43No
es buen árbol el que da malos frutos,
ni árbol malo el que da buen fruto.
44Porque cada árbol se conoce por su
fruto; pues no se cosechan higos de los
espinos, ni de las zarzas se vendimian
uvas. 45El hombre bueno, del buen tesoro
de su corazón saca lo bueno; y el hombre
malo, del mal tesoro de su corazón saca
lo malo; porque de la abundancia del
corazón habla la boca.
8Porque
en otro tiempo erais
tinieblas, mas ahora sois luz en el
Señor; andad como hijos de luz
9(porque el fruto del Espíritu es en
toda bondad, justicia y verdad),
10comprobando lo que es agradable
al Señor.
22Mas
el fruto del Espíritu es amor,
gozo, paz, paciencia, benignidad,
23mansedumbre,
bondad,
fe,
templanza; contra tales cosas no
hay ley.
BONDAD
VERDAD
JUSTICIA
MANSEDUMBRE
AMOR
TEMPLANZA
BENIGNIDAD
FE
GOZO
BONDAD
PAZ
PACIENCIA
Carácter
Externo
Relación
con Dios
Carácter
Interno
30El
fruto del justo es árbol de vida;
Y el que gana almas es sabio.
4La
lengua apacible es árbol de vida;
Mas la perversidad de ella es
quebrantamiento de espíritu.
8Haced,
pues,
frutos
dignos
de
arrepentimiento, y no comencéis a decir
dentro de vosotros mismos: Tenemos a
Abraham por padre; porque os digo que
Dios puede levantar hijos a Abraham aun
de estas piedras. 9Y ya también el hacha
está puesta a la raíz de los árboles; por
tanto, todo árbol que no da buen fruto se
corta y se echa en el fuego.
1Ahora
cantaré por mi amado el cantar de
mi amado a su viña. Tenía mi amado una
viña en una ladera fértil. 2La había
cercado y despedregado y plantado de
vides escogidas; había edificado en
medio de ella una torre, y hecho también
en ella un lagar; y esperaba que diese
uvas, y dio uvas silvestres. 3Ahora, pues,
vecinos de Jerusalén y varones de Judá,
juzgad ahora entre mí y mi viña.
4¿Qué
más se podía hacer a mi viña,
que yo no haya hecho en ella?
¿Cómo, esperando yo que diese
uvas, ha dado uvas silvestres? 5Os
mostraré, pues, ahora lo que haré yo
a mi viña: Le quitaré su vallado, y
será consumida; aportillaré su cerca,
y será hollada.
6Haré
que quede desierta; no será
podada ni cavada, y crecerán el cardo y
los espinos; y aun a las nubes mandaré
que no derramen lluvia sobre ella.
7Ciertamente la viña de Jehová de los
ejércitos es la casa de Israel, y los
hombres de Judá planta deliciosa suya.
Esperaba juicio, y he aquí vileza;
justicia, y he aquí clamor.
11¡Ay
de ellos! porque han seguido el
camino de Caín, y se lanzaron por lucro
en el error de Balaam, y perecieron en la
contradicción de Coré. 12Estos son
manchas en vuestros ágapes, que
comiendo impúdicamente con vosotros se
apacientan a sí mismos; nubes sin agua,
llevadas de acá para allá por los vientos;
árboles otoñales, sin fruto, dos veces
muertos y desarraigados;
8Fueron
una vez los árboles a elegir rey
sobre sí, y dijeron al olivo: Reina sobre
nosotros. 9Mas el olivo respondió: ¿He de
dejar mi aceite, con el cual en mí se honra
a Dios y a los hombres, para ir a ser
grande sobre los árboles? 10Y dijeron los
árboles a la higuera: Anda tú, reina sobre
nosotros. 11Y respondió la higuera: ¿He
de dejar mi dulzura y mi buen fruto, para ir
a ser grande sobre los árboles?
12Dijeron
luego los árboles a la vid: Pues
ven tú, reina sobre nosotros. 13Y la vid les
respondió: ¿He de dejar mi mosto, que
alegra a Dios y a los hombres, para ir a ser
grande sobre los árboles? 14Dijeron
entonces todos los árboles a la zarza:
Anda tú, reina sobre nosotros. 15Y la zarza
respondió a los árboles: Si en verdad me
elegís por rey sobre vosotros, venid,
abrigaos bajo de mi sombra; y si no,
salga fuego de la zarza y devore a los
cedros del Líbano.
19si con verdad y con integridad habéis
procedido hoy con Jerobaal y con su
casa, que gocéis de Abimelec, y él goce
de vosotros. 20Y si no, fuego salga de
Abimelec, que consuma a los de Siquem
y a la casa de Milo, y fuego salga de los
de Siquem y de la casa de Milo, que
consuma a Abimelec.
55Y
cuando los israelitas vieron muerto
a Abimelec, se fueron cada uno a su
casa. 56Así pagó Dios a Abimelec el
mal que hizo contra su padre, matando
a sus setenta hermanos. 57Y todo el
mal de los hombres de Siquem lo hizo
Dios volver sobre sus cabezas, y vino
sobre ellos la maldición de Jotam hijo
de Jerobaal.
10Porque
como desciende de los cielos la
lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que
riega la tierra, y la hace germinar y
producir, y da semilla al que siembra, y pan
al que come, 11así será mi palabra que sale
de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que
hará lo que yo quiero, y será prosperada
en aquello para que la envié.
12Porque
con alegría saldréis, y con
paz seréis vueltos; los montes y los
collados levantarán canción delante de
vosotros, y todos los árboles del
campo darán palmadas de aplauso.
13En lugar de la zarza crecerá ciprés, y
en lugar de la ortiga crecerá arrayán; y
será a Jehová por nombre, por señal
eterna que nunca será raída.
7Bendito
el varón que confía en Jehová,
y cuya confianza es Jehová. 8Porque
será como el árbol plantado junto a las
aguas, que junto a la corriente echará
sus raíces, y no verá cuando viene el
calor, sino que su hoja estará verde; y
en el año de sequía no se fatigará, ni
dejará de dar fruto.
1Bienaventurado
el varón que no anduvo
en consejo de malos, Ni estuvo en camino
de
pecadores,
Ni
en
silla
de
escarnecedores se ha sentado; 2Sino que
en la ley de Jehová está su delicia, Y en
su ley medita de día y de noche. 3Será
como árbol plantado junto a corrientes de
aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su
hoja no cae; Y todo lo que hace,
prosperará.
1El
Espíritu de Jehová el Señor está sobre
mí, porque me ungió Jehová; me ha
enviado a predicar buenas nuevas a los
abatidos, a vendar a los quebrantados de
corazón a publicar libertad a los cautivos,
y a los presos apertura de la cárcel; 2a
proclamar el año de la buena voluntad de
Jehová, y el día de venganza del Dios
nuestro; a consolar a todos los enlutados;
3a
ordenar que a los afligidos de Sion
se les dé gloria en lugar de ceniza,
óleo de gozo en lugar de luto, manto
de alegría en lugar del espíritu
angustiado; y serán llamados árboles
de justicia, plantío de Jehová, para
gloria suya.
33Oíd
otra parábola: Hubo un hombre,
padre de familia, el cual plantó una viña, la
cercó de vallado, cavó en ella un lagar,
edificó una torre, y la arrendó a unos
labradores, y se fue lejos. 34Y cuando se
acercó el tiempo de los frutos, envió sus
siervos a los labradores, para que
recibiesen sus frutos. 35Mas los labradores,
tomando a los siervos, a uno golpearon, a
otro mataron, y a otro apedrearon.
36Envió
de nuevo otros siervos, más que
los primeros; e hicieron con ellos de la
misma manera. 37Finalmente les envió su
hijo, diciendo: Tendrán respeto a mi hijo.
38Mas los labradores, cuando vieron al
hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero;
venid, matémosle, y apoderémonos de su
heredad. 39Y tomándole, le echaron fuera
de la viña, y le mataron. 40Cuando venga,
pues, el señor de la viña, ¿qué hará a
aquellos labradores?
41Le
dijeron: A los malos destruirá sin
misericordia, y arrendará su viña a otros
labradores, que le paguen el fruto a su
tiempo.
43Por tanto os digo, que el reino de Dios
será quitado de vosotros, y será dado a
gente que produzca los frutos de él.
6Dijo
también esta parábola: Tenía un hombre
una higuera plantada en su viña, y vino a
buscar fruto en ella, y no lo halló. 7Y dijo al
viñador: He aquí, hace tres años que vengo a
buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo;
córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra?
8Él entonces, respondiendo, le dijo: Señor,
déjala todavía este año, hasta que yo cave
alrededor de ella, y la abone. 9Y si diere fruto,
bien; y si no, la cortarás después.
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