REVERDICIMIENTO DE GÉNEROS NARRATIVOS
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Aparición de variables génericas en la narrativa: nueva novela
histórica, novela sentimental, novela intelectual, microrrelatos,
y de memorias, biografías y autobiografías que se ubican en las
fronteras del ensayo
Tales producciones literarias responderían a una nueva
estructura del sentir, entendida como la emergencia de un
nuevo modo de percibir y valorar aspectos de la realidad ante
el agotamiento de una visión del mundo, básicamente
racionalista y moderna, y de un paradigma literario, unido a la
necesidad de hacer un balance existencial del siglo XX y la
primera década del siglo XXI
Se ha considerado la figura central de Jorge Luis Borges, por
una parte, y la de Manuel Puig, por otra, como matrices
generadoras de gran parte de estas “nuevas” formalizaciones
basadas en la hibridez
REVERDICIMIENTO DE GÉNEROS NARRATIVOS
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La nueva sensibilidad encuentra en la razón poética, como es
ya tradicional en Hispanoamérica, su cauce expresivo más
cabal, ante un nuevo “malestar de la cultura”
Caídos los ideales utópicos y ante la falta de respuesta desde
otras posibles vías de realización, el creador contemporáneo
representa en sus textos la situación del hombre del fin de siglo
que, en algunos casos, como en la obra de A. Bryce Echenique,
retoma la esfera afectiva de la existencia y desde ella desarrolla
un yo por el que filtra la realidad agónica, no sin un toque de
humor
LA NOVELA SENTIMENTAL HISPANOAMERICANA
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Ha suscitado toda una cuestión genérica al establecerse una
discusión sobre la propiedad del término “novela”, “romance”
o “ficción” y una controversia con respecto a la “cualidad
sentimental” de estas obras. También se ha cuestionado sobre
la “jerarquía genérica” de estas novelas, caracterizándolas
como pertenecientes a un: “género”, “subgénero” y
“metagénero”.
Necesidad de una visión de conjunto de la novela
sentimental, con sus orígenes medievales europeos, su
emergencia en las letras hispanoamericanas en el siglo XIX y
la nueva novela sentimental latinoamericana
Necesidad de una visión de conjunto de la novela
sentimental, con sus orígenes medievales europeos, su
emergencia en las letras hispanoamericanas en el siglo XIX y
la nueva novela sentimental latinoamericana
Se intenta trazar las permanencias sistémicas y las variables
históricas de este género (Todorov, [1978] 1996, 52)
LA NOVELA SENTIMENTAL HISPANOAMERICANA

Balance crítico: Dentro de este enfoque diacrónico son valiosos los
estudios preocupados por establecer un canon de obras
sentimentales (en lo medieval: Whinnom, 1983; en el siglo XIX:
Varela Jácome, 1993 y en el siglo XX: Krakusin, 1996). También
son significativos aquellos trabajos abocados a determinar las
características esenciales de la novela sentimental (medioevo:
Cortijo Ocaña, 2001; siglo XIX: Zó, 2007; siglo XX: Sarlo [1985]
2004, Krakusin, 1996 y Ramírez Hernández, 2005)
Objetivos de la clase:
posible periodización del género en los siglos XX y XXI
 la lectura en un “microambiente” de un lector/a
sentimental-individual
 el rol de autor de los textos y
 los sistemas amorosos en los que se enmarcan dichas
producciones

PERIODIZACIÓN DEL GÉNERO EN LOS SIGLOS
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
XX Y XXI
Esta cronología de la novela se enmarca en el paulatino
“retorno a lo sentimental” que se gesta en los autores
latinoamericanos. Así, luego del apogeo emocional del
Romanticismo, los sentimientos sufren una cierta
decantación en los textos hispanoamericanos al principio del
siglo XX para desembocar en una explosión emocional con la
aparición de una nueva narrativa alimentada de un trato
intensivo con la cotidianidad (Skármeta, [1981] 1981, 269) y
por ende con el mundo de los sentimientos que se mantiene
hasta nuestra actualidad
Dos grandes períodos sentimentales:
 1)
“El
apaciguamiento
emocional”
que
abarca
estimativamente entre los años 20 y 30 y
 2) “El desborde sentimental” que comprende lo que
regularmente se considera como “nueva novela
hispanoamericana” desde los años 40 (Shaw, 1985: 19)
PERIODIZACIÓN DEL GÉNERO EN LOS SIGLOS

XX Y XXI
“El apaciguamiento emocional”:
 se observan como caracteres relacionados con el mundo
sentimental: la supervaloración del mundo físico; la
presencia de la femme fatale no solo como encarnación del
poder del amor sino como alegórica identidad entre tierra
y mujer como potencia destructora de los hombres y
también la violencia física, psicológica y sexual, entre
otros aspectos;
 no son propiamente sentimentales y
 se encuentran las siguientes excepciones: las “novelitas”
sentimentales semanales aparecidas en la década del
veinte en Argentina que representan un “romanticismo
tardío”
o
“prolongación
del
romanticismo”
o
“tardorromanticismo” y que son novelas herederas de la
literatura modernista y se oponen a la vanguardia (Sarlo,
[1985] 2004).
PERIODIZACIÓN DEL GÉNERO EN LOS SIGLOS
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XX Y XXI
“El desborde sentimental”:
el retorno a lo emocional y la búsqueda de la expresión del
sentimiento van en aumento desde el primer momento del
“boom” hasta el segundo momento del “postboom”;
Boom: dentro de la revolución técnica de los autores y de su
nuevo modo de representación e interpretación de la
realidad, se puede hablar de “desentimentalización” (Goic,
1972: 179) en estos textos hasta los fines de los sesenta;
Postboom: el mundo interior representado por estas novelas,
si bien conserva la presencia de todo lo relacionado con la
esfera de la conciencia, también deja entrever el ámbito
emocional en la ficcionalización de los vínculos amorosos;
comienzo de la nueva novela sentimental hispanoamerica;
PERIODIZACIÓN DEL GÉNERO EN LOS SIGLOS
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XX Y XXI
“El desborde sentimental” :
Papel de Manuel Puig: autor bisagra entre boom y postboom,
empleo de diversos registros verbales provenientes de los
medios de comunicación masivos y de formas populares,
genuino interés por la mujer y hasta una reivindicación de la
misma, que había sido marginada, violentada y a veces
anulada en la novelística de la primera mitad del siglo XX;
importante incursión de autoras en la ficción sentimental;
Dos vertientes: 1) “intenso pesimismo” materializado en una
desconfianza del concepto de amor como soporte existencial,
enfatizando la soledad e incomunicación en la que vive el
individuo postmoderno como ocurre en las novelas de Onetti
y 2) optimismo —a pesar de los desencantos amorosos y
fraternales— en el rescate de la importancia de los valores
de la amistad y del amor como puntales del ser humano, en
autores como Bryce Echenique
RECEPCIÓN DE LA NOVELA SENTIMENTAL
HISPANOAMERICANA DE LOS SIGLOS XX Y XXI

La lectura en un “microambiente” de un lector/a
sentimental-individual: El “lector sentimental” de las
novelas sentimentales puede ver representado en las obras
sus propios conflictos morales y filosóficos y experimentar
emociones narrativas, tales como la empatía hacia un
personaje que es suscitada por aspectos específicos de una
secuencia textual (Israel, 2006: 481). A su vez, el conjunto de
emociones narrativas del “lector sentimental” vendría a
desembocar en el origen de lo que Erich Fromm (2002)
considera como “amor sentimental”, es decir, es el amor
experimentado en la fantasía y no en el presente de una
relación con una persona real, es la gratificación amorosa
sustitutiva del lector de novelas sentimentales.
LA AUTORÍA MASCULINA
Y FEMENINA DE LAS NOVELAS
SENTIMENTALES

1)
se puede afirmar que, si bien la autoría de los textos
sentimentales en su mayoría ha sido masculina, la
presencia femenina se ha dejado entrever cada vez con
más protagonismo a lo largo de la historia del género;
orígenes europeos de la novela sentimental en la
Edad Media: difícil hablar de autoría femenina de estas
ficcionea, esto responde a todo un fenómeno sociohistórico ampliamente estudiado por la historiografía
(Régnier-Bohler, [1990] 2000: 474): el inicio de un
franqueamiento del umbral de la palabra y de la
escritura por parte de las mujeres en el medievo. A pesar
de la ausencia de escritoras dentro del género
sentimental en la Edad Media, se halla un caldo de
cultivo de la cuestión femenina cristalizado por un lado,
en los debates (pro- y anti-femeninos) incluidos en los
textos y por otro lado, en la recepción femenina de las
obras.
LA AUTORÍA MASCULINA
Y FEMENINA DE LAS NOVELAS
SENTIMENTALES
2) emergencia en las letras hispanoamericanas en el
siglo XIX: el número de autoras de ficciones
sentimentales no es mayor al de los comienzos europeos.
En este período todavía se silencia a la mujer y son pocas
las ideas de las mujeres hispanoamericanas que han
sobrevivido: algunas historias sobre heroínas de las
guerras
de
independencia
(mujeres
espías,
contrabandistas, financistas, seguidoras de campamentos
militares). A pesar de una tendencia hacia la ignorancia
generalizada de la opinión de la mujer, debe mencionarse
el rol protagonizado por las tertulias vespertinas en los
salones de la época, en donde diversos políticos e
intelectuales pudieron dialogar con mujeres instruidas.
En lo que se refiere a la ficción sentimental decimonónica
hispanoamericana, en la mayoría de los cánones
establecidos por la crítica casi no se encuentran autoras;
pero con algunas recientes investigaciones se están
rescatando textos de escritoras perdidas como es el caso
de: María de Montiel (1861) de Mercedes Rosas de Rivera
(Curia, 2008) que podrían reconfigurar los “cánones
oficiales” de la ficción sentimental.
LA AUTORÍA MASCULINA
Y FEMENINA DE LAS NOVELAS
SENTIMENTALES
3) nueva novela hispanoamericana sentimental:
despertar de autoras de ficciones sentimentales; se
instaura un conjunto de autoras de la ficción sentimental
integrado entre otras por: Isabel Allende, Elena
Poniatowska, Guadalupe Henestrosa, Laura Esquivel y
Ángeles Mastretta. Este “despertar sentimental femenino”
en la ficción coincide con la revolución sexual femenina, los
movimientos femeninos, la crítica genérica, la politización
de la mujer, la igualdad sexual, entre otros fenómenos
socioculturales de reivindicación de la mujer.
SISTEMAS AMOROSOS
En el marco de diferencias históricas se destacan la adscripción de
estos textos a distintos sistemas amorosos impuestos sociohistóricamente. Esta pertenencia a diversos marcos eróticos
condiciona: la trama, los vínculos amorosos e incluso los
desenlaces amorosos de estas novelas.
o
Novela sentimental europea medieval: “amor cortés”: este
término lo acuñó Gaston Paris, para definir el modelo de
comportamiento o el tipo de relaciones amorosas entre hombre y
mujer típico de las cortes y poetas cortesanos franceses y
alemanes en los comienzos de la Baja Edad Media.
o
Novela sentimental hispanoamericana del siglo XIX: “amor
romántico”: el amor romántico de las novelas sentimentales, en
el que los afectos y los lazos predominan sobre el ardor sexual, se
opone al “amor pasional”, liberador de la rutina y el deber. Es
decir que los textos sentimentales, aquí representarían una “vía
de escape” o “literatura de esperanza y rechazo de la hegemonía
de la vida doméstica” (Giddens [1992] 2004: 49-50), sobre todo en
el caso de las mujeres. Así, los textos sentimentales les permitían
soñar con otra vida y huir de la rutina y del aburrimiento diario.
SISTEMAS AMOROSOS
o
Nueva novela sentimental hispanoamericana: problemática de
fijar un sistema amoroso: esto se debe a que en este subgénero se
evidencia la fragilidad de los vínculos humanos en una
manifestación de lo que Bauman ha dado en llamar “amor
líquido” ([2003] 2006: 7-8). Por esta razón, dentro de esta
situación fragmentaria y frágil de las relaciones humanas, tal
vez se puede argumentar que estos textos sentimentales se
adscriben a una aparición y consolidación de un nuevo sistema
amoroso. Este nuevo marco erótico se trataría del amor
confluente propuesto por Giddens ([1992] 2004: 63-65), que es el
resultado de la fragmentación de los ideales del amor romántico
por causa de la emancipación sexual femenina. Dicho amor es
contingente, activo y se opone a la idea de “para siempre” y “solo
y único” del romántico. Este nuevo sentimiento responde a un
condicionamiento por un placer sexual recíproco determinante de
la consolidación o disolución de la pareja.
SISTEMAS AMOROSOS
o
Nueva novela sentimental hispanoamericana: Este amor
confluente se vincula con lo que Giddens ([1992] 2004: 12)
denomina “sexualidad plástica” que es una sexualidad
descentrada, independizada de la reproducción. En este marco, la
fragmentación de los vínculos amorosos se cristaliza en otros
aspectos como: la emancipación sexual femenina (en
consecuencia la equiparación sexual), la prevalencia de
encuentros puramente sexuales sin ataduras [se habla de
“conexiones” no de vínculos o relaciones humanas (Bauman,
[2003] 2006: 88)], entre otros. En relación con la ficción
sentimental, este amor confluente condiciona la trama de las
novelas promoviendo diversos parámetros ligados a la
fragmentación de los vínculos amorosos: el pesimismo amoroso,
la presencia de factores de facilitación o inhibición amorosa, la
frustración amorosa, la imposibilidad de la concreción amorosa,
la feminización de los protagonistas y la virilización de las
protagonistas
de
los
textos,
la
diversidad
sexual
(heterosexualidad, homosexualidad), las patologías sexuales, la
impronta sexual en las historias, entre otros.
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la autoría masculina y femenina de las novelas sentimentales