Lectio divina Domingo II Pascua
Ciclo A. 20 Abril 2014
Secretariado Dioc. Cádiz y Ceuta
Música:
Montaje: Eloísa DJ
Avance Manual
ORACIÓN INICIAL
Resucitó. ¡Aleluya, Aleluya!
Regocijémonos en el Señor.
Es Él;
Nos muestra las llagas de sus manos y pies;
Nos invita a entrar la mano en el agujero del Costado
Para vencer nuestra incredulidad.
Resucitó, ¡Aleluya, Aleluya!
TEXTO BÍBLICO Jn 20. 19-31
19 Al anochecer de aquel día, el primero de la semana,
estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas
por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en
medio y les dijo: «Paz a vosotros».
20 Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los
discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. 21 Jesús
repitió:
Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os
envío yo». 22
Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo:
«Recibid el Espíritu Santo; 23 a quienes les perdonéis los
pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis,
les quedan retenidos».
Nueva aparición de Jesús a los discípulos. Confesión de
Tomás
24 Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no
estaba con ellos cuando vino Jesús. 25 Y los otros discípulos
le decían: «Hemos visto al Señor».
Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los
clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no
meto la mano en su costado, no lo creo».
26 A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y
Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas,
se puso en medio y dijo: «Paz a vosotros».
27 Luego dijo a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos;
trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino
creyente».
28 Contestó Tomás: «¡Señor mío y Dios mío!». 29
Jesús le dijo: «¿Porque me has visto has creído?
Bienaventurados los que crean sin haber visto».
Primera conclusión del evangelio
30 Muchos otros signos, que no están escritos en
este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos.
31 Estos han sido escritos para que creáis que Jesús es el
Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida
en su nombre.
lectura
¿Qué dice el Texto
Al atardecer de aquel día, el
primero de la semana:
los discípulos están viviendo
un día extraordinario.
El día siguiente al
sábado, es ya para
la comunidad “el
día del Señor” y
tiene más
importancia que la
tradición del
sábado para los
judíos.
Los discípulos, no sólo no
esperaban ver a Jesús
Resucitado, sino que estaban
predispuestos a todo lo
contrario.
Entró Jesús y les
dijo:
No es un deseo,
sino la paz que había
prometido cuando
estaban afligidos
por su partida,
el cumplimiento de
las promesas de
Dios,
“Paz a vosotros”.
la liberación de todo miedo, la victoria sobre el pecado y sobre
la muerte, la reconciliación con Dios, don gratuito de Dios.
Se repite por tres veces en este pasaje.
Les mostró las
manos y el costado:
Jesús refuerza las
pruebas evidentes y
tangibles de que es
Él el que ha sido
crucificado.
Al mostrar las
heridas quiere
hacer evidente que
la paz que Él da,
viene de la cruz y
forman parte de su
identidad de
Resucitado.
“Como el Padre me envió, también yo os envío”.
No se trata de una
nueva misión, sino de
la misma misión de
Jesús que se extiende
a todos los que son sus
discípulos, unidos a Él
como el sarmiento a la
vid, como también a su
Iglesia.
Este proyecto histórico lo deja en herencia a toda la Iglesia.
Inmediatamente
después les promete
el don
del Espíritu Santo.
El Hijo de Dios ha
sido enviado para
que “el mundo se
salve por medio
de Él” y toda su
existencia
terrena, es una
constante
manifestación de
aquella voluntad
divina de que
todos se salven.
“Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados,
les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan
retenidos”.
Jesús tiene
este poder y lo
transmite a su
Iglesia.
Tomás no está
presente cuando se
aparece a los
demás discípulos y
no está dispuesto a
aceptar su
testimonio.
Quiere ver a Jesús
personalmente y
tocar sus heridas.
Jesús concede a Tomás la gracia de llegar a la fe en su
resurrección con sus propias condiciones.
Pero se preocupa
también por la
mayoría de los
cristianos que
crean en su
resurrección por
medio del don de
la fe, el
testimonio de la
palabra de Dios y
la simple
afirmación de
otros cristianos
que, día tras día,
dicen:
‘creemos que Jesús murió y resucitó’.
Termina el pasaje con una
solemne declaración de fe.
La vida verdadera sólo es
posible viviéndola mediante
la fe en Jesús.
meditación
¿Qué me dice el Señor en el Texto?
¿En tu vida de fe necesitas
buscar certezas, como Tomás,
para creer y seguir a Jesús
Resucitado?
La fe comienza por
“ver” las señales del
Resucitado en los
mismos seres humanos
y en la realidad en que
vivimos.
¿Dónde puedes
decir hoy que “has
visto al Señor” o
“dónde más puedes
encontrarlo”?
¿Puedes hacer algo para que los demás lo “vean” mejor?
¿A quién te invita hoy el Señor a perdonar?
¿Qué significado tiene para ti el don del Espíritu para la
misión?
¿Cómo continúas tú la misión
de Jesús en el mundo?
¿Qué estás tú dispuesto a hacer?
meditación
¿Qué respondo al Señor que me habla en el texto?
Gracias, Jesús, por la fe con que has querido enriquecer mi alma.
“Señor, aumenta mi fe”.
Aumenta la fe de aquellos a quienes me pides que vaya a llevar
la buena noticia de “haber visto al Señor”.
Concédeme, Señor, ser portador de tu paz y tu perdón
en mi familia, comunidad,
con todas las personas con las que trato.
contemplación
¿Cómo reflejo en mi vida lo que me dice Dios en el Texto?
Agradece hoy de manera especial el don de la fe, la paz y el
perdón.
Contempla la emoción y el
agradecimiento de Tomás ante
el gesto de Jesús,
posiblemente, también, debió
entristecerse por haber
dudado de su Señor.
Presenta las personas de tu entorno a Jesús.
¿Ves que sufren, que caminan sin rumbo, que están débiles en
su fe…?
Descubre en ellos al Resucitado, ámalos, perdónalos,
compréndelos…
Ofrécele tu apoyo y reza por ellos.
Reconoce y agradece el testimonio de los que cambian y
entregan su vida porque creen en el Resucitado, como les
sucedió a los discípulos.
ACCIÓN
¿A qué me comprometo?
Repite con frecuencia durante la semana:
“Señor, aumenta mi fe”.
Pon nombre a
personas concretas
que te parezca que
necesitan
fortalecer su fe.
Ponles ante el Señor y pide por ellas.
Esfuérzate por trasmitir la paz y la
alegría de la Resurrección a las personas
de tu entorno que lo necesiten.
FIN
Descargar

Diapositiva 1