9’ 25”
En esta casa de I Becchi empecé a vivir
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A los dos años perdí a mi padre
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Mi madre me enseñó a ser obediente y honrar a Dios.
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- ¡Mira el temporal, cuán grande es el poder de Dios!
5
¡Si Dios piensa en estas flores, cuánto más en nosotros!
6
- Todas esas estrellas las ha creado Dios para nosotros
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Me enseñó a ver a Dios en los pobres
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- Juanito, pídele a Dios no ser nunca como ellos
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¡Mamá, si fuera sacerdote
ayudaría a los chicos a ser buenos!
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Mamá me educó a ser honrado, pero un día…
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Los intentos para limpiar la mancha de aceite
fueron inútiles
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Empecé a preparar la vara para el merecido castigo
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pero mamá me perdonó por mi sinceridad
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Muchas veces llegaba con la cabeza llena de golpes
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- No deberías ir con esos amigos
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- Es que cuando estoy yo se comportan mejor
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Entendí que necesitaba instruirme
para ayudar a mis amigos
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Por eso asistí a la misión popular del pueblo vecino
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A la vuelta me encontré con Don Calosso
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- Margarita, este chico debe estudiar,
mándamelo a casa
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Mi hermano Antonio me perseguía:
¡Yo soy fuerte y nunca he abierto un libro!
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- Nuestro asno tampoco lo ha abierto, respondí
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Sólo mis piernas me salvaron de una buena paliza
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Don Calosso me invitó a su casa, pero murió pronto.
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- O el señorito deja los libros o me voy de esta casa
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De nada valieron los ruegos de mi madre
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Mi madre me tuvo que enviar lejos:
-confía en la Providencia
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- Juan, sé un buen muchacho y confía en la Virgen
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Encontré cobijo en la granja de los Moglia
a los que ayudaba en el campo.
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Al mediodía, me recogía y rezaba el ángelus
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Mi tío me propuso reanudar los estudios. Volví a casa.
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Cada día recorría a pie 16 Kmts.
33
- A dormir Juanito, mañana será otro día
34
Una familia me alojó en su casa, no quiso nada
a cambio por mi buena conducta.
35
Al año siguiente a Chieri, los donativos me ayudaron.
36
Dejé la familia para empezar la Secundaria en Chieri.
37
Con un grupo de amigos, fundé
“La Sociedad de la Alegría”.
38
- Si un día llegas a ser rico,
no pondré los pies en tu casa.
39
Por fin a los 26 años fui ordenado sacerdote.
40
- Recuerda, hijo, que comenzar a decir Misa
es comenzar a sufrir.
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- Recordé entonces el sueño de los 9 años.
42
Aquel 8 de diciembre encontré
a mi primer alumno, Bartolomé Garelli.
43
El Oratorio se convirtió en casa,
colegio, parroquia y patio.
44
Pedí a mi madre que viniera a ayudarme. Aceptó.
45
Para mi madre empezaban 10 años
de trabajo a mi lado.
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No sólo cocinaba y lavaba, era una madre
que quería a todos.
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Una noche acogí a algunos jóvenes
que no tenían donde dormir
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Pero por la mañana desaparecieron
con sábanas y mantas.
49
Varias veces ocurrió lo mismo
No sabíamos qué hacer.
50
Hasta que una noche acogimos
a un niño desamparado.
51
Mi madre le preparó la cama con la ilusión de siempre.
52
Así empezamos: 15 chicos en 1849, 100 en 1854.
53
Hasta que un día quedó una vez más destruido
el huerto de mi madre.
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- ¡No aguanto más, déjame volver a mi casa!
55
Le señalé el crucifijo a mi madre
y respondió: -¡tienes razón!.
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Desde aquel día jamás se le oyó queja alguna.
57
La vida de mi madre y la mía
se fundieron en un solo esfuerzo.
58
Leía los escritos a mi madre para ver si se entendían.
59
Los consejos de mi madre
me protegieron de mis enemigos.
60
Un perro misterioso, El Gris,
me avisaba de los peligros.
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Nunca supimos de dónde venía nuestro ángel.
62
Al principio del otoño era costumbre
distribuir castañas.
63
Fallaban los cálculos, ¿qué hacer?.
Seguí repartiendo.
64
Cada año hacíamos una excursión
a mi casa de I Becchi.
65
Allí se me presentó un joven
de 12 años, Domingo Savio.
66
- Usted será el sastre, yo el paño.
Haga un buen traje para el Señor.
67
En la epidemia de cólera, los jóvenes del Oratorio
se dedicaron a ayudar a los enfermos.
68
Mi madre llegó a emplear los manteles del altar
para atender a los enfermos.
69
Esta prolongada presencia femenina es un caso único
en la historia de las Congregaciones religiosas.
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Puede decirse que nuestra Congregación nació
entre los brazos de Mamá Margarita.
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“Diles a nuestros chicos
que les he querido como una madre”.
72
Nació, vivió y murió pobre.
Vive en el corazón de la Congregación.
73
Fin
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