
(Karl Rahner).
Pablo llega a la ciudad de
Éfeso.
Encontró a algunos discípulos y
les preguntó:
“¿Recibisteis el Espíritu Santo”
Le contestaron:
“Pero si nosotros no hemos
oído decir siquiera que haya
Espíritu Santo”
(Hechos 19,2)
Dios está presente y actúa en
nuestras vidas a través de una
fuerza que no violenta, a la que
denominamos Espíritu Santo.
EL ESPÍRITU SANTO EN EL PLAN DE SALVACIÓN DE DIOS
• Dios crea el universo por amor.
• Con la intención de comunicarse con el
hombre.
• Para hacer al hombre partícipe de la vida
divina.
• Jesucristo es la revelación definitiva de
Dios.
• En Jesucristo obtenemos la salvación
definitiva (esa vida divina).
Dios habla a los
seres humanos.
Palabra de Dios
Dios actúa
conforme a un plan.
Sabiduría de Dios
Dios envía una
misteriosa fuerza
motriz.
Espíritu de Dios
Dios actúa a través de dos manos: el Hijo y el Espíritu
EL HIJO
EL
ESPÍRITU
-Se hace visible en Jesús de Nazaret.
-En un lugar geográfico y en un tiempo concreto.
-Se revela como Palabra y mensaje.
-Pasa haciendo el bien, muere y resucita, y
después de Pascua derrama su Espíritu sobre la
Iglesia y el mundo.
-Es invisible.
-Es interior a nosotros.
-Lo nombramos a través de símbolos: viento, soplo,
fuego, paloma.
-Es enviado a todos los pueblos, a todos los
lugares, a todos los tiempos.
-Está presente en toda la humanidad.
-Desde dentro mueve a personas y pueblos.
-En la historia de la salvación se nos da el
Dios uno, que en forma absolutamente
singular, inconfundible, insustituible llega
donde estamos nosotros y nosotros lo
recibimos como tal.
-En tanto Dios llega como salvación al centro
más íntimo de la existencia de cada hombre
lo llamamos Espíritu Santo.
-En tanto se nos manifiesta en Jesucristo, lo
llamamos Hijo.
- En tanto ese Dios, que como Espíritu e Hijo
llega así a nosotros, es el fundamento y
origen inabarcable de todo, lo llamamos
Padre.
La palabra Espíritu
procede del griego
“pneuma” y del hebreo
“ruah” y significa aire
en movimiento, viento,
aliento.
Significa aliento vital,
fuerza vital, principio
de vida.
El espíritu es el poder vital de Dios, su
presencia viva y vivificadora en el mundo.
El espíritu de Dios actúa el la creación.
Génesis 1,2:
“La tierra estaba informe y
vacía; la tiniebla cubría la
superficie del abismo,
mientras que el espíritu (el
viento) de Dios se cernía
sobre la faz de la tierra”.
Crea de la nada el universo
y transforma el caos el
orden.
El Espíritu Santo como “dador
de vida” es el que posibilita el
despliegue del universo a partir
del bing bang, el comienzo de
los procesos nucleares en las
estrellas, la formación de
nuestro sistema planetario, la
aparición de la vida sobre la
tierra y la evolución de los seres
humanos.
Dios se hace presente en cada
partícula de cada uno de los más
de cien millones de galaxias que
componen el Universo conocido.
El Espíritu creador se hace
presente en cada flor, en cada
pájaro, en cada ser humano, en
cada quásar y en cada partícula
atómica, siempre más cercanos a
los entes que éstos a sí mismo,
habilitándolos para ser y devenir.
El espíritu de Dios actúa en el hombre.
Génesis 2,7:
“El Señor Dios modeló al
hombre del polvo del
suelo e insufló en su nariz
aliento de vida; y el
hombre se convirtió en
ser vivo”
• Dios oferta la amistad al hombre de tú a tú.
• En un momento de la historia, estando la
especie humana preparada, se produjo la
llamada divina dentro del espíritu humano.
• Dios le había insuflado su Espíritu.
• Es la presencia del “Espíritu de Dios” en el
interior del hombre lo que lo hace posible.
• Dios se hace presente en el interior del
psiquismo individual.
• El Espíritu de Dios apela en su interior a cada
hombre para aceptarlo o rechazarlo.
Somos templo del
Espíritu Santo
Estamos configurados de fábrica
con la aplicación que nos permite
comunicarnos con Dios en el
Espíritu.
Permite recibir la llamada de Dios
y responder a la ella.
Pero usar o no la aplicación
depende ya de nuestra voluntad.
Dios vive en el corazón de los hombres,
los mueve, los estimula, los llama a la
acción o les comunica la paz y la
tranquilidad.
El hombre se encuentra animado, es
decir, fundado y desbordado por el
Espíritu de Dios.
Somos seres habitados, animados y
enriquecidos por el Espíritu de Dios.
El Espíritu Santo es la presencia activa de
Dios en nuestra interioridad.
En nosotros existe una dimensión de
eternidad, de relación con el
Trascendente.
“¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y
tan nueva, tarde te amé!
Y ves que tú estabas dentro de mí y yo
fuera, y por fuera te buscaba; y deforme
como era, me lanzaba sobre estas cosas
hermosas que tú creaste. Tú estabas
conmigo mas yo no lo estaba contigo. Me
retenían lejos de ti aquellas cosas que, si
no estuviesen en ti, no serían. Llamaste y
clamaste, y rompiste mi sordera; brillaste y
resplandeciste, y fugaste mi ceguera;
exhalaste tu perfume y respiré, y suspiro
por ti; gusté de ti, y siento hambre y sed;
me tocaste, y me abrasé en tu paz.”
San Agustín
Israel espera que el
Espíritu Santo se
derramará de forma total
y completa sobre el
futuro Mesías.
Y al final de los días
derramará Dios su
Espíritu sobre todos.
El Espíritu Santo habló por los profetas
-En la antigua Alianza, Dios llenó a hombres y
mujeres del Espíritu Santo para que alzaran
su voz a favor de Dios y prepararan la llegada
del Mesías.
-Escogió hombres y mujeres dispuestos a
consolar, guiar y amonestar a su pueblo en
nombre de Dios.
-Fue el Espíritu Santo el que habló por boca
de Jeremías, Ezequiel y los demás profetas.
-Juan el Bautista fue el último profeta.
Marcos 1,10:
“Apenas salió del agua,
vio rasgarse los cielos y
al Espíritu que bajaba
hacia él como una
paloma”
Hechos 1,8:
“Recibiréis la fuerza del
Espíritu Santo”.
Hechos 2,4 :
“Se llenaron todos de Espíritu
Santo”.
Jesús nos promete que nos
va a enviar el Espíritu
Santo.
El Espíritu de Dios se va a
derramar sobre nosotros.
Esto sucede en
Pentecostés.
Y en la confirmación.
¿Qué es “recibir el Espíritu”?
• ¿Qué es el Espíritu Santo?
• La comprensión de lo que significa el Espíritu Santo
sólo puede hacerse a partir del Antiguo Testamento
• AT: Dios está presente de modo activo en el mundo,
pero nadie puede ver su rostro, ni es posible ofrecer
una imagen suya
• ¿Cómo expresar entonces esa presencia activa de
Dios? El Antiguo Testamento utiliza la idea de
viento, de aliento, de soplo.
¿Qué es “recibir el Espíritu”?
• En hebreo la palabra ruah significa viento, soplo,
respiración
• Y también se usaba para hablar del espíritu del
hombre y del espíritu de Dios
• El viento o soplo era símbolo del Espíritu creador
que se cernía sobre las aguas
– Genesis 1,2: “la tierra estaba informe y vacía; la tiniebla
cubría la superficie del abismo, mientras que el espíritu
(ruah) de Dios se cernía sobre la faz de las aguas”
¿Qué es “recibir el Espíritu”?
• Y el soplo es también el símbolo del poder de
Dios que crea el hombre
– Génesis 2,7: “Entonces el Señor Dios modeló al
hombre del polvo del suelo e insufló en su nariz el
aliento de la vida; y el hombre se convirtió en un ser
vivo”.
• La palabra hebrea “ruah” en griego es “pneuma”
y en castellano “espíritu”
Espíritu Santo
• “Espíritu Santo” o “Espíritu de Dios” es la forma de
expresar en el Antiguo Testamento la presencia vital,
dinámica y creadora de Dios en el mundo
• Es el poder divino que todo lo crea, lo conserva, lo
dirige y lo conduce.
• Es como el viento: esta ahí, lo notamos, produce
efectos, pero no lo vemos con nuestros ojos
Recibir el Espíritu Santo
• En la época de los patriarcas todas las personas
piadosas y justas tenían el Espíritu de Dios
• Cuando Israel pecó Dios restringió el Espíritu
limitándolo a unas personas escogidas: los profetas:
– Números 27,18 se dice refiriéndose a Josué que en él
“está el Espíritu”;
– en Jueces 3,10 se dice que “el espíritu de Yavhé vino sobre
él”, expresión que, con leves variaciones, se repite en
Jueces 6, 34; 11,29; 13,25, etc.
Recibir el Espíritu Santo
• Con la muerte de los últimos profetas (Zacarías y
Macarías) se entendió que se había extinguió el Espíritu,
a causa del pecado de Israel.
– Desde entonces se creía que Dios hablaba únicamente por el
eco de su voz, un pobre sustitutivo.
• Tiempo de Jesús: esperanza de que, en cualquier
momento, el Espíritu volviera a actuar de modo decisivo
• Bautismo de Jesús: “en cuanto salió del agua vio que los
cielos se rasgaban y que el Espíritu, en forma de paloma,
bajaba a él” (Marcos 1,10).
Recibir el Espíritu Santo
• Con Jesús se vuelve a reanudar la serie de mensajeros de
Dios, que de nuevo el Espíritu de Dios actúa en el mundo,
en la persona de Cristo
• Pero en el caso de Jesús no se trata de un profeta más:
Jesús es el Hijo de Dios, por lo que la presencia del
Espíritu en Jesús es particularmente especial
• Dios se ha revelado y comunicado en Jesús de Nazaret de
una vez y para siempre, de modo definitivo, pleno y
completo, por lo que Cristo habló y actuó en lugar de
Dios, mostrando su verdadero rostro.
Recibir el Espíritu Santo
• Después de la resurrección el Espíritu va a
transmitirse a los seguidores de Jesús
• La plenitud del Espíritu no debía permanecer
únicamente en el Mesías, sino que se debía
comunicar al pueblo Mesiánico
• Jesús prometió esa efusión del Espíritu
• Pentecostés es el momento histórico clave en esta
primera efusión del Espíritu
• Luego los apóstoles con la imposición de manos
también hacían que se recibiera el Espíritu
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