Trabajo publicado en www.ilustrados.com
La mayor Comunidad de difusión del conocimiento
EUTANASIA
Una aproximación desde la perspectiva ética
cubana
Dra. Olga Mercedes Cala Rizo
Especialista de 1er grado en Bioquímica Clínica
[email protected]
Dra. Alina Recasens Linares
Especialista de 1er grado en Fisiología Normal y
Patológica
Dra. Yanisei Díaz Ferrer
Especialista de 1er grado en Laboratorio Clínico
A manera de Introducción:
....Y ME SERVIRÉ, según mi capacidad y mi
criterio, del régimen que tienda al beneficio
de los enfermos, pero me abstendré de
cuanto lleve consigo perjuicio o afán de
dañar.
....Y NO DARÉ ninguna droga letal a nadie,
aunque me la pidan, ni sugeriré un tal uso, y del
mismo modo, tampoco a ninguna mujer daré
pesario abortivo, sino que, a lo largo de mi vida,
ejerceré mi arte pura y santamente.
(Hipócrates, 460 - 377 a.C.)
La MUERTE es un acontecimiento natural que pasa a
ser hecho jurídico cuando, a partir de ella; surgen
derechos,
facultades,
deberes,
obligaciones,
y
responsabilidades para las personas.
Desde los albores de la humanidad y con ella, de las
ciencias médicas; ha sido tema de preocupación
constante, el actuar ético del profesional de la salud.
La rapidez del progreso de la tecnología médica en la
sociedad moderna, ha suscitado cuestiones morales e
introducido nuevos problemas en la definición legal del
concepto de MUERTE:
 ¿Quién debe establecer los criterios de muerte?, ¿el
médico, las legislaturas, o cada persona por sí
misma?.
¿Es moral o legalmente permisible adelantar el momento
de la muerte interrumpiendo el soporte artificial?.
¿Tiene la gente el derecho de solicitar que estas medidas
extraordinarias dejen de adoptarse de modo que un
individuo pueda morir en paz?.
¿Puede el pariente más cercano o el tutor legal actuar en
nombre de la persona que agoniza en estas
circunstancias?
Todo este debate ético entraña los preceptos
secularmente establecidos del compromiso que el médico
contrae con el bienestar de sus pacientes..... pero ¿qué
pensaríamos si el individuo de quien procuramos nuestra
salud, es el nos propone morir o decide quitarnos la vida?
Definición del término
Derivada del griego (eu que significa bien y
thanatos, que significa muerte), para Francis Bacon
(siglo XVII) a quien se le reconoce haber acuñado el
término; es la definición del deber médico para
calmar los sufrimientos y dolores, no sólo cuando
este alivio pueda traer cura, sino también cuando
pueda servir para procurar una muerte tranquila y
dulce.
Otros autores coinciden en definirla como “la acción
u omisión que, por compasión; abrevia la vida del
paciente con la intención de eliminar el dolor”.
Por tanto se le considera un acto u omisión
intencional, directo y heteroinferido.
Eutanasia, desde un punto de vista jurídico; es la
muerte provocada por propia voluntad y sin
sufrimiento físico, en un enfermo incurable, a fin de
evitarle una muerte dolorosa, y la práctica
consistente en administrar las drogas, fármacos u
otras sustancias que alivien el dolor, aunque con ello
se abrevie su vida.
Aquí no se incluyen las muertes causadas a
enfermos ancianos, enfermos mentales, y otros, que
se estimarán simples homicidios e incluso
asesinatos. Tampoco el no aplicar al enfermo
incurable un medio extraordinario de coste muy
elevado o de sofisticada tecnología que puede
procurar el alargamiento de la vida del paciente, pero
no su curación (ortotanasia).
Como no suelen existir previsiones específicas en
los códigos penales, por lo general si la eutanasia se
practica sin el consentimiento de la persona, la
mayoría de los ordenamientos la consideran delito
de homicidio, y si se lleva a cabo con
consentimiento, delito de auxilio al suicidio.
Con todo, un médico puede, sin embargo, decidir la
no prolongación de la vida de un paciente
desahuciado, o la administración de una droga que
le aliviará el sufrimiento, aunque le acorte la vida.
El problema se suele plantear cuando la víctima se
encuentra
imposibilitada
para
prestar
el
consentimiento y no había manifestado nada al
respecto con anterioridad.
En los inicios del siglo XX se comenzaron a crear
asociaciones para el reconocimiento de un legítimo
derecho a morir con dignidad, en consonancia con la
polémica que el tema siempre ha producido.
 En Inglaterra, en 1935, se creó la Asociación por
la Legislación de la Eutanasia Voluntaria, que
después se denominaría Asociación para la
Eutanasia.
Años después se fundó otra asociación con el
mismo objeto en Estados Unidos.
Aunque el tema se remonta a la antigüedad,
apareciendo en textos de Platón, Epicuro,
Hipócrates, e inclusive; en pasajes bíblicos.
Si bien en todas las épocas motivó el interés de
médicos, filósofos y teólogos, desde el punto de
vista del Derecho Penal pueden reconocerse dos
momentos del siglo XX en que el tema es
fuertemente debatido:
 En las primeras décadas del siglo, a raíz de una
larga serie de casos que conmovieron a la opinión
pública de entonces.
 A partir de la década del 70 y hasta nuestros días
partiendo de dilemas bioéticos surgidos de las
nuevas posibilidades tecnológicas de prolongación
de la vida a pacientes con daño encefálico
irreversible.
DEBATES ÉTICOS
Uno de los casos más polémicos y controvertidos de
estos tiempos con una extraordinaria relevancia
sobre el debate acerca de la Eutanasia y el Suicidio
asistido; quizás haya sido el juicio en 1994 del
médico norteamericano Jack Kevorkian, llamado
por muchos “el doctor MUERTE”; quien afirmó haber
ayudado a 130 personas a terminar sus vidas en
defensa de las libertades personales de ellas
(Michigan, Oakland).
El proceso se inició por la acusación de práctica de
crimen, sobre la persona de Thomas Youk , de 52
años portador del Mal de Lou Gehrig.
La televisora CBS TV mostró un vídeo donde
Kevorkian inyectaba a Youk una combinación letal de
sustancias químicas y drogas, en la casa del paciente;
después de haber sido llamado por este “a que
desafiara la justicia a condenarlo o a dejarlo en paz”.
Kevorkian fue condenado por Homicidio en segundo
grado y por aplicar sustancias controladas. Parte de la
comunidad aprobaba la conducta del médico por
entender que los pacientes estaban en penoso
sufrimiento y sin esperanza de cura.
Mas sin embargo prevaleció en el entendimiento del
jurado que “la vida humana no debe ser abreviada, ni
con el suicidio aún sea para disminuir el sufrimiento, ni
autorizando los pacientes a que los maten.”
La Eutanasia en el Derecho Penal
(Evolución Histórica)
Muchos países (encabezados por Dinamarca,
Letonia, Checoslovaquia y Suiza); ya desde la
1a. mitad del siglo XX admiten de una forma u
otra el perdón judicial en los casos de Eutanasia.
Mientras que los Códigos Penales de la casi
totalidad de los países iberoamericanos
(incluidos España, Bolivia, Brasil, Argentina,
Costa Rica y Cuba) sólo contemplan en el
presente para casos de este tipo, la atenuación
de la pena judicial.
En 1976, en el estado de California (EEUU); se
reconoce por primera vez el Testamento en vivo
(Living Will), que guarda directa relación con la
Eutanasia.
En 1985 alcanzó a varios estados americanos, y
en 1992 se hizo ley federal.
En Holanda rige además, desde 1993 una ley que
autoriza a los médicos la práctica de Eutanasia
reglamentada, mientras que en Italia, Francia y
Alemania se considera un Homicidio simple o
agravado.
De igual forma, desde 1995, en el Código Penal de
España; la Eutanasia está penada aunque tiene un
tratamiento privilegiado, vinculada al delito de
Cooperación con el suicidio.
Dinamarca, Suiza y el estado de Oregón (EEUU),
son quizás las únicas regiones del mundo, donde la
Muerte Asistida ha sido legalmente practicada en
los últimos años.
En Suiza se permite también el auxilio al suicidio a
través de infusiones (venenos) o intubaciones
gástricas, mientras que en Holanda se practica la
Eutanasia activa por solicitud del paciente.
Las regulaciones suizas son quizás las más
abiertas puesto que las leyes no requieren una
segunda opinión médica antes de decidir la
eutanasia (lo cuál si es válido para Oregón y
Dinamarca), ni tampoco la existencia de una
enfermedad terminal (como en Oregón), como
condición sine qua non se asiste a morir a un
enfermo.
Las bases para esta “libertad legal” radican en los
conflictos generados por el deber médico de respetar
la vida humana versus el alivio del sufrimiento
(Dinamarca), mientras que en EEUU y Suiza es el
“derecho a la muerte” quien juega el mayor rol.
En Uruguay desde 1980, en el Código Penal (Art.
310), se plantea: “El que con intención de matar,
diere muerte a alguna persona, será castigado con
veinte meses de prisión a doce años de
penitenciaría”, aunque se reconoce el “Homicidio
piadoso” por el cuál se puede exonerar de castigo a
personas honorables, cuyo homicidio estuviera
justificado por móviles de piedad, ante súplicas
reiteradas de la víctima.
Muchos otros países recogen, de alguna forma u
otra en sus códigos penales; delitos que pueden ser
imputados a un acto de Eutanasia.
En lo que no hay consenso aún es en la punibilidad
del hecho en si y la responsabilidad que atañe al
médico.
Diferentes tipos de Eutanasia


“Eutanasia Voluntaria”, si el acto de provocar
la muerte de un enfermo incurable o de un ser
humano en sufrimiento se realiza por solicitud del
interesado.
“Eutanasia Social”, si este gesto se efectúa
sin el consentimiento del paciente y por otros
móviles como: la convicción de que la existencia
humana no tiene mas sentido, el deseo de aliviar
a una familia o a un servicio hospitalario de una
presencia sufriente, difícil de soportar o por
motivos económicos
 “Eutanasia activa” siempre que la muerte se
produzca después de un acto realizado por un
tercero o después de la omisión de terapéuticas
que hubieran podido prolongar la duración de la
enfermedad (lo cuál la distingue de la pasiva).
 “Eutanasia Indirecta” si la muerte no es
buscada deliberadamente o si el acto realizado no
conduciría necesariamente a la muerte del
enfermo.
No obstante todos estos epítetos, la palabra
Eutanasia denota en si una relación de causalidad
y responsabilidad de un profesional de la salud.
Interrupción del tratamiento inútil
En 1972 el Consejo de Salud (instancia que
regula la Medicina en Dinamarca) publicó una
Resolución que dejaba a los médicos libres para
interrumpir un tratamiento inútil en cualquier
momento, por solicitud del propio paciente.
Este derecho médico fue definitivamente legislado
y reconocido en 1992.
El debate se centró entonces en el caso de los
pacientes inconscientes o con pérdida de su
competencia mental, hasta el año 1998 en que se
reconoció el derecho legal de la familia en cuanto
a decisiones de salud de estos pacientes.
El registro de Testamento en vida
(una variante de Eutanasia pasiva)


Se basa en el derecho reconocido del consentimiento
escrito del paciente, por el cuál los mismos pueden
tomar decisiones relacionadas con situaciones que
lesionen su integridad física o provoquen intenso
dolor (sean dolencias o tratamientos médicos). En
este documento, una persona puede dejar plasmado
su deseo expreso de no ser tratada en caso de:
Estar irremisiblemente muriendo.
Si el envejecimiento, accidente, u otra dolencia lo
dejara en un estado de debilidad permanente física o
mental, con incapacidad de cuidarse por sus propios
medios
La legislación del Testamento en vida establece que
los médicos deben respetar el deseo expreso de los
pacientes de no iniciar un tratamiento activo aunque
se esté muriendo.
Es evidente que esta variante legal se corresponde
con la llamada Eutanasia pasiva ya mencionada en
lo que respecta a no utilizar o interrumpir, de ser
preciso; un tratamiento necesario para continuar la
vida del paciente.
Se le confiere a esta forma de Eutanasia el mérito
de la no intencionalidad en el acto de matar o no a
una persona.
Eutanasia activa:
Existen muchas opiniones contradictorias en
cuanto al hecho de legalizar o no la Eutanasia
activa. Los que la apoyan, defienden su utilidad
en casos:
 Que la persona se está muriendo.
 Exista un sufrimiento muy intenso.
 El sufrimiento no pueda ser aliviado por la
intervención médica.
 El paciente es competente y desea la
Eutanasia.
El debate ético se agrava en el caso de los
pacientes que soliciten este procedimiento y
estén en condición irremediable de sufrimiento o
en proceso irreversible de morir. Estos casos
entran en conflicto con normas éticas ya
establecidas como son:
 El respeto a la Autonomía y autodeterminación
individual de los pacientes.
 El deber humano y moral de aliviar el
sufrimiento.
A pesar de que se cuestiona desde el punto de
vista psicológico, la competencia mental de una
persona en situación de un extremo sufrimiento.
Los límites válidos del consentimiento escrito:
La tutela jurídica de la vida, como bien de supremo
valor; exige que sean corregidas las posibilidades de
error, abuso o corrosión de la confianza en los
cuidados médicos. Esto asume gran importancia en
los casos de Eutanasia, Suicidio Asistido y
Transplante de órganos y tejidos, sobre todo cuando
uno de estos hechos precede al otro.
La disponibilidad del cuerpo humano debe
considerar que la vida es el bien jurídico de mayor
valor, inalienable e intransferible, que exige el deber
general de abstenerse de lesionarla o perturbarla
(efecto erga omnes).
En ese sentido, muchos países consideran el
consentimiento escrito del sujeto a la Eutanasia,
como un documento con validez limitada en su
expresión, contenido y extensión.
Igualmente
solo
se
considera
válido
el
consentimiento
obtenido
sin
coacción
o
manifestación alguna contraria a la voluntad del
sujeto, ni de fraude o simulación.
El sujeto debe estar esclarecido de todas las
circunstancias y hechos de esta situación jurídica,
para que puede expresarse libremente, debe tener
capacidad de comprender los hechos y manifestarse
de modo libre y espontáneo.
La Eutanasia en las leyes cubanas
El Código Penal cubano no contempla (hasta la
última modificación del año 2000), la Eutanasia
dentro de los delitos punibles, por tanto no existe
pena judicial definida para estos casos.
Sí se reconocen los delitos de Homicidio en sus
diversas variantes, incluso cuando el mismo sea
imputable a error o negligencia en el actuar médico.
Por otra parte, sí existe la Eutanasia en la práctica
diaria, cuando por razones bien justificadas
(decididas por un Consejo Médico con la
participación de al menos un Neurólogo, no solo del
médico de asistencia); se haya diagnosticado un
estado de Muerte Cerebral con imposibilidad de
recuperación del tejido nervioso dañado y se
necesite con urgencia una donación de órganos
vitales.
Nuestras normas éticas no admiten ni siquiera la
posibilidad remota de lucrar o comerciar de alguna
manera con el respeto a la integridad y dignidad del
hombre. El humanismo constituye uno de los
principios de la moral comunista y significa respeto
a la dignidad humana, sin tener en cuenta posición
social, profesión, nacionalidad ni color de la piel.
En consonancia con estos principios se expresan
también las relaciones médico-paciente sobre la
base del respeto mutuo, la cooperación y confianza
hacia el profesional de la salud y la seguridad en la
toma de decisiones con respecto a algún proceder
terapéutico.
Durante la formación y ejercicio de la profesión, a
nuestros médicos se les educa en requisitos morales
y éticos de elevado contenido humano, entre los que
prevalecen:
 Dedicar sus esfuerzos y conocimientos a prevenir
enfermedades, atender al enfermo y a su
rehabilitación.
 Incondicionalidad
Revolución.
con
los
principios
 Modestia,
sencillez,
sacrificio,
autoexigencia, superación constante.
de
la
honradez,
 Respeto y amor a su profesión y en consecuencia
hacia la vida humana como bien supremo del hombre.
El Código de Ética de Cuba contempla dentro de
sus grandes principios:
 No maleficencia: No dañar en su más amplio
sentido.
 Justicia: Criterio que refiere a los aspectos e
interrelaciones que
tienen lugar entre los hombres
(justicia conmutativa), entre leyes y regulaciones de
cada país (justicia legal) e igualdad de proporción en la
distribución de cargos y cargas, méritos y beneficios
(justicia distributiva).
 Autonomía: Facultad que tiene todo sujeto para
tomar sus propias decisiones. El derecho de la
autodeterminación.
 Beneficencia: Favorecer, beneficiar, hacer el bien.
Nuestra opinión:
El progreso de las ciencias, en particular de las
relacionadas con la Salud ha vuelto a colocar en la
palestra pública, el debate en torno a la Eutanasia. La
posibilidad de realizar nuevos y complejos diagnósticos
e imponer sofisticados esquemas de tratamiento, nos
enfrenta al temor ancestral de hasta cuanto será o no
permisible manipular la vida humana. Temas como la
Eugenesia, la Clonación de embriones, la Terapia
Génica, etc., que eran solo una utopía hace unos
pocos años, ya casi son parte de la realidad cotidiana.
Pero en todo este mundo convulso, que se debate en
torno a dilemas éticos que no siempre se relacionan
con la búsqueda sana y justa de mejores beneficios
para el ser humano; donde el lucro, el mercadeo de la
Salud y la venta de órganos vitales es una repugnante
realidad.
Donde se hacen congresos y se debate sobre la Muerte
o sobre como morir mejor; como médicos, abogamos
por la Vida.
 La Eutanasia no debe ser nuestra realidad, solo si es
científica y debidamente colegiada, de modo que
permita salvar una vida siempre que otra sea
demostradamente imposible de salvar.
 Pero además defendemos con fuerza la idea de que
cada vez sean menos las personas que tengamos que
salvar a ese precio tan alto, buscando en la ciencia
siempre la prolongación de la vida con mas calidad y
esperanza.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:
• Bosshard G, Fischer S, Bär W. Open regulation and practice
in assisted dying. Swiss Med Wkly; 132: 527-534. 2002.
• Rodríguez Almada H, Curbelo M. Eutanasia y Ley penal en
Uruguay. Rev. Portuguesa Bioética 2002. Vol. 7 No. 1, 15-19.
• Ferrera Dodge R.
Eutanasia, aspectos jurídicos. Rev.
Portuguesa Bioética 2002. Vol. 8 No. 2, 25-30.
• Holm S. Should Euthanasia be legalized? A Danish
perspective. Journal of Danish Ethics Committee 2001.
• Código Penal Cubano. Gaceta Oficial de la República de
Cuba. 2001.
• Ética y Deontología Médicas. Colectivo de autores cubanos.
Ed Pueblo y Revolución. Habana 1999.
Descargar

Diapositiva 1