por Kaila Dietrichson
Había una vez,
Un rey que tenía una hija y
ella estaba muy obstinada.
Ella siempre tenía que
tener la última palabra. El
rey le dijo a la gente que su
hija necesitaba un esposo,
pero él necesitaba hacer
que ella se estuviera
callada. Muchos
pretendientes querían
tratar pero todos eran
azotados y desterrado
cuando no podían con la
princesa.
En una casa con tres
hermanos en una granja, los
hermanos mayores
decidieron que debían ir al
castillo. El hermano tercero
dije que él iría también
porque el bosque era muy
interesante y el castillo era
hermoso. También, era
probable que el castillo
tendería trabajo. Los
hermanos mayores no le
gustaban su otro hermano
mucho pero su padre dijo
que ellos debían traerlo.
Entonces, los tres hermanos
se fueron al castillo.
Después de que caminaron parte de camino, el hermano tercero, que se llama Cinderlad,
le dijo,
¨¡Mira lo que encontré!¨
¨¿Qué ha encontrado?¨
¨¡He encontrado una carámbano! Hola, carámbano.¨
¨¡Hola! ¿Cómo estas, señor?¨ dijo el carámbano.
Per y Paul, los hermanos mayores, estaban muy sorprendidos. ¨¿Lo habla?¨ Cinderlad no
le importa. ¨¡Bien, gracias, carámbano! ¿Y usted?¨
¨Bien, pero soy solitario. ¿Puedes llévame contigo?¨
¨¡Por supuesto! No tengo nada mejor que hacer, lo voy a llevar conmigo.¨ Y así lo hizo.
Cuando habían caminando más, Cinderlad se detuvo otra vez.
¨¡Mira lo que encontré!¨ Cinderlad dijo.
¨¿Qué?¨
¨Una toalla.¨
¨Cinderlad, no es una toalla, es un trapo sucio. ¿Lo hace hablar
como el carámbano?¨
¨¡Sí!¨ dijo la toalla y los hermanos mayores gritaron en sorpresa
otra vez.
¨¡Hola, toalla! ¿Quieres venir con nosotros?¨
¨¡O, eres un hombre muy simpático! Sería maravilloso.¨
¨Cinderlad, eres extraño,¨ dijo los hermanos mayores.
¨ No tengo nada mejor que hacer, lo voy a llevar conmigo.¨ Y
continuaron.
Más tarde, Cinderlad gritó otra
vez, ¨¡Mira que lo encontré!¨
Los hermanos no se interesaron y
se molestaron. ¨¿Qué, Cinderlad,
ahora qué?¨
¨¡Es una roca sucia pero es brillante
debajo de la suciedad!¨
¨¡No nos importa, Cinderlad! Esta
muy sucia, simplemente déjala!¨
dijeron los hermanos y siguieron
caminando.
¨ No tengo nada mejor que hacer,
lo voy a llevar conmigo,¨ le dijo
felizmente Cinderlad y él siguió.
Una y otra vez Cinderlad se
detuvo y recogió cosas
extrañas que incluyeron
cuernos de cabra que le dijeron
que habían escapado de una
bruja. También Cinderlad
encontrado una rosa blanca y
ese es muy raro.
Cuando ellos llegaron al
castillo, no se sorprendieron al
saber que Per y Paul fueron
azotados por la princesa.
Entonces, el rey llamó a
Cinderlad. El rey vio que
Cinderlad era más pequeño y
estaba seguro de que no lo
lograría tampoco. Pero el rey
estaba equivocado.
¨¡Hola, princesa! Hace calor aquí, ¿no?¨
¨Tal vez debería refrescarse a fuera,¨ la princesa dijo cansadamente.
¨Eso esta bien, tengo una cosa perfecta,¨ y Cinderlad puso el carámbano a su
cabeza.
¨Usted se va a mojado todo,¨ la princesa dijo.
¨ Sí, pero yo tengo una cosa para ese predicamento, también,¨ respondió Cinderlad
y saco el trapo.
¨Su trapo está muy sucio,¨ dijo la princesa.
¨No es un problema. Toalla, límpiese.¨ Y la toalla obedecido.
La princesa estaba sorprendida. ¨¿Es brujería?¨
¨No, pero esto sí lo es ¨ y sacó los cuernos de cabra.
¨¿Cómo sabe?¨
¨¡Ellos me lo dijeron!¨
¨¡Sí, es verdad!¨ dijeron los cuernos.
¨¡Oh! Es muy extraño- no me gusta mucho.¨
¨¿Esto te hará más feliz?¨ y saco la rosa blanca.
¨Sí, es hermosa, pero es muy frágil también.¨
¨Pero esto no lo es,¨ y Cinderlad saco la roca.
¨¡Esta muy sucia!¨ contestó la princesa.
¨¡Un momento! ¿Toalla, por favor?¨ y la toalla hizo que la
roca brillara otra vez.
¨¡Oh!¨ La princesa se
sorprendió mucho con la
belleza del diamante
¨Es-¨
Cinderlad interrumpió.
¨¿Quieres casarte conmigo?¨
Y la princesa se ruborizó y no
pudo responder.
Y esa es la historia de como un
hermano menor, ganó la
princesa y la mitad del reino.
El fin.
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El hombre que hizo a la princesa sin habla