me voy a largar…
Ser escolapio
¿qué es?
en busca de un sueño
Para situarnos un poco, algunas frases…
…y esta canción de Maná
…las frases ¿qué te dicen?
Todos y todas buscamos ser felices
Cada uno y cada una tenemos nuestra propia identidad
A lo largo de la vida vamos eligiendo cómo vivir
No estamos solos ni solas en el mundo
Las personas vamos haciendo nuestro propio Proyecto de Vida
Y nos alimentamos de sueños que se pueden hacer realidad
Ahora sí volvemos al principio…
Oye, y ¿qué es esto de ser escolapio?
Es ante todo una manera de vivir
Desde la fe, conscientes de que hay un Dios que a
cada uno nos ha soñado de una manera distinta
Siguiendo lo que dejó un tal Jesús que vivió hace más de
2000 años en Palestina (y que según muchos sigue vivo)
Junto con otros y otras que buscan seguirlo, en comunidad
Optando por su estilo de vida, es decir gastándola en nuestro
mundo por los que peor lo pasan, desde la educación
¿Pero, es posible?
Seguramente lo recuerdas…
…gente como él, con su vida, nos dicen que sí
Su nombre:
Alejandro García Durán
Nació en Barcelona en 1935
De pequeño quería ser médico
Pero a los 18 años decide ser escolapio
De jóven llegaron a decir de él que estaba
loco perdido
A los 37 años va a México con muchas
ganas de trabajar con los niños de la
calle
…y allí su sueño se empieza a hacer realidad
Cuentan que una vez
caminando por las calles de
Apizaco, se encontró con un
niño llorando en la calle.
La gente se había
amontonado alrededor del
chico. Alejandro le habló y
el niño quiso irse con él.
El chaval fue aceptado en
su comunidad.
En 1974 está ya en Puebla
Y decide pasar sus vacaciones en un barrio de
chabolas, viviendo con los niños de la calle,
como ellos, para entenderlos.
Después de pasar por
problemas de papeles y de
incomprensión por parte de
muchos, que lo llevan a
abandonar aquel país, vuelve
a México DF en 1976.
Y esta vez va a un
correccional de menores
“Me acerqué a la directora de aquel hogar, nuestra maestra
Susana, y me ofrecí desinteresada y generosamente para
trabajar con ella, perdón, con ellos, allí en nuestro hogar”
- ¿Y qué haría usted aquí? – me preguntó
- Haré de niño – le respondí”
Es admitido y empieza a observar, a humanizar, a intentar
cambiar el sistema.
Finalmente le prohibieron la entrada al correccional,
pero claro, aquel sitio no pudo seguir siendo lo que había sido
Y es que su método de educación
no era de los “tradicionales”
Él mismo lo llamaba “Yoización”
“Consiste esencialmente en hacer
consciente dándole amor al niño
traumatizado, nunca amado,
explotado, golpeado, de su dignidad
de persona, de su valor, hacerle
nacer de nuevo como persona.
Que él mismo quiera realizarse y así
poder emprender caminos nuevos”
Una de sus dinámicas era
“ser pisado” por los niños
maltratados que nunca pudieron
defenderse cuando eran “pisados”
“Te quiero para ti…
“Y les explico que el verdadero
amor no busca poseer sino que es
dar, que los quiero para ellos,
para que emprendan sus caminos
y sendas con decisión auténtica.
Les digo que cada uno debe
conquistar su porvenir, su vida.”
“Asumir,
esta es la base de mi pedagogía.
Para mí, un verdadero ser humano es el que se asume,
se conoce y se acepta tal cual es,
para partiendo de su realidad formarse, mejorarse y
mejorar el mundo”.
…no para mí”
Hablando en una entrevista
por radio decía:
Y a su manera
contaba este cuento…
Cuenta un chaval de sus Hogares:
“Lo que más recuerdo del Padre
Chinchachoma era cómo nos hacía
reír. Se tensaba las barbas y simulaba
tocar el violín; se enrollaba el lóbulo
de la oreja y la estiraba, decía que era
mágica.
Se quitaba un zapato y se lo lanzaba a
quien estuviera distraído. Le llamaba
el “zapato volador”.
…historias como estas tuvo
muchas…
Un senador mexicano escribía después de su muerte:
“Se rememora entre una de las muchas acciones de
Chinchachoma que siempre que se pudiera, dado la escasez
de recursos, invitaba a sus niños a comer en los lujosos
restaurantes, en donde antes habían recibido insultos y
maltratos, para que fueran atendidos como dignos
comensales precisamente por el personal que antes los había
ofendido”
un Dios que había experimentado en su vida…
un Dios por quien hacía todo lo que hacía…
un Dios por el que estaba apasionado…
"¿Sabes por qué anda tan mal el
mundo? –pregunta Chinchachoma
Pues porque Dios ama a todos,
hasta a los cabrones.
un Dios al que él mismo describía así…
Un día, me acuerdo pregunté “A cuántos de ustedes les han escupido
en la cara?” Levantaron la mano unos 15 ó 20, de un 10 a un 15%.
Estaban escupidos. Les dije: “A Jesús lo escupieron, y saben por qué?”
No sabían responder, uno dijo: “Porque nos han escupido a nosotros”.
“Sí, así es, porque les han escupido a ustedes, porque los ama”.
Me gusta decirles, "te amo a ti porque te escupieron y te pareces a mi
Dios, a mi Jesús Escupido". ES BELLO.
Una vez en un sermón a gente muy, muy religiosa, les estaba
anunciando mi Cristo y les dije:
"Mi Dios da asco, es como una mierda, de la que todo el mundo huye, se
parece más a un gusano que a un hombre" (Esto lo dice la Escritura)
"Mi Dios, mi Cristo está escupido, es un rey de burla y de pitorreo. No
sé si ustedes conocen a Jesús, pero quiero que sepan que está escupido
y da asco de ver.
Querido lector, primera característica de mi Cristo. Es el Cristo
Escupido".
De Chinchachoma se podrían contar
muchas historias más,
pero seguramente lo que más le hubiese
gustado que recordemos es esto:
Las 26 casas que, cuando en 1999
murió, dejó funcionando y los 550
niños que atienden diariamente no
se lo olvidarán.
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