Alcanzando los sueños
Parte de la semilla de Dios cayó en buena tierra, y
produjo mucho fruto: 100 veces más, o 60
veces más o 30 veces más.
Mateo 13.8.
Hay personas improductivas,
estancadas, “normales”,
“promedio”, están en el medio.
Hay quienes son absolutamente
productivos: 100 veces más, 60
veces más, 30 veces más.
Este sermón tiene el propósito de
llamarte a que seas del grupo de
los que sueñan y producen, de los
que pelean hasta la victoria, de los
que buscan la excelencia y no se
conforman con ser del “montón”.
Hay 2 formas de analizar la vida:
• El análisis
• Análisis
humanista
espiritual: cada
justifica los
uno es el
errores propios
artífice de su
y le echa la
propia vida y el
culpa de los
que determina
fracasos a los
su futuro
demás
Uno de los errores que comete
la gente hoy día es conformarse
con lo que le ha “tocado”,
resignada a su “destino”, sin
luchar por alcanzar una vida
mejor.
Jesús dijo “Yo he venido para
que tengan una vida realmente
abundante”.
Juan 10.10.
No te conformes con las cosas
“bastante” buenas que tenés.
Buscá la excelencia. Siempre
tenés que ir por más.
Por eso es que
permanentemente hablamos de
los sueños.
Dios es un Dios que te
embaraza de sueños para que
los alcances en los años que
vienen que serán los mejores de
tu vida.
Los sueños son la materia prima
espiritual para que Dios trabaje en
asociado con vos produciendo un
futuro de bendición y vida.
Alcanzando los sueños
• Hablar siempre de tus sueños
Si vos no creés en tus sueños, no
esperes que los demás te tomen
demasiado en serio.
No podés cambiar tu pasado pero
si cambiar el futuro
Si seguís hablando del pasado,
será difícil alcanzar el sueño en el
futuro.
Tu futuro es más importante como
para que sigas invirtiendo tiempo
hablando de lo que te ocurrió en el
pasado.
Nunca permitas que las
experiencias negativas maten tus
sueños.
Caleb es un ejemplo.
Alcanzando los sueños
• Hablar siempre de tus sueños
• Provocar un entorno de prosperidad
Vos y los que te rodean tienen que
tener un lenguaje de bendición y
prosperidad
Parte de la semilla cayó entre
espinos y los espinos crecieron y la
ahogaron. Mateo 13.7.
Si vos tenés sueños grandes, pero
te juntás con perezosos, gente
ociosa, negativa, crítica, chismosa,
esto terminará ahogando tus
sueños.
Es estúpido pensar que si te juntás
con personas negativas vos vas a
ser positivo.
Es extremadamente importante
que tu vida esté libre de dureza,
piedras y semillas negativas, para
que la Palabra de Dios pueda
crecer hasta dar fruto de bendición.
Si estás queriendo vencer
problemas matrimoniales, no te
rodees de personas que se llevan
mal con su pareja.
Si estás queriendo vencer
problemas económicos, rodeate de
personas que se están
prosperando
Si querés vencer una enfermedad,
juntate con personas de fe que han
sido sanadas.
Rodeate de personas que tienen
sueños
Rodeate de personas que te
ayuden a alcanzar el gran
propósito de Dios para tu vida.
Alcanzando los sueños
• Hablar siempre de tus sueños
• Provocar un entorno de prosperidad
• Recuperar el fuego interior
El diablo es como un boxeador que
va golpeando hasta cansar al otro
y luego darle el golpe de nocaut.
Tenés que recuperar las fuerzas en
Dios
Tenés que recuperar el fuego por
tus sueños y la pasión por
Jesucristo
Tenés que volver a soñar y hablar
de lo que vas a alcanzar.
Lamentablemente los problemas te
han ido debilitando y el diablo
intenta ahogar la semilla que ha
sido plantada por Dios.
Si hace tiempo que estás luchando
con la enfermedad, confía en Dios
porque ya te sanarás.
Parte de la semilla cayó entre
piedras y al salir el sol (los
problemas) se quemó la planta y
se secó.
Mateo 13.5, 6.
Si hace tiempo que estás luchando
para vencer los problemas
económicos, confiá, porque ya
tendrás victoria.
Si los problemas te han
desalentado y deprimido, ¡este es
el momento de romper esas
cadenas bajo la unción del Espíritu
Santo!
Has sentido que tu familia está en
derrota, en fracaso, en negatividad.
Es la noche en que tenés que
elevarte por encima de todo eso.
Es la noche para recuperar tus
fuerzas, tu fe. Es el momento para
decidir levantarte cada mañana
esperando que las cosas buenas te
sucederán.
Pero parte de la semilla cayó en
buena tierra, y produjo mucho
fruto: 100 veces más, o 60 veces
más o 30 veces más.
Mateo 13.8.
Es el momento de dejar de
justificarte por lo que no pudiste
alcanzar.
Es tiempo de dejar de llorar por los
problemas que han secado tus
sueños.
Es tiempo de apartarte de los
espinos que están a tu alrededor
que ahogan los sueños de Dios en
tu corazón.
Es tiempo de recibir una unción
fresca para recuperar tus fuerzas y
tu pasión por Jesucristo.
Dios está a tu lado.
El no permitirá que tu fe sea
avergonzada.
Romanos 10.11
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