Hacia una Civilización del
Amor:
una pastoral integral y de
conjunto de nuestras
comunidades
Maestra en DOH Laura Patricia López Navarro
Comisión de Pastoral Social
Arquidiócesis de Guadalajara
1.- ¿Qué es la Civilización del
Amor?
“aquel conjunto de condiciones
morales, civiles y económicas que
permiten a la vida humana una
condición mejor de existencia, una
racional plenitud, un feliz destino
eterno”
Se presenta como una propuesta “fundada
sobre valores universales de paz,
solidaridad, justicia y libertad, que
encuentran en Cristo su plena
realización”.
Es una visión del mundo que surge del
Evangelio, que “se inspira en la palabra, en
la vida y en la entrega plena de Jesús”
No se trata de una nueva
ideología, ni de un sistema técnico
y orgánico al que la Iglesia pide
adherir. La elaboración de modelos
históricos, socio-políticos y
económicos no es misión propia de
la Iglesia.
Es entrega y servicio. Es criterio
inspirador y realización en el tiempo.
Es lucha para que las normas del
derecho, las leyes que estructuran la
convivencia, la acción política, las
relaciones laborales y sociales, los
proyectos de cada país, las culturas, los
modos de ser, las nuevas sensibilidades…
vayan reflejando cada vez más la escala
de valores que propone.
1.1.- ¿Cuáles son las características
de la Civilización del Amor?
La Civilización del Amor es una
propuesta total. Es un proyecto de
vida que implica todos los ámbitos de la
existencia y da un sentido y una
plenitud nuevos a quienes dedican su
vida a hacerla realidad.
La Civilización del Amor es un
compromiso. Exige un esfuerzo
decidido y organizado. Es convertir los
signos de muerte en signos de vida, la
dispersión en unidad, la dureza y la
violencia en ternura y paz, la falta de
ánimo y la resignación en esperanza
del triunfo final.
La Civilización del Amor es, al mismo
tiempo, utopía y realidad. Es un ideal
que se va concretando y haciéndose
histórico en los pequeños y grandes
compromisos de cada día, que
anuncian y hacen creíble la posibilidad
de su plena realización.
La Civilización del Amor es tarea y
esperanza.
Es tarea diaria, es paciente construcción de
dinamismos que motivan opciones,
compromisos y proyectos que van
transformando lenta pero radicalmente la
realidad. Es tiempo de siembra, de
esperanza permanente, en el que los pasos
dados y los logros alcanzados invitan a
seguir adelante.
1.2.- ¿Cuáles son los Valores de la
Civilización del Amor?
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Sí a la Vida
Sí al Amor como vocación humana
Sí a la Solidaridad
Sí a la Libertad
Sí a la Verdad y al Diálogo
Sí a la Participación
Sí al esfuerzo permanente por la Paz
Sí al respeto de las Culturas
Sí al respeto de la Naturaleza
2.- ¿Qué nos dice la conclusión del
Compendio de la DSI?
HACIA UNA CIVILIZACIÓN
DEL AMOR (575-583)
a) La ayuda de la Iglesia al hombre
contemporáneo
575 La sociedad contemporánea advierte y
vive profusamente una nueva necesidad de
sentido: « Siempre deseará el hombre saber,
al menos confusamente, el sentido de su
vida, de su acción y de su muerte ».
576 El Concilio Vaticano II indica que la
misión de la Iglesia en el mundo
contemporáneo consiste en ayudar a cada
ser humano a descubrir en Dios el significado
último de su existencia…
b) Recomenzar desde la fe en
Cristo
577 La fe en Dios y en Jesucristo
ilumina los principios morales... Ante las
graves formas de explotación y de
injusticia social « se difunde y agudiza
cada vez más la necesidad de una
radical renovación personal y social
capaz de asegurar justicia, solidaridad,
honestidad y transparencia.
c) Una esperanza sólida
 578 La Iglesia enseña al hombre que Dios le
ofrece la posibilidad real de superar el mal y
de alcanzar el bien. El Señor ha redimido al
hombre, lo ha rescatado a caro precio (cf. 1
Co 6,20). El sentido y el fundamento del
compromiso cristiano en el mundo derivan de
esta certeza, capaz de encender la
esperanza, a pesar del pecado que marca
profundamente la historia humana: la
promesa divina garantiza que el mundo no
permanece encerrado en sí mismo, sino
abierto al Reino de Dios.
579 La esperanza cristiana confiere una fuerte
determinación al compromiso en campo
social, infundiendo confianza en la
posibilidad de construir un mundo mejor...Los
cristianos, especialmente los fieles laicos,
deben comportarse de tal modo que « la
virtud del Evangelio brille en la vida diaria,
familiar y social...(Ef 6,12) ».
d) Construir la
« civilización del amor »
580 La finalidad inmediata de la
doctrina social es la de proponer los
principios y valores que pueden
afianzar una sociedad digna del
hombre. Entre estos principios, el de la
solidaridad en cierta medida
comprende todos los demás…
 Este principio está iluminado por el primado
de la caridad « que es signo distintivo de los
discípulos de Cristo (cf. Jn 13,35) ».Jesús «
nos enseña que la ley fundamental de la
perfección humana, y, por tanto, de la
transformación del mundo, es el
mandamiento nuevo del amor » (cf. Mt
22,40; Jn 15,12; Col 3,14; St 2,8)
El comportamiento de la persona es
plenamente humano cuando nace del
amor, manifiesta el amor y está ordenado
al amor. … es necesario que los cristianos
sean testigos profundamente convencidos y
sepan mostrar, con sus vidas, que el amor es
la única fuerza que puede conducir a la
perfección personal y social y mover la
historia hacia el bien.
581 El amor debe estar presente y
penetrar todas las relaciones
sociales: especialmente aquellos que
tienen el deber de proveer al bien de
los pueblos
582 Para plasmar una sociedad más
humana, más digna de la persona, es
necesario revalorizar el amor en la vida
social haciéndolo la norma constante y
suprema de la acción...
El amor debe animar, pues, todos los
ámbitos de la vida humana…. Sólo
una humanidad en la que reine la
“civilización del amor” podrá gozar
de una paz auténtica y duradera.
El Magisterio recomienda la
solidaridad porque garantiza el bien
común, en cuanto favorece el
desarrollo integral de las personas:
la caridad « te hace ver en el prójimo
a ti mismo ».
583 Sólo la caridad puede cambiar
completamente al hombre.
« La caridad representa el mayor
mandamiento social. Respeta al otro y sus
derechos. Exige la práctica de la justicia y
es la única que nos hace capaces de ésta.
Inspira una vida de entrega de sí
mismo…». Pero la caridad tampoco se
puede agotar en la dimensión terrena de
las relaciones humanas y sociales, porque
toda su eficacia deriva de la referencia a
Dios…
3.- ¿Qué entendemos
por Pastoral Integral?
La misión de la comunidad cristiana es
realizada a través de:
la palabra anunciada,
el sacramento celebrado y
el testimonio vivido.
La unidad de las tres dimensiones de la
Pastoral.
3.1.- La triple dimensión de la
Pastoral
La triple dimensión en la vida cristiana y en la misión
de la Iglesia: Profética, sacerdotal y real.
Estas dimensiones hunden sus propias raíces en
la visión antropológica de la persona humana así
como aparece en las Sagradas Escrituras:
◦ El hombre llamado a responder a la Palabra que el
Padre ha pronunciado desde la eternidad
◦ Llamado a ofrecer una respuesta al Amor del Padre
◦ Llamado a transformarse cada día a imagen del Padre
Además el hombre, en todo tiempo y
cultura, se expresa a través de:
◦ La Palabra, que fundamenta su existencia y su
significado.
◦ El amor que lo transforma gradualmente.
◦ Los eventos que se viven día a día y que tejen la
trama de su caminar y modelan la vida de
acuerdo al proyecto de Dios revelado en
Jesucristo.
Pero ¿puede el hombre separar en su
existencia la Palabra, el Amor
cotidiano y los Eventos, sin riesgo de
un desequilibrio?
¿puede el hombre romper la unidad
de la misma persona que vive, ama y
se comunica al mismo tiempo?
3.2.- La importancia de la Integralidad en
la acción pastoral
La experiencia en la Iglesia la ha
llevado a esforzarse para lograr la
unidad de las tres dimensiones de su
misión.
Hay que evitar el peligro de fragmentar
la acción pastoral de la Iglesia
De lo contrario caeríamos en un
“desequilibrio pastoral”
3.3.- El debate sobre las tres dimensiones de
la vida y misión de la Iglesia
Volver al origen: ¿Cuál es la misión
que Cristo confió a su Iglesia?
Continuar con su misión.
La Iglesia existe porque tiene una tarea
que realizar: hacer que los hombres
encuentren a Cristo.
3.4.- La Iglesia no existe para sí
misma
 En la misión de la Iglesia ni la dimensión
profética, ni la litúrgica son fin a sí mismas.
Existen en orden a la conversión.
 En concreto es el testimonio de la caridad
donde encontramos el objetivo verdadero de
la vida cristiana
 En otras palabras: es la vivencia la finalidad
de lo que celebramos y de lo que
anunciamos.
3.5.- Las tres primacías de las
dimensiones
 Primacía absoluta de la caridad. La
caridad es el vínculo de toda perfección
(Col 3,14).
 Primacía temporal de la Palabra. De la
palabra nace la fe (Rm 10,14).
 Primacía teológica de la liturgia. Sin una
unión íntima al misterio pascual de Cristo
no hay salvación (Hch 2,38-41).
3.6.- En la lógica de fe cristiana
• Las dimensiones profética, litúrgica y de
caridad se implican la una a la otra y
pueden actuar de modo auténtico
separadas.
3.7.- Algunos obstáculos que nos impiden
que nuestra pastoral sea integral.
 La ausencia de proyectos en común
entre los que animan, promueven y
coordinan las tres dimensiones de la
pastoral y que a su vez se proyecta en el
plano individual.
 Falta de planeación a largo plazo.
 Improvisación.
 Pastoral de eventos
 Centralismo
 Individualismo
 Dispersión
 Discontinuidad
 Inmediatismo y Urgencias
3.8.- Algunos requerimientos para que la
acción pastoral sea integral:
 Que los evangelizadores, es decir los agentes
de pastoral, actúen unidos, en equipo.
 Que las diversas tareas fundamentales de la
pastoral; la catequesis, las celebraciones
litúrgicas, la promoción de la justicia y de la
caridad, se hagan en forma armónica y
mutuamente complementaria, todas dentro de
una acción pastoral conjunta.
 Que los agentes de pastoral orienten la diversidad
de actividades hacia un fin común: la vivencia del
Reino de Dios, que fue el objetivo de Jesús,
mediante la formación de comunidades eclesiales.
 Que la acción pastoral se efectúe a partir de la
realidad socio pastoral del pueblo estableciendo
objetivos, metas, actividades y programas, en el
proceso de una pastoral planificada.
4.- ¿Qué es la
Pastoral de Conjunto?
4.1.- Un vistazo a nuestra
experiencia
a). “De lo que está lleno el corazón –y la
cabeza- habla la boca…y la pastoral”
b). “Desequilibrio pastoral”
c). “Individualismo pastoral”
d). “Competencia pastoral”
¿Qué entendemos por
Pastoral?
“Es el ministerio de la Iglesia, Pueblo de
Dios que, bajo el impulso del Espíritu
Santo, actualiza la praxis de Jesús en
la historia, en orden a la construcción
del Reino de Dios en el mundo”
Principios fundamentales que hacen que
nuestra pastoral sea “de conjunto”
 Todo trabajo pastoral se desarrolla de
acuerdo a unos principios
fundamentales (o razones) que le dan
unidad, a saber:
 RAZÓN TRINITARIA
 RAZÓN CRISTOLÓGICA:
◦ JESÚS ES EL REFERENTE OBLIGADO
PARA ENTENDER EL MINISTERIO
PASTORAL
◦ MODELO ABSOLUTO DE TODA
PASTORAL
 RAZÓN PNEUMATOLÓGICA
 RAZÓN ECLESIOLÓGICA
 RAZON DEL EJEMPLO DE LAS
PRIMERAS COMUNIDADES CRISTIANAS
 RAZÓN DEL MINISTERIO EPISCOPAL
 RAZÓN ESCATOLÓGICA
 RAZÓN DE FE
¿Qué entendemos por
Pastoral de Conjunto?
 “Es la comunión, la unificación y la articulación
práctica, por motivos evangélicos, de las diversas
personas, ministerios, estructuras, áreas,
prioridades, niveles, grupos, movimientos,
programas y recursos que integran la Pastoral; a
fin de expresar el misterio total de la Iglesia, en
orden a la proclamación y realización del Reino de
Dios en el mundo, en la historia y en el corazón de
cada hombre y de cada mujer, reconociendo el
Ministerio pastoral de Jesús como la regla
suprema de la pastoral”
(Pbro. Francisco Merlos Arroyo)
4.3.- La pastoral de conjunto: don y tarea,
gracia y compromiso
Siguiendo las enseñanzas del capítulo I
de la Lumen Gentium que contempla a
la Iglesia a la luz de la Trinidad y como
fruto de la economía de la salvación,
nos atrevemos a dar las siguientes
reflexiones:
4.3.- La pastoral de conjunto:
don y tarea
a). PASTORAL DE CONJUNTO COMO DON:
 Todas nuestras acciones pastorales han de
confluir en el misterio de la Encarnación en el
que Cristo es el signo máximo de la comunión
entre el hombre y Dios. El la manifiesta y El la
crea. Su vida se entiende en la fidelidad a esa
misión en la que la voluntad de Dios de amar al
hombre y comulgar con él es la voluntad
siempre buscada.
 Recordemos que como Iglesia y en nuestra pastoral
hemos de “abrir” el misterio Trinitario a la comunión
de los hombres. El tema de la comunión es
inseparable de nuestra misión y dicha comunión es
inseparable de nuestro interlocutor: el mundo.
 El factor interno de la comunión en la pastoral es El
Espíritu Santo quien produce la unidad de los
cristianos con Cristo y de los cristianos entre sí.
b). PASTORAL DE CONJUNTO
COMO TAREA:
 En la Pastoral de conjunto, más que la
organización y el método, está en juego
un espíritu, una convicción, una toma
de consciencia. Por lo cual deben
cumplirse algunas EXIGENCIAS:
Debe ser una opción libre y consciente de
nuestra parte.
Supone el cambio de una mentalidad
individualista a una mentalidad comunitaria.
Requiere una renovación de las estructuras
pastorales.
Exige esfuerzo y una cierta dosis de sacrificio.
ACTITUDES:
 Identidad del creyente
 Solidaridad
 Fidelidad
 Pobreza de espíritu
 Audacia
 Conversión continua
 Corresponsabilidad
 Espíritu de colaboración
 Creatividad
ACTITUDES:
 Eclesialidad
 Trascendencia
 Testimonial
 Coherencia
 Tolerancia y condescendencia
 Confianza
 Universalidad
 Caridad
5.- ALGUNAS
CONCLUSIONES FINALES
Construir la Civilización del Amor a partir
de:
– La práctica de los principios y valores del
Evangelio y la Doctrina Social, pero de modo
primordial los de la dignidad humana y la
solidaridad.
– Una misión permanente que provoque el
encuentro con Jesucristo así como la
conversión personal y pastoral.
- un proceso formativo de los
discípulos misioneros que necesaria y
urgentemente nos lleve a rebasar los
límites de nuestra parroquia, grupos o
movimientos con el objetivo de lograr una
sociedad más solidaria, justa, libre y
participativa.
-una pastoral integral y de conjunto que
deberá darse con nosotros, sin
nosotros y a pesar de nosotros, pero
con el ideal de que se dé a través de
nuestra participación,
- descubrir en la pastoral de la salud una
oportunidad para vivir la pastoral integral y de
conjunto y de este modo contribuir a la
construcción de la Civilización del Amor.
-Nuestra estructura actual ¿Hasta dónde
nos permite la implementación de una
pastoral integral y de conjunto?
La superación de los obstáculos que
humanamente vamos construyendo
acompañada de la espiritualidad de
comunión (NMI 43).
Discurso Inaugural de
Aparecida
 El encuentro con Cristo en la Eucaristía suscita el
compromiso de la evangelización y el impulso a la
solidaridad; despierta en el cristiano el fuerte
deseo de anunciar el Evangelio y testimoniarlo en
la sociedad para que sea más justa y humana. De
la Eucaristía ha brotado a lo largo de los siglos un
inmenso caudal de caridad, de participación en las
dificultades de los demás, de amor y de justicia.
¡Sólo de la Eucaristía brotará la civilización del
amor, que transformará Latinoamérica y El Caribe
para que, además de ser el continente de la
esperanza, sea también el continente del amor!
Caritas in veritate (33)
“…la caridad y la verdad nos plantean un
compromiso inédito y creativo, ciertamente
muy vasto y complejo. Se trata de
ensanchar la razón y hacerla capaz de
conocer y orientar estas nuevas e
imponentes dinámicas, animándolas en la
perspectiva de esa «civilización del amor»,
de la cual Dios ha puesto la semilla en
cada pueblo y en cada cultura”.
¡Muchas
Gracias!
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