Jalisco, México
MENSAJES A MANERA DE PRESENTACION
Son muchos los caminos que llevan a San Juan. Entre todos, el único seguro es el camino
de la fe.
En la fe han caminado incontables peregrinos, desde hace más de tres siglos, para
postrarse ante la Limpia Concepción de Nuestra Señora de San Juan. En la fe caminó Fray
Miguel de Bolonia desde Juchipila hasta estas tierras de los Altos de Jalisco, siendo portador
de la taumaturga imagen, peregrina que llegó desde Pátzcuaro para quedarse felizmente
entre nosotros.
María, la Hija predilecta del Padre, peregrinó en la fe, unida estrechamente a su Hijo
Jesucristo, el único salvador. Impulsador por la fe, nuestros antepasados construyeron primero
una capilla, después un templo y en el siglo XVIII, el actual Santuario (Catedral-Basílica),
como signo de su grande amor a Dios y su profunda devoción a la Virgen María.
La Catedral-Basílica de San Juan es un hermoso relicario en el que se combinan el estilo
barroco, el neoclásico y elementos del gótico. En este relicario en el tesoro escondido y la
perla preciosa de las parábolas evangélicas son el Santísimo Sacramento y la pequeña
imagen de la Virgen María, Nuestra Señora de San Juan.
Sirva esta información para acrecentar nuestra fe en el único Dios que salva y nuestra
devoción a María, Sea también un reconocimiento agradecido a las generaciones de fieles
laicos, sacerdotes y obispos que a lo largo de más de dos siglos se han esmerado en construir
y ornamentar este bellísimo santuario. Sea un reflejo de la fe de miles de fieles, peregrinos y
de casa, que en estos atrios y en este templo se congrega como única familia para celebrar su
fe, alentar su esperanza y proyectar su caridad.
Pido a Dios que la autenticidad de nuestra devoción a la Santísima Virgen de San Juan se
exprese en nuestra íntima unión con su Hijo Jesucristo y en la práctica cotidiana de la caridad
fraterna.
Javier Navarro Rodríguez
Obispo de San Juan de los Lagos
HISTORIA
LA CONQUISTA Y LA PRIMERA EVANGELIZACIÓN
Los conquistadores españoles penetraron en la región por el año 1530; Pedro Almíndez
Chirinos y Cristóbal de Oñate, capitanes al servicio del conquistador Nuño de Guzmán,
encabezaron sendas expediciones por estas tierras. Diez años después tuvo lugar el
alzamiento de las tribus caxcanes y tecuexes, que habitaban la región; los guerreros y sus
familias se afortinaron en el peñón del mixtón, cerca de Nochistlán, pero fueron vencidos por
las fuerzas de Cristóbal de Oñate, gobernador de nueva Galicia, y Don Antonio de Mendoza,
Virrey de Nueva España.
Terminada la guerra, Fray Antonio de Segovia, Primer evangelizador de los tecuexes,
encomendó a Fray Miguel de Bolonia el cuidado pastoral de estas tierras; Fray Miguel de
Bolonia logró pacificar la región congregando a los errantes y refundando pueblos con indios
ya cristianizados. A uno de esos pueblos, San Juan Bautista de Mezquititlán, donó una imagen
de la Limpia Concepción que había adquirido en pátzcuaro.
En 1572 fue fundada la parroquia de los tecuexes con cabecera en Jalostotitlán; Incluía
San Gaspar, San Juan, Mezquitic, San Miguel, Valle de Guadalupe, Cañadas y Pegueros;
todos estos pueblos eran atendidos por los sacerdotes desde Jalostotitlán.
PRIMER MILAGRO
El primer Santuario de la Virgen de San Juan fue una ermita o pequeña capilla de paredes
de adobe y techo de paja a un costado del hospital. Allí fue colocada la imagen dejada por los
misioneros franciscanos en 1545 cuando llegaron a estas tierras anunciando la Buena Nueva
del Evangelio de Jesucristo. La imagen de la Virgen de San Juan no era la imagen titular de la
capilla, sino Juan Bautista. Con el paso de los años la pequeña imagen de la Virgen se fue
deteriorando a causa del viento, sol, humedad y trato no delicado como correspondía a una
escultura hecha de pasta de caña de maíz por los artesanos de Michoacán.
La imagen de la Inmaculada Concepción regalada por Fray Miguel de Bolonia, y después
guardada en la sacristía porque se había deteriorado con el tiempo, fue adquiriendo fama a
partir de 1623, fecha del primer milagro. Pasando por este pueblo, camino real para
Guadalajara, un Volantinero estuvo cuatro o cinco días en compañía de su mujer y dos hijas a
quienes enseñaba a volar y hacer pruebas sobre puntas de espadas para ejercitar en
Guadalajara su oficio. En una de estas pruebas resbaló una de las hijas, y cayendo sobre las
puntas de las espadas, se mató.
El asombro fue grande, y profunda la pena de sus padres. Amortajada la muchacha, la
colocaron en la capilla para enterrarla. Juntándose muchos indios e indias para el entierro y
viendo tan sentidos a sus padres por el fracaso, una india ya anciana llamada Ana Lucia, (que
vio y conoció el sacerdote Juan Contreras el año de 1634) que entonces sería de ochenta
años, les dijo, que se consolaran, que la CIHUAPILLI (que quiere decir la "gran señora“ en
lengua de los nativos) le daría vida a la niña. Entraron en la sacristía y de entre las imágenes
tomaron a la Virgen de San Juan y la colocaron sobre el cuerpo sin vida de la niña difunta con
toda fe y resolución. Después de un tiempo los presentes vieron bullirse y moverse la niña.
Cortáronle a toda prisa las ligaduras de la mortaja, y la que estaba difunta, al punto se levantó
buena y sana. Preguntándole a Ana Lucia qué Imagen era aquella tan prodigiosa, dijo: Que
siendo su marido sacristán de aquel Hospital, ella madrugada a barrerlo todos los días, y que
cuando ella iba, ya esta Imagen estaba en la peana del altar, peana puesta por sí por los
ángeles, y que ella la tomaba y la volvía a la Sacristía.
El volantinero agradecido les pidió a los indios que se la dejaran llevar a Guadalajara para
mandarla aderezar, y la volvería con toda puntualidad. Concediéndole los indios, y la noche
que llegó a la Ciudad, fueron a la puerta de la casa donde se hospedó, unos mancebos y
preguntaron si había algo de pintura o escultura qué aderezar que ése era su oficio. El dijo
que sí, que una imagen de un pueblo, llamado San Juan, traía para eso, y entregándosela esa
noche, al día siguiente muy de mañana y tanto, que el dicho Volantín aun no se levantaba de
su cama, se la entregó tan bien aderezada y compuesta como se vé hoy en día. Y
enviándoles un recado agradecido, y ofreciéndoles remunerar su trabajo, y suplicándoles que
le esperasen <<inter>> se levantaba, no hallaron a nadie, ni pudieron hallarlos, ni razón de
quienes eran. Conque sin duda eran personas a quienes todas las noches son días, o mejor
decir de las que vinieron aquél día que ni tiene, ni ha de tener noche, Ángeles sin duda eran,
que vinieron a emplearse en el aderezo de la Imagen de aquella Señora a quien sirven en su
persona en el Cielo, y en sus imágenes en la tierra.
El Volantinero gozoso del buen suceso, trajo la imagen milagrosa a San Juan, y contó a los
indios la providencia del Cielo en su aderezo. Y desde entonces la pusieron en el Altar a
donde se iba antes todas las noches y en cuya peana amanecía todos los días. Este parece
que fue el primer milagro célebre de esta Santa Imagen, y sucedió, según dice el Lic. Juan de
Contreras Fuerte: << once años antes del año de 1634, con que empezó a ser señalada en
milagros desde el año de 1623>>
Este es el milagroso principio de la celebridad de esta Santa Imagen.
CATEDRAL BASILICA DE SAN JUAN
El edificio en general guarda una proporción y sobriedad que la confirman como una joya
arquitectónica colonial de México. Posee innumerables salas, capillas y galerías así como un
acervo artístico en el edificio mismo como en objetos especialmente de arte sacro.
La fachada es de cantera pulida de la región en colores rosa y morada, al frente posee un
retablo de estilo clásico renacentista español; Con dos esbeltas y altas torres de estilo
barroco.
Sagrario
Parte alta del retablo
Restauración de la imagen de Nuestra Señora de San Juan
Por Juan Carlos González O
Fiesta de la Restauración de la imagen de nuestra Señora de San Juan: sábado 29 de
octubre de 2005. Con un rosario y una solemne celebración eucarística, terminaron los
trabajos de la restauración de la venerada imagen, iniciados formalmente el 8 de octubre,
cuando fue bajada de su trono y pasó al camerino para que el escultor don Juan José Méndez
iniciara su labor.
Hacia las 6:00 p.m., ante la concurrencia de niños de la ciudad y muchos sanjuanenses
devotos, la imagen, adornada con un vestido suntuoso y un soberbio manto cuajado de brillos
preciosos, fue llevada a un nicho en el presbiterio de la catedral. Allí se rezó el rosario, en el
que se intercalaron diversas voces de nuestra región: la señora Oropeza (de Valle de
Guadalupe), Hugo Sánchez (de Degollado), Mary Gómez (de San Juan), el señor Padilla
(también de San Juan), así como el Seminario Diocesano y el coro de Catedral.
Abundaron los piropos a la Virgen María, la chaparrita, la Virgen Niña, la moldeada por los
artesanos tarascos entre oraciones y empeños por reflejar al Creador que la formó; la
restaurada de nuevo más de cuatrocientos cincuenta años después con la devoción y el amor
de un escultor profesional: "Virgen de San Juan, tus heridas han sido sanadas".
Inmediatamente después, el señor obispo bendijo la imagen restaurada para disponerla al
culto de los fieles, pidiendo a Dios que continúe manifestando su misericordia por medio de
este signo.
En la Santa Misa, presidida por el señor obispo Javier Navarro y concelebrada por poco
más de una veintena de presbíteros, la catedral basílica estaba repleta. Los acólitos,
cansados por el día de convivencia que les organizó pastoral vocacional en el Seminario,
pudieron mantenerse atentos y oportunos.
En la homilía el señor obispo recordó un Salmo: "Ya entra la princesa, bellísima, vestida de
perlas y brocado". Recordó que el camerino y luego la abadía donde fue restaurada la imagen,
se convirtieron en oratorio, quirófano, estética, alcoba, estancia real; en un ambiente de
respeto y oración, manos expertas realizaron su obra de restauración. "Virgencita de San
Juan, tus heridas fueron sanadas".
"También nosotros y nuestras familias necesitamos restauración", señaló el señor
obispo; y apuntó a tantas heridas como las infidelidades, la falta de obediencia de los hijos, los
pleitos entre hermanos, las adicciones (una de las cuales es la televisión);"¡Urge
restaurarnos según la imagen y semejanza de Dios y según el modelo de su Hijo
Jesucristo!". Sería incoherente vivir en la desgracia si amamos a la Llena de gracia. Añadió
que la Virgen tiene otras heridas que no vio el escultor; ella es también la Virgen de los
Dolores, pero ¿por qué hemos de ser nosotros los que la hieran?
Aclaró que la imagen no ha quedado como nueva, sino como antigua, porque no todo lo
antiguo hay que desecharlo; la historia se entreteje con lo antiguo y con lo nuevo, como los
valores.
Finalmente dio el anuncio que arrancó un estruendoso aplauso a los fieles: "Después de
consultar... he decidido que el 29 de octubre celebremos cada año la fiesta
de la Restauración de la Virgen de San Juan".
Al finalizar la ceremonia, los restauradores hablaron: don Juan José Méndez, emocionado,
agradeció el privilegio de la encomienda, felicitó a los sacerdotes y al pueblo por la decisión
valiente de restaurar la imagen; expresó que fue para él un reto, que le conmovió el ver a
tantas personas que iban a hacer guardia, a observar los trabajos, y al sentirse tan cerca, se
les salían las lágrimas; dijo que su trabajo lo hizo con ternura y con cuidado; que quedó
hermosísima y ahora puede durar muchos siglos, Dios mediante. "Le voy a pedir a la Virgen
que me dé una restauradita, que me ayude a ser mejor persona", agregó; y se comprometió:
"Voy a hacer que toda mi familia ame más a la Virgen".
Su hijo, del mismo nombre, agregó: "Ha quedado sana y hermosa"; y contó que antes de
iniciar su trabajo "me encomendé a ella para que me iluminara y a través de mis manos
pudiera ser restaurada"; y contó como un calor lo invadió desde sus manos a todo el cuerpo.
A ambos se les entregó un reconocimiento, y enseguida la Reina fue colocada de nuevo en
el trono entre los aplausos y las lágrimas de los asistentes. Después, se celebró una cena con
los invitados especiales.
Tienda de recuerdos de la visita a
la Virgen de San Juan de los Lagos
El día 8 de cada mes hay
celebración solemne y
Salve.
CHAPARRITA DE SAN JUAN
Autor: Salvador Cesareo Padilla
Mariachi Providencia del Seminario Mayor de San
Juan
En esta noche clara de luna plateada,
camino hasta tu Templo, camino hacia Ti.
Ya sueño ver tus ojos, pequeños hermosos,
tan luego que amanezca contigo estaré.
Y ya voy caminando,
noche y día velando
Virgencita de San Juan.
Y ya voy caminando,
por tu Hijo velando
Virgencita de San Juan.
Si Dios me lo permite, quisiera pedirte
me des tus bendiciones y abogues por nos
Chaparrita preciosa, Virgen Milagrosa,
cuídame en el camino y feliz cantaré.
Y ya voy caminando,
noche y día velando Virgencita de San Juan.
Y ya voy caminando,
por tu Hijo velando
Virgencita de San Juan.
Fuente:
http://www.virgendesanjuan.org
Descargar

Virgen de San Juan de los Lagos