Fuente: “el País”
Se ha cumplido un año de su
muerte y aún no hay resignación
a su ausencia. Su música
trascendió fronteras y estilos y
ahí seguirá para siempre, pero
todavía duele pensar que no
habrá otra ocasión para verlo
sobre el escenario
Con su compinche
Camarón,
Inmortalizado por su
mujer, Gabriela
Canseco
Paco de Lucía fue un músico universal, el guitarrista que refundó el toque flamenco y lo subió a las más altas cimas artísticas
haciéndolo crecer y evolucionar y mezclándolo con otras músicas de raíz, como la bossa nova, el jazz o el blues, a las que él
llamaba “las músicas de la nevera vacía” ( Miguel Mora)
Paco de Lucia decidió renunciar a la plena internacionalización de su carrera. Paco de Lucía podía llenar cualquier teatro en los
cinco continentes: le jaleaba el contingente español, pero su leyenda de manos prodigiosas atraía automáticamente a todos los
guitarristas en muchos kilómetros a la redonda (Diego A. Manrique)
Paco de Lucía era partidario de la soledad y de la felicidad, y eso reaparece continuamente en su obra. Estudió y practicó la guitarra
flamenca con una extraordinaria capacidad indagatoria (José Manuel Caballero Bonald)
Capilla ardiente en Madrid del guitarrista fallecido en México el 25 de febrero de 2014, paso
intermedio en su viaje hasta Algeciras, donde fue enterrado seis días más tarde.
Amigos y familiares portan el ataúd con los restos mortales del guitarrista fuera de la iglesia en
Algeciras
El pueblo algereceño da su último adiós a Paco de Lucía tras el funeral en un sábado nublado de marzo. La tristeza se
mezclaba en muchos vecinos con una sensación de orgullo por la calidad humana de Francisco Sánchez. Algunos destacaban
su honestidad y su sabiduría vital, otros elogiaban su negativa a explotar su fama. “Llevo aquí cuatro horas y ni me duelen los
riñones ni nada”, contaba Flora de África, una vecina. “Lo más bonito de Paco es la humildad que tenía. Fue el más grande de
todos los tiempos pero nunca quiso ser un personaje. Pasó por la vida siendo uno más”.
Una vecina de Algeciras llora su muerte y se despide del coche fúnebre que traslada los restos del compositor
al cementerio.
Vicente Amigo, uno de sus discípulos lidera la marcha del féretro del compositor. "Ahora tendremos que
aprender a vivir sin él”, declaró el guitarrista. No estaba solo, compartía el dolor y la carga con Tomatito,
Cañizares, Javier Limón o Pepe de Lucía.
Laura Russo llora la pérdida del cantante en la capilla ardiente.
El silencio se rompió con una ovación al filo del mediodía; el féretro bajó las escaleras de la casa consistorial y
ganó la calle a trompicones. Ocho familiares y amigos acarrearon el ataúd hasta la iglesia por un camino
cercado. Entre sudores y lágrimas, Pepe de Lucía, Tomatito, Javier Limón, Cañizares y Vicente Amigo, entre
otros, recibían el apoyo moral de Farruquito, Rancapino y Curro Romero, que escoltaban un cortejo
encabezado por dos motos y las autoridades religiosas con el báculo.
Una mujer toca el coche fúnebre de Paco de Lucía en Algeciras. Al acabar el oficio, el féretro fue llevado en el
coche fúnebre hasta el recoleto cementerio donde están enterrados los padres de Paco de Lucía. En la puerta,
unas 500 personas esperaban la llegada para darle la última ovación.
La viuda Gabriela Canseco, acompañada por Diego, su hijo mejor, y sus amigos y familiares más cercanos dan
el último adiós al guitarrista en el antiguo cementerio de Algeciras. En teoría, solo la familia y los amigos
íntimos iban a asistir al sepelio. Pero la pasión de la gente se desbordó, y el camposanto también se llenó.
Curiosos y seguidores se acercan a la tumba de Paco de Lucía cubierta de flores tras el entierro en el antiguo
cementerio de Algeciras.
Pepe de Lucía homenajea a su hermano un día antes de la Bienal de Flamenco de Sevilla, el 11 de
septiembre de 2014. Juntos, se dieron a conocer como los Chiquitos de Algeciras cosechando éxito en el
Concurso Internacional de Jerez de la Frontera en 1962.
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