Las conclusiones de Aparecida dedican una
mirada especial a los procesos de iniciación a
la vida cristiana y a la catequesis,
reconociendo que en esto está en juego el
rostro de una Iglesia renovada y misionera
dado que en muchas partes, la iniciación
cristiana ha sido pobre o fragmentada. Por
esta razón afirma que su renovación es un
gran desafío que se ha de afrontar con
decisión, valentía y creatividad.
DA 278.
De cara a la renovación y
conversión pastoral en el campo de
la catequesis, el Documento de
Aparedida asume como opción para
todo el Continente la dinámica
catequética
de
la
iniciación
cristiana, como la manera ordinaria
e indispensable de introducir en la
vida cristiana.
DA 294.
LA CATEQUESIS EN EL
PROCESO EVANGELIZADOR
El proceso de evangelización que es
único e idéntico en todas partes y en
todas las condiciones, aunque no se
realice del mismo modo según las
circunstancias, se despliega, de acuerdo
con lo señalado, con una dinámica
particular, estructurada por etapas o
momentos esenciales, a saber:
a) la acción misionera para los no
creyentes, para otros creyentes, para
los que viven en la indiferencia
religiosa y para los bautizados no
convertidos de toda edad.
La diferencia brota del propósito de
cada una de estas acciones: el
propósito del primer anuncio es
suscitar, convocar, despertar; el
propósito de la catequesis es iniciar,
fundamentar, estructurar.
la acción catequética o
catecumenal, de iniciación para los
b)
que optan por el Evangelio y para
los que necesitan completar o
reestructurar su iniciación.
La catequesis de iniciación es el
eslabón necesario entre la acción
misionera que llama a la fe, y la
acción pastoral que alimenta
constantemente a la comunidad
cristiana.
c) la acción pastoral para los
fieles cristianos ya maduros, en
el seno de la comunidad.
La etapa iniciatoria o catecumenal,
es
aquella acción por la que quien se ha
convertido y aceptado la fe es introducido a
la Iglesia por medio de la catequesis, por la
participación en los sacramentos, por los
comportamientos morales, por el vínculo
con la comunidad, por el servicio a los
pobres y el testimonio que brotan de su
incorporación.
Es el momento de la iniciación
cristiana, que comprende la iniciación
en todo lo que la Iglesia es para
adherirse plenamente a ella: la
Palabra, el servicio, la celebración, la
vida comunitaria y la misión.
No es, por tanto, una acción
facultativa, sino una acción básica y
fundamental en la construcción
tanto de la personalidad del
discípulo como de la comunidad. Sin
ella la acción misionera no tendría
continuidad y sería infecunda.
La finalidad de la catequesis consiste en
propiciar una viva, explícita y operante
profesión de fe. Una fe que “consigue
liberar y realizar todo su originario
significado de adhesión a la persona de
Cristo y a su Evangelio, de encuentro y de
comunión sacramental con Él, de
existencia vivida en la caridad y en el
servicio". CFL 34.
LO PROPIO DE LA CATEQUESIS
La catequesis, de acuerdo con lo
enseñado por el actual Directorio
General para la Catequesis, tiene
como fin la iniciación cristiana
integral.
Lo propio de la catequesis es la
iniciación global y sistemática en la
fe de la Iglesia. Es un periodo
intensivo
y
suficientemente
prolongado de formación cristiana
integral y fundamental.
Las características propias de la
catequesis de iniciación, como
momento esencial del proceso de
evangelización, que la hacen
distinta a las otras formas de
educación en la fe, son:
a) una formación orgánica y
sistemática de la fe, que no se
reduce
a
lo
meramente
circunstancial y ocasional;
b) una formación orgánica que,
más que una enseñanza, es un
aprendizaje de toda la vida
cristiana,
una
iniciación
cristiana integral;
c) una formación básica, esencial,
centrada en lo nuclear de la
experiencia cristiana.
CT 18-21
La catequesis es una acción gradual que
debe inspirarse en el catecumenado
bautismal, de manera que toda catequesis
postbautismal debe ser de carácter
catecumenal, es decir, debe dejarse
fecundar por los principales elementos
configuradores del catecumenado:
intensidad e integralidad en la
formación, gradualidad en etapas
bien definidas, responsabilidad de
la
comunidad
cristiana,
su
vinculación a ritos, símbolos y
signos.
PARALELO CATEQUESIS
PRE-SACRAMENTAL
No hay suficiente claridad sobre la naturaleza,
finalidad, tareas, contenidos y destinatarios de la
Catequesis, reduciendo la Catequesis a la mera
preparación pre-sacramental.
En general, el catequista desconoce su misión
importante en la Iglesia, su papel en las relaciones de
Dios con el niño, las características de los
catequizandos y sus necesidades según las edades,
así como el objetivo central de la Catequesis que es
buscar la relación del niño con Dios.
PARALELO CATEQUESIS
PRE-SACRAMENTAL
No existe conciencia de la profesionalidad del
Catequista como un trabajo que debe ofrecer un
“modus vivendi”.
La falta de Centros o Universidades para la
formación de los catequistas o formadores de
Catequistas, muestra un aparente desinterés en
la Jerarquía por la misión tan importante que
tiene la Iglesia, de catequizar o formar los
cristianos.
PARALELO CATEQUESIS
PRE-SACRAMENTAL
No hay la suficiente preparación en Catequética a
los seminaristas o presbíteros en formación en el
Seminario, que al ser ordenados y enviados, son
directores o líderes de catequesis en sus
parroquias se encuentran sin herramientas para
liderar esta misión tan importante y tradicional en
la historia de la Iglesia y especialmente hoy que la
Iglesia la ubica en etapa clave del proceso
evangelizador.
PARALELO CATEQUESIS
PRE-SACRAMENTAL
Aunque en varias parroquias se hacen esfuerzos por
vincular a los padres de familia en la formación religiosa de
sus hijos, aún faltan en la arquidiócesis verdaderos
procesos de catequesis familiar.
No se ofrecen programas en las parroquias para formación
de Agentes de pastoral Infantil o para Catequistas de
Iniciación Cristiana en procesos continuados.
Las escuelas de formación de catequistas en la
Arquidiócesis de Manizales, ofrecen metodologías
catequísticas en general pre-sacramentales.
PARALELO CATEQUESIS
PRE-SACRAMENTAL
Situaciones de párrocos absorbidos por la masa de
solicitudes de preparación presacramental, optan
por dar respuestas numéricas que satisfagan
extensión numérica más que profundización en
preparación de los agentes de pastoral.
La acción catequética se orienta casi en su
totalidad a la formación de catequistas presacramentales (para niños de Primera Comunión y
jóvenes de Confirmación), dejando de lado la
formación de catequistas de adultos y de procesos
de iniciación crsitiana integral.
PARALELO CATEQUESIS
PRE-SACRAMENTAL
Agentes de Pastoral (Sacerdotes y laicos)
catequística, con espiritualidad de poca fuerza y
trascendencia, para impregnar la parroquia.
No se ofrecen programas en las parroquias para
formación de Agentes de pastoral Infantil o para
Catequistas de Iniciación Cristiana en procesos
continuados.
Agentes de pastoral en nuestras parroquias en su
mayoría con escasa preparación bíblico-litúrgicapedagógica y metodológica para la catequesis.
PARALELO CATEQUESIS
PRE-SACRAMENTAL
Situaciones económicas difíciles en las parroquias
obligan a los pastores a buscar otros medios de
subsistencia fuera de su parroquia, en detrimento
del tiempo de pastoral en su jurisdicción.
Los Párrocos en general invierten muy poco en
tiempo y recursos para la formación de
Catequistas.
Muchos de los Párrocos manifiestan poco interés
por la formación de los catequistas.
PARALELO CATEQUESIS
Catequesis de la Iglesia
Una catequesis cristo céntrica-trinitaria con la
claridad de que Cristo es “Aquel que revela el plan
de Dios sobre toda la creación, y en particular
sobre el hombre”. Yo soy el Camino, la Verdad y la
Vida, nadie va al Padre sino por mí (Juan 14,6).
Una Catequesis que ofrezca cambio de mentalidad
y de vida, consciente de que sin la presencia viva
de Cristo en cada ser, no es posible la vida
cristiana.
Una Catequesis que anuncie la Biblia unida a la
Liturgia.
PARALELO CATEQUESIS
Catequesis de la Iglesia
Una Catequesis que no quede reducida a pura metodología,
muy bien hecha desde el punto de la pedagogía. Lo que
realmente incide es lo que decía San Agustín a un
Catequista: “cualquier cosa que expongas, exponla de
modo que quien la escuche crea escuchando, espere
creyendo y ame esperando”.
Una Catequesis que no se reduzca a un mero
adoctrinamiento o instrucción racional, sino que este
fundada en lo esencial.
Una catequesis que forme Catequistas, conscientes de su
papel de siervos tanto de la Palabra de Diso cómo del
Catequizando.
PARALELO CATEQUESIS
Catequesis de la Iglesia
El Catequista no buscará ser el centro de atención por sus
actitudes y opiniones personales como si estas expresarán,
la doctrina y las lecciones de la vida de Cristo.
Una Catequesis que construya comunidad eclesial unida
por la adhesión a la persona de Cristo y de su Iglesia. Que
sea también ecuménica.
Una Catequesis que tenga estructura procesual y en la que
el momento de la recepción de los sacramentos no sea un
fin, sino realmente un momento de Don, de gracia especial
por parte de Dios y de encuentro por parte del ser humano.
PARALELO CATEQUESIS
Catequesis de la Iglesia
Una Catequesis que tenga profundo respeto y conocimiento
del ser humano desde su más tierna edad, creatura
predilecta de Dios.
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Encuentro Arquidiocesano de Catequistas