Algunos condicionamientos
socioculturales
de la obesidad infantil
Dr. Jesús Contreras
Observatorio de la Alimentación
(www.odela-ub.com)
Jornadas Cooperativas
Prevenir la Obesidad
Madrid, 26-0-2006
Los interrogantes
• ¿Por qué motivos las personas, aun conociendo las consecuencias
negativas, se comportan en su alimentación de forma “arriesgada”
para su salud?
• ¿Qué posibilidades de éxito tienen las medidas orientadas a
cambiar los hábitos alimentarios de la población, habida cuenta de
que no parten de una caracterización precisa de la naturaleza del
comportamiento alimentario?.
• ¿Hasta qué punto las exigencias cotidianas dificultan un régimen
alimentario más saludable porque, para cambiar de dieta, es
necesario, también, cambiar de vida?
La importancia de los cambios
en los estilos de vida
• Escolaridad precoz y prolongación de la misma.
• Ruptura del aprendizaje culinario.
• Tolerancia y consentimiento con las preferencias individuales.
• Los constreñimientos horarios.
• Mensajes nutricionales contradictorios y/o de difícil
cumplimiento.
Los ítems a tener en cuenta:
• Las preferencias y rechazos alimentarios.
• Su incidencia en los consumos reales.
• Los grados de correspondencia entre: preferencias
aversiones/ingestas reales y alimentos más o menos recomendados
desde un punto de vista nutricional.
• Las percepciones relativas a la tolerancia/disciplina paterna y a su
grado
y tipo de autonomía alimentaria en particular;
• Las percepciones en relación a la tolerancia/disciplina paterna y a
su grado
y tipo de autonomía en relación a sus actividades de ocio.
• Las diferentes circunstancias (laborales, económicas,
conocimientos alimentarios, etc.) que facilitan o dificultan el
seguimiento de las recomendaciones dietéticas
“Mis hijos, la verdura, ni engañada”
El papel de las preferencias gustativas
individuales en un contexto de
abundancia y su incidencia en los
consumos reales
Los alimentos más recomendados desde un punto de vista
nutricional [particularmente, verduras, legumbres y pescado]
son, precisamente, los que ofrecen porcentajes de aceptación
más bajos, sobre todo, entre niños y adolescentes.
Para el conjunto de la población, el porcentaje de aceptación (“me
gusta”) para las verduras, legumbres y hortalizas es de 56,3%, 58,6% y
60,9%, respectivamente.
Para los grupos de edad comprendidos entre los 6 y los 16
años, estos porcentajes todavía son más bajos: el 38-45%,
38-51% y 31-55%.
carnes rojas
14-16
17-25
26-50
51-65
>66
sopas
10-13
legumbres
6-9
huevos
Me gusta - Alimentos genéricos según grupos de edad
100
90
80
70
60
% 50
40
30
20
10
vísceras
dulces
marisco
hortalizas
infusiones
refrescos y colas
pescado blancos
frutos secos
patatas
pescado azul
pasta
quesos
verduras
frutas
cereales
bolleria
pan
embutidos
0
Para algunos alimentos en particular, sobre todo algunas verduras,
los niveles de aceptación son todavía más bajos.
Por ejemplo, la col, sólo un 35,8 % y las acelgas y la coliflor, un
40,6%.
Evolución de aceptación de alimentos genéricos
por grupos de edad
verduras
hortalizas
legumbres
pescado azul
pescado blanco
marisco
100
90
80
70
60
50
40
30
20
10
0
6-9
10-13
14-16
17-25
Grupos de edad
26-50
51-65
>66
La importancia de los gustos personales para explicar el escaso
consumo de verduras y legumbres se refuerza, en el caso de estos
productos, por el hecho de que las cocciones que “menos gustan” son
el hervido y el guisado, precisamente, las cocciones más habituales
para verduras y legumbres. También son de las que requieren más
tiempo.
Me gusta (%)
87,5
85,6
85,2
77,4
74,8
67,7
59,8
41,0
37,9
Alimentos
crudos
Alimentos
precocinados
Alimentos al
microondas
Alimentos
hervidos
Alimentos
aliñados
Alimentos
guisados
Alimentos
fritos
Alimentos a la
plancha
Alimentos
asados
Alimentos al
horno
50,4
Las preparaciones mejor aceptadas son “al horno”, “asados” y “a la
plancha”. Ello indica que la cuestión del gusto (aceptación/rechazo) está
muy marcada por las formas de elaboración de los productos mismos.
Alimentos
precocinados
51-65
Alimentos
hervidos
26-50
Alimentos
guisados
17-25
Alimentos
fritos
14-16
Alimentos
crudos
10-13
Alimentos
asados
6-9
Alimentos
aliñados
Alimentos al
microondas
Alimentos al
horno
Alimentos a
la plancha
Grado de aceptación de los diferentes tipos de
preparación aplicadas a los alimentos
(Según los grupos de edad)
Me gusta
>66
100
90
80
70
60
% 50
40
30
20
10
0
88,6
87,3
86,3
85,6
85,0
85,0
84,7
84,5
83,5
82,6
82,2
80,5
79,0
76,8
76,0
75,6
74,3
74,0
71,9
70,6
patatas fritas
pollo
arroz
helado
fresas
melocotón
naranjas
melón
aceite de
oliva
pasta
peras
plátano
atún
yogurt de
frutas
chocolate
leche
yogurt
natural
tomates
galletas
ensalada
verde
Aceptación/rechazo de diferentes alimentos
(Total de la muestra)
Me gusta
Evolución de aceptación de alimentos específicos
por grupos de edad
garbanzos
col
ajo
cebolla
coliflor
merluza
acelgas
tomates
pimientos
espinacas
guisantes
alcachofas
100
90
80
70
60
50
40
30
20
10
0
6-9
10-13
14-16
17-25
Grupos de edad
26-50
51-65
>66
judías verdes
¿Una pirámide del gusto alimentario?
El 91,2% de los entrevistados sostiene que los alimentos que
consume coinciden con los alimentos que más le gustan o
apetecen mientras que sólo para un 1,1% no coinciden casi
nunca y para otro escaso 7,7% los alimentos que consume
coinciden con los que más le gustan sólo a veces.
En su caso ¿hasta que punto coinciden
los alimentos que más le gustan o
más apetecen con los que consume?
7,7
1,1
Casi siempre
Sólo a veces
Casi nunca
91,2
La influencia de las preferencias gustativas se manifiesta, también, en la
menor planificación de los menús que caracterizaría la alimentación actual
en relación a la de años pasados. En 1 de cada 3 hogares, no se
planifican los menús ya sea porque:
• “resulta difícil planificar los menús porque cada uno tenemos
gustos diferentes en relación a las verduras, el pescado, las carnes, etc…”
• “como trabajamos fuera de casa, no planificamos las comidas”;
“por la noche, cada uno llega y pilla lo que puede”.
2,4
En relación con la planificación de las comidas
¿con cuál de las siguientes frases
se siente Ud. más identificado?
Procuramos hacer una planificación para las diferentes comidas
de la semana que hacemos en casa
Resulta dificíl planificar los menús porque cada uno tenemos
gustos deiferentes en relación a las verduras, el pescado, las carnes
Como trabajamos fuera de casa, no planificamos las comidas
En casa, no planificamos las comidas, por ejemplo, por la noche,
cada uno llega y pilla lo que puede
Ns/Nc
7,8
12,4
13,1
64,3
En una proporción cada vez mayor, los menús cada vez son menos
impuestos y, aparentemente, menos estructurados. Un 69,9% de los
entrevistados se identifica con la afirmación “ahora nuestras comidas son
más informales y cada uno come lo que quiere, cuando quiere y donde
quiere. Somos más autónomos. Hay más libertad”.
Sin embargo, en el 80.6% de los hogares, se dice que las comidas que se
preparan son iguales para todos y todos comen lo mismo y, respecto a la comida
que se hace en casa, el 55,5% dice comer “lo que haya”, sin problemas.
C
0%
69,9
10%
20%
30%
40%
28,3
50%
60%
70%
80%
90%
1,7
100%
Ahora nuestra comidas son más informales y cada uno come lo que quiere, cuando quiere y donde quiere. Somos más autónomos. Hay más libertad.
Ahora las comidas son un cachondeo, cada uno se levanta cuando le da la gana y come cuando quiere. No hay un mínimo de orden y respeto
Ns/Nc
“Es muy fácil decir
que hay que educarlos pero…
cuando ves que no comen…”
Los grados de correspondencia entre:
preferencias y aversiones;
ingestas reales;
y alimentos
más o menos recomendados
desde un punto de vista nutricional
Se constatan importantes diferencias entre
las recomendaciones nutricionales relativas
a lo que se debe comer y lo que realmente
se come. Además, la población española
percibe su propia alimentación actual como
más sencilla, ligera, natural y menos grasa
(todos estos atributos cabe considerarlos
“saludables”) ahora que cinco años atrás:
el 43,0% considera que su
alimentación es más variada
el 41,0%, más natural
el 39,4%, más ligera
el 33,0%, más sencilla
el 27,2%, más dietética
el 36,0%, menos pesada
En relación a los últimos cinco años, ¿diría Ud. que su alimentación es menos, igual o más... ?
Exótica
Pesada
16,2
67,4
10,0
52,9
Del país
Gastronómica
69,2
33,0
7,2
59,3
11,6
7,6
40,5
48,0
17,6
Dietética
68,1
27,2
Ligera
14,4
58,9
14,0
39,4
Variada
47,3
43,2
Natural
0%
36,6
23,6
Sencilla
Grasa
16,4
48,7
41,7
10%
20%
13,3
8,2
46,6
30%
40%
Más
50%
Igual
60%
Menos
11,7
70%
80%
90%
100%
La mayoría de los españoles valora muy positivamente su
alimentación y su salud en general:
• El 94,3% se declara “mucho” o “bastante feliz” con lo que come.
• El 71,3% declara que su estado de salud “es bueno”.
• Los hombres (75,7%) están más satisfechos de su salud que las mujeres (67,1%).
Ello coincide con una mayor preocupación por la salud y la alimentación por parte
de las mujeres.
0,7 0,2
¿Hasta qué punto se siente Ud. feliz con lo que come?
Lo que normalmente come le gusta...
Mucho
Bastante
Algo
Poco
Nada
4,9
45,6
48,7
Estos resultados ponen de manifiesto que, si hay satisfacción y no hay
preocupación,
las
posibilidades
de
esperar
modificaciones
significativas en los hábitos alimentarios son escasas.
Las valoraciones positivas sobre la propia alimentación
son mayoría y se sintetizan en las siguientes caracterizaciones:
• “Ahora comemos mejor porque comemos de todo, se puede elegir y tenemos más dinero y más
conocimientos sobre nutrición (65,2%).
• “Ahora, nuestros hábitos son más saludables que antes porque hacemos más ejercicio, vamos
más al gimnasio, nos cuidamos más (53,0%)… y “Nuestras comidas son más informales y cada uno
come lo que quiere porque somos más independientes (69,9%)”.
En relación a los cambios alimenticios habidos en los últimos cinco años, ¿con cuáles de las siguientes frases se siente Ud. Más identificado/a?
A
0%
65,2
10%
20%
30%
40%
33,9
50%
60%
70%
80%
90%
0,9
100%
Ahora comemos mejor porque comemos de todo, se puede elegir y tenemos más dinero y más conocimientos sobre nutrición
Ahora comemos peor porque comemos demasiado, comemos más de capricho y de un modo más desordenado
Ns/Nc
A
0%
53,0
10%
20%
30%
45,8
40%
50%
60%
70%
80%
1,3
90%
100%
Ahora nuestro hábitos son más saludables que antes porque hacemos más ejercicio, vamos más al gimnasio, nos cuidamos más...
Ahora nuestros hábitos son menos saludables que antes porque nos movemos menos, estamos más tiempo sentados, nos pasamos el tiempo delante del TV o del ordenador
Ns/Nc
Por el contrario, son minoría – entre el 28% y el 33,9%- los que tienen una percepción
negativa sobre su alimentación y que se concreta en las siguientes caracterizaciones:
• “Ahora comemos peor porque comemos demasiado, comemos más de capricho y de
un modo más desordenado (33,9%).
• “Las comidas son un “cachondeo” porque cada uno come lo que quiere y cuando
quiere, sin ningún orden ni respeto (28,0%)”.
Se constatan discrepancias significativas entre los consumos de alimentos
que los españoles declaran haber aumentado y disminuido y los consumos
reales que han sido registrados por el Panel de consumo alimentario del
Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
¿AUMENTA O DISMINUYE EL CONSUMO DE... ?
ENCUESTADOS
M.A.P.A.
Verduras
+
-
Frutas
+
+
Pescado
+
+
Legumbres
+
-
Cereales
+
-
Carnes
-
-
Precocinados
-
+
Aguas minerales
+
+
La
mayoría
de
los
españoles
enjuician
más
negativamente
las prácticas alimentarias del resto de la población que las suyas propias:
• El 82,1% dice estar de acuerdo con que “la sociedad actual es enormemente
complaciente y tolerante con los gustos alimentarios de todos los miembros de la
familia, de manera que cada uno puede seleccionar su comida de acuerdo con su
propio gusto” pero, esta circunstancia sólo se acepta para uno mismo por el 47,6%.
Se dice que nuestra sociedad es, hoy, enormemente
complaciente y tolerante con los gustos alimentarios de los
miembros de la familia, sean niños o adultos, de forma que cada
uno, e independientemente a su edad, selecciona a su gusto o
conveniencia los componentes de su alimentación.
¿Hasta qué punto su propio caso
se corresponde con estas afirmaciones?
¿Hasta qué punto está Ud. de acuerdo con estas afirmaciones?
3,9 0,1
11,5
14,0
20,3
18,7
36,1
33,7
61,8
Bastante de acuerdo
Completamente de acuerdo
Nada de acuerdo
Poco de acuerdo
Ns/Nc
Bastante de acuerdo
Completamente de acuerdo
Nada de acuerdo
Poco de acuerdo
En definitiva, los españoles creen comer bien y haber mejorado su alimentación tanto en
términos de salud como de calidad pero creen que el resto de los españoles comen mal y
han empeorado su alimentación.
La discrepancia entre consumo real y consumo percibido o declarado
pone de manifiesto, de un modo paradójico, la interiorización, por parte
de la población española, de las recomendaciones nutricionales: La
población escucha las recomendaciones, las atiende y cree estar
llevándolas a la práctica aunque, en realidad, no sea así.
Por otra parte, las declaraciones
relativas a los alimentos cuyos
consumos aumentan o disminuyen
son congruentes con los criterios
que dicen dominar sus elecciones
y compras de alimentos,
independientemente de su grado
de correspondencia con la
realidad:
52,8%, afirma que el primer factor
que tiene en cuenta es la salud.
29,1% considera en primer lugar
sus preferencias personales,
13,7% el precio,
2,1% su valor calórico
1,9% la facilidad en su preparación.
A la hora de elegir los alimentos / platos tengo en cuenta en primer lugar
2,1 1,9 0,4
La salud
Mis preferencias personales
El precio
Su valor calórico
La facilidad de preparación
Ns/Nc
13,7
52,8
29,1
La interiorización de las recomendaciones nutricionales estaría teniendo
un efecto en las prácticas declaradas aunque no lo esté teniendo en los
consumos reales.
Un 69,9% afirma identificarse con la frase, “ahora nuestras comidas son más informales
y cada uno come lo que quiere, cuando quiere y donde quiere. Somos más autónomos.
Hay más libertad”.
Por otro lado, y reforzando esta consideración, cabe destacar que estas respuestas
están en consonancia con los alimentos que se consideran más esenciales a la vez que
más saludables por un lado, y los que más engordan, por otro.
PERCEPCIONES NUTRICIONALES DE DIFERENTES CATEGORÍAS DE ALIMENTOS
+ Esenciales
Verduras
Pescados
Frutas
(20,8%)
(18,4%)
(17,9%)
+ Saludables
Verduras
Frutas
Pescados
(24,6%)
(22,4%)
(17,2%)
+ Engordan
Grasas y aceites
(27,1%)
Alimentos azucarados (21,3%)
Bebidas azucaradas
(11,3%)
Charcutería
(11,0%)
Bebidas alcohólicas
(8,7%)
Carne de cerdo
(5,0%)
Carnes rojas
(4,8%)
Patatas
(3,6%)
Así, si los españoles comen hoy peor que hace unos años ello no se
debe a una falta de conocimientos nutricionales ni a una
despreocupación por su salud y, por tanto, las razones habrá que
buscarlas en otras causas.
RAZONES A LAS QUE SE ATRIBUYEN LOS CAMBIOS ALIMENTARIOS
Los cambios positivos
Los cambios negativos
Mayores posibilidades de satisfacer las
preferencias personales.
Un exceso de actividades y de obligaciones y,
consecuentemente, menos tiempo y menos
ganas de cocinar
La mayor cultura alimentaria
Las dificultades para gestionar el incremento
y diversidad de la oferta alimentaria
Una mayor preocupación por la salud
El incremento de trabajo asalariado fuera el
hogar por parte de la mujer supone menos
tiempo para la cocina y para la educación
alimentaria
Una comparación hipotética
“Es muy difícil mantenerse
firmes todos los días”
Las cuestiones relativas
a la tolerancia/disciplina
y autonomía alimentaria de los niños
Aplicar disciplina a los niños y adolescentes, aunque el objetivo sea
que aprendan a “comer de todo”, es visto con enorme reservas. Ante
la negativa de un niño a comer lo que le sirven en el plato, un 56,7%
de los entrevistados consideran que “hay que saber imponer
disciplina: la comida se ha de comer tanto si gusta como si no”.
3,2 0,4
Si un niño/a, en su casa o en el comedor
escolar, no come lo que se le sirve en el plato
¿qué cree Ud. que debe hacerse?
Hay que saber imponer disciplina:
la comida que sirve se ha de comer tanto si gusta como si no
Hay que ser tolerantes y respetar las preferencias individuales
Si ya se sabe que tiene dificultad en comer ciertos alimentos
lo mejor es darle otros que sí se los coma
No es tan importante lo qué coman, sobre todo cuando están
en época de crecimiento
Ns/Nc
10,6
29,1
56,7
Sin embargo, frente a una hipotética situación en la que un niño no
come esos alimentos más saludables, el 35,7% de los
entrevistados afirma que procura adaptarse porque “no se puede
estar todos los días de pelea”.
Hay niños que comen bien, "comen de todo" y otros a los
que no les gusta apenas los alimentos considerados "más
sanos" (frutas, verduras, legumbres, pescado...). Frente a
una situación en la que un niño no come esos alimentos
más saludables, ¿con cuál de las siguientes respuestas se
siente Ud. más identificado/a?
3,6
2,8
3,7
6,7
35,7
14,5
Yo procuro adaptame porque no se puede estar todos los días de pelea
Que se lleven un bocadillo al colegio y no una pasta me está costando a mí sangre
La verdura tengo que disfrazarla con mantequilla o quesitos o crema de leche
Es muy fácil decir que hay que educarlos (nutricionalmente) pero cuando ves que no comen...
Cuando los niños están solos en casa comen lo que pillan, lo que encuentran
Mis hijos, la verdura, ni "engañada", de ninguna de las maneras
A los niños les da vergüenza llevar una pieza de fruta al colegio para desyunar
Ns/Nc
14,6
18,4
Los adultos ya no consideran un deber orientar el gusto de los niños, al
contrario, reconocen ceder a sus presiones, que, cada vez, se ejercen
a una edad más temprana y, cuando sí intentan orientar el gusto o el
consumo, reconocen recurrir al “engaño”, al “disfraz”, al “chantaje”
alimentarios…
Hoy, los padres se consideran impotentes para “luchar contra los
elementos”:
• Falta de concordancia entre horarios laborales, escolares y de las comidas,
valores y derechos sociales a veces contradictorios relativos a la libertad, la
tolerancia y la responsabilidad moral, etc.
Profusión de la oferta alimentaria, accesible para la gran mayoría de la
población. Históricamente, es la primera vez que tenemos la oportunidad de
“elegir” entre miles de productos.
“Fuimos hijos en la escasez
y somos padres en la abundancia”.
“Cuando los niños están solos,
comen lo que pillan”
Los estilos de vida relativos a
las actividades en el tiempo libre:
sedentarismo y ocio pasivo
La multiplicación de innovaciones tecnológicas (móvil, video-cónsolas,
ordenador), determinados electrodomésticos (como el televisor), inciden
directamente en la desestructuración de las comidas, sobre todo, por lo
que respecta a los más jóvenes. Así, algunas de las prácticas
alimentarias de los jóvenes consisten en comer con el móvil al lado del
plato, o bien, comer deprisa para ir a jugar con el ordenador o para ir a
mirar la televisión en su propio cuarto.
En su opinión ¿cuáles son las 3 razones que le parecen más decisivas para explicar el empeoramiento de
nuestros hábitos alimentarios?
Respuesta
múltiple
0%
20,5
10%
20%
15,1
30%
40%
11,2
9,1
50%
60%
8,9
70%
8,6
80%
8,5
7,6
90%
7,0 3,4
100%
Buscamos la comodidad y los platos precocinados porque son fáciles de preparar aunque no siempre sean saludabes
Podríamos comer mejor que nunca, pero cada vez tenemos más obligaciones a las que responder y nos queda poco tiempo y ganas para cocinar
Somos más sedentarios
Los niños/adoslescentes disponen de dinero propio y se lo gastan en lo que les gusta (chuches, snacks, bollería, bebidas gaseosas...)
Hacemos menos esfuerzo físico
Vemos mucha televisión
Los niños, muchas veces, comen solos en casa y sólo comen lo que les gusta, que no siempre es lo más sano
Los niños, sobre todo los adolescentes, se pasan muchas horas solos (y hacen actividades sedentarias: escuchar música, chateando ordenador...)
Los niños, en lugar de hacer deporte, se pasan el día en el ordenador o las vídeo-consolas
Ns/Nc
“A las 3 he de salir de casa
tanto si han comido como si no”
Los constreñimientos socio-laborales
y su incidencia para una mayor
o menor posibilidad de seguir las
recomendaciones nutricionales
Los constreñimientos horarios tienen diferentes manifestaciones y
repercuten de diferentes maneras en la calidad de la alimentación.
El tiempo dedicado al aprovisionamiento alimentario y a la cocina ha
disminuido considerablemente, sobre todo, en les generaciones jóvenes y
medianas y existe un consenso generalizado respecto a que “Se cocina
muy poco. Se come muy rápido. Todo se compra hecho”.
Así, el 43,3% de la población se identifica con prácticas que tienen que ver
todas ellas con la “falta de tiempo”: un 18,2% con “intentar hacer la
compra en un solo establecimiento”, un 15,1% con “comer deprisa” y un
10% con que les “falta tiempo para comprar”.
2,7
¿Con cuál de las siguientes prácticas se
identifica Ud. más a menudo?
Con ninguna
Intentar hacer la compra toda en un solo establecimiento
Comer deprisa
Falta tiempo para comprar
Búsqueda de alimentos / platos fáciles de preparar
Comer cualquier cosa, en cualquier sitio
A veces, tener que saltarse una comida (desayuno, comida y cena) por trabajo,
cansancio o falta de tiempo
Ns/Nc
2,3 0,2
4,5
10,0
46,9
15,1
18,2
Los constreñimientos horarios inciden
directamente relacionadas con la alimentación
y, no necesariamente, en un sentido positivo.
•
•
•
•
•
Disminución de la frecuencia de las compras alimentarias
Uso de alimentos y/o comidas servicio
La cantidad de comida ingerida en cada momento del día
Menos minutos dedicados a comer
Menos comensalidad
La incompatibilidad entre los horarios escolares y
los laborales se siente cada vez más evidente.
Los horarios escolares, además, contribuyen a generar situaciones
extremas: niños que acaban su jornada escolar a las 14 horas o en el mejor
de los casos en las 16.30 y las 17.00, niños y adolescentes que van a tener
que ocupar su tiempo con otras actividades denominadas “extraescolares”.
La industria del ocio, del deporte y de la formación responde a estas
circunstancias con ofertas múltiples y diversas. Por otro lado, la exigencia de
niños altamente “competentes” anima a muchos progenitores a llenarles sus
“vacíos” temporales de materias que repercutan tanto en la ampliación o mejora
de sus conocimientos como de su seguridad o de su forma física y salud.
No es de extrañar, pues, que padres e hijos afirman llegar cansados a casa
después de las jornadas “hiperactivas” que desarrollan. Conviene recordar que
la jornada laboral española supera en 1 hora la media de la Unión Europea.
“La gente joven no da un palo al agua...
y la culpa la tenemos nosotros”
La ruptura en la transmisión
de los aprendizajes alimentarios
y sus consecuencias
Las tareas domésticas están poco compartidas y muy
desvalorizadas. Por ello, hoy, resulta difícil la transmisión de
los conocimientos alimentarios y culinarios dentro del hogar y
con ello aumentan las dificultades para una alimentación más
saludable.
Este hecho se pone de manifiesto en el 62.5% de la población
que afirma “me gustaría aprender más”, adquirir más
conocimientos y habilidades culinarias habida cuenta de la cada
vez mayor presión que reciben las personas responsables de la
alimentación familiar en el sentido de que las dietas empeoran y
son inadecuados los hábitos alimentarios que se desarrollan,
tanto por parte de los niños como de los adultos.
“La teoría la sabemos todos, pero…”
Un entorno socioeconómico y cultural
que dificulta la aplicación de las
recomendaciones nutricionales
La falta de educación nutricional es una de las razones por las que la
población española no sigue una alimentación más acorde con lo que
exige la salud es una idea apoyada por el 52,7% de personas pero un
47,3% está poco o nada de acuerdo con la misma.
Se podría deducir de esto que la mitad de la población española
considera que tiene una educación nutricional suficiente.
Hoy, se está afirmando que una de las
razones por las que la población española no
sigue una alimentación más acorde
con lo que exige su salud es porque no
tienen una educación nutricional suficiente.
¿Está Ud. de acuerdo con esta afirmación?
Completamente de acuerdo
Bastante de acuerdo
Poco de acuerdo
Nada de acuerdo
14,7
23,2
24,1
38,0
La mayoría de los españoles considera que para mejorar los hábitos
alimentarios es preferible adquirir más conocimientos y habilidades
culinarias que nutricionales:
• El 52,3% se muestra partidario de aplicar otro tipo de medidas educativas antes
que una educación nutricional básica que se empezase en la escuela desde la edad
escolar. Dentro de estas otras medidas, se señalan:
- disponer de una información más comprensible y completa sobre
alimentación,
- apostar por una mayor educación alimentaria que incluya, además de
nutrición, enseñar a hacer la compra, distribuirse el presupuesto, y,
sobre todo, cocinar;
- incrementar los programas divulgativos en los medios de comunicación
- que las recomendaciones nutricionales tengan más en cuenta las
condiciones de vida reales
Si está Ud. de acuerdo en que una de las razones por las que la
población española no sigue una alimentación más acorde con lo
que exige su salud es porque no están bien educadas
nutricionalmente ¿qué tipo de educación cree Ud. que necesita?
6,8
0,2
11,5
Una educación nutricional básica que empiece la escuela y desde la edad escola
Un información más comprensible y completa acerca de la composición de los alimentos
y sus posibles combinaciones
Una mayor educación alimentaria que incluya, además de nutrición, enseñar a hacer la compra,
distribuirse el presupuesto y, sobre todo, cocinar
Incrementar los programas divulgativos en los medios de comunicación
Las recomendaciones deberían tener en cuenta las condiciones de vida reales
Ns/Nc
47,7
15,9
17,9
Una buena parte de la población considera que, aunque conoce las
recomendaciones nutricionales su seguimiento no es fácil por
diversas razones.
Una de ellas tiene que ver con el contenido de las propias
recomendaciones. Las recomendaciones nutricionales más
fáciles de seguir son aquellas que hacen referencia a los tipos
de alimentos (verduras y frutas, por ejemplo), de piezas o de
cantidades que hay que consumir, ya que son fáciles de retener
o recordar,
• se deben comer verduras, sobre todo en ensaladas, y fruta fresca,
por lo menos 2 ó 3 piezas al día” (64,8%)
• “comer de todo pero en cantidades moderadas, por lo menos 3 ó
4 veces al día y tomándose el tiempo necesario” (57,2%).
Las recomendaciones nutricionales consideradas más difíciles de
cumplir son aquellas que requieren de la ayuda de la “báscula” y
“calculadora”:
• El 60% de la muestra consideran una recomendación difícil de cumplir “establecer una
correcta distribución de las comidas, es decir, 25% de las calorías en el desayuno, 30% en
la comida y 30% en la cena y el 15% restante, a media mañana o como merienda”.
• El 62,2% considera una medida de difícil cumplimiento “comer equilibradamente, es decir,
un 12–15% de proteínas, un 55–60% de hidratos de carbono y un 30–35% de grasas”.
De las siguientes recomendaciones nutricionales diga Ud. ¿cuáles les parecen fáciles de cumplir y cuáles difíciles de cumplir?
Comer equilibradamente, es decir, un 12-15% de proteínas,
un 55-60% de hidratos de carbono y un 30-35% de grasas
37,8
Se deben comer verduras, sobre todo en ensaladas,
y fruta fresca, por lo menos 2-3 piezas al día
62,2
64,8
Establecer una correcta distribución de las comidas, es decir, 25% de las
calorías en el desayuno, 30% en la comida y 30% en la cena y el 15% restante,
a media mañana o como restante, a media mañana o como merienda
35,2
40
Comer de todo pero en cantidades moderadas,
por lo menos 3 ó 4 veces al día y tomándose el tiempo necesario
60
57,2
0%
10%
20%
30%
42,8
40%
Fácil
50%
60%
Difícil
70%
80%
90%
100%
Otras razones que impiden un mayor seguimiento de las normas
dietéticas aluden a los imperativos marcados por las formas y ritmos
de vida y, como no, por las preferencias personales.
• Un 35% considera que “hace falta tiempo y hay muchas cosas que hacer”.
• Un 14,7% opina que “se come poco en casa y cada uno a su hora y, así, es difícil seguir unas
normas”. Un 9,3% se identifica con la frase “cuando llego a casa y no tengo tiempo me resulta más
cómodo coger algo de la nevera que ponerme a cocinar”, y un 8,3% con “te pasas la semana de aquí
para allá, y es normal que cuando llegue el fin de semana tengas ganas de quedarte en casa, ahí lo
tienes todo, películas, comida la que quieras... Estás en casa aburrido, tirado en el sofá y claro, si te
apetece comer algo tiene ahí la nevera llena de cosas ¡es difícil resistirse!”.
• Un 19,9% dice identificarse con “la cantidad y abundancia de cosas que tenemos en el mercado nos
hace caer muchas veces en excesos y en la facilidad que resulta escoger los alimentos precocinados,
embutidos, y tal...”.
• Un 18,8% se siente identificado con la afirmación “es muy duro llevar una dieta equilibrada porque
toda la familia ha de estar al unísono. Si en casa comes a régimen y luego en casa de los abuelos, con
los amigos, etc... comes cosas con grasa... ¡no hacemos nada!”.
En realción con el seguimiento de las recomendaciones nutricionales
¿con cuál de las siguientes frases se siente Ud. más identificado/a?
4,5
8,3
Es que le gusta siempre lo que es malo para la salud
La cantidad y abundancia de cosas que tenemos en el mercado nos hacer caer muchas veces en excesos
y en la facilidad que resulta escoger alimentos precocinados, embutidos y tal
21,4
9,3
Es muy duro llevar una dieta equilibrada porque toda la familia ha de estar al unísono. Si en casa comes
a régimen y luego en casa de los abuelos, con los amigos, etc... comes cosas con grasa... ¡no hacemos nada!
Es muy difícil mantenerse firme todos los días, un día puede que te preocupes de preparar una comida perfecta...
otro día también... pero a la semana, entre unas cosas y otras es imposible
19,9
17,7
Cuando llego a casa y no tengo tiempo me resulta más cómodo coger algo de la nevera que ponerme a cocinar
Te pasas la semana de aquí para allà, y es normal que cuando llegue el fin de semana tengas ganas de quedarte
en casa, ahí lo tienes todo, películas, comida la que quieras... Estás en casa aburrido, tirado/a al sofá y claro,
si te apetece comer algo...
Ns/Nc
18,8
La población española declara seguir de forma muy relativa las
recomendaciones nutricionales, ya sea porque cree que su manera
de comer concuerda en buena medida con los consejos
facultativos, ya sea porque relaciona el seguimiento de éstas sólo
con la presencia de alguna enfermedad.
Su mayor o menor grado de seguimiento de las
recomendaciones nutricionales para una alimentación
equilibrada y saludable tiene que ver con:
3,2
6,8
Yo ya sé el tipo de alimentación que me conviene
Me gusta comer lo que como
2,2 1,6 0,1
22,6
8,9
No tengo necesidad de seguirlas porque no estoy enfermo
Sigo los consejos del médico
Intento prevenir alguna enfermedad en particular
Tengo sobrepeso
No vale la pena tenerlas en cuenta porque cambian con frecuencia
Solo como lo que me gusta
Como a menudo fuera de casa y no puedo seguirlas
Ns/Nc
20,5
14,3
19,7
En consecuencia, se puede concluir que los españoles
mantienen unas prácticas alimentarias flexibles y adaptativas a
distintos contextos, en tanto que “es muy difícil mantenerse firme
todos los días, un día puede que te preocupes de preparar una
comida perfecta... otro día también... pero a la semana, entre
unas cosas y otras es imposible”.
Además, como se considera que las recomendaciones no
son estables, que están en función de modas y cambian de
un día para otro, son muchos los que prefieren guiarse por
sus propios dictámenes, argumentado que “yo ya sé el tipo
de alimentación que me conviene” o afirmando que “me
gusta comer lo que como” o que “no tengo necesidad de
seguirlas porque no estoy enfermo”.
De acuerdo con estos criterios, se entiende mejor que
quienes siguen más de cerca los consejos nutricionales
sean las personas que aducen motivos relacionados con su
salud.
Descargar

Diapositiva 1