Versos de Mercedes Aurora Blanco
de su libro “La estación del frio”
(premio Federico Muelas)
Creación de
Ángel Diez Azcárate
Voz: Mercedes Pérez
AVANCE AUTOMÁTICO
(Imágenes sincronizadas con voz y texto)
Lleva a nadie y va a nunca el tren que cada noche descarrila en mis sueños.
Mi otoño está sentado en la sala de espera del invierno, desolado vestíbulo del gozo, hollado por
los besos desbocados de estíos alentando bienvenidas.
Por las ventanas rotas de la aurora, el aire siega soledades mustias, carcomidos fantasmas……
hospedados en el andén del tiempo, donde mueren de olvido los adioses.
Sembradas en la tierra, como serpientes vivas sin cabeza, las vías se retuercen recorriendo el
vacio de la sombra sin ojos en dirección al mar, talado por la sed de los viajeros sin nombre y
sin retorno.
Detrás de los cristales sucios, de amaneceres indecisos, duermen todas las vidas sin vividas,
cuerpos nuevos de hombres……..
pechos de madres vírgenes de edades imprecisas que una noche, lejana todavía, también verán
las lunas, rotas de soledad, tras el espasmo de la ventanilla.
Después de hoy, mañana será nunca, y en el furgón de cola, el farol rojo nos mentirá
el penúltimo trayecto al cenital aliento de los montes…..
socavados al humo de la máquina, enlutando las alas de la tarde arrebolada de horizontes
rojos y bravos, dormitando su trapío como los dioses negros, señores de la dehesa.
Pasa el tren, igual que un toro herido, bramando su penúltima agonía.
En su vientre la noche se avarima al amparo infeliz de la memoria.
Recuerdo que te besé en tercera y el corazón tan joven me llovía gaviotas en los senos, fuegos
estremecidos en el vientre transparente e inédito.
La máquina silbó: fin de trayecto y se acabó el billete y el amor.
Ahora ya no hay pitidos asustando mi madurez traspuesta ni relojes sin saetas, mintiendo las
demoras…..
ni repique acerado de campanas, provocando latidos en los labios en marcha, en el estribo.
Descarriladas lunas engaitadas en los raíles de una vía muerta, están pidiendo trenes por
sus noches, los trenes que partían descalabrando nieblas….
rompiendo lejanías imposibles, más allá del abrazo, detrás de los cristales.
A tumbos rueda mi presencia y parte del lecho donde expira la agonía….
la estación olvidada, en las hebras de sombra de los túneles ciegos.
Suicida de balastro, aventurera derribada de edades y de olvidos, ….
viajera sin retorno a soledades, huyo de
la memoria a la querencia abandonada al
vértigo del tiempo.
Mercedes Aurora Blanco: de su libro
“La estación del frio”
Premio Federico Muelas
[email protected]
Descargar

Diapositiva 1 - PPSs de Ángel