2 Crónicas 7:14-16
14
si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi
nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi
rostro, y se convirtieren de sus malos caminos;
entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré
sus pecados, y sanaré su tierra.
15 Ahora estarán abiertos mis ojos y atentos mis
oídos a la oración en este lugar;
16 porque ahora he elegido y santificado esta casa,
para que esté en ella mi nombre para siempre; y
mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre.
Salmos 51:17
Los sacrificios de Dios son
el espíritu quebrantado;
Al corazón contrito y
humillado no despreciarás
tú, oh Dios.
Ningún otro salmo expresa
tan plenamente
• experiencia por que atraviesa el alma que
ha sido guiada al arrepentimiento su
humilde confesión de pecado (versículos 3,
4 y 5); su deseo intenso de ser perdonado
por los meritos de la sangre de Cristo (verso
7); su ansiedad porque el Señor le conceda
un corazón puro (verso 10); su voluntad de
ofrecer, de rendir algo a Dios por todos sus
beneficios.
Salmos 51:3-5
3
Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi
pecado está siempre delante de mí.
4 Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he
hecho lo malo delante de tus ojos; Para que
seas reconocido justo en tu palabra, Y
tenido por puro en tu juicio.
5 He aquí, en maldad he sido formado, Y en
pecado me concibió mi madre.
Salmos 51:7
Purifícame con hisopo, y
seré limpio; Lávame, y
seré más blanco que la
nieve.
Salmos 51:10
Crea en mí, oh Dios, un
corazón limpio, Y
renueva un espíritu
recto dentro de mí.
Daniel 10:12
Entonces me dijo: Daniel, no temas;
porque desde el primer día que
dispusiste tu corazón a entender y a
humillarte en la presencia de tu Dios,
fueron oídas tus palabras; y a causa de
tus palabras yo he venido.
Santiago 4:10
Humillaos delante
del Señor, y él os
exaltará.
1 Pedro 5:6
Humillaos, pues, bajo la
poderosa mano de Dios,
para que él os exalte
cuando fuere tiempo;
2 Crónicas 32:26
Pero Ezequías, después de
haberse enaltecido su corazón, se
humilló, él y los moradores de
Jerusalén; y no vino sobre ellos la
ira de Jehová en los días de
Ezequías.
Miqueas 6:8
Oh hombre, él te ha declarado lo
que es bueno, y qué pide Jehová
de ti: solamente hacer justicia, y
amar misericordia, y humillarte
ante tu Dios.
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Pastora Susie Fernández