Dones del Espíritu Santo
Retiro de Pentecostés
2015
Juan 20. 19-23
Al atardecer de ese mismo día, el primero de la semana, estando
cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos,
por temor a los judíos, llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos,
les dijo: "¡La paz esté con ustedes!".
20 Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los
discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor.
21 Jesús les dijo de nuevo: "¡La paz esté con ustedes!
Como el Padre me envió a mí,
yo también los envío a ustedes".
22 Al decirles esto, sopló sobre ellos
y añadió:
"Reciban el Espíritu Santo.
19
23
Los pecados serán perdonados a
los que ustedes se los perdonen,
y serán retenidos a los que ustedes
se los retengan".
Hechos 1. 3-8
Después de su Pasión, Jesús se manifestó a ellos dándoles numerosas
pruebas de que vivía, y durante cuarenta días se les apareció y les habló del
Reino de Dios.
4 En una ocasión, mientras estaba comiendo con ellos, les recomendó que no
se alejaran de Jerusalén y esperaran la promesa del Padre: "La promesa, les
dijo, que yo les he anunciado.
5 Porque Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el
Espíritu Santo, dentro de pocos días".
6 Los que estaban reunidos le preguntaron: "Señor, ¿es ahora cuando vas a
restaurar el reino de Israel?".
7 Él les respondió: "No les corresponde a ustedes conocer el tiempo y el
momento que el Padre ha establecido con su propia autoridad.
3
8
Pero recibirán la fuerza del
Espíritu Santo que
descenderá sobre ustedes,
y serán mis testigos en Jerusalén,
en toda Judea y Samaría, y hasta
los confines de la tierra".
Dones del Espíritu Santo
Sabiduría
 Entendimiento
 Consejo
 Fortaleza
 Ciencia
 Piedad
 Temor de Dios

Invitado especial …
Catequesis del Papa Francisco. Abril 2014.
Sabiduría - ¿qué es?





No se trata meramente de la
sabiduría humana, no es fruto del
conocimiento y la experiencia
Nosotros tenemos dentro, en
nuestro corazón, al Espíritu Santo;
podemos escucharlo o, podemos no
escucharlo.
Si escuchamos al Espíritu Santo, Él
nos enseña este camino de la
sabiduría, nos regala la sabiduría
Sabiduría es ver con los ojos de Dios,
sentir con los oídos de Dios, amar
con el corazón de Dios, juzgar las
cosas con el juicio de Dios.
Todos nosotros podemos tenerla.
Ejemplo de Sabiduría
Una madre, en su casa, con los
niños, que cuando uno hace una
cosa, el otro piensa otra, y la pobre
madre va de un lado a otro, con los
problemas de los niños.
 Y, cuando las madres se cansan y
gritan a sus hijos ¿esto es sabiduría?
¿Regañar a los niños es sabiduría?
 ¡No!

En cambio, cuando la madre toma
al niño y lo regaña dulcemente y
le dice: "Pero, esto no se hace, por
eso... ", y se lo explica con tanta
paciencia, ¿esto es sabiduría de
Dios?
 ¡Sí! Eso es lo que nos da el
Espíritu Santo en la vida

Ejemplo de Sabiduría
En el matrimonio, los dos
cónyuges -el marido y la mujerse pelean y luego no se miran o,
si se miran, se miran con la mala
cara: ¿esto es la sabiduría de
Dios?
 ¡No!

En cambio, si se dice: "ya pasó
la tormenta, hagamos las
paces", y comienzan a ir
adelante en paz: ¿esto es
sabiduría?
 ¡Si!. es el don de la sabiduría.


No se aprende: Es un don del
Espíritu Santo
Que es Sabiduría
Sabiduría es lo que hace el Espíritu Santo en
nosotros para que nosotros veamos todas
las cosas con los ojos de Dios.
 No es sabiduría cuando nosotros vemos la
cosa según nuestro gusto o según la
situación de nuestro corazón, con amor o
con odio, con envidia. Este no es el ojo de
Dios.

¿Cómo tener sabiduría?
La sabiduría viene de la intimidad con
Dios, de la relación íntima que
nosotros tenemos con Dios, de la
relación de hijos con el padre.
 El Espíritu Santo cuando tenemos
esta relación nos da el don de la
sabiduría.
 Cuando estamos en comunión con el
Señor, el Espíritu Santo es como si
transfigurase nuestro corazón y le
hiciera percibir todo su calor y su
predilección”.

Hombres y mujeres sabios(as)
El corazón del hombre sabio en este
sentido tiene el gusto y el sabor de
Dios.
 ¡Qué importante es que en nuestras
comunidades haya cristianos así!
 Todo en ellos habla de Dios y se
convierte en un signo hermoso y vital
de su presencia y de su amor.
 Y esta es una cosa que no podemos
improvisar, que no podemos obtener
de nosotros mismos: es un don que
Dios da a los que se hacen dóciles al
Espíritu Santo

Pidamos el don de la Sabiduría
Pidamos el don de la
sabiduría de Dios que
nos enseña a mirar con
los ojos de Dios, a
sentir con el corazón
de Dios, a hablar con
las palabras de Dios.
 Con esta sabiduría,
vamos adelante,
construimos la familia,
construimos la Iglesia y
todos nos santificamos.

Reflexión - Sabiduría

Recuerdo alguna situación en que he
visto a otras personas actuando
sabiamente, reaccionando como lo haría
Dios, hablando como hablaría Dios.
¿quiénes? … ¿cuándo?

Recordemos aquellos momentos
complicados en que nosotros hemos
salido adelante en paz. Aquellas
situaciones que al mirarlas en
perspectiva, miramos, sentimos y
hablamos como lo haría el Señor. Con
sabiduría
Reflexión - Sabiduría

Recordemos también aquellos momentos en
que otras personas han actuado
egoístamente y claramente no es cómo Dios
hubiera actuado

¿Qué situaciones recuerdo en que yo he
actuado violentamente sin paz y que al
recordarlas me dejan con un sabor extraño,
desasosiego, inquietud y que causaron
problemas a otros?.
ENTENDIMIENTO
¿De qué estamos hablando?





No se trata aquí de la inteligencia humana,
de la capacidad intelectual de la cual
podemos ser más o menos dotados.
Es, en cambio, una gracia que sólo el
Espíritu Santo puede infundir y que suscita
en el cristiano la capacidad de ir más allá
del aspecto externo de la realidad y
escrutar las profundidades del pensamiento
de Dios y de su designio de salvación.
Nos hace entender las cosas como las
entendió Dios, como las entiende Dios,
con la inteligencia de Dios.
Porque uno puede entender una situación
con la inteligencia humana, con prudencia, y
está bien.
Pero, entender una situación en
profundidad como la entiende Dios es el
efecto de este don
¿Qué es entendimiento?
El don del entendimiento está estrechamente
relacionado con la fe.
 Cuando el Espíritu Santo habita en nuestro
corazón e ilumina nuestra mente, nos hace
crecer día a día en la comprensión de lo que
el Señor ha dicho y hecho.
 Jesús le dijo a sus discípulos: “yo les
enviaré el Espíritu Santo y él les hará
entender todo lo que yo les he
enseñado”.

Entender las enseñanzas de Jesús,
entender su Palabra, entender el
Evangelio, entender la Palabra de Dios.
 Uno puede leer el Evangelio y entender
algo, pero si nosotros leemos el
Evangelio con este don del Espíritu
Santo, podemos entender la
profundidad de las palabras de Dios.

Ejemplo en el Evangelio
Lucas relata que después de ser testigos de la muerte
en la cruz y la sepultura de Jesús, dos de sus
discípulos, decepcionados y tristes, se van de
Jerusalén y vuelven a su aldea llamada Emaús.
 Mientras están en camino, Jesús resucitado se une a
ellos y empieza a hablarles, pero sus ojos, velados por
la tristeza y la desesperación, no son capaces de
reconocerlo.
 Jesús camina con ellos, pero ellos estaban tan tristes,
tan desesperados que no lo reconocen.
 Pero cuando el Señor les explica las Escrituras, para
que entiendan que Él debía sufrir y morir para luego
resucitar, sus mentes se abren y en sus corazones se
reaviva la esperanza.

Pidamos el don del entendimiento
Y esto es lo que hace el Espíritu
Santo con nosotros: nos abre la
mente, nos abre para entender
mejor, para entender mejor las
cosas de Dios, las cosas
humanas, las situaciones, todas
las cosas.
 ¡Es importante el don del
entendimiento para nuestra vida
cristiana!
 Pidámoslo al Señor, que nos dé a
todos nosotros este don para
entender cómo entiende Él las
cosas que suceden, y para
entender, sobre todo, la palabra
de Dios en el Evangelio

Reflexión – Entendimiento

Recordemos esos momentos que en
oración, leyendo las escrituras,
pareciera que todo nos cuadra. Se
hace la luz en nuestro interior y
demos gracias por este don del
espíritu.
Reflexión – Entendimiento

Recordemos también aquellos aspectos
cuando orgullosos de nuestro saber
humano queremos y creemos abarcarlo
todo con nuestro intelecto, separados de
Dios y como prontamente llega un
momento en que nos rendimos. Hay cosas
que solo se explican con
la ciencia y el entendimiento
divino.

¿Qué aspectos de nuestra vida
se desarrollan sin la presencia
de Dios?
CONSEJO
Consejo. ¿De qué se trata?
Sabemos cuánto es importante,
sobre todo en los momentos
más delicados, el poder contar
con las sugerencias de personas
sabias y que nos quieren.
 Ahora, a través del don del
consejo, es Dios mismo, con el
Espíritu Santo, que ilumina
nuestro corazón, para hacernos
comprender el modo justo de
hablar y de comportarse y el
camino a seguir

Mociones de Dios
En el momento en el cual lo recibimos y lo
acogemos en nuestro corazón, el Espíritu Santo
comienza inmediatamente a hacernos sensibles a
su voz y a orientar nuestros pensamientos,
nuestros sentimientos y nuestras intenciones
según el corazón de Dios.
(Son las “mociones”)
 Al mismo tiempo, nos lleva siempre más a dirigir
la mirada interior sobre Jesús, como modelo de
nuestro modo de actuar y de relacionarnos con
Dios Padre y con los hermanos.
(¿Qué haría Cristo en mi lugar?)

Discernimiento Espiritual
El consejo, es entonces el don con el cual el Espíritu
Santo hace que nuestra conciencia sea capaz de
hacer una elección concreta en comunión con Dios,
según la lógica de Jesús y de su Evangelio.
(Discernimiento Espiritual)
 Y de este modo, el Espíritu nos hace crecer
interiormente, nos hace crecer positivamente, nos
hace crecer en la comunidad.
 Nos ayuda a no caer en posesión del egoísmo y del
propio modo de ver las cosas.
(Tentaciones del Mal Espíritu)
 El Espíritu nos ayuda a crecer y también a vivir en
comunidad.

La Oración
La condición esencial para conservar
este don es la oración.
 Es tan importante la oración, rezar.

◦ Rezar las oraciones que todos nosotros
sabemos desde niños.
◦ También rezar con nuestras palabras.
◦ Rezar al Señor: Señor ayúdame,
aconséjame, ¿qué tengo que hacer ahora?
Y con la oración hacemos lugar para
que el Espíritu venga y nos ayude en
aquel momento, nos aconseje sobre lo
que nosotros debemos hacer.
 Jamás olvidar la oración, jamás.
 Nadie se da cuenta cuando nosotros
rezamos en el autobús, en la calle:
oramos en silencio, con el corazón.
Aprovechemos estos momentos para
rezar. Rezar para que el Espíritu nos dé
este don del consejo.

¿Qué quieres de mi Señor?
En la intimidad con Dios y en la escucha de su Palabra,
poco a poco dejamos de lado nuestra lógica personal,
dictada la mayor parte de las veces por nuestra cerrazón,
por nuestros prejuicios y nuestras ambiciones, y en cambio,
aprendamos a preguntar al Señor: ¿cuál es tu deseo?
¡Pedirle consejo al Señor! Y esto lo hacemos con la
oración.
 "No se preocupen de cómo
van a hablar o qué van a
decir: lo que deban decir
se les dará a conocer en
ese momento, porque no
serán ustedes los que
hablarán, sino que el
Espíritu de su Padre
hablará en ustedes".
(Del Evangelio de Mateo)

Consolaciones y desolaciones

Cuando seguimos los consejos del Buen Espíritu,
sentimos luz, paz, alegría, confianza, ganas de seguir
el camino de Jesús, de amar más, de servir a otros
con alegría: CONSOLACION

Cuando nos dejamos llevar por el consejo del Mal
Espíritu, sentimos turbación, oscuridad,
dudas, miedos, ganas de amar menos
y mayores deseos egoístas de hacer
todo para mi, surge también la pena
y la confusión, no seguimos la voluntad
de Jesús, sino que mis propios anhelos:
DESOLACIÓN
Reflexión - Consejo
Recordemos aquellos momentos en
que he sentido paz y consolación ... El
buen espíritu actuando. ¿Cuándo? …
¿Cómo?
 En estos momentos me siento cerca de
Dios? … ¿en qué lo noto?

Reflexión - Consejo
Recordemos aquellos momentos en que
me he sentido turbado, desolado (a).
 ¿Cuándo? … ¿porqué? … ¿cómo salí de ese
estado?

Trabajo en grupos
¿cuál es la novedad de lo expuesto?
 ¿qué cosas importantes encontré en mi
reflexión personal y que me gustaría
compartir?

FORTALEZA
Fortaleza. ¿De qué se trata?
El Señor viene siempre a sostenernos en nuestra debilidad y
esto lo hace con un don especial: el don de la Fortaleza
 Hay momentos difíciles y situaciones extremas en las cuales el
don de la Fortaleza se manifiesta de modo extraordinario,
ejemplar.
 Es el caso de aquellos que tienen que afrontar experiencias
particularmente duras y dolorosas, que perturban su vida y la de
sus seres queridos.
 Pensemos en aquellos hombres y en aquellas mujeres que llevan
una vida difícil, luchan por llevar adelante la familia, educar a los
hijos, pero esto lo hacen porque está el Espíritu de la Fortaleza
que los ayuda

¿cómo actúa?





Cuántos hombres y mujeres, de los cuales no conocemos el nombre,
honran nuestro pueblo, honran nuestra iglesia porque son fuertes, fuertes
en el llevar adelante su vida, su familia, su trabajo, su fe.
Pero estos hermanos y hermanas nuestros son santos, santos cotidianos,
santos escondidos, en medio de nosotros.
Tienen precisamente el don de la Fortaleza para llevar adelante su deber
de personas, de padres, de madres, de hermanos, de hermanas, de
ciudadanos.
¡Agradezcamos al Señor por estos cristianos que tienen una santidad
escondida, pero es el Espíritu dentro que los lleva adelante!
Y nos hará bien pensar en esta gente, si ellos hacen esto, si ellos pueden
hacerlo ¿por qué yo no? Y pedirle al Señor que nos dé el don de la
Fortaleza.
Pidamos el don de Fortaleza
A veces podemos estar
tentados de dejarnos vencer
por la pereza o peor, por el
desaliento, sobre todo de
frente a las fatigas y a las
pruebas de la vida.
 En estos casos, no perdamos el
ánimo, invoquemos al Espíritu
Santo para que, con el don de
la Fortaleza, pueda aliviar
nuestro corazón y comunicar
nueva fuerza y entusiasmo a
nuestra vida y a nuestro
seguimiento de Jesús

Reflexión - Fortaleza

Recordemos aquellos momentos
angustiantes en que inexplicablemente
salimos adelante impulsados por el espíritu,
cuando resurgen las esperanzas, cuando las ganas
de vivir vuelven a nuestro interior. Dios es vida y
nos regala la fuerza para vivirla en plenitud

¿Cuándo recuerdo haber vivido situaciones
complejas, superadas por la fortaleza?

Recorro la vida de personas conocidas que salen
adelante ante los problemas de un modo
inexplicable. Ayudadas por Dios

Por ambas situaciones doy gracias al Señor
Reflexión - Fortaleza

Recordemos también aquellos
momentos en que nos faltan las
fuerzas, en que queremos solucionar
las cosas solos. Cuando nos
endiosamos y finalmente terminamos
por comprender que nuestra fragilidad,
nuestra humanidad necesita de este
don maravilloso que es la fortaleza del
Señor
CIENCIA
Encontrar a Dios en todas las cosas

Cuando se habla de ciencia, el pensamiento va
inmediatamente a la capacidad del hombre de
conocer siempre mejor la realidad que lo
circunda y de descubrir las leyes que regulan la
naturaleza y el universo.

Pero la ciencia que viene del Espíritu Santo no
se limita al conocimiento humano: es un don
especial que nos lleva a percibir, a través de la
creación, la grandeza y el amor de Dios y
su relación profunda con cada criatura.

Cuando nuestros ojos son iluminados por el
Espíritu Santo, se abren a la contemplación de
Dios, en la belleza de la naturaleza y en la
grandiosidad del cosmos, y nos llevan a
descubrir cómo cada cosa nos habla de Él,
cada cosa nos habla de su amor.
La Creación



En el primer capítulo del Génesis, en el relato de la
Creación al final de cada jornada, está escrito: “Dios vio
que era cosa buena”. Pero si Dios ve que la creación es
una cosa buena y una cosa bella, también nosotros
tenemos que tener esta actitud: de ver que la creación es
cosa buena y bella.Y con el don de la ciencia, por esta
belleza, alabamos a Dios, agradecemos a Dios por
habernos dado ¡tanta belleza!.
Y cuando Dios terminó de crear al hombre no dijo “vio
que era cosa buena”, dijo que era “muy buena”, nos
acerca a Él.Y a los ojos de Dios nosotros somos lo más
bello, lo más grande, lo más bueno de la creación.
El don de la ciencia nos pone en profunda sintonía con
la Creación y nos hace partícipes de la limpidez de su
mirada y de su juicio.Y es en esta perspectiva que
logramos captar en el hombre y en la mujer el culmen de
la creación, como cumplimiento de un designio de amor
que está impreso en cada uno de nosotros y que nos hace
reconocernos como hermanos y hermanas.
Actitudes equivocadas
La creación no es una propiedad, que
podemos gobernar a voluntad; ni
mucho menos, es una propiedad de sólo algunos
pocos: la creación es un regalo, es un don
maravilloso que Dios nos ha dado, para que lo
cuidemos y lo utilicemos en beneficio de todos,
siempre con gran respeto y gratitud.
 Debemos cuidar la creación, es un don que el
Señor nos ha dado, para nosotros, ¡es el regalo de
Dios a nosotros!
 Nosotros somos custodios de la creación, pero
cuando nosotros explotamos la creación,
¡destruimos el signo de amor de Dios!

Actitudes equivocadas





Destruir la creación es decir a Dios:
“no me gusta, esto no es bueno”.
¿Y qué te gusta a ti? Me gusto a mí mismo: ¡éste es
el pecado!
La custodia de la creación es precisamente la
custodia del don de Dios.
Y también es decir al Señor: “gracias, yo soy el
dueño de la creación. Pero para hacerla seguir
adelante yo no destruiré jamás tu don”.
Y esta debe ser nuestra actitud con respecto a la
creación. Custodiarla, porque si nosotros
destruimos la creación, la creación nos destruirá.
No olviden esto.





Una persona simple, a la cual le gustaban
tanto las flores y él cuidaba estas flores dijo:
- debemos custodiar estas bellas cosas que
Dios nos ha dado. La creación es para
nosotros; para que nosotros la
aprovechemos bien. No explotarla,
custodiarla porque …
Dios perdona siempre …
Nosotros seres humanos, hombres
y mujeres, perdonamos algunas
veces, Y otras no perdonamos.
“Pero la naturaleza, no perdona
jamás y si tú no la cuidas, ella te destruirá”.
Pidamos el don de Ciencia
Esto debe hacernos pensar y
pedir al Espíritu Santo: este
don de la ciencia para
entender bien que la creación
es el más hermoso regalo de
Dios.
 Que Él ha dicho: esto es
bueno, esto es bueno, esto es
bueno y este es el regalo para
lo más bueno que he creado,
que es la persona humana.

Reflexión
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

¿Encuentro a Dios en todas las cosas y
personas? … ¿Cómo se nota?
¿Cuál es mi experiencia con la naturaleza? …
¿Qué siento ante ella?
¿En qué se nota que yo estoy por el cuidar el
entorno natural?
¿Qué he hecho para ello?
¿Qué estoy haciendo por el cuidado de la
Creación?
¿Qué puedo hacer para cuidarla mejor?
Reflexión
¿Qué situaciones cercanas he vivido de
destrucción de la naturaleza?
 ¿Dónde recuerdo haber sido testigo de
cómo luego de haber pasado a llevar a la
naturaleza hemos tenido que sufrir de la
destrucción natural de lo construido por
el hombre?

ESPÍRITU DE PIEDAD
¿De qué se trata?

No es tener compasión por alguien, tener
piedad del prójimo, sino que indica
nuestra pertenencia a Dios y nuestro
profundo vínculo con Él, un vínculo que
da sentido a toda nuestra vida y nos
mantiene unidos, en comunión con Él,
incluso en los momentos más difíciles y
atormentados.
Espíritu de Piedad
Bautismo en el Jordán. ´”Este es mi hijo
amado”
 Sentimiento de hijo amado del Padre y de
que los otros son sus hermanos
 Pietas – Espíritu filial. Amor de Padre y
de hijo
 Lo contrario: Impiedad. Impius – Impío
(quien no reconoce a Dios como su
Padre. No reconoce a los otros como sus
hermanos

En la actualidad
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
Piedad = SOLIDARIDAD
Consecuencia de sentirse
hermanos, hijos del mismo Padre
Impiedad = dureza de corazón,
amor desmedido por nosotros
mismos
Alcanzar el éxito sobre los
cadáveres de los demás
Impiedad =
COMPETITIVIDAD
Oración de Piedad
Padre Nuestro
 Reconocemos a Dios Padre
 Pedimos en plural para nosotros, hermanos

Reflexión
Reflexionemos sobre nuestra filiación al
Padre. De los momentos que en nuestras
vidas nos sentimos hijos regalones de Dios.
 Demos gracias por esos momentos.
 Recordemos aquellos momentos en que nos
hemos conmovidos por la necesidad de
nuestros hermanos, cuando la solidaridad
ha brotado espontáneamente
 Demos gracias al Espíritu por ese
maravilloso regalo del don de la piedad.

Reflexión

Reflexionemos también por los momentos
en que se nos ha endurecido el corazón y
no he visto en los otros a un hermano
sino a un competidor al que hay que
aplastar. ...

Pidámosle al Señor nos regale más de este
don de piedad y que aumente en nosotros
un corazón solidario.
TEMOR DE DIOS
¿De qué se trata?


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

Esto no significa tener miedo de Dios:
¡no, no es eso!
Sabemos bien que Dios es Padre y
que nos ama y quiere nuestra
salvación y siempre perdona:
¡siempre!
¡Así que no hay razón para tener miedo de Él!
El temor de Dios, en cambio, es el don del Espíritu que
nos recuerda lo pequeños que somos delante de Dios y
de su amor, y que nuestro bien consiste en
abandonarnos con humildad, respeto y confianza
en sus manos.
¡Esto es el temor de Dios: este abandono en la bondad
de nuestro Padre que nos quiere tanto!
En los brazos del Padre
Cuando el Espíritu Santo toma morada en
nuestro corazón, nos da consuelo y paz, y nos
lleva a sentir como somos, es decir, pequeños,
con aquella actitud - tan recomendada por Jesús
en el Evangelio – de quien pone todas sus
preocupaciones y sus esperanzas en Dios y
se siente envuelto y apoyado por su calor y
protección, ¡igual que un niño con su papá!
 Y es éste el sentimiento: es lo que el Espíritu
Santo hace en nuestros corazones: nos hace
sentir como niños en los brazos de nuestro
papá.
 Es precisamente ante la experiencia de nuestras
limitaciones y de nuestra pobreza, cuando el
Espíritu Santo nos consuela y nos hace sentir que
la única cosa importante es ser guiado por
Jesús en los brazos de su Padre.

EL amor y la misericordia de Dios
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
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Es por eso que necesitamos tanto este
don del Espíritu Santo.
El temor de Dios nos hace tomar
conciencia de que todo viene de la gracia
y que nuestra verdadera fuerza reside
sólo seguir al Señor Jesús y dejar que el
Padre puede derramar sobre
nosotros su bondad y su
misericordia.
Abrir el corazón para que la bondad y la
misericordia de Dios lleguen a nosotros.
Esto hace el Espíritu Santo con el don del
temor de Dios: abre los corazones.
Corazón abierto para que el perdón, la
misericordia, la bondad, las caricias del
Padre lleguen a nosotros.
Porque nosotros somos hijos
infinitamente amados
Dios nos ama

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Cuando somos colmados por el temor
de Dios, entonces estamos llevados a
seguir al Señor con humildad, docilidad
y obediencia.
Pero esto no con una actitud resignada y
pasiva, incluso con lamento, sino con el
estupor y la alegría, la alegría de un hijo
que se reconoce servido y amado por el
Padre.
Por lo tanto, ¡el temor de Dios no nos hace cristianos tímidos,
remisivos, sino que genera en nosotros coraje y fuerza!
¡Es un don que nos hace cristianos convencidos, entusiastas, que
no se quedan sometidos al Señor por miedo, sino porque están
conmovidos y conquistados por su amor!
Ser conquistados por el amor de Dios: ¡y esta es una cosa bella!
Dejarse conquistar por este amor de Papá: ¡que nos ama tanto!
Nos ama con todo su corazón.
El pecado
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
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

Pero, ¡estemos atentos, eh! porque
el don de Dios, el don del temor
de Dios es también una “alarma”
frente a la pertinacia del pecado.
Cuando una persona vive en el mal,
cuando blasfema en contra de Dios,
cuando explota a los otros,
cuando los tiraniza,
cuando vive solamente para el dinero, para la vanidad o el poder o el
orgullo, entonces el Santo temor de Dios nos pone en alerta: ¡atención!
Con todo este poder, con todo este dinero, con todo tu orgullo, y con
toda tu vanidad, ¡no serás feliz!
Nadie puede llevarse consigo al otro mundo ni el dinero, ni el poder, ni
la vanidad, ni el orgullo: ¡nada!
Solamente podemos llevar el amor que Dios Padre nos da, las caricias
de Dios aceptadas y recibidas por nosotros con amor.
Y podemos llevar lo que hemos hecho por los otros.
¡Atención, eh! No pongan esperanza en el dinero, en el orgullo, en el
poder, en la vanidad: ¡esto no puede prometernos nada!
Pidamos el don del Temor de Dios

Pidamos al Señor la
gracia de unir nuestra voz
a la de los pobres, para
acoger el don del temor
de Dios y podernos
reconocer, junto a ellos,
revestidos por la
misericordia y el amor de
Dios, que es nuestro
Padre, nuestro papá.
Reflexión
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
Recordemos esos momentos
en que nos sentimos inquietos, en que
hay algo en nuestra conciencia que nos
hace estar temerosos, en que el Espíritu
nos está avisando con ese temor que
podemos estar ofendiendo al Padre.
Demos gracias por ese don de
percatarnos a tiempo de nuestras
ofensas.
Recordemos la emoción sentida después
de confesarnos.
Demos gracias por eso.
Reflexión
Recordemos también aquellos
momentos en que arrogantes seguimos
nuestro camino sin preocuparnos de
cómo nuestra vida puede no estar en
resonancia con los deseos del Padre.
 Cómo no nos importa a veces eso. ...
 Pidamos al Espíritu nos regale con ese
don de sentir un santo temor de
ofender al Padre, el don de respetarlo,
... porque es Dios.

Trabajo en grupos
¿cuál es la novedad de lo expuesto?
 ¿qué cosas importantes encontré en mi
reflexión personal y que me gustaría
compartir?

Los Dones del
Espíritu Santo
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Dones del Espíritu Santo