¡Gracias! , ¡Que bien te ves! , ¡Eres muy amable! , ¡Buen trabajo! . Aunque usted no lo crea,
frases como estas, pueden cambiarle el día entero a una persona. La amabilidad y la
cortesía son virtudes que, hoy en día, no son muy usadas, pero, ¡cuanta falta hacen!. ¿Con
cuánta frecuencia expresas que buen gusto tiene la comida que te preparan en casa?,
¿Agradeces el encontrar siempre tu ropa limpia?. Cualquiera que sea el caso es
importante lo que podamos expresar. Si quieres a alguien, díselo ; si te sientes alegre por
algo, exprésalo ; puede ser que , en ese momento, esa persona necesita recibir una
palabra de aliento o afecto.
Cierta vez un padre le hizo estas recomendaciones a su hijo: “hijo mío, trata a todas las
personas con amabilidad, incluso a las que son descorteses contigo, pues debes recordar que
demuestras cortesía a las demás personas, no porque ellas sean bien educadas, sino porque lo
eres tú”. Desafortunadamente, casi todos olvidamos pronunciar palabras de cariño, de
consideración y de aliento.
“Una Operadora telefónica a quien todos llamaban “Central”, estaba cansada y le dolía la cabeza, acababa
de lograr, luego de repetidos intentos, comunicar a una mujer que lo había pedido con insistencia; y ahora
la misma mujer volvía a llamar, ¡ no podría esa señora callarse por un rato !, pensó , mientras decía
mecánicamente: número por favor, tratando de no hablar con rudeza. “Central” , dijo una voz agradable ,
deseo darle las gracias por haberme comunicado con ese número que le dió tanto trabajo, usted es siempre
muy amable y servicial, le estoy muy agradecida. La sorpresa fue tan grande, tan impactante, que
“Central” apenas alcanzó a murmurar, con voz confusa ; ah, si señora . Jamás le había sucedido algo
semejante; ¡ de repente se alivió su jaqueca ! , ¡ de repente el día parecía más luminoso ! , ¡ de repente ,
también se le hizo un nudo en la garganta; y buscó un pañuelo en su cartera! ...”
¡ ah ! , ¡ que agradable sensación ! , la de sentirse apreciada. Es una historia muy conmovedora y
tan real, ¿no es verdad que nos sentimos muy bien cuando alguien nos alienta a nosotros con unas
cuantas palabras sinceras de afecto, elogio y aprecio?. La amabilidad no cuesta nada, pero con
ella se consiguen cosas imposibles de comprar.
“Una gotita de agua tal vez sea insignificante,
Pero la flor sedienta ansía que caiga en ese
instante.
Una palabrita callada tal vez parezca sin
importancia,
Pero en algún lugar, tal vez alguien la espera con
ansia.”
¡ Haz el intento ! , ¡ No te quedes callado !
¡ Pronuncia esas palabras de aliento, cariño y de
agradecimiento !
...Y , por cierto, GRACIAS por tomarte un
tiempo y leer este mensaje...
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