ORAR CON LOS SALMOS
Los salmos son un compendio de oraciones,
meditaciones… recibidos del pueblo judío, el cual
viene rezándolos y meditándolos durante muchos
siglos. Los judíos cantaban los salmos, alternando un
solista y el coro.
La Iglesia Católica los ha recibido del pueblo judío.
Dios ha puesto en las manos del hombre, como
riquísimo tesoro, las mismas oraciones de
alabanza con las que Dios se alaba a sí mismo
(aunque los salmos no son sólo “alabanzas”, sino
también súplicas, reflexiones sobre la vida,
adoración a Dios…).
“Señor, tu has sido nuestro refugio,
de generación en generación”
Sal 90, 1
En los salmos están recogidas las experiencias del pueblo
judío, las experiencias del mismo Cristo y de toda la
Iglesia, la cual alaba a Dios, le suplica y le agradece…
En los salmos, que están
inspirados por Dios,
está retratada la
humana naturaleza.
En los salmos se DA:
• el encuentro de AGUA VIVA, que es Dios,
y la sed infinita del hombre…
• el encuentro del PAN DE
VIDA, que es Cristo
con el hambre de eternidad
que es el hombre
DIOS
CRISTO
Al orar con los Salmos, no se trata tanto de
“entender”, cuanto de “vivenciar” los
sentimientos y todo lo que se expresa en el Salmo.
(Ora con esta estrofa del Salmo):
Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?.
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto.
Sal 130, 3-4
Si encuentras en el Salmo un pensamiento que
te agrada y te suscita buenos sentimientos, no
sigas leyendo…, párate y entra en el espíritu de
eso que has encontrado.
¿Qué es el hombre para que te
acuerdes de él? …
Todo lo pusiste bajo sus pies…,
las aves del cielo…
(Del Salmo 8)
¿Qué es el hombre para que te
acuerdes de él? …
Todo lo pusiste bajo sus pies…
los peces del mar…
(Del Salmo 8)
La alabanza es el sentimiento
que se da más en el conjunto de
los Salmos. La alabanza, por
otra parte, es la Oración
Cristiana por excelencia.
¡Alabad a Yahveh desde los cielos,
alabadle en las alturas,
alabadle todos sus ángeles,
alabadle todos sus ejércitos!
Sal 148, 1-2
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SALMO 83 - Presentaciones del Catecismo