La fiesta del don
del Espíritu Santo a la Iglesia.
Gustemos su presencia,
descubramos su belleza.
Cuando llegó el día de Pentecostés,
estaban todos unánimes juntos.
Y de repente vino del cielo un estruendo
como de un viento recio que soplaba,
el cual llenó toda la casa
donde estaban sentados;
y se les aparecieron lenguas repartidas,
como de fuego,
asentándose sobre cada uno de ellos.
Y fueron todos llenos del Espíritu Santo,
y comenzaron a hablar en otras lenguas,
según el Espíritu les daba que hablasen.
(Hch 2,1-4)
Se nos ha dado el
Espíritu Santo.
¿Quién es el Espiritu Santo?
Algunos lo define como el gran desconocido
quizás porque es El a quien menos nos
imaginamos y representamos.
Pero ¿no es una pena que Él permanezca
Tan lejano de nuestra vida de fe?.
No es una riqueza que demasiadas veces
no aprovechamos?
Tratemos de entender y reflexionar juntos:
¿Quién es el Espíritu Santo?
Nuestra vida cristiana
será más auténtica,
y ciertamente más bella.
En el discurso de la última cena
Jesús había dicho a los suyos:
”Pero yo os digo la verdad:
Os conviene que yo me vaya;
porque si no me fuera,
el Consolador no vendría a vosotros;
mas si me fuere, os lo enviaré. "
(Jn 16,7).
Jesús une la venida del Espíritu con su partida.
Pero, atento, no es una partida cualquiera:
¡Jesùs nos va donando la vida !
Por tanto, la venida del Espíritu está ligada
al don de la vida de Jesús por nosotros.
Y de hecho, cual es el último gesto
de Jesús sobre la cruz?
El evangelista Juan dice:
“Reclinando, la cabeza
entregó el Espíritu "
(Jn 19,30).
Lo entregó por los creyentes,
como nuevo don de la Pascua
El primer gesto del
Resucitado:
Apareciéndose a los discípulos
en el Cenáculo, Jesús
sopló sobre ellos y les dijo:
“Recibid el Espíritu Santo
(Jn 20,22).
Antes de seguir adelante,
¿Quiéres pararte para contemplar
estas tres palabras de Cristo?
“Recibid el Espíritu Santo"
(Jn 20,22).
Deja que las palabras
penetren en tu corazón.
Párate
Aliméntate
Gusta
“Recibid el Espíritu Santo"
Sois invitados a transformar el mundo
difundiendo la fe,
Pero esta inmensa tarea
es superior a la fuerza humana.
“Recibid el Espíritu Santo"
El Espíritu que os he prometido;
descenderà sobre vosotros y os llenará
de luz, de ardor, de energía, de amor.
“Recibid el Espíritu Santo"
Os santificará,
os transformará en testigos creibles
de mi evangelio,
os dará una lengua de fuego.
“Recibid el Espíritu Santo"
Os asistirá os inspirará
en todas vuestras iniciativas;
os hará fieles a mis enseñanzas
que os haré comprender
“Recibid
el Espíritu Santo"
Con la fuerza divina, harà penetrar
vuestras palabras humanas,
en el espíritu y en el corazón de aquellos
que conducirá hacia mí y hacia la Iglesia.
“Recibid el Espíritu Santo"
Reuniendo a través de vosotros a toda
la humanidad
en torno a mi persona,
os tendrá unidos
como señal y reflejo de la unidad divina.
Veamos lo que el Señor nos dice a través de estas palabras.
“Recibid el Espíritu Santo”
El Espíritu Santo está ligado a la pasión de Jesús por nosotros,
Y ligado también a la victoria sobre el pecado y la muerte,
Y sobre su resurrección. La Pascua de muerte y resurrección
Es la obra del amor del padre
Y la obra del sí amoroso de Cristo.
Ahora
El Espíritu es el fruto
De la donación del amor de Cristo en la cruz.
A partir de este don
el Espíritu está a nuestra disposición.
El Espíritu que hemos recibido en el bautismo
que hemos recibido y en la Confirmación que nos une íntimamente
con el gesto de amor
más gratuíto y fecundo de la historia !
Pero el espíritu no es sólo fruto de la Pascua de Cristo.
Ni tampoco el principio.
Si Jesús ha podido llegar a este momento
ha sido por la fuerza del Espíritu.
Entonces podemos comprender
algo de la naturaleza del Espíritu Santo.
Él no es un “desconocido”.
El Espíritu es el que da a la palabra “amor”
todo su significado,
Porque está en lo más íntimo del amor de Cristo
y en lo más íntimo del amor del Padre.
El Espíritu santo es el amor
Del padre por el Hijo y del Hijo por el Padre,
y es el amor que Dios ha querido expresar y vivir
En relación a nosotros.
El Espíritu Santo es amor,
El Espíritu Santo
es el amor personal y tierno de Dios!
¿Os gustaría permanecer unos instantes
en la intimidad de este amor?
Prueba a intercambiar palabras de amor
con el protagonista del Amor
Recibe
Medita
Gusta
Sólo tu soplo, Espíritu Santo,…
Puede llevar nuestro amor más allá
de nuestro corazón, superar
los límites de los afectos humanos.
Tu soplo puede darnos la fuerza…
De amar universalmente, como Dios ama;
de amar a la humanidad sin rechazar a ninguno
De amar sinceramente,…
no sólo con palabras,
gestos o sonrisas,
sino desde el fondo
del alma,
con verdadero cariño
y con benevolencia.
De amar fielmente,…
Sin cansanrse a pesar de las desilusiones,
de responder siempre
a la falta de amor con amor.
De amar intensamente,…
con una dedicación
dispuesta a
cualquier sacrificio
Y a dar todo
lo que somos y tenemos.
Ven, espíritu santo,
manda desde el cielo
un rayo de tu amor
Ven, Padre de los pobres, ven,
Espíritu generoso,
ven, Luz de los corazones.
Tu, Consolador perfecto,
da la paa a nuestra alma:
ven, Santo Espíritu.
Tu, maravillosa frescura,
En el cansacio eres el descanso,
En la prueba la fuerza:
ven, Santo Espiritu.
Luz beatísima, invade nuestros corazones:
ven, Santo Espíritu.
Dobla aquello que está rígido, calienta lo que está tibio:
ven, Santo Espíritu.
Calma nuestra sed
Cura nuestras heridas:
ven, Santo Espíritu.
Danos la alegría eterna:
ven Santo Espíritu,
Manda desde el cielo un rayo
de tu amor.
Amen
Texto de d.Paolo Benvenuto.
Oración de J.Galot.
Descargar

Meditacion para Pentecostés