Moonlight Sonata
Siéntate Cómodamente y Disfruta de La Bellísima
Sonata Claro de Luna
(y aprende algo sobre la vida de su autor: Ludwig Van Beethoven)
¿Quién no ha tenido en la vida
momentos de intenso dolor?
¿Quién no ha tenido, en algún
momento de su vida,
el deseo de darse por vencido?
Gate of Alcalá, Madrid
¿Quién no se ha sentido
solo… extremadamente solo
y tenido la sensación de haber
perdido toda esperanza?
Tower of Belem, Lisbon
Ni siquiera la gente famosa, rica e importante está exenta
de tener momentos de soledad y profunda amargura.
Notre Dame
Paris
Eso fue exactamente lo que pasó con uno de los más importantes
compositores de todos los tiempos, Ludwig Van Beethoven, quien nació
en Bonn, Alemania en 1770, y murió en Viena, Austria en 1827.
Beethoven atravezaba uno de esos
sombríos momentos y estaba muy triste
y deprimido por la muerte de un
príncipe alemán, quien era su
benefactor y era, a la vez, como un
segundo padre para él.
Rathaus
Vienna
El joven compositor sufría de una enorme falta de afecto.
Su padre era un borracho que lo golpeaba.
Murió de alcoholismo en plena calle.
Brandenburg Gate
Berlin
Su madre murió muy joven. Su hermano biológico nunca le ayudó y, sobre
todo, sentía que su enfermedad iba empeorando. Los síntomas de sordera
empezaron a afectarlo, convirtiéndolo en una persona nerviosa e irritable.
Suleiman’s Mosque
Istanbul
Beethoven solo podía oír utilizando una especie de cuerno. Siempre llevaba
consigo un cuaderno, en donde la gente podía escribirle y comunicarse con
él, pero no tenían paciencia para eso, ni él para leer sus labios.
Sacré Coeur
Paris
Dándose cuenta que nadie le entendía ni quería ayudarle, Beethoven se encerró
en sí mismo, evitando a la gente. De ahí se ganó la fama de ser un misántropo.
Por todas estas razones, el compositor cayó en una profunda depresión, incluso
hasta preparó su testamento, diciendo que quizá sería mejor para él, suicidarse.
Tower Bridge
London
Pero, como no hay niño que por Dios que sea olvidado, la mano salvadora que
Beethoven necesitaba vino a través de una joven mujer ciega, que vivía en el
mismo edificio que él, y que una noche le dijo, gritando a sus oídos:
“Daría cualquier cosa por ver la luz de la luna”
Parliament
Brussels
Escuchándola a ella... Beethoven rompió a llorar.
Después de todo... ¡él podía ver !
Después de todo... ¡podía componer música y escribirla sobre papel!
Church
of Our Lady before Tyn
Prague
De repente, un fuerte deseo de vivir
invadió a Beethoven
y lo llevó a componer una de las más
hermosas piezas
de música de todos los tiempos: “Sonata
Clarao de Luna”
Cathedral
Cologne
En el tema central de la sonata, la melodía imita y reproduce los pasos lentos
de gente, posiblemente del mismo Beethoven y de otras personas llevando el
atáud del príncipe alemán, su amigo, patrón y benefactor.
Parliament
Budapest
Observando el cielo, plateado por la luz la luna, y
recordando a la joven mujer ciega, Beethoven parece
preguntar por las razones de la muerte de su querido
amigo y entra en ua profunda y enriquecedora
meditación.
Lisbon
Algunos estudiosos de la música dicen que las notas que se repiten
insistentemente, en el tema central del primer movimiento de la sonata,
podrían ser las sílabas de la palabra “Warum? Warum?”
(¿por qué... ¿por qué?...) o alguna otra palabra alemana de similar
significado.
St. Peter’s Square
Vatican
Años después de superar su angustia, su tristeza y su dolor, vino la incomparable
“Oda de la Alegría” de la Novena Sinfonía, su obra magna: Con ello se coronaba
la obra de un extraordinario compositor. Beethoven dirigió personalmente el
estreno de la Novena Sinfonía, en 1824, estando ya completamente sordo...
Pero pudo escuchar el aplauso de un público emocionado.
Coliseum
Rome
Uno de los músicos de la orquesta, gentilmente giró a Beethoven
para que pudiera ver la sala y a los asistentes, llenos de emoción y
alegría; dando eufóricos aplausos y ondeando sus sombreros.
Se dice que “La Oda de la Alegría” expresa la gratitud de Beethoven
a la vida y a Dios, por no haberse suicidado.
St. Mark’s Square
Venice
Y todo esto gracias a esa joven mujer ciega, quien le inspiró el deseo de
trasladar, en notas musicales, la luz de la luna: los rayos de luz de luna
ondeando por sí mismos en una maravillosa y bellísima melodía.
Acropolis
Athens
Utilizando su sensibilidad, Beethoven, el compositor que no podía oír,
retrató, a través de una hermosa melodía, la belleza de la luz de la luna,
para que la “viera” una niña que no podía ver con sus ojos físicos.
St. Basil’s Cathedral
Kremlin - Moscow
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Beethoven (Claro de luna)