Recordando
los dos mensajes
anteriores.
En este tercer mensaje de
esta breve serie vamos a
considerar el segundo
grupo de mandatos que
Pablo dio a esta iglesia,
los cuales constituyen
“Un llamado a la
armonía en la iglesia”.
Colosenses
3:15-17
El pasaje habla
del qué, el cómo
y el por qué de estos
mandamientos.
“La paz de Dios
gobierne en
nuestros
corazones.”
Varias preguntas que surgen
de este pasaje. ¿Qué es “la paz
de Dios”?, ¿Qué se ordena que
haga la paz de Dios?
¿Qué debemos hacer con la
palabra de Cristo?, y ¿Cómo
debemos vivir, en función de
todo lo dicho?
Plantearemos
una pregunta
y trataremos de
encontrar la
respuesta en
el pasaje.
A. Ilustración.
B. Tipos de falsa paz.
1. Podría hablarse de una paz
que surge de la ignorancia.
2. O de una paz que se cree
puede surgir de la venganza.
3. O de una paz que resulta de
la indiferencia.
Como puede ver,
hay diferentes fuentes
de donde creemos que
puede surgir la paz, pero
esas fuentes no generan
verdadera paz.
C. ¿Qué es la paz de Dios?
1. La paz de Dios es una
expresión común en la literatura
Paulina. Pablo la usa con toda
la carga y el significado de la
palabra hebrea “Shalom”, que
comunica un estado de bienestar
y prosperidad.
2. La paz de Dios es la sensación
y disposición que adquirimos
cuando hemos sido reconciliados
con Dios.
Romanos 5:1 dice, “Justificados,
pues, por la fe, tenemos paz
para con Dios por medio de
nuestro Señor Jesucristo.”
Filipenses 4:7, “Y la paz de Dios,
que sobrepasa todo
entendimiento, guardará
vuestros corazones y vuestros
pensamientos en Cristo Jesús”
(Filipenses 4:7).
3. Un detalle interesante: Varios
manuscritos registran la expresión
“la paz de Cristo”, mientras que
otros tienen la expresión “la paz de
Dios”.
Pablo, en todas sus cartas (excepto
en la 1ª a los Tesalonicenses y
Colosenses) expresa que la paz
viene conjuntamente de “Dios y
del Señor Jesucristo”. Esto implica
que Pablo ubica en el mismo nivel
de autoridad a Cristo y a Dios,
porque ambos hacen lo mismo.
4. Otro detalle que demanda
nuestra reflexión es que aunque la
paz normalmente es un asunto de
la persona, del individuo, aquí
Pablo se dirige a toda la iglesia,
sugiriendo que sea la paz la que
guíe todas sus actividades.
A. “Y la paz de Dios gobierne
en vuestros corazones…”.
1. La palabra traducida como
“gobierne” viene de una voz
griega que significa “presidir”.
Ese fue el uso original de la
palabra y ese debe ser el sentido
aquí, el de un ‘árbitro’ que
decide una jugada.
2. Y la segunda es que ésta es
forma de la 3ª persona del
singular, Presente de
Imperativo, Voz activa. Es
decir, la frase no contiene un
deseo o una sugerencia. ¡Es
una orden!
3. ¿Por qué la iglesia de
Colosas necesitaba de un
árbitro, y por qué ese árbitro
debía ser “la paz de Dios”?
a. A nivel individual, conyugal
y familiar.
b. A nivel de iglesia.
i. El problema de nuestra
carnalidad y nuestra
constante lucha con el pecado.
ii. El problema de los grupos.
c. Definitivamente necesitamos
un árbitro que nos ayude a
entender la voluntad de Dios en
medio de tantas voces en
conflicto, alguien que decida qué
es lo que debemos hacer y por
qué debemos hacerlo, y ¡qué
mejor que ese árbitro sea “la paz
de Dios”!
APLICACIÓN: Obviamente, para
que “la paz de Dios” pueda
gobernar en un grupo como la
familia o la iglesia, primero tiene
que gobernar en los miembros
individuales que integran ese
grupo, sea que hablemos de la
una o de la otra.
¿Recuerdan lo que hemos
estado tratando de establecer
desde el primer mensaje de
esta serie? “Es nuestra
responsabilidad personal el
transferir al nivel real de
nuestra experiencia diaria
aquello que ya tuvo lugar en
nuestra experiencia espiritual.”
A. El verso 15 continúa diciendo,
“… a la que asimismo fuisteis
llamados en un solo cuerpo…”
B. La razón por la que esa paz
de Dios debe arbitrar en medio
de nosotros es que los creyentes
fuimos llamados en un solo
cuerpo.
Los miembros de una iglesia local
tampoco podemos darnos el lujo
de estar en guerra unos contra
otros.
Al contrario, en caso de
controversia, debemos permitir
que sea “la paz de Dios” la que
“gobierne (arbitre en) nuestros
corazones”.
APLICACIÓN: ¿Cree usted que a
Dios le agrada que en Su iglesia se
generen luchas internas, ataques,
mensajes cargados de malos
sentimientos, ofensas pronunciadas
por unos contra otros? ¡De ninguna
manera! Alguien ha dicho que una
iglesia que actúa así, es como si se
estuviera suicidando.
C. Y Pablo termina esta
exhortación en el verso 15
diciéndoles, “… y sed
agradecidos.”
1. La forma que aquí aparece es
única en el Nuevo Testamento.
“Continuad deviniendo en
personas agradecidas”, diría la
traducción literal.
Los hermanos de Colosas
debían aprender a ser
agradecidos.
Cuando hay paz hay
gratitud.
El ser agradecido señala a una
actitud en la que uno cree y
sabe que el Señor está a cargo
de todo.
Tal parece que el que
nosotros seamos
agradecidos es algo que
agrada al Señor.
2. ¿Por qué deberíamos ser
agradecidos? Debemos ser
agradecidos por todas las
bendiciones que hemos
recibido de nuestro Dios.
Piense en su situación, y si
usted cree que es una mala
situación, piense en que
podría ser peor.
ILUSTRACIÓN:
A. El texto comienza
diciendo, “La palabra de
Cristo more en abundancia
en vosotros...”
1. A qué se refiere la expresión
“la palabra de Cristo”? Se
refiere a la historia de Cristo, al
mensaje de Cristo, al amor que
Él tiene por toda la
humanidad y al Espíritu Santo
que nos llena y nos fortalece.
2. La congregación de Colosas,
al igual que la nuestra, debía
estar consciente de que su
razón de ser como tal era la
recepción, la aplicación y la
proclamación del mensaje de
Cristo.
3. El texto dice que la
palabra de Cristo “more”, que
significa “residir”, “estar como
en casa” Y la forma aquí es -otra vez -- el presente de
imperativo, voz activa; o sea,
es una orden.
Luego, el texto sigue
diciendo, “en vosotros” (en
humin); es decir, en cada
uno, individualmente, en
forma personal." Y termina
diciendo, “en abundancia”.
(Word pictures in the New
Testament A.T. Robertson). .
La pregunta importante es,
¿Qué tanto mora en cada uno
de nosotros la palabra de
Cristo? ¿Estamos saturados de
ella? ¿Realmente es lo primero
que viene a nuestra mente
cuando estamos en una
situación difícil?
Y si no es así, entonces la
pregunta es…
4. ¿Cómo podemos lograr
que “la palabra de Cristo
more en abundancia en
nosotros”?
Hay muchas maneras de
lograr que la palabra de Cristo
more en abundancia en
nosotros; sólo es cuestión de
quererlo y poner “manos a la
obra”.
B. Luego sigue diciendo el
texto, “… enseñándoos y
exhortándoos unos a otros
en toda sabiduría…”. Esta
frase presenta, en forma
natural, tres conceptos.
1. El primer concepto es el de la
sabiduría. Pablo habla de la
dimensión espiritual de la
sabiduría y se refiere totalmente a
la sabiduría de Dios.
2. El segundo concepto es la
enseñanza, la que implica el
arreglo ordenado de la verdad y
su comunicación efectiva.
3. El tercer concepto menciona
otro don espiritual, el de la
exhortación. La exhortación tiene
un fuerte sabor a estímulo,
carácter práctico y de orden moral.
C. Y el vehículo específico
que se menciona para
enseñar y exhortar es el
canto. Dice el texto, ”…
cantando con gracia en
vuestros corazones al Señor
con salmos e himnos y
cánticos espirituales.”
1. Los cristianos siempre hemos
cantado los viejos himnos de la
fe. En el pasaje se distinguen
tres tipos de cantos: Salmos,
himnos y cánticos, y los tres
tipos de cantos son calificados
con la palabra “espirituales”.
2. La otra frase que califica a
la de “cantando” es, “… con
gracia en vuestros corazones al
Señor”. Esto parece implicar,
otra vez, el concepto de
“gratitud”.
A. “Y todo lo que hacéis, sea
de palabra o de hecho, …”
Si nosotros estamos dispuestos a
aceptar este compromiso, más
vale que estemos concientes de lo
que implica.
B. “…hacedlo todo en el
nombre del Señor Jesús…”
Esto quiere decir que debemos
hacerlo porque el Señor así lo
requiere y lo ordena, y
nosotros lo hacemos para
honrar Su nombre.
C. “… dando gracias a Dios
Padre por medio de él.”
Todas nuestras acciones deben
ir acompañadas de acciones
de gracias.
¿Ha escuchado usted los
tres mensajes de esta mini
serie hasta ahora
predicados? ¿Cómo le han
afectado? ¿Ha sido invitado
a reflexionar sobre su vida
cristiana?
Hemos hablado de que
somos personas que
tenemos una vida
nueva, y que nuestra
vida vieja ya pertenece
al pasado.
Hemos reconocido que
muchos no hemos entendido
claramente que nuestro
conocimiento preciso de lo
que pasó en el momento de
nuestra salvación constituye
la base de nuestra
experiencia cristiana.
Hemos también reconocido
que debemos llevar a la
realidad de nuestra vida
diaria la experiencia que
vivimos en nuestra realidad
espiritual.
Hemos establecido que
nuestro nuevo hombre está
en un proceso de desarrollo
hacia la meta del
conocimiento pleno de
Cristo, lo cual ocurrirá en el
momento de nuestra
glorificación.
HABLANDO
ESPECÍFICAMENTE
DE LAS LECCIONES
APRENDIDAS,
Hemos aprendido que
tenemos que dejar atrás
muchas cosas pecaminosas,
y debemos tomar nuevas
vestiduras para nuestro
andar como cristianos.
Hemos visto la supremacía
del amor.
Y ahora hemos visto la
importancia crítica de que
la paz de Dios gobierne en
nuestros corazones como
individuos y como iglesia, así
como que la palabra de
Cristo more en abundancia
en nosotros, tanto en lo
individual como en lo
colectivo.
Hemos terminado hoy
entendiendo que todo lo
que hagamos y/o
digamos debe ser hecho
“en el nombre del Señor
Jesús, dando gracias a
Dios Padre por medio de
él.”
Yo me pregunto si
todos estos conceptos
han tenido algún
efecto en nosotros
como individuos.
Permítame decirle que
a mí me han afectado
en sentido positivo.
Y yo quiero invitarte a ti,
si te sientes como yo, a que
lo expreses acompañándome
aquí al frente y juntos
volvamos a disfrutar del gozo
de nuestra relación con Dios
y con los hermanos.
¿Querrás hacerlo?
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