Libro de Judit
FEMINISMO
DOS MUJERES SEMEJANTES
El libro de Judit se escribió el año 150
a.C. Los judíos se hallaban dominados
por el vecino país de Siria. Los
Macabeos, había iniciado la resistencia
alrededor del año 166 a.C. mediante
una guerra de guerrillas. Con el apoyo
popular,
los
Macabeos
fueron
reconquistando el país.
Sin embargo, la resistencia judía había
empezado a desanimarse, a perder la
esperanza, a olvidar los ideales religiosos por los
que estaba luchando.
Por eso, un escritor anónimo de Judá compuso,
en medio de estos enfrentamientos, la obra de
Judit, para infundir ánimo a los judíos, y sobre
todo para hacer ver cómo Dios puede derrotar
incluso al más poderoso enemigo, valiéndose
de un ser frágil y desvalido como aquella
solitaria mujer, si el pueblo se mantiene fiel y
confía en él.
La novela de Judit es muy parecida a otra
novela bíblica, la de Ester, escrita un siglo
antes:
En ambos libros el personaje central es
una mujer.
En ambos se trata de figuras marginales
en la sociedad, una es huérfana (Ester) y
la otra es viuda (Judit).
Ambas son mujeres bellas (Est 2, 7; Jdt 8,
7).
Ambas usan su atractivo sexual como
armas.
Y las dos tienen una gran habilidad para
expresarse.
En ambos libros la heroína judía arriesga su
vida para salvar al pueblo de Israel de una
nación extranjera.
Las dos, llevaban una vida solitaria y
apartada de la sociedad (Ester en el harén
del rey y Judit en una habitación de su
casa).
 En ambos libros el enemigo es muy numeroso, y
desproporcionado para sus fuerzas.
 Las dos muchachas realizan un ritual de
embellecimiento para señalar que el arma que piensan
emplear es la seducción.
 Las dos logran sus fines en una cena festiva, en la que
han empleado el vino para los hombres.
 En ambos libros el jefe enemigo termina muerto de
manera vergonzosa.
 En ambos libros el pueblo judío se venga de sus
enemigos organizando una matanza.
 Dios no interviene explícitamente en ninguno de los
dos libros sino que son las protagonistas las que, con su
astucia y valentía, logran salir airosas de su misión.
Estas semejanzas muestran que el autor de Judit se
inspiró en el libro de Ester para componer su obra.
Pero se propuso a la vez MEJORARLO: porque la
novela de Ester tenía varios defectos:
– El libro de Ester (en su versión hebrea) no
mencionaba jamás a DIOS, y sus personajes no
mostraban interés por la Ley judía ni por las
prácticas religiosas. En cambio en el libro de Judit
Dios aparece como el centro de la historia, el
Templo de Jerusalén es o más valioso que existe
(Jdt 8, 21), siempre se observa la Ley judía, y
Judit demuestra un fervor religioso como ningún
otro personaje bíblico (Jdt 8, 8).
–Ester nunca rezaba, ni hacía sacrificios, ni
realizaba actos religiosos. En cambio Judit es
sumamente devota, ayuna, ora y hace
constantemente ofrendas a Dios. Incluso antes
de cortar la cabeza a Holofernes pronuncia
una piadosa oración.
–Ester comía y banqueteaba sin preocuparse de
los alimentos prohibidos por la Ley. En cambio
Judit es respetuosa de las leyes
gastronómicas judías, y cuando se dirige al
campamento enemigo lleva escondida su
comida para no comer el alimento impuro de
Holofernes (Jdt 10, 5).
– Ester convivía sin reparos con un rey pagano, y no tenía
problemas en desfilar mostrando sus encantos físicos en un
banquete. En cambio Judit no tiene trato sexual con un gentil
(Jdt 13, 16) ni con nadie. Y después de liberar a Betulia se
mantiene viuda el resto de su vida (Jdt 16, 22).
– Ester no era una heroína valiente. Se mostraba titubeante,
temerosa, dubitativa, sin el coraje suficiente para la
inmolación. En cambio Judit desde el principio se presenta
como una mujer valerosa, osada y sin vacilaciones.
– La obra de Ester no mostraba interés por la tierra de Israel,
ni por sus instituciones. Para su autor, el hecho de que los
judíos vivieran bajo el gobierno de un rey pagano no
significaba un problema, siempre que éste fuera benévolo y
justo. En cambio el autor de Judit muestra gran preocupación
por la independencia judía, y presenta a Jerusalén gobernada
por el Sumo Sacerdote; para él la autoridad extranjera, sea la
que fuere, no es bien vista y debe ser combatida.
LA MUJER, EN SU CASA
1) Ester está casada, como debía estarlo toda
mujer joven, y su belleza la emplea sólo para
agradar a su marido el rey, Judit en cambio es
viuda, y la viudez no era un estado deseable para
las mujeres jóvenes y hermosas. La belleza se
consideraba peligrosa si no estaba adecuadamente
controlada por el matrimonio. Judit, que debía
cumplir la ley del levirato (es decir, casarse para
dar un heredero a su marido difunto, como
ordenaba Dt 25, 5-10), no muestra ningún interés
por ello. ¡Su marido había muerto hacía más de
tres años, y ella parecía disfrutar de su estado civil,
emancipada! Era, pues, una amenaza potencial al
orden patriarcal imperante en Israel.
2) Ester es obediente a su marido, al punto de desfilar
ante los invitados de él en una fiesta, porque “todo
marido debe ser señor de su casa” (Est 1, 22). En
cambio Judit no acata órdenes sino que las da. Ella
reprende a los dirigentes de Betulia, manda a los
ancianos, decide por los jefes, y da directivas a los
soldados israelitas.
3) Ester no maneja dinero. Se supone que la riqueza
debía ser controlada por los hombres. En cambio Judit
es muy rica, y maneja y controla ella misma su
fortuna. Tan rica es, que mientras los desesperados
betulianos se desmayaban y morían de sed durante el
sitio de la ciudad (Jdt 7, 22), a ella le sobraba agua
para bañarse y hermosearse (Jdt 10, 2).
4) Ester no actúa públicamente; siempre
permanece en la habitación privada de las
mujeres. En cambio Judit no sólo actúa
públicamente sino que lo hace en un terreno
absolutamente varonil, como era el de la guerra.
Ella asume el papel de estratega, jefa y soldado, en
un mundo en el que lo bélico estaba
estrechamente ligado a la sexualidad masculina.
5) Ester no mata personalmente a su enemigo
Amán; ella nunca ejerce violencia. En cambio Judit
le corta la cabeza a Holofernes con sus propias
manos.
6) Ester es siempre sincera, y todo lo que dice es
verdad. En cambio Judit no solo miente y engaña, sino
que pide a Dios que le dé “palabras mentirosas” para
poder llevar a cabo su plan con eficacia (Jdt 9, 13).
7) Al final del libro Ester desaparece completamente
(como corresponde a una buena muchacha), y todas
las alabanzas recaen sobre la figura masculina de
Mardoqueo (Est 10, 3). En cambio Judit es el centro
de la atención masculina. Todos los soldados
enemigos se quedan embelesados admirando su
belleza (Jdt 10, 19). Y el Sumo Sacerdote, los ancianos
de Israel, los habitantes de Jerusalén y los ciudadanos
de Betulia le dedican alabanzas y loas solamente a
ella (Jdt 15, 8-10).
Descargar

Libro de Judit