2º de Samuel
18:1-33.
“¡Hijo mío, Absalón,
hijo mío, hijo mío,
Absalón! ¡Quién me
diera que muriera yo
en lugar de ti, Absalón,
hijo mío, hijo mío!
El pasaje habla
del dolor de un
padre que ha
perdido a su hijo.
Asegurémonos,
como padres, que
no perderemos a
nuestros hijos.
¿Por qué perdió
David a su hijo
Absalón?
A. No fracasó como
soldado.
1. David fue un guerrero exitoso.
Sus hijos podían estar orgullosos
de él.
2. Así, nuestros hijos pueden
estar orgullosos de nosotros.
B. No fracasó como hijo.
1. David tampoco fracasó
como hijo de su padre.
2. Tampoco fracasó como
hijo adoptivo de Saúl.
C. No fracasó como rey.
1. David tampoco fracasó
como rey.
2. ¿En qué área fracasó
David que le hizo perder a
su hijo tan estrepitosamente?
A. Hizo a un lado su
responsabilidad de padre.
1. Estaba muy ocupado con
su trabajo.
2. Así como muchos de
nosotros hoy.
A. Hizo a un lado su
responsabilidad de padre.
3. ¿Sabe deletrear Amor?
T–I–E–M–P–O
4. ¿Hubo otra conducta que
llevó a David a fracasar
como padre?
B. No pasó su fe a su hijo.
1. Debemos dejar nuestra
marca espiritual en los hijos.
2. Eso se logra siendo
cristianos consistentes.
3. David no dejó su marca
espiritual y le costó caro.
C. Puso un terrible
ejemplo a su hijo.
1. Fue infiel a su esposa y sus
hijos se dieron cuenta.
2. Dios pronunció sentencia
en su contra
3. La sentencia se cumplió a
través de Absalón.
A. Abandonó su trono a
fin de salvar la ciudad.
1. Absalón acabó por
sublevarse contra su padre.
2. ¡Cuánta destrucción por
la infidelidad! ¡Por un
momento de debilidad!
B. Llevó la vergüenza y
reproche de sus enemigos.
1. 2° Samuel 16:5-11 narra
una escena vergonzosa en la
vida de David.
C. La consecuencia más
trágica.
1. Esta fue, quizás, la
consecuencia más trágica.
2. Y no hay 2ª oportunidad
para hacer bien lo que
debimos hacer bien a la 1ª.
D. El alejamiento del padre
los hace perder también a
sus hijas, quienes desarrollan.
1. Necesidad de afecto.
2. Atracción a hombres mayores.
3. Problemas de auto-aceptación.
4. Problemas para relacionarse
con Dios como Padre.
A. Lo que Dios no hace
1. No retira su amor de
nosotros.
2. No disciplina con ira.
3. No impone su voluntad
sobre la nuestra.
B. Lo que Dios sí hace
1. Establece límites.
2. Nos advierte claramente.
3. Nos disciplina para nuestro
beneficio.
4. Está presto a perdonarnos
cuando venimos a él en
arrepentimiento y confesión.
B. Lo que Dios sí hace
1. Establece límites.
2. Nos advierte claramente.
3. Nos disciplina para nuestro
beneficio.
4. Está presto a perdonarnos
cuando venimos a él en
arrepentimiento y confesión.
¿Hay algo en esta vida
que sea tan valioso que
justifique que tú pierdas
a tu hijo, a tu relación con
él, a su relación con Dios?
¿Estarías dispuesto a
comprometerte delante de
Dios a luchar por tus hijos,
a instruirlos, a orar por ellos
y a vivir una vida cristiana
consistentes delante de
ellos, para no perderlos?
Si aún no eres creyente,
¿estarías dispuesto a buscar
a Dios primero, para luego
compartirlo con tus hijos
y pedir al Señor te haga
el padre que ellos
verdaderamente necesitan?
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