Su vida…
Estudió filosofía en la Universidad de Turín y posteriormente en la de Heidelberg.
Discípulo de Hans-Georg Gadamer, es seguidor de la corriente hermenéutica en
filosofía.
En 1964 inicia la docencia de estética en la Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad de Turín. Claramente influido por Heidegger y Nietzsche, Vattimo ha sido
profesor universitario en Los Ángeles y Nueva York. Es, asimismo, Doctor Honoris
Causa por la Universidad de Palermo, la Universidad de La Plata(Argentina),
la UNED (España) y las universidades Universidad Inca Garcilaso de la
Vega y Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Perú), entre otras, así como
miembro de la Academia Europea de Ciencias y Artes. Ha sido colaborador en distintos
periódicos italianos. Actualmente es catedrático de Filosofía Teorética en su ciudad
natal.
Es uno de los principales autores del postmodernismo y considerado el filósofo
del pensiero debole (pensamiento débil).
Como político inició su trayectoria en el Partido Radicale, luego en Alleanza per
Torino (Olivo) y más tarde en Demócratas de Izquierda en el Parlamento Europeo,
formación que abandona en 2004. También es miembro de la dirección nacional
de Coordinamento Omosessuale.
Vattimo nació en la era de los nacionalismos, en la época del desplome
de la corriente de pensamiento llamada metafísica, la era del horror
ante el maquinismo irracional, los campos de concentración, y la bomba
atómica.
Turín, su lugar natal, es una ciudad italiana marcada por la influencia
de Nietzsche, a quien había dado alojamiento y donde le sobrevino el
ataque que cesó su producción filosófica. Ese contexto fue su hogar para
el estudio de la filosofía, cuyos estudios luego completó en Heidelberg,
cuya impronta lo introdujo a la filosofía de Gadamer, sólo bajo cuyo
diálogo y honesta rebeldía tiene sentido la obra de lo que hoy son
cuarenta años de infatigable trabajo filosófico.
Con aun fuerte acento de la influencia de Gadamer, publica dos años
después Ser, esencia y lenguaje en Heidegger.
Para Vattimo, hemos entrado en la postmodernidad, donde
la comunicación y los medios adquieren un carácter central.
La postmodernidad marca la superación de la modernidad dirigida por
las concepciones unívocas de los modelos cerrados, de las grandes
verdades, de fundamentos consistentes, de la historia como huella
unitaria del acontecer.
La postmodernidad abre el camino, según Vattimo, a la tolerancia, a
la diversidad. Es el paso del pensamiento fuerte, metafísico, de las
cosmovisiones filosóficas bien perfiladas, de las creencias verdaderas,
al pensamiento débil, a una modalidad de nihilismo débil, a un pasar
despreocupado y, por consiguiente, alejado de la acritud existencial.
Para Vattimo, las ideas de la postmodernidad y del pensamiento débil
están estrechamente relacionadas con el desarrollo del escenario
multimedia, con la toma de posición mediática en el nuevo esquema de
valores y relaciones.
Su pensamiento…
Su propuesta teórica busca una interpretación del mundo postmoderno, en las formas de secularización, en la evolución de los
regímenes democráticos, el pluralismo y la tolerancia.
En términos generales la modernidad es el resultado de un proceso
histórico que quiso llevar tanto elementos de continuidad como de
cambio.
“Así la formación y consolidación de este periodo se realizaron a través
de un proceso que duró siglos e implicó nuevas técnicas, riquezas,
medios de acción, y de igual manera el surgimiento de clases, de
ideologías e instituciones que se gestaron, desarrollaron y fueron
fortaleciéndose en medio de luchas y confrontaciones en el seno de la
sociedad feudal”.
Por ello se trata de un proceso de carácter global y de una realidad
distinta en la que las etapas históricas en cuanto a lo económico, lo
social, lo político y lo cultural se interrelacionan y avanzan a ritmos
desiguales hasta terminar por configurar la moderna sociedad burguesa
y una nueva forma de organización política.
Con lo visto anteriormente podemos adentrarnos al término de posmodernismo, ya
que teniendo las bases de lo que era la modernidad, según Vattimo se puede y debe
dar paso decisivo para estabecer la conexión entre dos filósofos que sin duda
aportaron para el cambio del modernismo al posmodernismo, uno con el nihilismo y
el otro con la hermeneutica. Así Nietzsche y Heidegger han de ser de gran influencia
para Vattimo, de hecho en su libro El fin de la modernidad; nihilismo y hermeneutica
en la cultura posmoderna, expresa claramente la relación y vínculo entre la reflexión
de estos dos autores y que llevan a una reflexión por un lado, sobre el fín de la época
moderna y sobre la posmodernidad, por otro.
Así, “Vattimo cree que el paso de lo moderno a lo posmoderno se configure como el
paso de un pensamiento fuerte a un pensamiento débil”. ¿Cómo es esto?
Como pensamiento fuerte o también conocido como metafísico, Vattimo concibe un
pensamiento que habla en nombre de la verdad, de la unidad y de la totalidad, un tipo
de pensamiento ilusorio tendiente a establecer posturas absolutas. Y como
pensamiento débil o también conocido como post-metafísico, lo concibe un tipo de
pensamiento que rechaza las categorías fuertes, es decir, un tipo de razón que, junto a
la razón y dominio de la tradición, ha renunciado a una fundación única, última,
normativa.
El pensamiento débil se presenta explícitamente como una forma de
nihilismo, vocablo que el filósofo de Turín considera “una palabra
clave de nuestra cultura, una especie de destino del que no podemos
liberarnos sin privarnos de aspectos fundamentales de nuestra
espiritualidad”. Con este término que Vattimo usa de manera positiva
y propositiva, cree que “el nihilismo no se debe combatir como un
enemigo, mas debe ser asumido como nuestra única posibilidad”.
El nihilismo del cual habla Vattimo no es un nihilismo resentido ni
trágico, obsesionado por el derrumbe de lo absoluto y por el nosentido. No es tampoco un nihilismo fuerte, tendido a edificar un
nuevo absolutismo sobre los escombros de la metafísica, es decir, un
nihilismo que sustituye la voluntad del hombre a la voluntad creadora
de Dios. El de Vattimo es un nihilismo débil, que habiendo vivido
hasta el fondo la experiencia de la disolución del ser, no tiene ni
añoranzas por las antiguas certezas ni deseo de nuevas totalidades.
De aquí su carácter constitutivamente postmoderno y su consonancia
con el hombre de buen temperamento del que hablaba Nietzsche en
la filosofía del amanecer, describiéndolo como un individuo libre de
resentimiento.
La política y Vattimo.
A raíz de las implicaciones socio-políticas de su inspiración filosófica, Vattimo
se ve involucrado en la política, primero en el Partido Radical, como
representante de la "Outside" (organisacion contra la discriminación sexual)
luego en la "Alianza para el Torino", y tres años más tarde en la campaña
electoral de Olivo.
En 1999 fue elegido miembro del Parlamento en Estrasburgo por los
Demócratas de Izquierda, en el grupo del Partido de los Socialistas Europeos.
Allí participó en los trabajos de la Comisión de Cultura, Juventud, Educación,
Medios de Comunicación y Deporte, y la Comisión para los derechos y
libertades de los ciudadanos, Justicia y Asuntos Interiores.
Entre los temas de interés en la vida de Vattimo vemos la investigación y el
desarrollo, los medios de comunicación, la adicción, los derechos civiles y
sociales, derechos de los animales.
Actualmente se encuentra en Parlamento Europeo con el Partido de los
Comunistas Italianos (PDCI), contribuyendo, aun sin haber sido elegido para
el buen resultado del partido.
Bibliografia.
http://www.infoamerica.org/teoria/vattimo1.htm
http://www.giannivattimo.it/
http://es.wikipedia.org/wiki/Gianni_Vattimo
Valentina Ataides y
Antonella Queirolo
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