Modelos poéticos
Géneros poéticos
• Se distinguen sustancialmente por el
motivo de inspiración que anima al
artista literario, ya se exprese en verso o
en prosa.
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Soneto (origen: Italia)
Oda (Grecorrmana)
Elegía (origen: Grecia)
Romance: motivos históricos, amorosos, religiosos, satíricos.
Epigrama (origen: Grecia. Pasa a Roma y luego a España y así a
Occidente)
• Limerick Origen: (Irlanda)
• Haikú (origen: Japón)
• Poemas visuales: Poesía experimental (origen: Europa, vanguardias)
- Poesía visual
- Caligramas
- Poesía sonora
-Poemas diamante
-Acróstico
• Antipoesía (Parra, Chile)
Soneto XVII
No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.
Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.
Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,
sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.
• ROMANCE DEL PRISIONERO
• Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor;
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión;
que ni sé cuándo es de día
ni cuándo las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba el albor.
Matómela un ballestero;
déle Dios mal galardón.
• Anónimo
Elegía ininterrumpida. Octavio Paz.
Hoy recuerdo a los muertos de mi casa.
Al primer muerto nunca lo olvidamos,
aunque muera de rayo, tan aprisa
que no alcance la cama ni los óleos.
Oigo el bastón que duda en un peldaño,
el cuerpo que se afianza en un suspiro,
la puerta que se abre, el muerto que entra.
De una puerta a morir hay poco espacio
y apenas queda tiempo de sentarse,
alzar la cara, ver la hora
y enterarse: las ocho y cuarto.
ODA AL DÍA FELIZ
ESTA vez dejadme
ser feliz,
nada ha pasado a nadie,
no estoy en parte alguna,
sucede solamente
que soy feliz
por los cuatro costados
del corazón, andando,
durmiendo o escribiendo.
Qué voy a hacerle, soy
feliz.
Soy más innumerable
que el pasto
en las praderas,
siento la piel como un árbol rugoso
y el agua abajo,
los pájaros arriba,
el mar como un anillo
en mi cintura,
hecha de pan y piedra la tierra
el aire canta como una guitarra.
Epigrama. Ernesto Cardenal
Al perderte yo a ti, tú y yo hemos perdido:
yo, porque tú eras lo que yo más amaba,
y tú, porque yo era el que te amaba más.
Pero de nosotros dos, tú pierdes más que yo:
porque yo podré amar a otras como te amaba
a ti,
pero a ti no te amarán como te amaba yo.
Este camino
ya nadie lo recorre
salvo el crepúsculo.
Matsuo Basho
Qué distinto el otoño
para mí que voy
para ti que te quedas
Masaoka Shiki
•
• Un hipopótamo tan chiquitito
que parezca de lejos un mosquito,
que se pueda hacer upa
y mirarlo con lupa
debe ser un hipopotamito”
“Si cualquier día vemos una foca
que junta margaritas con la boca,
que fuma y habla sola
y escribe con la cola,
llamen al doctor: la foca está loca”
“En Tucumán vivía una tortuga
viejísima, pero sin una arruga,
porque en toda ocasión
tuvo la precaución
de comer bien planchada la lechuga” María Elena Walsh
LOS VICIOS DEL MUNDO MODERNO
Los delincuentes modernos
Están autorizados para concurrir diariamente
a parques y jardines.
Provistos de poderosos anteojos y de relojes de bolsillo
Entran a saco en los kioskos favorecidos por la muerte
E instalan sus laboratorios entre los rosales en flor.
Desde allí controlan a fotógrafos y mendigos que deambulan por los alrededores
Procurando levantar un pequeño templo a la miseria
Y si se presenta la oportunidad llegan a poseer a un lustrabotas melancólico.
La policía atemorizada huye de estos monstruos
En dirección del centro de la ciudad
En donde estallan los grandes incendios de fines de año
Y un valiente encapuchado pone manos arriba a dos madres de la caridad.
Los vicios del mundo moderno:
El automóvil y el cine sonoro,
Las discriminaciones raciales,
El exterminio de los pieles rojas,
Los trucos de la alta banca,
La catástrofe de los ancianos,
El comercio clandestino de blancas realizado por sodomitas internacionales,
El auto-bombo y la gula (…).
Vejamen de la ebriedad
Con horribles pastillas perfumadas,
intenta enmascarar el alcohol barato.
Pero del fondo de su cloaca brota
el olor nauseabundo.
Es preferible que no mezcle
dos fetideces
y acepte ser borracho.
• ROMANCE DE ROSAFLORIDA
En Castilla está un castillo, que se llama Rocafrida;
al castillo llaman Roca, y a la fonte llaman Frida.
El pie tenía de oro y almenas de plata fina;
entre almena y almena está una piedra zafira;
tanto relumbra de noche como el sol a mediodía.
Dentro estaba una doncella que llaman Rosaflorida;
siete condes la demandan, tres duques de Lombardía;
a todos les desdeñaba, tanta es su lozanía.
Enamoróse de Montesinos de oídas, que no de vista.
Una noche estando así, gritos da Rosaflorida;
oyérala un camarero, que en su cámara dormía.
-"¿Qu'es aquesto, mi señora? ¿Qu'es esto, Rosaflorida?
"O tenedes mal de amores, o estáis loca sandía."
-"Ni yo tengo mal de amores, ni estoy loca sandía,
"mas llevásesme estas cartas a Francia la bien guarnida;
"diéseslas a Montesinos, la cosa que yo más quería;
"dile que me venga a ver para la Pascua Florida;
"darle he siete castillos los mejores que hay en Castilla;
"y si de mí más quisiere yo mucho más le daría:
"darle he yo este mi cuerpo, el más lindo que hay en Castilla,
"si no es el de mi hermana, que de fuego sea ardida."
•
AUTORRETRATO
Considerad, muchachos,
Este gabán de fraile mendicante:
Soy profesor en un liceo obscuro,
He perdido la voz haciendo clases.
(Después de todo o nada
Hago cuarenta horas semanales).
¿Qué les dice mi cara abofeteada?
¡Verdad que inspira lástima mirarme!
Y qué les sugieren estos zapatos de
cura
Que envejecieron sin arte ni parte.
En materia de ojos, a tres metros
No reconozco ni a mi propia madre.
¿Qué me sucede? -¡Nada!
Me los he arruinado haciendo clases:
La mala luz, el sol,
La venenosa luna miserable.
Y todo ¡para qué!
Para ganar un pan imperdonable
Duro como la cara del burgués
Y con olor y con sabor a sangre.
¡Para qué hemos nacido como
hombres
Si nos dan una muerte de animales!
| Por el exceso de trabajo, a veces
Veo formas extrañas en el aire,
Oigo carreras locas,
Risas, conversaciones criminales.
Observad estas manos
Y estas mejillas blancas de cadáver,
Estos escasos pelos que me
quedan.
¡Estas negras arrugas infernales!
Sin embargo yo fui tal como
ustedes,
Joven, lleno de bellos ideales
Soñé fundiendo el cobre
Y limando las caras del diamante:
Aquí me tienen hoy
Detrás de este mesón inconfortable
Embrutecido por el sonsonete
• De las quinientas horas semanales.
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