Día de la convivencia escolar, la buena
convivencia.
El trato, el buen trato, el lenguaje nos hace
coordinar nuestras vivencias; deseos, sentimientos
y acciones. La coherencia común a nuestra
historia, con todo nos permite un modo de vida.
Al revisar nuestra historia, nuestra historia de
vida, aparece Jesús. La importancia de la alegría
que experimentamos por estos días radica en la
presencia de Jesús en nuestras vidas, su presencia
en la historia de este colegio. Reconocerlo a él, es
reconocer su presencia en la historia del hombre.
Desde ello podemos generar entonces nuestro
propio vivir. Vivimos lo que generamos desde
nuestro propio vivir (Humberto Maturana), desde
nuestro modo de vida. Jesús presente hoy, desde
su acción amorosa nos da el impulso para generar
un vivir y un convivir que evite el mal trato, sino
que genere el buen trato. Sin exigencias.
En ese momento aparece el otro como otro yo, ese
prójimo legitimado, a quien respetamos y valoramos
con sus diferencias, debilidades y fortalezas; en su
intimidad y espíritu como Jesús – hombre que vivió y
convivio con nosotros, y era Dios.
“Quien quiera vivir con dignidad y plenitud no tiene
otro camino más que reconocer al otro y buscar su
bien”. (Exhortación apostólica EVANGELII GAUDIUM,
SANTO PADRE FRANCISCO).
Para hacerlo bien necesitamos de la reflexión, desde la
espiritualidad de este colegio y en coherencia con
nuestro proyecto educativo. Celebremos la buena
convivencia, desde una mirada cristiana.
Reflexión Capellán Colegio Valle del Aconcagua,
miércoles 23 de abril 08.15 horas, Día de la
Convivencia Escolar. Alumnos 8° a IV medio.
EL VALOR DE
CONVIVENCIA
DESDE MIRADA CRISTIANA
P. ANTONIO ALVES
CVA
¿QUÉ ES LA CONVIVENCIA?
 “Se
denomina convivencia al hecho de
compartir o vivir con otras
personas.
La
convivencia
se
desprende de la esencia del ser
humano, que es la sociabilidad, es
decir la facultad de vivir en sociedad,
de compartir con otros sujetos y
estructurar la vida social de modo que
la socialización y la convivencia sean
armónicas”.
LA CONVIVENCIA EXIGE:
CUANDO HABLAMOS DE CONVIVENCIA DEBEMOS
CONSIDERAR
QUE
ESTA
EXIGE
EL
ESTABLECIMIENTO DE NORMAS EXPLÍCITAS.
 NORMAR LA CONVIVENCIA TIENE COMO FIN
LOGRAR LA ARMONÍA.
 Por ejemplo: “En una empresa puede convenirse
previamente que nadie fumará dentro del lugar
de trabajo o almorzará en un espacio que sea
fuera del comedor o espacio reservado para tal fin”.

LA CONVIVENCIA EXIGE:
“En el caso de la escuela, las normas de
convivencia pueden establecer que está
prohibido dentro del espacio de la escuela tirar
papeles al suelo, golpear a un compañero o
gritar en el patio cuando los demás están en
clases”.
 En nuestras casas, también hay reglas que todos
deben conocer. Por ejemplo, “la ropa sucia debe
dejarse en el canasto dispuesto para ese fin, y no
simplemente tirada en el suelo del baño”.
 Estas reglas aprendidas y asimiladas desde
pequeños, facilita la convivencia social.

MIRADA CRISTIANA
 Jesús
es un ejemplo vivo para
nosotros porque debemos aprender a
convivir con todos, por encima de
sus defectos, ideas y modos de ser.
Debemos aprender de Él a ser
personas abiertas, con capacidad de
amistad, dispuestos siempre a
comprender y a disculpar.
MIRADA CRISTIANA
 Es
necesario hacer ejercicio de la
convivencia. Pues la convivencia es
básicamente vivir con otros, diferente
a mí.
 Santo Tomás señala la importancia de esa
virtud particular -que encierra en sí otras
muchas-, que ordena «las relaciones de los
hombres con sus semejantes, tanto en los
hechos como en las palabras».
MIRADA CRISTIANA
 En
la convivencia diaria cuando las
palabras y los gestos no son amables,
las relaciones se tornan desagradables
y hasta insoportables.
 Desde la fe cristiana no nos está
permitido faltar contra algo fundamental en
la convivencia humana: el respeto por el
otro.
 Este respeto tiene su origen en el amor.
“Amar a Dios sobre todas las cosas y al
prójimo como a ti mismo”.
MIRADA CRISTIANA
 El
que falta en lo mas mínimo con su
compañero, debe ser inmediatamente
llamado la atención. Y hasta debe ser
sancionado dependiendo de la falta
cometida.
 Tienes que aprender a disentir de los otros,
cuando sea necesario, pero jamás faltarle el
respeto y ser antipático.
MIRADA CRISTIANA
Ser
cordial y amable favorece
inmensamente en la construcción
de una convivencia armoniosa y
pacífica.
La amistad nos permite crear
vínculos que nos hacen sentir
amigos más que colegas o
compañeros de estudio.
MIRADA CRISTIANA
El que no sabe convivir respetuosamente con
los otros, siempre que puede y no se encuentra
bajo la mirada de alguna autoridad, actúa con
desprecio hacia la virtud de la convivencia y
atenta contra la dignidad del otro que debe ser
respetado por sobre todo.
 “El cristiano debe hacer examen para ver cómo
son sus reacciones ante las molestias que toda
convivencia diaria suele llevar consigo”.

MIRADA CRISTIANA


La convivencia requiere respeto, y el respeto
lleva a poner en práctica la caridad. Y el que vive
la caridad siempre está dispuesto a ayudar el otro a
crecer y no causarle daño.
El cristiano cuando entiende eso, pasa a ser
comprensivo y esta a la vez me lleva a comprender
que la caridad y el respeto está por sobre los
defectos y limitaciones humanas.
MIRADA CRISTIANA

Finalmente, no se puede olvidar que en la
convivencia diaria, la comunicación es
fundamental,
pues
una
buena
comunicación lleva a construir relaciones
integradoras que fortalece la persona
establece vínculos de amistad. Por otro
lado, una mala comunicación: indirecta,
confusa e irónica, genera conflicto y
desintegra las relaciones.
MIRADA CRISTIANA
 Hoy
día impera las redes sociales, una
forma de comunicar virtualmente, que al
invés de fortalecer las relaciones humanas,
lastimosamente,
está
dañando
la
integridad de las personas, poniendo en
riesgo la convivencia. Nadie tiene
derecho, de forma deshonesta y
anónima manchar la honra de orto
persona. Una sana convivencia tiene en
alta consideración el otro.
MIRADA CRISTIANA
 El
hecho de pertenecer o venir de una
familia cristiana y, estudiar en un colegio
católico, estamos obligados a ser
bondadosos, a cuidar a cualquier
precio la dignidad, libertad y el
derecho del otro de ser como es, como
sus virtudes y defectos.
 El diferente a mí, no es un obstáculo para
convivir pacíficamente, sino enriquece la
convivencia y la hace más dinámica y
entretenida.
Descargar

EL VALOR DE CONVIVENCIA DESDE MIRADA CRISTIANA