Hechos 1:1-3 Teófilo, en mi primer libro te relaté
todo lo que Jesús comenzó a hacer y a enseñar (v.2)
hasta el día que fue llevado al cielo, después de
haberles dado a sus apóstoles escogidos
instrucciones adicionales por medio del Espíritu
Santo. (v.3) Durante los cuarenta días posteriores a
su crucifixión, Cristo se apareció varias veces a los
apóstoles y les demostró con muchas pruebas
convincentes que él realmente estaba vivo. Y les
habló del reino de Dios.
Lucas 1:1-4
“Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden
la historia de las cosas que entre nosotros han sido
ciertísimas (se han cumplido), (v.2) tal como nos lo
enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus
ojos (fueron testigos presenciales), y fueron ministros
de la palabra, (v.3) me ha parecido también a mí,
después de haber investigado con diligencia (con
esmero) todas las cosas desde su origen, escribírtelas
por orden, oh excelentísimo Teófilo, (v.4) para que
conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has
sido instruido (para que llegues a tener plena
seguridad de lo que te enseñaron).”
1ª Corintios
15:14-18
6 consecuencias desastrosas si Jesús no hubiera resucitado
1) No tendría sentido el predicar a Cristo. Nuestra predicación sería vana, inútil.
(v.14)
2) La fe en Cristo sería vana o inútil. (v. 14)
3) Todos los testigos y predicadores de la resurrección serían mentirosos (v. 15)
4) Nadie sería redimido del pecado. Todavía seríamos culpables de nuestros
pecados (v. 17)
5) Todos los creyentes que nos precedieron, habrían perecido. Estarían aún
perdidos. (v. 18)
6) Los cristianos serían la gente más digna de conmiseración en el mundo.
Seríamos los más desdichados; los más dignos de lástima. (v. 19)
v.20) Pero lo cierto es que Cristo sí resucitó de los muertos. Él es el primer fruto
de una gran cosecha, el primero de todos los que murieron. Esto asegura que le
seguiremos en la resurrección.
Primero, testifica del inmenso poder de Dios mismo.
Creer en la resurrección es creer en Dios. Si Dios
existe, y si Él creó el universo y tiene poder sobre él,
entonces Él tiene el poder de levantar a los muertos. Si
Él no tiene tal poder, Él no es un Dios digno de nuestra
fe y adoración. Sólo Él, quien creó la vida, puede
resucitar después de la muerte. Sólo Él puede revertir
la atrocidad que es la muerte misma, y sólo Él puede
quitar el aguijón que es la muerte y dar la victoria
sobre la tumba. En la resurrección de Jesús de la
tumba, Dios nos recuerda su absoluta soberanía sobre
la vida y la muerte.
Segundo, la resurrección de Jesús es un testimonio para la
resurrección de los seres humanos, la cual es un principio
básico de la fe cristiana. A diferencia de todas las otras
religiones, sólo el cristianismo tiene un fundador que
trascendió la muerte y quien prometió que Sus seguidores
harían lo mismo. Todas las otras (falsas) religiones fueron
fundadas por hombres y profetas, cuyo fin fue la tumba.
Como cristianos, somos confortados en el hecho de que
nuestro Dios se hizo hombre, murió por nuestros pecados, fue
muerto y resucitado al tercer día. La tumba no pudo retenerlo.
Él vive y ahora está sentado a la diestra de Dios el Padre en el
Cielo. La iglesia viviente tiene una Cabeza viviente.
Porque demuestra que Dios aceptó el sacrificio de
Jesús a nuestro favor. Comprueba que Dios tiene el
poder de levantarnos de los muertos. Garantiza que
aquellos que crean en Cristo no permanecerán
muertos, sino que serán resucitados a una vida
eterna. ¡Esa es nuestra bendita esperanza!
Cuatro explicaciones de que el cuerpo de Jesús no
esté todavía en la tumba:
1) Que su cuerpo esté todavía enterrado en alguna
tumba desconocida de Palestina.
2) Que su cuerpo fuese removido por los enemigos del
Señor.
3) Que fuese removido por los amigos del Señor (sus
discípulos)
4) Que realmente se hubiera levantado y ahora esté en
los cielos esperando su regreso.
La historia no apoya que el cuerpo de Jesús esté todavía
enterrado en algún lugar cerca de Jerusalén, ya que cuando
los apóstoles comenzaron a llenar la ciudad con las
enseñanzas de un Señor Resucitado (Hechos 5:28), las
autoridades habrían enseñado el cuerpo de Jesús y hubieran
desmentido el mito del Evangelio.
 Las autoridades sabían donde fue enterrado el cuerpo de
Jesús ya que ellos mismos asignaros soldados para
custodiarlo. La tumba fue sellada (Mateo 27:62-66) y quedó
registrado oficialmente que el cuerpo de Jesús fue puesto en
un sepulcro nuevo propiedad de José de Arimatea.

Que los enemigos de Jesús (fariseos, religiosos,
romanos, etc) robaran el cuerpo de Jesús, es
igualmente absurdo ya que si así hubiera ocurrido,
cuando Pedro predicó en el día de Pentecostés
proclamando la Resurrección de Jesús, los
religiosos hubieran sacado el cuerpo y el
Cristianismo hubiera muerto aquel mismo día.

Que los discípulos escondieran el cuerpo de Jesús
e inventaron su resurrección. Esto fue precisamente
lo que los principales sacerdotes comenzaron a
decir sobornando aún a los soldados cuando vieron
que Jesús había resucitado.

El domingo por la mañana temprano, cuando amanecía el nuevo
día, María Magdalena y la otra María fueron a visitar la tumba.
(2) ¡De repente, se produjo un gran terremoto! Pues un ángel del
Señor descendió del cielo, corrió la piedra a un lado y se sentó
sobre ella. (3) Su rostro brillaba como un relámpago, y su ropa
era blanca como la nieve. (4) Los guardias temblaron de miedo
cuando lo vieron y cayeron desmayados por completo… (11)
Mientras las mujeres estaban en camino, algunos de los guardias
entraron en la ciudad y les contaron a los principales sacerdotes
lo que había sucedido. (12) Se convocó a una reunión con los
ancianos, y decidieron dar a los soldados un gran soborno. (13)
Les dijeron: «Ustedes deben decir: “Los discípulos de Jesús
vinieron durante la noche, mientras dormíamos, y robaron el
cuerpo”. (14) Si llega a oídos del gobernador, nosotros los
respaldaremos, así no se meterán en problemas». (15) Entonces
los guardias aceptaron el soborno y dijeron lo que les habían
ordenado. Su historia corrió por todas partes entre los judíos y la
siguen contando hasta el día de hoy.
Primero: Los discípulos al principio no creían que
Jesús hubiera resucitado. Marcos 16:11-13 nos dice
que María Magdalena y dos discípulos vieron a
Jesús resucitado y al ir a contarlo al resto de
discípulos, ninguno les creyó. (Lucas 24:10)
Segundo: Los discípulos estuvieron dispuestos a
ser amenazados, azotados, puestos en cárcel, e
incluso muertos por causa de creer en la
resurrección de Jesús. Jamás se hubieran ofrecido a
tales padecimientos si supieran que Jesús no había
resucitado.
Tercero: Habría sido imposible que unos discípulos
asustados robaran el cuerpo de Jesús custodiado por
una guardia romana experimentada y armada.
1) Cristo se apareció a María Magdalena en el sepulcro
después que Pedro y Juan habían salido (Juan 20:11-17;
Marcos 16:9-11).
2) El Señor se apareció a un grupo de mujeres discípulas que
habían visitado Su tumba vacía (Mateo 28:9,10).
3) Jesús se apareció a Pedro en la tarde el día de resurrección
(Lucas 24:34; 1ª Corintios 15:5).
4) Él se apareció a dos discípulos en el camino a Emaús
(Lucas 24:13-35; Marcos 16:12).
5) Cristo se apareció a los apóstoles en la noche de la
resurrección [estando Tomás ausente] (Marcos 16:14; Lucas
24:36; Juan 20:19-23).
6) El Señor se apareció a siete de Sus discípulos al lado del Mar
de Tiberias, y preguntó a Pedro tres veces si él le amaba (Juan
21:1-23).
7) Él se apareció en una ocasión a más de quinientos hermanos, la
mayoría de los cuales estaban vivos cuando Pablo escribió la carta
llamada Primera a los Corintios (1 Corintios 15:6), lo cual
demuestra que la historia de la resurrección podía ser confirmada.
8) Jesús se apareció a Santiago (1 Corintios 15:7)—probablemente
el medio-hermano del Señor quien anteriormente no creía (Juan
7:3-5).
9) Cristo se apareció a los once discípulos en el monte de Galilea
donde Él les dio lo que es llamado la “gran comisión” (Mateo
28:16-20).
10) El Señor se apareció a los discípulos en el Monte de los
Olivos justo antes de Su ascensión al cielo (Lucas 24:44-53;
Hechos 1:3-9).
11) El Viviente (Apocalipsis 1:18) se apareció a
Esteban, Su primer mártir (Hechos 7:55,56).
12) Cristo se apareció al apóstol Pablo en su
camino a Damasco (Hechos 9:3-6), luego, cuando
Pablo estuvo orando en el templo (Hechos 22:1721), y mientras estaba en la prisión en Cesarea
(Hechos 23:11).
13) También, el Señor se apareció al “discípulo
amado”—Juan—en la isla de Patmos (Apocalipsis
1:12-20).
Todas estas pruebas nos dan una sola alternativa: Jesús
de Nazaret realmente sí se levantó de los muertos y está vivo
sentado a la diestra de Dios tal y como dice el Salmo 110:1
Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que
ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.
 Y la última prueba de que Jesús realmente está vivo es:
que por todo el mundo hay millones y millones de personas
que han sido transformadas al permitir que Jesús de Nazaret
entre en sus corazones. Millones de personas transformadas
por el poder de Jesús, entre las cuales, estamos tu y yo.

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