Es un conjunto de
órganos cuya función
principal es permitir al
cuerpo humano la
realización de
movimientos.
Otras funciones son:
-Dotar al cuerpo de su
configuración o
apariencia externa.
-Darle rigidez y
resistencia.
-Proteger las vísceras
u órganos internos.
El esqueleto
corresponde al
conjunto de huesos
que se aproximan
entre sí, formando
unidades denominadas
articulaciones.
Los huesos son
órganos vivos, duros y
poseen una resistencia
a la tensión similar a la
del hierro, pero son
tres veces más ligeros
y diez veces más
flexibles.
Proteger órganos
vitales.
Soporte para el
cuerpo.
Base mecánica para el
movimiento.
Albergar la médula
ósea hematopoyética.
Además, sirve de
reservorio de calcio,
fósforo y otros iones.
Son la parte rígida del
aparato locomotor.
Existen
aproximadamente 206
huesos en el cuerpo
humano.
Básicamente se
componen de agua y
sustancias minerales
formadas a partir de
calcio y fósforo,
además de una
sustancia llamada
osteína.
En el cuerpo humano
existen 206 huesos
incluido los ocho
huesecillos del oído
34 son impares
87 son pares:
26 en la columna
vertebral
8 en el cráneo
14 en la cara
8 en el oído
1 hueso hioides
25 en el tórax
64 en los miembros
superiores
62 en los miembros
inferiores
Nuestros huesos se
hallan en continua
formación y
destrucción.
Para ello posee
osteoblastos, células
formadoras de hueso,
y osteoclastos,
células que lo
destruyen para impedir
un excesivo grosor del
mismo.
En caso de fractura,
los osteoclastos
destruyen los
fragmentos de hueso y
los osteoblastos
generan tejido óseo
nuevo.
El hueso esta formado
por dos materias
diferentes:
La sustancia ósea
La medula ósea.
Sustancia ósea: Es la
parte dura del hueso.
En ella abunda el
calcio.
En el tejido óseo existen cuatro tipo
de células:
Osteprogenitoras
Osteoblastos
Osteocitos
Osteoclastos
Son unas células que
pueden experimentar
mitosis y
transformarse en
osteoblastos.
Se encuentran en el
periostio, endostio y
canales del hueso que
contienen los vasos
sanguíneos.
Son las células que
sintetizan la parte
orgánica (colágeno y
glucoproteínas ) de la
matriz ósea y
participan en la
mineralización de la
misma.
Se disponen siempre
en la superficie ósea,
lado a lado, en una
disposición que
recuerda al epitelio
simple
Son las células
maduras del hueso
derivadas de los
osteoblastos, son las
células principales del
tejido óseo.
Se encuentran en la
superficies del hueso
pero a medida que van
siendo rodeados por los
materiales de la matriz
se convierten en
osteocitos.
Participan en el
intercambio de la sangre
de elementos nutritivos
y desechos
Su función es
destruir el tejido
óseo.
Los osteoclastos
secretan ácido y
otras enzimas que
atacan a la matriz y
liberan calcio.
También participan
en la eliminación de
los restos del tejido
óseo que se forman
durante la
reabsorción del
hueso.
Diáfisis: La porción
principal de un hueso
largo.
Epífisis: Extremos del
hueso.
Metáfisis: La región
de un hueso maduro
donde se unen la
epífisis y la diáfisis.
Suelen ejercer
funciones protectoras.
Son los huesos de la
bóveda craneal.
Existen otros huesos
planos como por
ejemplo la escápula,
costillas, esternón,
coxales, sacro y cóccix.
Son cuboides
y se
encuentran
solo en el
carpo y tarso.
Se concentran en
lugares específicos
del hueso y tienen
variada forma.
Como ejemplo
están las
vértebras y
huesos de la cara.
Son estructuras
tubulares, sin
importar la
longitud real del
hueso.
Ejemplo: el
humero, el fémur,
las falanges.
Eje flexible
sobre el cual
descansa la
cabeza y se
apoyan las
costillas.
La columna vertebral
está formada por 33 o
34 vértebras.
Las vértebras
presentan un agujero
central y unas
pequeñas
protuberancias, las
apófisis, en donde se
unen los músculos.
El tórax es la parte superior del tronco.
La caja torácica es el conjunto de huesos que forman el
tórax.
Protege los pulmones y el corazón principalmente.
Es una pieza fundamental de la mecánica o de los
movimientos respiratorios.
Los principales huesos que dan forma a la caja torácica son
las costillas, el esternón y las vertebras dorsales.
VISTA ANTERIOR
VISTA LATERAL
Están presentes en las uniones entre
dos huesos. Hacen que el esqueleto
sea flexible; sin ellas, el movimiento
sería imposible.
Los músculos también son necesarios
para el movimiento: son masas de
tejido elástico y resistente que tiran
de nuestros huesos cuando nos
movemos.
En conjunto, los huesos, los
músculos y las articulaciones (junto
con los tendones, ligamentos y
cartílagos) conforman nuestro
sistema músculo esquelético y
nos permiten realizar las actividades
físicas diarias.
Los cinco principales elementos no
óseos de las articulaciones son:
El cartílago articular
Los meniscos
La membrana sinovial
La cápsula articular
Los ligamentos.
Enfermedades del sistema Óseo
Osteomielitis
Son todos los trastornos infecciosos del hueso,
e incluyen periostio, médula ósea y cartílago.
Diversos microorganismos pueden dar origen a la
infección ósea, pero los más frecuentes son las
bacterias Staphylococcus aureus. Las
bacterias llegan al hueso por diversos medios: la
corriente sanguínea, una fractura o una
infección.
Descargar

Sistema oseo