PENSAMIENTOS
EVANG. Jn.
2 Por MR
1.En verdad os digo: si el grano de trigo cae
en tierra y no muere, queda solo; pero si
muere, da mucho fruto. El que ama su vida
la destruye, y el que desprecie su vida en
este mundo la conserva para la vida
eterna.” (Jn. 12,24-25).
“El que cree en mí, en realidad no cree en mí
sino en aquél que me ha enviado. El que me
ve, ve al que me ha enviado.” (Jn. 12,44-45).
“Yo soy la luz y he venido al mundo para
que quien crea en mí no permanezca en
tinieblas.” (Jn. 12,46).
“Pues si yo que soy el Señor y el Maestro os
he lavado los pies, también vosotros
debéis lavaros los pies unos a otros.”
(Jn. 13,14).
“En verdad os digo: el que recibe al que
yo envío, a mí me recibe, y el que me
recibe a mí, recibe al que me ha
enviado.” (Jn. 13,20).
"Os doy un mandamiento nuevo: que os
améis unos a otros como yo os he
amado. La señal por la que conocerán
que sois discípulos míos, será que os
amáis unos a otros" (Jn. 13,34-35).
“Después que vaya a prepararos un lugar,
volveré a buscaros; para que donde yo esté
estéis también vosotros.” (Jn. 14,3).
“El que conoce mis mandamientos y los
guarda, ése es el que me ama; y al
que me ama a mí lo amará mi Padre, y
yo también lo amaré y me mostraré a
él.” (Jn. 14,21).
"Yo soy el camino, la verdad y la
vida. Nadie va al Padre sino por
mí" (Jn. 14,6)
"Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El
que permanece en mí y yo en él, ése da
fruto abundante, porque sin mí no podéis
hacer nada" (Jn. 15,5).
"No sois vosotros los que me habéis elegido,
soy yo quien os he elegido; y os he destinado
para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto
dure" (Jn.15,16)
“Permaneced en mí y yo permaneceré en
vosotros. Como el sarmiento no puede
producir fruto por sí mismo si no
permanece en la vid, así tampoco vosotros
podéis producir frutos si no permanecéis
en mí.” (Jn. 15,4).
“En aquel día pediréis en mi nombre y no
será necesario que yo os recomiende al
Padre, pues el Padre os ama porque
vosotros me amáis y creéis que yo salí de
Dios. Salí del Padre y vine al mundo; ahora
dejo este mundo y vuelvo al Padre.” (Jn.
16,26-28).
“Les he dado tu mensaje y el mundo los
odia porque no son del mundo, como yo
tampoco. No te pido que los saques del
mundo, sino que los defiendas del Mal.”
(Jn. 17,14-15).
“Como Tú me enviaste al mundo, así yo
también los envío al mundo.”
(Jn. 17,18).
“No ruego solamente por ellos, sino también
por todos aquellos que por su palabra van
a creer en mí. Que todos sean uno, como
tú, Padre, estás en mí y yo en ti; que
también ellos sean uno en nosotros, para
que el mundo crea que tú me enviaste.”
(Jn. 17,20-21).
“Jesús le dijo a Tomás: tú crees
porque has visto. Felices los que
creen sin haber visto.” (Jn. 20,29).
Sopló sobre ellos diciendo: Recibid el
Espíritu Santo; a quienes perdonéis
los pecados, les quedarán
perdonados, y a quienes se los
retuviereis les quedarán retenidos.”
(Jn. 20,22-23).
“Ahora os doy mi mandamiento:
amaos unos a otros como yo
os he amado.
No hay amor más grande que
dar la vida por los amigos.”
(Jn. 15,12-13).
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