Éraser una vez, había una familia de conejitos que vivía en una
pradera cubierta de hierba cerca del colegio de Wissahickon.
Los padres, María y Juan, tenían tres hijos pequeños, Larry,
Mo, y Curly. Curly, el más joven conejito era el mas inteligente
de todos los conejitos, pero él nunca escuchaba a sus padres.
El siempre jugaba con los otros conejitos, aun cuando el
halcón malvado, Koiche, estaba afuera.
Woohoo
o
Tres
cientos!!
Un día, cuando Curly jugaba a “cuero y busca” con los otros
conejitos en el medio del campo, el halcón, Koiche, se
abalazó sobre Curly, y lo recogió del suelo. Koiche se lo
llevó tan lejos que llegó a “Blue Bell”, y lo dejó en su nido.
Curly miró alrededor de sí, pero no había ninguna manera
que él pudiera salir.
Corre!
Él lloró y lloró por muchas horas hasta que desde el cielo, volaba
Sam, la águila calva. Curly rápidamente le dijo lo que había
sucedido, y que todo esto había pasado porque no había
escuchado a sus padres.
…………
………
Entonces, Sam, el sabio y poderoso, dijo "siempre escucha a
sus padres" Sam recogió a Curly exactamente mientras Koiche
volvía al nido.
Siempre
escuchan a sus
padres!
Aunque él los persiguió, él no pudo volar tan rápidamente como
la gran águila calva.
Cuando Sam dejó a Curly en su casa fuera de la pradera
cubierta de hierba, Curly definitivamente había aprendido una
lección.
Sigue el consejo de tus padres
y vivirás feliz toda la vida
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