1. Maldiciones Generacionales
• Consideraciones generales
• La herencia - Ataduras
• Enfermedades
• El divorcio
2. Sombra de Muerte
• Lugares celestiales
• Vendas y velos mágicos
3. Prisiones de Cautividad
• Adicciones al pecado
• Idolatría, santería
• Superstición
• Hechicería e idolatría
• Pactos satánicos
Maldición
2Como
el gorrión en su vagar, y como
la golondrina en su vuelo, Así la
maldición nunca vendrá sin causa.
Maldición
33La
maldición de Jehová está en la
casa del impío, Pero bendecirá la
morada de los justos.
Maldición
27El
que da al pobre no tendrá pobreza;
Mas el que aparta sus ojos tendrá
muchas maldiciones.
Maldición
17Amó
la maldición, y ésta le sobrevino;Y
no quiso la bendición, y ella se alejó de él
18Se vistió de maldición como de su
vestido, Y entró como agua en sus
entrañas, Y como aceite en sus huesos.
19Séale como vestido con que se cubra,
Y en lugar de cinto con que se ciña
siempre.
Maldición
20Al
que maldice a su padre o a su
madre, Se le apagará su lámpara en
oscuridad tenebrosa.
Causa para la Maldición
1Por
lo cual eres inexcusable, oh
hombre, quienquiera que seas tú que
juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te
condenas a ti mismo; porque tú que
juzgas haces lo mismo.
Causa para la Maldición
1Hijos,
obedeced en el Señor a
vuestros padres, porque esto es justo.
2Honra a tu padre y a tu madre, que es
el primer mandamiento con promesa;
3para que te vaya bien, y seas de larga
vida sobre la tierra.
Causa para la Maldición
4Y
vosotros, padres, no provoquéis a
ira a vuestros hijos, sino criadlos en
disciplina y amonestación del Señor.
Herencia
7que
guarda misericordia a millares, que
perdona la iniquidad, la rebelión y el
pecado, y que de ningún modo tendrá
por inocente al malvado; que visita la
iniquidad de los padres sobre los hijos y
sobre los hijos de los hijos, hasta la
tercera y cuarta generación.
Herencia
21Preparad
sus hijos para el matadero,
por la maldad de sus padres; no se
levanten, ni posean la tierra, ni llenen de
ciudades la faz del mundo.
Herencia
18sabiendo
que fuisteis rescatados de
vuestra vana manera de vivir, la cual
recibisteis de vuestros padres, no con
cosas corruptibles, como oro o plata,
19sino con la sangre preciosa de Cristo,
como de un cordero sin mancha y sin
contaminación,
Herencia
16Oh
Señor, conforme a todos tus actos
de justicia, apártese ahora tu ira y tu
furor de sobre tu ciudad Jerusalén, tu
santo monte; porque a causa de
nuestros pecados, y por la maldad de
nuestros padres, Jerusalén y tu pueblo
son el oprobio de todos en derredor
nuestro.
Herencia
14La
casa y las riquezas son herencia de
los padres; Mas de Jehová la mujer
prudente.
Herencia
14He
aquí, por tercera vez estoy
preparado para ir a vosotros; y no os
seré gravoso, porque no busco lo
vuestro, sino a vosotros, pues no deben
atesorar los hijos para los padres, sino
los padres para los hijos.
Ataduras
22Ahora,
pues, no os burléis, para que no
se aprieten más vuestras ataduras;
porque destrucción ya determinada
sobre toda la tierra he oído del Señor,
Jehová de los ejércitos.
Ataduras
1Despierta,
despierta, vístete de poder, oh
Sion; vístete tu ropa hermosa, oh
Jerusalén, ciudad santa; porque nunca
más vendrá a ti incircunciso ni inmundo.
2Sacúdete del polvo; levántate y siéntate,
Jerusalén; suelta las ataduras de tu
cuello, cautiva hija de Sion. 3Porque así
dice Jehová: De balde fuisteis vendidos;
por tanto, sin dinero seréis rescatados.
4Porque
así dijo Jehová el Señor: Mi pueblo
descendió a Egipto en tiempo pasado, para
morar allá, y el asirio lo cautivó sin razón. 5Y
ahora ¿qué hago aquí, dice Jehová, ya que mi
pueblo es llevado injustamente? Y los que en él
se enseñorean, lo hacen aullar, dice Jehová, y
continuamente es blasfemado mi nombre todo
el día. 6Por tanto, mi pueblo sabrá mi nombre
por esta causa en aquel día; porque yo mismo
que hablo, he aquí estaré presente.
7¡Cuán
hermosos son sobre los montes los
pies del que trae alegres nuevas, del que
anuncia la paz, del que trae nuevas del bien,
del que publica salvación, del que dice a
Sion: ¡Tu Dios reina! 8¡Voz de tus atalayas!
Alzarán la voz, juntamente darán voces de
júbilo; porque ojo a ojo verán que Jehová
vuelve a traer a Sion. 9Cantad alabanzas,
alegraos juntamente, soledades de Jerusalén;
porque Jehová ha consolado a su pueblo, a
Jerusalén ha redimido
10Jehová
desnudó su santo brazo ante los
ojos de todas las naciones, y todos los
confines de la tierra verán la salvación del
Dios nuestro. 11Apartaos, apartaos, salid de
ahí, no toquéis cosa inmunda; salid de en
medio de ella; purificaos los que lleváis los
utensilios de Jehová. 12Porque no saldréis
apresurados, ni iréis huyendo; porque Jehová
irá delante de vosotros, y os congregará el
Dios de Israel.
Ataduras
4Me
rodearon ligaduras de muerte, Y torrentes
de perversidad me atemorizaron. 5Ligaduras
del Seol me rodearon, Me tendieron lazos de
muerte. 6En mi angustia invoqué a Jehová, Y
clamé a mi Dios. El oyó mi voz desde su
templo, Y mi clamor llegó delante de él, a sus
oídos.
Ataduras
1Amo
a Jehová, pues ha oído Mi voz y mis
súplicas; 2Porque ha inclinado a mí su oído;
Por tanto, le invocaré en todos mis días. 3Me
rodearon ligaduras de muerte, Me encontraron
las angustias del Seol; Angustia y dolor había
yo hallado. 4Entonces invoqué el nombre de
Jehová, diciendo: Oh Jehová, libra ahora mi
alma.
Enfermedades
1Al
pasar Jesús, vio a un hombre ciego
de nacimiento. 2Y le preguntaron sus
discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó,
éste o sus padres, para que haya nacido
ciego? 3Respondió Jesús: No es que
pecó éste, ni sus padres, sino para que
las obras de Dios se manifiesten en él.
Enfermedades
29Porque
el que come y bebe indignamente, sin
discernir el cuerpo del Señor, juicio come y
bebe para sí. 30Por lo cual hay muchos
enfermos y debilitados entre vosotros, y
31Si,
muchos
duermen.
pues,
nos
examinásemos a nosotros mismos, no
seríamos juzgados; 32mas siendo juzgados,
somos castigados por el Señor, para que no
seamos condenados con el mundo.
Enfermedades
26y
dijo: Si oyeres atentamente la voz de
Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de
sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y
guardares todos sus estatutos, ninguna
enfermedad de las que envié a los egipcios te
enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador.
Enfermedades
22Jehová
te herirá de tisis, de fiebre, de
inflamación y de ardor, con sequía, con
calamidad repentina y con añublo; y te
perseguirán hasta que perezcas. 23Y los cielos
que están sobre tu cabeza serán de bronce, y
la tierra que está debajo de ti, de hierro. 24Dará
Jehová por lluvia a tu tierra polvo y ceniza; de
los cielos descenderán sobre ti hasta que
perezcas.
Enfermedades
27Jehová
te herirá con la úlcera de Egipto, con
tumores, con sarna, y con comezón de que no
puedas ser curado. 28Jehová te herirá con
locura, ceguera y turbación de espíritu; 29y
palparás a mediodía como palpa el ciego en la
oscuridad, y no serás prosperado en tus
caminos; y no serás sino oprimido y robado
todos los días, y no habrá quien te salve.
Enfermedades
34Y
enloquecerás a causa de lo que verás con
tus ojos. 35Te herirá Jehová con maligna
pústula en las rodillas y en las piernas, desde
la planta de tu pie hasta tu coronilla, sin que
puedas ser curado.
Enfermedades
58Si
no cuidares de poner por obra todas las
palabras de esta ley que están escritas en este
libro, temiendo este nombre glorioso y temible:
JEHOVÁ TU DIOS, 59entonces Jehová aumentará
maravillosamente tus plagas y las plagas de tu
descendencia, plagas grandes y permanentes, y
enfermedades malignas y duraderas; 60y traerá
sobre ti todos los males de Egipto, delante de los
cuales temiste, y no te dejarán. 61Asimismo toda
enfermedad y toda plaga que no está escrita en el
libro de esta ley, Jehová la enviará sobre ti, hasta
que seas destruido.
Enfermedades
7Y
para que la grandeza de las revelaciones
no me exaltase desmedidamente, me fue dado
un aguijón en mi carne, un mensajero de
Satanás que me abofetee, para que no me
enaltezca sobremanera; 8respecto a lo cual tres
veces he rogado al Señor, que lo quite de mí.
9Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi
poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto,
de buena gana me gloriaré más bien en mis
debilidades, para que repose sobre mí el poder
de Cristo.
Divorcio
16Porque
Jehová Dios de Israel ha dicho que
él aborrece el repudio, y al que cubre de
iniquidad su vestido, dijo Jehová de los
ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu,
y no seáis desleales.
Divorcio
31También
fue dicho: Cualquiera que
repudie a su mujer, dele carta de divorcio.
32Pero yo os digo que el que repudia a su
mujer, a no ser por causa de fornicación,
hace que ella adultere; y el que se casa
con la repudiada, comete adulterio.
Divorcio
6Así
que no son ya más dos, sino una sola
carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe
el hombre. 7Le dijeron: ¿Por qué, pues, mandó
Moisés dar carta de divorcio, y repudiarla? 8El
les dijo: Por la dureza de vuestro corazón
Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres;
mas al principio no fue así. 9Y yo os digo que
cualquiera que repudia a su mujer, salvo por
causa de fornicación, y se casa con otra,
adultera; y el que se casa con la repudiada,
adultera.
Divorcio
12Y
a los demás yo digo, no el Señor: Si algún
hermano tiene mujer que no sea creyente, y ella
consiente en vivir con él, no la abandone. 13Y si una
mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente
en vivir con ella, no lo abandone. 14Porque el marido
incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer
incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros
hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos.
15Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no
está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en
semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios.
Sombra de Muerte
El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; Y a los
asentados en región de sombra de muerte, Luz les
resplandeció.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, Con
que nos visitó desde lo alto la aurora, Para dar luz a
los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte;
Para encaminar nuestros pies por camino de paz. m
Sombra de Muerte
10Algunos
moraban en tinieblas y sombra de
muerte, Aprisionados en aflicción y en hierros,
11Por cuanto fueron rebeldes a las palabras de
Jehová, Y aborrecieron el consejo del Altísimo.
12Por eso quebrantó con el trabajo sus
corazones; Cayeron, y no hubo quien los
ayudase.
13
Luego que clamaron a Jehová en su
angustia, Los libró de sus aflicciones; 14Los
sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte,
Y rompió sus prisiones. 15Alaben la
misericordia de Jehová, Y sus maravillas para
con los hijos de los hombres. 16Porque
quebrantó las puertas de bronce, Y
desmenuzó los cerrojos de hierro. 17Fueron
afligidos los insensatos, a causa del camino de
su rebelión Y a causa de sus maldades;
18Su
alma abominó todo alimento, Y llegaron
hasta las puertas de la muerte. 19Pero
clamaron a Jehová en su angustia, Y los libró
de sus aflicciones. 20Envió su palabra, y los
sanó, Y los libró de su ruina. 21Alaben la
misericordia de Jehová, Y sus maravillas para
con los hijos de los hombres; 22Ofrezcan
sacrificios de alabanza, Y publiquen sus obras
con júbilo.
Lugares celestiales
3Bendito
sea el Dios y Padre de nuestro Señor
Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición
espiritual en los lugares celestiales en Cristo,
4según nos escogió en él antes de la fundación
del mundo, para que fuésemos santos y sin
mancha delante de él, 5en amor habiéndonos
predestinado para ser adoptados hijos suyos por
medio de Jesucristo, según el puro afecto de su
voluntad, 6para alabanza de la gloria de su
gracia, con la cual nos hizo aceptos en el
Amado,
Lugares celestiales
4Pero
Dios, que es rico en misericordia, por su
gran amor con que nos amó, 5aun estando
nosotros muertos en pecados, nos dio vida
juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),
6y juntamente con él nos resucitó, y asimismo
nos hizo sentar en los lugares celestiales con
Cristo Jesús, 7para mostrar en los siglos
venideros las abundantes riquezas de su gracia
en su bondad para con nosotros en Cristo
Jesús.
Vendas y velos mágicos
17Y
tú, hijo de hombre, pon tu rostro contra las hijas
de tu pueblo que profetizan de su propio corazón, y
profetiza contra ellas, 18y di: Así ha dicho Jehová el
Señor: ¡Ay de aquellas que cosen vendas mágicas
para todas las manos, y hacen velos mágicos para la
cabeza de toda edad, para cazar las almas! ¿Habéis
de cazar las almas de mi pueblo, para mantener así
vuestra propia vida? 19¿Y habéis de profanarme
entre mi pueblo por puñados de cebada y por
pedazos de pan, matando a las personas que no
deben morir, y dando vida a las personas que no
deben vivir, mintiendo a mi pueblo que escucha la
mentira?
20Por
tanto, así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo
estoy contra vuestras vendas mágicas, con que cazáis
las almas al vuelo; yo las libraré de vuestras manos, y
soltaré para que vuelen como aves las almas que
vosotras cazáis volando. 21Romperé asimismo vuestros
velos mágicos, y libraré a mi pueblo de vuestra mano,
y no estarán más como presa en vuestra mano; y
sabréis que yo soy Jehová. 22Por cuanto entristecisteis
con mentiras el corazón del justo, al cual yo no
entristecí, y fortalecisteis las manos del impío, para que
no se apartase de su mal camino, infundiéndole ánimo,
23por tanto, no veréis más visión vana, ni practicaréis
más adivinación; y libraré mi pueblo de vuestra mano,
y sabréis que yo soy Jehová.
Vendas y velos mágicos
42Yo
sabía que siempre me oyes; pero lo dije
por causa de la multitud que está alrededor,
para que crean que tú me has enviado. 43Y
habiendo dicho esto, clamó a gran voz:
¡Lázaro, ven fuera! 44Y el que había muerto
salió, atadas las manos y los pies con vendas,
y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les
dijo: Desatadle, y dejadle ir.
Prisiones de cautividad
20Entonces
Pedro le dijo: Tu dinero perezca
contigo, porque has pensado que el don de Dios se
obtiene con dinero. 21No tienes tú parte ni suerte en
este asunto, porque tu corazón no es recto delante
de Dios. 22Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y
ruega a Dios, si quizá te sea perdonado el
pensamiento de tu corazón; 23porque en hiel de
amargura y en prisión de maldad veo que estás.
24Respondiendo entonces Simón, dijo: Rogad
vosotros por mí al Señor, para que nada de esto
que habéis dicho venga sobre mí.
Prisiones de cautividad
6Yo
Jehová te he llamado en justicia, y te
sostendré por la mano; te guardaré y te pondré
por pacto al pueblo, por luz de las naciones,
7para que abras los ojos de los ciegos, para que
saques de la cárcel a los presos, y de casas de
prisión a los que moran en tinieblas. 8Yo
Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi
gloria, ni mi alabanza a esculturas.
Prisiones de cautividad
6Escucha
mi clamor, porque estoy muy
afligido. Líbrame de los que me persiguen,
porque son más fuertes que yo. 7Saca mi alma
de la cárcel, para que alabe tu nombre; Me
rodearán los justos, Porque tú me serás
propicio.
Prisiones de cautividad
16Se
inclinarán hacia ti los que te vean, te
contemplarán, diciendo: ¿Es éste aquel varón
que hacía temblar la tierra, que trastornaba los
reinos; 17que puso el mundo como un desierto,
que asoló sus ciudades, que a sus presos
nunca abrió la cárcel?
Prisiones de cautividad
9Porque
los que quieren enriquecerse caen en
tentación y lazo, y en muchas codicias necias y
dañosas, que hunden a los hombres en
destrucción y perdición; 10porque raíz de todos
los males es el amor al dinero, el cual
codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y
fueron traspasados de muchos dolores.
Prisiones de cautividad
14Seguid
la paz con todos, y la santidad, sin la
cual nadie verá al Señor. 15Mirad bien, no sea que
alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que
brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y
por ella muchos sean contaminados; 16no sea que
haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que
por una sola comida vendió su primogenitura.
17Porque ya sabéis que aun después, deseando
heredar la bendición, fue desechado, y no hubo
oportunidad para el arrepentimiento, aunque la
procuró con lágrimas.
Prisiones de cautividad
25ya
que cambiaron la verdad de Dios por la mentira,
honrando y dando culto a las criaturas antes que al
Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.26Por
esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues
aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que
es contra naturaleza, 27y de igual modo también los
hombres, dejando el uso natural de la mujer, se
encendieron en su lascivia unos con otros,
cometiendo hechos vergonzosos hombres con
hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución
debida a su extravío. 28Y como ellos no aprobaron
tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente
reprobada, para hacer cosas que no convienen;
Prisiones de cautividad
46Por
lo que así ha dicho Jehová el Señor: Yo
haré subir contra ellas tropas, las entregaré a
turbación y a rapiña, 47y las turbas las
apedrearán, y las atravesarán con sus espadas;
matarán a sus hijos y a sus hijas, y sus casas
consumirán con fuego. 48Y haré cesar la lujuria
de la tierra, y escarmentarán todas las mujeres,
y no harán según vuestras perversidades. 49Y
sobre vosotras pondrán vuestras perversidades,
y pagaréis los pecados de vuestra idolatría; y
sabréis que yo soy Jehová el Señor.
Prisiones de cautividad
19Y
manifiestas son las obras de la carne, que
son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,
20idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos,
celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,
21envidias, homicidios, borracheras, orgías, y
cosas semejantes a estas; acerca de las cuales
os amonesto, como ya os lo he dicho antes,
que los que practican tales cosas no heredarán
el reino de Dios.
Prisiones de cautividad
29No
contaminarás a tu hija haciéndola fornicar,
para que no se prostituya la tierra y se llene de
maldad. 30Mis días de reposo* guardaréis, y mi
santuario tendréis en reverencia. Yo Jehová.
31No os volváis a los encantadores ni a los
adivinos; no los consultéis, contaminándoos con
ellos. Yo Jehová vuestro Dios.
Prisiones de cautividad
13Te
has fatigado en tus muchos consejos.
Comparezcan ahora y te defiendan los
contempladores de los cielos, los que observan las
estrellas, los que cuentan los meses, para
pronosticar lo que vendrá sobre ti. 14He aquí que
serán como tamo; fuego los quemará, no salvarán
sus vidas del poder de la llama; no quedará brasa
para calentarse, ni lumbre a la cual se sienten.
15Así te serán aquellos con quienes te fatigaste, los
que traficaron contigo desde tu juventud; cada uno
irá por su camino, no habrá quien te salve.
Prisiones de cautividad
5Y
quitó a los sacerdotes idólatras que habían
puesto los reyes de Judá para que quemasen
incienso en los lugares altos en las ciudades
de Judá, y en los alrededores de Jerusalén; y
asimismo a los que quemaban incienso a Baal,
al sol y a la luna, y a los signos del zodíaco, y
a todo el ejército de los cielos.
8Sin
embargo, os escribo un mandamiento
nuevo, que es verdadero en él y en vosotros,
porque las tinieblas van pasando, y la luz
verdadera ya alumbra. 9El que dice que está en
la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en
tinieblas. 10El que ama a su hermano,
permanece en la luz, y en él no hay tropiezo.
11Pero el que aborrece a su hermano está en
tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde
va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.
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