El gran deseo
Había una vez una familia de conejos que
estaba integrada por el papá conejo, la mamá
coneja y dos lindas conejitas: la más grande
se llamaba “PRINCESA” y la más chica
“PRINCESITA”, ellos vivían en la
inmensidad de un bosque donde había un
gran reino de fantasía y lo habitaban muchos
animalitos.
“PRINCESA” y “PRINCESITA” eran dos
conejitas que se pasaban el día jugando y a
veces peleaban porque “PRINCESA” quería
ser siempre mejor que “PRINCESITA”, por
lo que la mamá coneja se enojaba y le
llamaba la atención seguido; aunque a veces
también “PRINCESITA” se portaba mal y
era castigada.
“PRINCESA” era una conejita que le gustaba
mucho cantar: en su casita, en la escuela y en
los festivales. Su ideal era llegar a ser algún
día muy famosa en todo el reino. En cambio
“PRINCESITA” era muy correlona, tierna y
muy sentimental.
Un día a la mamá coneja se le ocurrió contarles una historia a sus dos hijitas
para darles a conocer cómo ellas habían nacido y les dijo: --- Cuando
ustedes sean grandes van a entender muchas cosas que hoy no entienden
pero quiero decirles que el día que nacieron cambió totalmente la vida para
mí, porque yo siempre soñé con ser algún día mamá y cuando llegó ese gran
día, nació “PRINCESA” fue la más grande emoción que pude sentir en la
vida, pensé en muchas cosas: cómo iba a ser, si blanca, morenita, chiquita,
alta, etc., pero nunca imaginé que a ella iba a gustarle cantar. También fue
un día maravilloso para papá conejo---.
“PRINCESA” era una conejita que le gustaba
mucho cantar: en su casita, en la escuela y en
los festivales. Su ideal era llegar a ser algún
día muy famosa en todo el reino. En cambio
“PRINCESITA” era muy correlona, tierna y
muy sentimental.
Un día a la mamá coneja se le ocurrió contarles una historia a sus dos hijitas
para darles a conocer cómo ellas habían nacido y les dijo: --- Cuando
ustedes sean grandes van a entender muchas cosas que hoy no entienden
pero quiero decirles que el día que nacieron cambió totalmente la vida para
mí, porque yo siempre soñé con ser algún día mamá y cuando llegó ese gran
día, nació “PRINCESA” fue la más grande emoción que pude sentir en la
vida, pensé en muchas cosas: cómo iba a ser, si blanca, morenita, chiquita,
alta, etc., pero nunca imaginé que a ella iba a gustarle cantar. También fue
un día maravilloso para papá conejo---.
Al llegar a este mundo "PRINCESITA" también fue una gran alegría para
toda la familia, sobre todo porque yo pensaba en que “PRINCESA” iba a
tener una gran hermanita y ya no iba a estar tan solita y tendría con quien
compartir sus juguetes, con quien jugar y platicar, tendría a quien enseñarle lo
que ella iba aprendiendo, por ser la hijita mayor. ¡Un hijo mayor siempre
apoya, ayuda y enseña al hijo menor!--- Decía la mamá coneja--. Además la
mamá coneja no quería que sus hijitas se pelearan ni tampoco que hicieran
diferencias entre ellas, porque a las dos las quería con EL MISMO GRAN
AMOR.
La conejita “PRINCESA” siempre
andaba enojada y le decía a mamá
coneja que no la quería y ella se
ponía muy triste y no encontraba la
forma de hacerle entender a
“PRINCESA” lo importante y el
gran amor que sentía por ella y por
su hermana “PRINCESITA”.
A pesar de todo lo que mamá coneja hacía,
“PRINCESA” seguía con su mismo comportamiento
y un día su mamá le dijo: --- Hijita, yo tengo que
apoyar ahora un poco más a tu hermanita pequeña
porque está chiquita y necesita más atención; tú ya
has crecido más y has aprendido más cosas que ella,
pero no por eso te voy a dejar de querer ni atenderte;
cuando me necesites, siempre te voy a seguir
apoyando en tu escuela, ya que tu sabes que es lo
más importante y porque quiero que sea una gran
persona que sepas defenderte tú sola y llegues a ser
alguien en la vida. Además papá conejo y yo nos
sentiremos muy orgullosos de tí, porque aún siendo
chiquita como eres hoy, nos has dado muchas
alegrías y satisfacciones… ¡No sabe que emoción
nos has hecho sentir en cada canción que nos has
cantado a nosotros como familia y al público!.
Considero que tu hermanita también es importante
en la familia y no debes pelear con ella.
Un día en el reino hubo una gran fiesta en medio del bosque y la familia de
“PRINCESA” fue invitada. Todo era tan elegante y divertido que
‘PRINCESA” y “PRINCESITA” estaban muy contentas… De pronto el Rey
“León “ y la reina “Kiara” le pidieron a la conejita “PRINCESA” que les
cantara una canción a todos los invitados del reino: la tortuga, el chango, la
jirafa, las cebras, los elefantes, los pajaritos, los avestruces, etc., y,
“PRINCESA” gustosa de esa petición dijo: --- Quisiera que mi hermanita
”PRINCESITA” me acompañara a cantar ---.
Mamá coneja y papá
conejo buscaron a
“PRINCESITA” por
toda la fiesta y por todo
el reino y no la
encontraban. Todos
estaban tristes porque
“PRINCESITA” se
había perdido.
Pasaban las horas y “PRINCESITA” no aparecía, entonces uno de los
invitados a la fiesta (la tortuga) le dijo a la mamá coneja que en el reino
había un hechicero que concedía deseos a los niños que tenían algún deseo
importante que pedir. Entonces “PRINCESA” dijo: --- ¡Yo quiero ir a
verlo!. ¡Por favor déjenme ir, sólo yo puedo hacerlo!. Ella se fue en busca
del hechicero del reino y al llegar a su casa, el hechicero la recibió y le dijo:
Sabía que ibas a venir “PRINCESA”, un
amiguito me dijo que tú siempre habías
deseado ser la más famosa del reino, la más
querida de tu familia y… --- ¡Espera! dijo
“PRINCESA”, hoy tengo algo más
importante que pedir… ¡ES MI GRAN
DESEO ENCONTRAR A MI HERMANA
PRINCESITA!, ella se ha perdido en el gran
bosque y la verdad que no queremos
perderla, no quiero volver a estar sola de
nuevo como cuando era pequeña.
Y el hechicero le dijo: --- ¡Sólo puedes pedir un deseo, nada más uno! Y ella
le dijo: --- ¡No importa! … ¡Quiero encontrar a mi hermanita!. Entonces el
hechicero pronunció unas palabras mágicas y le dijo a “PRINCESA”: -¡No te preocupes tu hermanita ya apareció y se encuentra bien, regresa a tu
casa, tu problema está resuelto!.
“PRINCESA” se dió prisa para llegar a su
casa y encontrarse con su hermanita; al verla
la abrazó y la besó y le dijo que ya no iba a
pelear más con ella y que le daba mucha
alegría que estuviera otra vez en la familia.
Toda la familia se abrazó y mamá coneja
estaba muy alegre y les dijo que eso era lo
que ella siempre había querido y que le daba
gracias a Dios por haberle regalado esas dos
hermosas hijitas que quería tanto y les
prometió que seguiría intentando ser la mejor
madre del mundo para que se sintieran
también orgullosas por eso. A la vez les
prometió ser más paciente y menos regañona
pero que todos iban a cooperar para seguir
siendo una FAMILIA FELIZ.
FIN
Con mucho amor para mi querida hija
PRISCILA
de su mamá
SANDRA AUDEVES
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cuento - ITCh DEPI