¿Ama a sus hijos?
¿Qué es lo mejor
que puede darles?
“Porque te
quiero…
…te pego”
Estamos en una
terrible guerra
espiritual…
…y las áreas preferidas
del enemigo son:
Fama
Fortuna
Faldas
Familia
… una de sus
estrategias preferidas…
¿Con qué Dios
os ha dicho…?
Dios dice: “sométanse
a las autoridades”
el Diablo dice:
“defiende a tu hijito de
su ‘maestro’ abusivo”
Tarea: hacer 3 planas
de la letra “O”
Dios dice: “si lo castigas
con vara no morirá…”
el Diablo dice:
“si le pegas… lo vas
a traumar”
El Diablo dice: no los
reprimas, sé tolerante.
Dios dice:
“Oye Israel… Amarás
al Señor tu Dios…”
El Diablo dice: los
tiempos cambian…
Dios dice:
“Yo no cambio”
Deuteronomio
21:18-21
Dios da a los padres
de familia un incidente,
una instrucción y una
intención para tratar
con los hijos rebeldes.
Si amas a tu hijo…
corrígelo como Dios
manda.
¿Cómo Dios
manda?
Nuestro texto nos
enseña el cómo y
también el para qué
corregir a los hijos.
A. El corazón del hijo.
1. Es contumaz.
2. Es rebelde.
“sarár”
“mará”
B. La conducta del hijo.
1. No obedece a su padre. “shamá”
2. No obedece a su madre
C. La cauterización del hijo.
1. Habiéndole castigado. “yasár”
2. No obedece.
“shamá”
A. Su comparecencia.
1. Sus padres lo tomarán = “tafás”
2. Sus padres lo sacarán = “yatsá”
3. Sus padres lo presentarán
4. Sus padres lo denunciarán
B. Su castigo.
1. Lo apedrearán todos los hombres
2. …y morirá.
A. Santidad.
1. Quitar el mal…
2. …de en medio de ti.
B. Aprendizaje y Temor.
1. Todo Israel oirá.
2. Todo Israel temerá.
3. No hay registro histórico de este
incidente.
Una Mujer de 55 años visitaba
a su hijo de 23 en la cárcel.
El estaba ahí por homicidio culposo
ya que había atropellado a un niño
por ir conduciendo su auto a alta
velocidad y entrar a una calle en
sentido contrario tratando de escapar
de una patrulla que lo seguía
por haberse pasado un alto.
El joven entró a prisión
completamente destrozado de los
huesos y en silla de ruedas ya que
el padre de la criatura muerta se
le fue a golpes, y el Policía - que
presenció todo - se hizo de la vista
gorda y no lo detuvo sino hasta
que casi lo mata...
Durante la visita de la madre al hijo
en prisión, el hijo le decía a la Madre:
- ¿Sabes Mamá?, yo no soy un asesino
premeditado ni un maldito
desalmado, sólo que ya concluí que
estoy aquí porque aprendí y me
acostumbré a vivir sin límites, a
romper reglas y no cumplirlas jamás.
- ¡Ay hijo!, (respondió la madre) es que
cuando eras chiquito te ponías tan
difícil; cada vez que te daba una
orden, tú me desafiabas y hacías unos
berrinches tales que yo no soportaba
y mejor te dejaba hacer y deshacer
con tal de evitarme conflictos y de
que estuvieras callado y complacido
para que tu Papa no me dijera:
¡calla a ese niño !
Desde que tenías 3 ó 4 años,
cuando yo te decía:
1) Come tus verduras para que
crezcas sano y fuerte, me decías:
“Yo no quiero ser sano ni fuerte,
no me importa, ¡déjame en paz!”
2) Recoge tu cuarto:
“No voy a recoger nada, así estoy
contento, ¡si quieres recógelo tú!”
3) No destruyas las cosas, cuídalas:
“No me importa yo quiero jugar así, y
si no me compras cosas nuevas gritaré
y lloraré hasta que me las compres.”
4) En esta casa se hace lo que yo digo:
“No Mamá, no lo haré ¡ya no te
quiero y si me hablas así,
me iré de la casa!”
Y así siguió la lista interminable de
instrucciones y respuestas a lo largo
de la vida de este hijo rebelde
y padres pasivos, flojos
y blandengues...
Hasta que el hijo interrumpió
a la madre gritándole…
¡ BASTA YA MAMA ! :
Sólo dime ¿cómo fue que
siendo tú un adulto, le creíste y
obedeciste a un niño de 4 años?
Hoy a mis 23 años estoy
destrozado, infeliz y sin futuro…
… De nada sirvió que yo
estudiara o que no hayamos
sido pobres. Yo le quité la vida
a una criatura y de paso les
arruiné el resto de la vida a ti
y a mi padre. La vida en la
cárcel es una miseria.
PREGUNTA:
Si tu hijo estuviera a punto de
caer en un precipicio y tú le
estuvieras sosteniendo de la
mano ¿lo apretarías con todas
tus fuerzas o le detendrías
suavecito para no lastimarlo?
Lo mismo pasa con la disciplina,
los límites y las reglas. Ama a tu hijo,
Sé responsable y apriétalo fuerte
y lo salvarás del precipicio de la vida
porque nadie a quien él dañe con su
rebeldía, tendrá compasión de él.
Si tú que eres su padre no soportas
sus berrinches ¿Qué te hace pensar
que los demás lo soportarán?
Hay que aplicar disciplina a los hijos
con amor, firmeza y constancia.
Por su bien. Tal vez les deje una
pequeña huella pero los hará sentir
seguros y muy claros sobre cuales son
sus limites. A la larga sabrán que si los
corriges es porque los amas y no
porque te importa más tu comodidad
y tu tiempo en paz.
Evítales la infelicidad de la
disciplina impuesta por la
sociedad y/o la ley o hasta la
muerte a manos de otros o el
suicidio por cargar la culpa de
sus propias faltas.
¿Amas a tus hijos?
Si amas a tus hijos…
…corrígelos como Dios
manda.
Dios mío:
“Amo a mis padres pero
he sido un hijo (a) rebelde,
gracias por mis padres.
Perdóname y ayúdame
a ser un hijo obediente.”
Dios mío:
“Amo a mis hijos que son
tuyos, perdóname por
corregirlos a mi modo.
Ayúdame a corregirlos
a Tu modo”
Dios mío:
“Asistiré a la Escuela
Dominical”
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