Introducción al
profeta Oseas
I. Nombre y el hombre
El nombre Oseas viene de la raíz verbal que
significa “salvación”.
El profeta se identifica como hijo de Beeri y se
le conoce como “el primer profeta de la gracia”.
Oseas era un ciudadano del norte, de Israel, y
predicaba con todo corazón, puesto que
predicaba a su propio pueblo.
La nota central del mensaje de Oseas era que el
pecado no es tanto contra la ley de Dios, sino
contra su amor.
II. Fecha
Las profecías de Oseas suelen fecharse entre
los años 760 al 715 a.C.
III. Método y propósito
El método del profeta es a través de sus
propias experiencias personales (1-3) y por
medio de mensajes proféticos (4-14).
El propósito es enseñar que Jehová salvará
un remanente fiel de Israel.
IV. El libro
El tema de este libro es un serio testimonio
contra el Reino del Norte, debido a su apostasía
contra el pacto y la difundida corrupción de su
moral, tanto pública como privada. El propósito
del autor es convencer a sus compatriotas de
que se arrepientan y vuelvan contritos al seno
de su paciente y siempre amante Dios. Tanto la
amenaza como la promesa se presentan desde
el punto de vista del amor del Señor a Israel,
como sus muy queridos hijos y como sus
esposa del pacto.
V. Bosquejo general
I. El entrenamiento del profeta, 1:1-3:5
A. Su vida hogareña símbolo del castigo y de la
restauración de la nación, 1:1-2:1
B. Su tragedia doméstica, una revelación del amor
redentor de Dios, 2:2-23
C. Su trato con Gomer, una orden y una
revelación, 3:1-5
II. La enseñanza del profeta, 4:1-14:19
A. La corrupción nacional y sus causas, 4:1-6:3
B. La corrupción nacional y su castigo, 6:4-10:15
C. El amor del Señor, 11:1-14:9
VI. El problema de Gomer
Ha sido tema de grandes discusiones la
dificultad creada por la orden de Dios de
contraer matrimonio con una mujer adúltera.
¿Ordenaría Jehová a un santo varón que hiciera
lo que le estaba expresamente prohibido o
vedado a los sacerdotes y a todos los
ciudadanos de Israel en general? (cp. Lv 21:7,
14).
VI. El problema de Gomer
C.T. Francisco maneja cuatro posibles
interpretaciones.
1. Dios ordenó al profeta que se casara con
una mujer que vivía entonces una vida mala
(1:2). En contra de esta opinión está el hecho
de que es difícil concebir que Dios le ordenara a
un profeta que se casara con una mujer de esa
índole. Además la palabra hebrea para
describirla tendría que ser singular y no plural,
como aparece en el texto (1:2 “mujer de
fornicaciones”).
VI. El problema de Gomer
2. Este matrimonio de Oseas y Gomer
realmente no se verificó, sino que toda la
historia es una alegoría que Oseas usó para
ilustrar la relación entre Israel y Jehová. Sin
embargo, ésto no excluye la dificultad moral.
VI. El problema de Gomer
3. La mujer en el capítulo 3 no es Gomer.
Gomer permaneció fiel aunque idólatra. Oseas
trajo una mujer mala a su hogar, apartándola de
sus amantes para mostrar cómo Dios haría
separación entre Israel y sus pecados. Hay
algo que objetar a esta teoría, y se encuentra en
3:1. A Oseas se le ordena que ame a una mujer
pecadora como Jehová ha amado a Israel,
aunque se ha vuelto a otros dioses. El paralelo
sólo puede ser Gomer que ha dejado a Oseas
para marcharse con otros amantes.
VI. El problema de Gomer
4. El casamiento fue una realidad y Gomer era
pura cuando se casó. El plural “fornicaciones”
significa que era una idólatra; había dejado a
Dios para adorar a los ídolos y era por lo tanto
“una adúltera espiritual”. Después del
casamiento, su adulterio espiritual la condujo al
pecado físico y abandonó a Oseas y a sus hijos.
VI. El problema de Gomer
Walter C. Kaiser en Toward an OT Theology
propone lo siguiente:
“Debemos reconocer que, desde que el
nombre de ella (Gomer) y el de su padre (Diblaim)
aparecen con un espacial significado, y desde que
toda la historia aparece en una estricta prosa
narrativa, debemos objetar inmediatamente la
interpretación alegórica o visionaria. Considerando
nuestro entendimiento de la gramática del pasaje,
Gomer no era una “adúltera o prostituta” cuando
Oseas se casó con ella, y por supuesto sus hijos no
nacidos no eran “hijos de fornicación”, sino hasta
que ellos nacieron y recibieron “la señal de afrenta”
en sus nombres por es estilo de vida perdido de su
madre.
Introducción al
profeta Amós
I. Nombre y el hombre
El nombre Amós viene de la raíz verbal que
significa “pesado” o “persona que carga”.
El profeta se identifica como oriundo de Tecoa,
un pequeña aldea situada a unos 8 kms al
sudeste de Belén.
Amós era hombre de campo y describe su
profesión con varias expresiones. En 1:1 dice
que es “pastor de ovejas pintas”; y en 7:14 dice
que cuida bueyes y además recoge higos
silvestres (otras traducciones dicen que
“cultiva sicómoros”). (El sicómoro es un árbol moráceo de
Egipto, de hojas parecidas a las de la morera y frutos comestibles
semejantes al higo. Higuera loca).
I. Nombre y el hombre
Amós era un concienzudo estudiante de los
libros de Moisés, pues su estilo muestra una
fuerte influencia del Pentateuco. Sin embargo,
nunca disfrutó de las ventajas de una
educación formal en una de las “escuelas
proféticas” como las que sostenían Samuel,
Elías o Eliseo ni fue jamás oficialmente ungido
para un ministerio profético (7:14).
Al llamado de Dios (o “al rugido del león”, 3:8),
Amós abandonó su hogar en Judea como un
mero laico para proclamar un mensaje hostil en
la orgullosa capital del Reino del Norte, sin
contar con autorización profética o rabínica.
I. Nombre y el hombre
Amós, carente de un rango profético, desafió el
prejuicio de un público efraimita para llevar
adelante fielmente la misión encomendada por
Dios. Hombre de firmes (“pesadas”)
convicciones y voluntad de hierro no pudo ser
desviado de su propósito ni siquiera por el más
alto funcionario de la jerarquía samaritana.
II. Fecha
Las profecías de Amós suelen fecharse entre
los años 760 al 755 a.C. En 8:9 se menciona un
eclipse que ocurrió en 763 a.C., el a5 de junio.
Así que, el comienzo del ministerio profético de
Amós lo podemos situar en el año 760 a.C.
III. Método, propósito y tema
El método del profeta es por medio de
mensajes proféticos.
El propósito es interpretar el juicio que
vendrá sobre Israel.
El tema es la justicia de Dios.
IV. Puntos de contacto con el
Pentateuco
1. Amós 2:7, “El hijo y su padre se llegan a la
misma joven”: es aparentemente una referencia
a la prostitución religiosa, expresamente
prohibida en Dt 27:20. Es correcto inferir que
estas leyes tuvieron que haber sido
sancionadas mucho antes de la época de Amós
para que adquirieran el peso de una infracción
desde la antigüedad.
IV. Puntos de contacto con el
Pentateuco
2. Amós 2:8, “sobre las ropas empeñadas se
acuestan”: Amós está recordando Ex 22:26,
donde prohíbe quedarse durante la noche “con
ropas empeñadas” (cp. Dt 24:12, 13).
3. Amós 2:12 se refiere a la consagración de los
nazarenos, regulación que sólo se encuentra en
Nm 6:1-21.
4. Amós 4:4 menciona el diezmo “cada tres
días”, especificación ordenada por el Señor en
Dt 14:28 y 26:12, que establece que el diezmo
del producto de los granjeros debía
almacenarse y ponerse a disposición del Señor.
IV. Puntos de contacto con el
Pentateuco
5. Amós 4:5, “ofreced sacrificios... Con pan
leudado”, supone que esta práctica era
prohibida por la ley, prohibición registrada en
Lv 2:11 y 7:13.
V. Bosquejo general
I. El juicio de Jehová contra las
naciones, 1:1-2:16
A. Preludio: el día de la ira está cercano, 1:1-2
B. Juicio contra naciones vecinas y paganas, 1:3-2:3
C. Juicio contra las naciones del pacto, 2:4-16
II. Maldades de Israel y advertencias de
Dios, 3:1-6:14
A. El juicio es inevitable debido a la depravación de
Israel, 3
B. El desafío de Dios a los buscadores de placeres, 4
C. Lamentación y llamado final, 5
D. Condenación de los miembros de las clases
sociales más elevadas: buscadores de placeres
al exilio, 6
V. Bosquejo general
III. Cinco visiones del destino de Israel,
7:1-9:10
A.
B.
C.
D.
E.
F.
Langostas (restringida), 7:1-3
Fuego (restringida), 7:4-6
Plomada de albañil (todo plano), 7:7-9
Interludio: encuentro con Amasías, 7:10-17
Tardía fruta de verano: fin próximo, 8:1-14
Destrucción de Bet-el, 9:1-10
IV. Promesas de restauración, 9:11-15
A. Preliminar: la era del Nuevo Testamento, 9:11-12
B. La consumación milenial, 9:13-15
VI. Teología
De una manera muy clara, Amós vio al señor
como el Soberano Dios que rige toda la tierra.
No solamente fue el liberador de Israel de
Egipto y de los amorreos (2:9-10), sino también
condujo un “éxodo adicional” para los filisteos
de Caftor y a los arameos de Kir; éstos,
juntamente con los etíopes fueron favorecidos
por el Señor (9:7). Consecuentemente, todas
las naciones han de encontrar sus normas de
justicia en el Señor.
VI. Teología
Toda nación que fracasa en vivir de acuerdo a
estas normas será condenada y castigada, no
por sus propios “dioses”, sino por el único y
verdadero Dios, Jehová de los ejércitos.
La lista de las divinas acusaciones es revelada
por Amós. 1. El barbarismo guerrero de
Damasco (1:3-5) y Amón (13-15); 2. El
esclavismo y brutalidad de Filistea (6:8) y Tiro
(9-10); la hostilidad edomita contra su
“hermano” Jacob (11-12); la profanación de la
tumba de un rey edomita por parte de Moab
(2:1-3); 5. El menosprecio de la ley por parte de
Judá (2:4-5); 6. El desvío moral de Israel (6-16).
VI. Teología
Todas las naciones deben aprender
rápidamente que las normas de la sociedad y
del gobierno son puestas por el carácter y la ley
del Señor, quien marca los patrones de
conducta por los cuales una sociedad se ha de
regir.
VI. Teología
Este “Señor de la Historia” es el Soberano por
su “derecho de creación”. En tres himnos,
Amós celebra la grandeza de “aquel que forma
los montes y crea el viento, y anuncia al hombre
su pensamiento” (4:13, cp. 5:8-9; 9:5-6). Pero el
Señor es más que el Creador: es el controlador
de la historia y del destino del hombre.
Pero el Señor ha hecho más que actuar en la
historia: ¡Él ha hablado! ¡Ha rugido el león! Y
cuando él lo hizo, Amós, su profeta, fue
impulsado a profetizar (3:8).
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03 – Una introducción al profeta Oseas