EL AMOR DE DIOS
Dios revela su nombre
El pueblo judío creía que el hecho de
conocer el nombre de una persona era
conocerla en su interioridad, era conocer
su proyecto y su forma de actuar.
 Por eso lo nombraban indirectamente
con expresiones como Adonai (mi Señor),
Elohim (Dios), El Altísimo. etc.


Dios se reveló a su pueblo Israel dándole
a conocer su Nombre. El nombre expresa
la esencia, la identidad de la persona y el
sentido de su vida.
Dios se reveló
progresivamente, bajo diversos nombres,
pero la revelación que hizo a Moisés en la
zarza ardiente, es la revelación fundamental
tanto para la antigua como para la Nueva
Alianza
Dios, “El que es”, es la plenitud del
ser y de toda perfección
Cuando Moisés quiso conocer el nombre del
Dios que lo enviaba a sacar a su pueblo de
Egipto, El le contestó: “Yo soy el que soy.
Explícaselo así a los israelitas: “Yo soy” me envía
a ustedes ” (Ex 3,14).
 Al revelarle su nombre, Dios dice quién es y
con qué nombre se le debe llamar. El nombre
propio que Dios revela a Moisés es Yahveh,
que significa “Yo soy el que soy”, es decir, yo
soy el eterno, el inmutable, el fiel, el que hace
existir, o también,“yo soy el que estoy”.

Dios es amor

“Dios se reveló a Israel como el que es
“rico en amor y fidelidad” (Ex 34,6). Estos
dos términos expresan, de forma
condensada, las riquezas del Nombre de
Dios. En todas sus obras, El muestra su
benevolencia, su bondad, su gracia, su amor;
pero también su fiabilidad, su constancia, su
fidelidad, su verdad (Sal 138,2)”
A lo largo de su historia Israel pudo
descubrir que Dios sólo tenía una razón
para revelársele y escogerlo entre todos
los pueblos como pueblo suyo: su amor
gratuito.
 El ser mismo de Dios es Amor. Dios es lo
mejor que existe, y Dios es caridad. La
caridad es el amor sobrenatural que sólo
puede existir en Dios y en los seres que
El ha creado a imagen y semejanza suya.

A QUIENES AMA
DIOS?
Dios se ama a sí mismo

Dios está amando continuamente y, antes
que nada, se ama a sí mismo porque el
amor tiene por objeto el bien, la bondad.
Dios ama lo que es bueno, pero todo lo
bueno está en El. El es el bien, la bondad
infinita y merece ser amado infinitamente.
Esto es algo que sólo puede hacer El
mismo, porque tiene una voluntad infinita.

El Padre y el Hijo se aman el uno al otro
y ese amor mutuo de las dos divinas
personas es el Espíritu Santo, la tercera
persona de la Santísima Trinidad. La vida
de Dios es amor, es conocerse para
amarse y en eso está su felicidad infinita.
Dios ama a todas sus criaturas

Las amó desde antes de
que existieran; por eso
las hizo. “El mundo
procede de la voluntad
libre de Dios que ha
querido hacer participar
a la criaturas de su ser,
de su sabiduría, y de su
bondad: “Porque tú has
creado todas las cosas,
por tu voluntad, lo que
no existía fue creado”
(Ap 4,11)”
Pero, una vez “realizada la creación, Dios no
abandona su criatura a ella misma. No sólo le da
el ser y el existir, sino que la mantiene a cada
instante en el ser, le da el obrar y la lleva a su
término”
Dios ama a todos y a cada uno de
los seres humanos
Te ha amado a ti con un amor
eterno. Él mismo dice que su
amor por ti no cambiará,
aunque cambien las montañas
de lugar y se desmoronen los
cerros (Is 54,19). El te ama
con amor eterno, por eso ha
reservado gracia para ti (Jr
31,3). Tú ya existías en la
mente de Dios antes de que El
te llamara a vivir en este
mundo.
Antes de que Dios creara todas las cosas solo
existían el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, que se
amaban y sostenían una conversación íntima.
Hablaban de muchas cosas y, entre ellas, hablaban de
ti, de la santidad que debías tener en la tierra y de la
gloria que ibas a disfrutar en el cielo.
Te veían muy santo, como querían que
fueras, y te amaban así.
Pero también te veían
como eres, y
hablaban de tus infidelidades, rebeliones,
desagradecimientos, fracasos y pecados.
Dios sabía todo esto desde siempre porque
es omnisciente; tiene el poder de conocer
todas las cosas pasadas, presentes y futuras,
incluyendo tus pensamientos más secretos.
Dios conoce tu futuro, pero no por eso
estás programado para ser bueno o malo.

Tú eres libre para elegir entre el bien y
el mal: Dios “hizo al hombre al principio,
y le dio la libertad para decidir. Si quieres,
observarás los mandamientos; de ti
depende el permanecer fiel.
Dios pensó en crearte porque te amaba, y
te llamó a la existencia cuando llegó el
momento que El mismo determinó.
 Pero ¡qué diferencia tan grande entre el
ideal que Dios tiene de ti y lo que tú eres
en realidad! Lo mismo sucede, en mayor
o menor grado, con todos los hombres y
mujeres, por muy santos que sean.

Sólo Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre
realizó plenamente el ideal de Dios: fue como
su Padre quiso que fuera.
 También María, la Madre de Dios cumplió la
voluntad de Dios con perfección: reprodujo en
su vida, con toda exactitud, lo que Dios había
planeado sobre ella.

Pero tu vida aún no ha terminado; todavía
no has terminado de realizar el ideal que
Dios tiene de ti desde la eternidad.
Reprodúcelo con la mayor perfección que
puedas; procura conocer su voluntad para ti
en todo momento y cúmplela con fidelidad.
Así es como vas a corresponder al amor
eterno que Dios ha tenido para ti.
LAS CARACTERÍSTICAS DEL
AMOR DE DIOS
El amor de Dios es caridad, es amor
sobrenatural.
 Para comprenderlo necesitamos, en
primer lugar, entender lo que es el amor
natural, distinguir la diferencia que hay
entre el amor verdadero y el falso.


Podemos conocer el amor verdadero si
consideramos lo que una buena madre
hace con su hijo. El amor maternal es el
prototipo del amor natural. Es el que más
se parece al amor de Dios por nosotros.
En la Sagrada Escritura “el amor de Dios
es comparado al amor de un padre a su
hijo (Os 11,1)”. Esta ternura paternal de
Dios puede ser expresada también por
medio de la imagen de la maternidad, que
indica más expresivamente la intimidad
entre Dios y su criatura.
 El lenguaje de la fe se sirve así de la
experiencia humana de los padres que
son, en cierta manera, los primeros
representantes de Dios para el hombre.


En el libro del profeta Isaías dice el Señor:
“¿Acaso olvida una madre a su niño de
pecho, y deja de querer al hijo de sus
entrañas? Pues aunque ella se olvide, yo
no te olvidaré... Como un hijo al que su
madre consuela, así los consolaré yo a
ustedes” (Is 49,15; 66,13).
En términos generales podemos decir
que el amor de una madre por su hijo
tiene seis características principales:
La atracción:
Una madre que ama a su hijo siente un
fuerte impulso de acercarse a él, de
unirse a él. Por eso lo toma en sus brazos
y lo estrecha con fuerza contra su
corazón, como si quisiera confundirse
con él, ser una misma cosa con él.
 El amor es, por tanto, el impulso, el ansia
de unirnos a la persona que amamos, de
transformarnos en ella.

La simpatía

La simpatía es una inclinación o afecto
natural que brota espontáneamente -sin
que intervenga la inteligencia ni la
voluntady que consiste en
experimentar los mismos sentimientos
que otra persona. Si vemos que está
alegre, nos alegramos con ella; si
observamos que está triste, nos
entristecemos con ella.

Esto es lo que siempre hace una buena
madre con su hijo. Sufre de verdad cuando
él sufre y procura evitarle todos los
sufrimientos
porque
lo
ama.
Es
misericordiosa con él.
La complacencia
Amar a una persona es alegrarse sinceramente,
tanto por su existencia en sí, como por sus
cualidades, sus dones naturales y sobrenaturales,
sus éxitos, etc.
 Es alegrarse por todos los bienes que ha
recibido o que ella misma ha conquistado. Una
madre siempre se complace en su hijo: lo mira
con atención y se pasa las horas
contemplándolo. Le parece lo más precioso del
mundo.
 Una madre ama a su hijo con amor de
complacencia

La benevolencia
Dice Santo Tomás de Aquino que Amar es querer
eficazmente el bien para alguien. El amor es, en
primer lugar, un gozo profundo y una honda
satisfacción de que exista la persona que
amamos. Es el deseo sincero, la firme voluntad
de que tenga y conserve lo que más le conviene,
lo que para él o para ella es un verdadero bien.
 Y desde ese bien original, que es la simple
existencia, deseamos y queremos todos los
demás bienes para ella.


Por eso una madre siempre ama a su hijo
con amor de benevolencia. Primero se goza
en él, y después empieza a desearle todos
los bienes del mundo. Le desea que sea
hermoso, sabio, rico, que ocupe los
primeros puestos en la sociedad y, si es una
madre cristiana, le desea que sea santo.
Pero no basta nada más con desearlo.
Necesita que su amor no sólo sea afectivo,
sino también efectivo.
La efectividad
Hasta ahora esa madre ha amado con amor
afectivo. Se ha gozado en su hijo y le ha
manifestado las cosas buenas que desea para él.
 Pero, sus sentimientos no serían sinceros si no se
preocupara por proporcionarle lo que necesita.
 Por eso vive pendiente de sus deseos y procura
complacerlo en todo, aún a costa de muchos
sacrificios. Ama a su hijo con amor efectivo, con
amor de obras; no le importa no salir a
divertirse, dejar de descansar o de dormir con
tal que su hijo tenga lo que necesita.

La correspondencia

Cuando el hijo crezca y conozca cómo lo ha
amado y lo sigue amando su madre, va a
sentir la necesidad de corresponderle, de
devolverle amor por amor; entonces es
cuando surge la amistad entre los dos. La
amistad existe cuando hay reciprocidad,
cuando hay acogida y respuesta en el amor
personal.
CONCLUSIÓN

En el amor de amistad – o de comuniónamamos a las personas por sí mismas, por
el valor que tienen en sí mismas, y no
buscamos recibir nada a cambio.
Simplemente salimos de nosotros mismos
para darnos al otro, y nuestra máxima
recompensa es que la persona que
amamos nos responda amándonos de la
misma manera.
La revelación, al darnos a conocer lo que
es Dios para nosotros, también nos dice
lo que es El mismo: “Dios es amor” 1 Jn
4,10-11.
 Por tanto es donación, entrega personal,
puro don de sí mismo; es bondad infinita
que se difunde y se comunica.
 Dios es Trinidad: tres Personas distintas
que se conocen, y se aman infinitamente,
con la máxima intensidad y la máxima
reciprocidad.

Cuando hay amistad entre dos personas,
cada uno quiere lo mejor para el otro,
olvida sus propios intereses y sólo busca
el bien para su amigo; convierte a su
amigo en el término de su amor personal.
 Así es como Dios te ama y como El
quiere que tú lo ames. Gózate en el
hecho de que Dios existe y está en tu
vida. Ámalo con amor efectivo,
cumpliendo su voluntad; entrégale todo lo
que eres y lo que tienes. Dios quiere ser
tu amigo;

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