Literatura Española
Edad Media
S. X-XV
Neoclasicismo
S. XVIII
Modernismo
S. XIX-XX
Renacimiento
S. XVI
Romanticismo
S. XIX
Gener. del 98
S. XIX-XX
Barroco
S. XVII
Realismo
S. XIX
Literatura
del SXX
ÉPOCA SENSITIVA
EL VIAJE DEFINITIVO
Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando.
Y se quedará mi huerto con su verde árbol,
y con su pozo blanco.
Todas las tardes el cielo será azul y plácido,
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.
Se morirán aquellos que me amaron
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y lejos del bullicio distinto, sordo, raro
del domingo cerrado,
del coche de las cinco, de las siestas del baño,
en el rincón secreto de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu de hoy errará, nostáljico...
Y yo me iré, y seré otro, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido...
Y se quedarán los pájaros cantando.
Poemas agrestes. Juan Ramón Jiménez
ÉPOCA SENSITIVA
Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo
de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos
son duros cual dos escarabajos de cristal negro.
Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico,
rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas.... Lo llamo
dulcemente: "¿Platero?", y viene a mí con un trotecillo alegre que parece
que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal....
Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas
moscateles, todas de ámbar, los higos morados, con su cristalina gotita de
miel....
Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña ... pero fuerte y seco
como de piedra. Cuando paso sobre él los domingos, por las últimas callejas
del pueblo, los hombres del campo, vestidos de limpio y despaciosos, se
quedan mirándolo:
--Tiene acero ...
--Tiene acero. Acero y plata de luna, al mismo tiempo.
Platero y yo. Juan Ramón Jiménez
ÉPOCA SENSITIVA
" En el arroyo grande que la lluvia había dilatado hasta la viña, nos
encontramos, atascada, una vieja carretilla, perdida toda bajo su carga de
hierba y de naranjas. Una niña, rota y sucia, lloraba sobre una rueda,
queriendo ayudar con el empuje de su pechillo en flor al borricuelo, más
pequeño, ¡ay!, y más flaco que Platero. Y el borriquillo se despachaba
contra el viento, intentando, inútilmente, arrancar del fango la carreta, al
grito sollozante de la chiquilla. Era vano su esfuerzo, como el de los niños
valientes, como el vuelo de esas brisas cansadas del verano que se caen, en
un desmayo, entre las flores. Acaricié a Platero y, como pude, lo enganché a
la carretilla, delante del borrico miserable. Lo obligué, entonces, con un
cariñoso imperio, y Platero, de un tirón, sacó carretilla y rucio del atolladero
y les subió la cuesta. ¡Qué sonreír el de la chiquilla! Fue como si el sol de la
tarde, que se quebraba, al ponerse entre las nubes de agua, en amarillos
cristales, le encendiese una aurora tras sus tiznadas lágrimas. Con su llorosa
alegría, me ofreció dos escogidas naranjas, finas, pesadas, redondas. Las
tomé, agradecido, y le di una al borriquillo débil, como dulce consuelo; otra
a Platero, como premio áureo. "
Platero y yo. Juan Ramón Jiménez
ÉPOCA INTELECTUAL
"SOLEDAD"
En ti estás todo, mar, y sin embargo,
¡qué sin ti estás, qué solo,
qué lejos, siempre, de ti mismo!
Abierto en mil heridas, cada instante,
cual mi frente,
tus olas van, como mis pensamientos,
y vienen, van y vienen,
besándose, apartándose,
en un eterno conocerse,
mar, y desconocerse.
Eres tú, y no lo sabes,
tu corazón te late, y no lo siente...
¡Qué plenitud de soledad, mar solo!
Poemas escogidos. Juan Ramón Jiménez
Descargar

Platero y yo - lenguaesopilar