Programa de capacitación de
Lectio Divina para Niños
promovido por
“Fundación Ramón Pané Inc.”
www.fundacionpane.org
Presidente Honorario: Cardenal Oscar Rodríguez Madariaga.
Presidente: Hno. Ricardo Grzona.
Adaptación de Lectio Divina Dominical para niños: Eduardo Pineda.
La mayoría de las caricaturas que aparecen en está presentación son propiedad de la Fundación
Ramón Pané Inc., por lo que nos reservamos el derecho de uso.
Hola Misioneritos
Hosana al hijo de David
Prepárate para iniciar:
Materiales:
Hoja de trabajo No. 6 para cada niño.
Lápices de colores para pintar.
Tijeras, hijo, goma, cartón,
INSTRUCCIONES EN ROJO
INVOCACIÓN AL
ESPIRITU SANTO
Ven Espíritu Santo,
Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a
nuestras conciencias.
Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad
para entender lo que el Padre quiere
decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.
Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se
haga vida en nosotros.
Amén
El domingo pasado, se nos hablaba del cumplimiento
del precepto del amor y misericordia de Dios, ahora
nos invita la liturgia a la cercanía de Dios y a recordar
cuanto el Señor nos ha amado al punto de entregar su
vida por nosotros, estos momentos son de tristeza
pero también de esperanza en la vida nueva.
Recuerda que nos preparamos para celebrar la Pascua
del Señor-
Mateo 26, 14-27; 27, 1-66
26,14: Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote,
se dirigió a los sumos sacerdotes 26,15: y les propuso: —
¿Qué me dan si se los entrego?
Ellos se pusieron de acuerdo en treinta monedas de
plata. 26,16: Desde aquel momento buscaba una ocasión
para entregarlo.
26,17: El primer día de los Ázimos se acercaron los
discípulos a Jesús y le preguntaron:
—¿Dónde quieres que te preparemos la cena de
Pascua? 26,18: Él les contestó:
—Vayan a la ciudad, a la casa de tal persona, y díganle:
El maestro dice: mi hora está próxima; en tu casa
celebraré la Pascua con mis discípulos. 26,19: Los
discípulos prepararon la cena de Pascua siguiendo las
instrucciones de Jesús. 26,20: Al atardecer se puso a la
mesa con los Doce. 26,21: Mientras comían, les dijo:
—Les aseguro que uno de ustedes me va a entregar.
26,22: Muy tristes, empezaron a preguntarle uno por
uno:
—¿Soy yo, Señor? 26,23: Él contestó: —El que se ha
servido de la misma fuente que yo, ése me
entregará. 26,24: El Hijo del Hombre se va, como está
escrito de él; pero, ¡ay de aquél por quien el Hijo del
Hombre será entregado! Más le valdría a ese hombre no
haber nacido.
27,9: Así se cumplió lo que profetizó Jeremías: Tomaron las treinta monedas, precio del que
fue tasado, del que tasaron los israelitas, 27,10: y con ello pagaron el campo del alfarero;
según las instrucciones del Señor.
27,11: Jesús fue llevado ante el gobernador, el cual lo interrogó: —¿Eres tú el rey de los
judíos?
Contestó Jesús: —Tú lo has dicho. 27,12: Pero, cuando lo acusaban los sumos sacerdotes y
los ancianos no respondía nada. 27,13: Entonces le dice Pilato: —¿No oyes de cuántas cosas
te acusan?
27,14: Pero no respondió una palabra, con gran admiración del gobernador.
27,15: Por la Pascua acostumbraba el gobernador soltar a un prisionero, el que la gente
quisiera. 27,16: Tenía entonces un preso famoso llamado [Jesús] Barrabás. 27,17: Cuando
estaban reunidos, les preguntó Pilato: —¿A quién quieren que les suelte? ¿A [Jesús] Barrabás o
a Jesús, llamado el Mesías?27,18: Ya que le constaba que lo habían entregado por envidia.
27,19: Estando él sentado en el tribunal, su mujer le envió un recado: No te metas con ese
inocente, que esta noche en sueños he sufrido mucho por su causa. 27,20: Mientras tanto los
sumos sacerdotes y los ancianos persuadieron a la multitud para que pidieran la libertad de
Barrabás y la condena de Jesús. 27,21: El gobernador tomó la palabra: —¿A cuál de los dos
quieren que les suelte? Contestaron: —A Barrabás.
27,9: Así se cumplió lo que profetizó
Jeremías: Tomaron las treinta monedas, precio del que
fue tasado, del que tasaron los israelitas, 27,10: y con
ello pagaron el campo del alfarero; según las
instrucciones del Señor.
27,11: Jesús fue llevado ante el gobernador, el cual lo
interrogó: —¿Eres tú el rey de los judíos?
Contestó Jesús: —Tú lo has dicho. 27,12: Pero,
cuando lo acusaban los sumos sacerdotes y los ancianos
no respondía nada. 27,13: Entonces le dice Pilato: —
¿No oyes de cuántas cosas te acusan?
27,14: Pero no respondió una palabra, con gran
admiración del gobernador.
27,15: Por la Pascua acostumbraba el gobernador soltar
a un prisionero, el que la gente quisiera. 27,16: Tenía
entonces un preso famoso llamado [Jesús]
Barrabás. 27,17: Cuando estaban reunidos, les preguntó
Pilato: —¿A quién quieren que les suelte? ¿A [Jesús]
Barrabás o a Jesús, llamado el Mesías?27,18: Ya que le
constaba que lo habían entregado por envidia.
27,19: Estando él sentado en el tribunal, su mujer le
envió un recado: No te metas con ese inocente, que esta
noche en sueños he sufrido mucho por su
causa. 27,20: Mientras tanto los sumos sacerdotes y los
ancianos persuadieron a la multitud para que pidieran la
libertad de Barrabás y la condena de Jesús. 27,21: El
gobernador tomó la palabra: —¿A cuál de los dos
quieren que les suelte? Contestaron: —A Barrabás.
27,22: Responde Pilato: —¿Y qué hago con Jesús, llamado el Mesías?
Contestan todos: —Crucifícalo.
27,23: Él les dijo: —Pero, ¿qué mal ha hecho? Pero ellos seguían
gritando: —Crucifícalo.
27,24: Viendo Pilato que no conseguía nada, al contrario, que se estaban
amotinando, pidió agua y se lavó las manos ante la gente diciendo: —No
soy responsable de la muerte de este inocente. Es cosa de ustedes.
27,25: El pueblo respondió: —Que su sangre caiga sobre nosotros y sobre
nuestros hijos.
27,26: Entonces les soltó a Barrabás, y a Jesús lo hizo azotar y lo entregó
para que lo crucificaran.
27,27: Entonces los soldados del gobernador condujeron a Jesús al pretorio
y reunieron en torno a él a toda la guardia. 27,28: Lo desnudaron, lo
envolvieron en un manto escarlata, 27,29: trenzaron una corona de espinas y
se la colocaron en la cabeza, y pusieron una caña en su mano derecha.
Después, burlándose, se arrodillaban ante él y decían: —¡Salud, rey de los
judíos!
27,30: Le escupían, le quitaban la caña y le pegaban con ella en la
cabeza.27,31: Terminada la burla, le quitaron el manto y lo vistieron con su
ropa. Después lo sacaron para crucificarlo.
27,32: A la salida encontraron un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo
forzaron a cargar con la cruz. 27,33: Llegaron a un lugar llamado Gólgota, es
decir, Lugar de la Calavera,27,34: y le dieron a beber vino mezclado con hiel.
Él lo probó, pero no quiso beberlo.27,35: Después de crucificarlo, se
repartieron a suertes su ropa 27,36: y se sentaron allí
custodiándolo. 27,37: Encima de la cabeza pusieron un letrero con la causa
de la condena: Éste es Jesús, rey de los judíos. 27,38: Con él estaban
crucificados dos asaltantes, uno a la derecha y otro a la izquierda.
27,39: Los que pasaban lo insultaban moviendo la cabeza 27,40: y diciendo:
—El que derriba el santuario y lo reconstruye en tres días que se salve; si es
Hijo de Dios, que baje de la cruz.
27,41: A su vez, los sumos sacerdotes con los letrados y los ancianos se
burlaban diciendo: 27,42: —Salvó a otros, y no puede salvarse a sí mismo. Si
es rey de Israel, que baje ahora de la cruz y creeremos en él. 27,43: Ha
confiado en Dios: que lo libre si es que lo ama. Pues ha dicho que es Hijo de
Dios.
27,44: También los asaltantes crucificados con él lo insultaban.
27,45: A partir de mediodía se oscureció todo el territorio hasta media tarde.
27,46: A media tarde Jesús gritó con voz potente: —Elí, Elí, lema sabactani, o sea: Dios
mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? 27,47: Algunos de los presentes, al oírlo,
comentaban: —Está llamando a Elías. 27,48: Enseguida uno de ellos corrió, tomó una
esponja empapada en vinagre y con una caña le dio a beber.
27,49: Los demás dijeron: —Espera, a ver si viene Elías a salvarlo.
27,50: Jesús, lanzando un nuevo grito, entregó su espíritu.
27,51: El velo del templo se rasgó en dos de arriba abajo, la tierra tembló, las piedras
se partieron, 27,52: los sepulcros se abrieron y muchos cadáveres de santos resucitaron.
Y, cuando él resucitó, 27,53: salieron de los sepulcros y se aparecieron a muchos en la
Ciudad Santa.
27,54: Al ver el terremoto y lo que sucedía, el centurión y la tropa que custodiaban a
Jesús decían muy espantados: —Realmente éste era Hijo de Dios.
27,55: Estaban allí mirando a distancia muchas mujeres que habían acompañado y
servido a Jesús desde Galilea. 27,56: Entre ellas estaban María Magdalena, María,
madre de Santiago y José, y la madre de los Zebedeos. 27,57: Al atardecer llegó un
hombre rico de Arimatea, llamado José, que también había sido discípulo de
Jesús. 27,58: Se presentó ante Pilato y le pidió el cadáver de Jesús. Pilato mandó que
se lo entregaran. 27,59: José lo tomó, lo envolvió en una sábana de lino limpia, 27,60: y
lo depositó en un sepulcro nuevo que se había excavado en la roca; después hizo rodar
una gran piedra a la entrada del sepulcro y se fue. 27,61: Estaban allí María Magdalena
y la otra María sentadas frente al sepulcro.
27,62: Al día siguiente, el que sigue a la vigilia, se reunieron los sumos sacerdotes con
los fariseos y fueron a Pilato 27,63: a decirle: —Señor, recordamos que aquel impostor
dijo cuando aún vivía que resucitaría al tercer día. 27,64: Manda que aseguren el
sepulcro hasta el tercer día, no vayan a ir sus discípulos a robar el cadáver, para decir al
pueblo que ha resucitado de entre los muertos. Este engaño sería peor que el
primero. 27,65: Les respondió Pilato: —Ahí tienen una guardia: vayan y asegúrenlo
como saben.
27,66: Ellos aseguraron el sepulcro poniendo sellos en la piedra y colocando la guardia.
Palabra de Dios
LECTURA
Durante el Domingo de Ramos, la Iglesia nos presenta los textos de la
Pasión del Señor. Luego de esta entrada solemne en Jerusalén,
continuando los textos bíblicos, vemos que Jesús entró para dar su vida en
rescate por la nuestra. Tomaremos sólo algunas de las ideas centrales.
Es en la cena pascual, donde Jesús anuncia que uno lo va a “entregar” y
todos preguntan “Señor, seré yo?” salvo Judas, que en vez de decirle Señor
se dirige a él y le dice “seré yo Maestro”. Pués, Judas, ya no reconoce a
Jesús como el Señor. Así lo dice el texto.
Mateo narra con detalle el injusto momento
de acusación a Jesús. Pilato finalmente se lava
las manos y lo entrega para que lo
crucifiquen. y lo llevan al lugar llamado
Gólgota.
Pasando al momento de la crucifixión de
Jesús, tan conocida, tomemos esta idea
fundamental: Cristo reina desde el trono de
su cruz. Jesús se entregó a sí mismo, para
rescatarnos a nosotros. Y nos dio ejemplo con
su propio sacrificio.
El Señor es Rey y gobierna a Todos. El salmo 22 comienza narrando la
tristeza, que se transformará en la alegría permanente.
Reconstruimos el texto:
¿Quién entregó a Jesús? ¿Qué le ofrecieron a cambio?
¿En qué momento anunció Jesús que sería entregado?
¿Qué dijo Jesús dando el Pan y dando el vino?
Cuando Pilato se lavó las manos diciendo que era inocente ¿Qué
respondió el pueblo?
¿Cómo se llamaba el lugar donde crucificaron a Jesús y qué
significa?
MEDITACIÓN
¿Qué me dice a mí el texto?
ESCOGE UNA DE ESAS PREGUNTAS Y COMPARTE LA RESPUESTA
EN TU FAMILIA, CON TUS AMIGITOS O CON TU CATEQUISTA.
¿Qué significa abrazar la cruz de Cristo en mi propia vida?
¿Me he sentido como dice el Salmo 22 como “abandonado
por Dios? ¿Soy capaz de completar este proceso de
dificultad llegando al fin del salmo donde Cristo Reina?
¿Cómo dejo a Cristo reinar en mi vida?
ORACIÓN
¿Qué le digo yo al Señor?
PIENSA Y HAZ UN DIBUJO EN TU CUADERNO QUE TE
RECUERDE CUAN GRANDE ES DIOS EN TU VIDA Y COMO
TE HA AYUDADO A SER BUEN MISIONERO.
Ayúdame Señor, que mis fuerzas flaquean,
Ayúdame, Tu que tanto conoces mi pesar, Ayúdame
a no perder nunca la sonrisa Y a regalar siempre
alegría a los demás.
Ayúdame Señor, a perdonar a quien me hiere, Y a
olvidar las injusticias que hacen mal, Ayúdame a
mitigar el dolor del que sufre Y a extender mi mano
con dulzura y mucha paz.
Ayúdame Señor, a no pecar preparando el camino
que a Ti me lleve en poco tiempo mas, Y a sembrar
el sendero que hacia Ti hoy transito Con semillas de
amor, de fe y de humildad. Amén
CONTEMPLACIÓN
¿Cómo interiorizo el texto en mi vida? Podemos
decirle muchas veces:
Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has
abandonado?
Anota en grande la frase en tu cuaderno misionero y
repítela varias veces.
ESCRIBE EN GRANDE LA FRASE PROPUESTA EN TU
CUADERNO Y PREGUNTALE A ALGUN FAMILIAR O
AMIGO COMO HABLAN CON DIOS PADRE.
ACCIÓN
¿A QUÉ ME COMPROMETO PARA SER MEJOR?
Cómo demostrar mi cristianismo sincero, con las personas que
me hacen daño, que me hacen mal. Busca la manera de hacer
una buena acción especialmente con alguna de estas personas
que en tu corazón no entra.
En el grupo puedes releer el texto y preparar a los demás
miembros de la comunidad con una cartelera que indique los
verbos esenciales del texto, como entregar, o alguno que les
parezca oportuno.
Oración Final:
Te Damos gracias Jesús por darnos a
conocer a nuestro Padre Dios
Que alegría podemos sentir la dicha de ser
tus hijos
y en tu amor podamos vivir.
Amén.
Hasta el otro domingo querido amiguito…..
Nuestra Lectio Divina sera sobre la RESURECCION…. Que alegre….!!!
Recuerda que la Palabra de Dios, debe reinar en tu corazón.
DIOS TE BENDIGA
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