La Santa
Cena
La Bendición mas
sublime de JESUCRISTO
1. Unión Vertical y Horizontal en la Cena del Señor
(I Corintios 10:16).
2. Jesucristo, encarnación divina y víctima
humana (Juan 6:53).
3. Los elementos de la Cena del Señor (Juan 6:53).
4. La Cena del Señor es parte de la adoración a
Dios (Juan 6:53).
5. Significado de la Cena del Señor (I Corintios 11:
23-30; 10: 16-22).
–
–
–
–
Conmemoración de la muerte de Jesucristo.
Proclamación de la muerte de Jesucristo.
Prueba de nuestra fidelidad.
Una comunión.
La copa de bendición que bendecimos,
¿no es la comunión de la sangre de
Cristo? El pan que partimos, ¿no es la
comunión del cuerpo de Cristo? .
En el principio, antes de pecar Adán y Eva, todo era armonía entre Dios y
el hombre y entre el hombre con el hombre.
El ser humano tenía la más hermosa posesión en el propio Huerto del
Edén: su relación y comunión directa con Dios.
Con
la
entrada
del
pecado,
la
presencia
directa de Dios se aparta
y
ocurre
la
muerte
espiritual del ser humano.
ROMPIMIENTO DE LA
RELACION VERTICAL
(Dios lejos de nosotros).
Caín mata a su hermano
Abel;
esto
es
el
antecedente de división
entre
los
hombres
o
ROMPIMIENTO DE LA
RELACION HORIZONTAL.
Cristo vino a poner en orden
todas las cosas; a buscar y a
salvar lo que se había perdido.
El triunfo de Cristo en la cruz trajo
un
precioso
milagro
inmediatamente después de su
muerte.
Cristo hizo posible el nacimiento
de
una
nueva
comunidad,
comenzando
con
aproximadamente 3,000 personas
Dios dejó dos elementos físicos (pan y vino)
como parte de la práctica congregacional para
que sirvieran, además de recordatorio, como
testimonio continuo de la doble unión que
mencionamos.
El pan y el vino son únicos en su significado
espiritual;
EL PAN ES LA COMUNION CON EL
CUERPO DE CRISTO QUE ES LA IGLESIA.
EL VINO ES LA COMUNION CON DIOS POR
MEDIO DEL SACRIFICIO DE CRISTO.
EL PAN ES LA
COMUNION
CON EL
CUERPO DE
CRISTO QUE
ES LA
IGLESIA.
EL VINO ES
LA
COMUNION
CON DIOS
POR MEDIO
DEL
SACRIFICIO
DE CRISTO
Juan 6:53
Jesús les dijo: De cierto, de cierto os
digo: Si no coméis la carne del Hijo
del Hombre, y bebéis su sangre, no
tenéis vida en vosotros.
Jesucristo se convirtió en una víctima humana.
No fue solo Dios encarnado sino también el vehículo de propiciación
(Medio por el cual nos congraciamos con Dios) o sea que gracias al
sacrificio de Cristo tenemos acceso a las bendiciones divinas.
Jesucristo nos invita a comer de su carne y a beber de su sangre.
Juan 6:63 El espíritu es el que da vida; la
carne para nada aprovecha; las palabras que
yo os he hablado son espíritu y son vida.
Hebreos 10:10 En esa voluntad somos
santificados mediante la ofrenda del cuerpo de
Jesucristo hecha una vez para siempre.
Juan 6: 54-55 El que come mi carne y bebe mi
sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en
el día postrero. Porque mi carne es verdadera
comida, y mi sangre es verdadera bebida.
8Por
lo cual dice: Subiendo a lo
alto, llevó cautiva la cautividad, Y
dio dones a los hombres.
Así como Jesucristo descendió del cielo, trayendo gracia Dios
al ser humano, también se convirtió en la ofrenda que subió al
cielo, entrando en el Lugar Santísimo para llevar a lo alto la
propiciación de la humanidad.
11Pero
estando ya presente Cristo, sumo sacerdote
de los bienes venideros, por el más amplio y más
perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir,
no de esta creación, 12y no por sangre de machos
cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre,
entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo,
habiendo obtenido eterna redención.
24Porque no entró Cristo en el santuario hecho de
mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo
para presentarse ahora por nosotros ante Dios;
Cada vez que celebramos la Cena del Señor, entramos al
cielo, a la gloria de Dios, a través del Cuerpo de Cristo Jesús
Génesis 14:18-19
18Entonces Melquisedec, rey de Salem y
sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino;
19y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del
Dios Altísimo, creador de los cielos y de la
tierra.
El pan y el vino son elementos esenciales en el culto cristiano.
El uso de ellos se remonta siglos antes de la venida de Cristo.
Símbolos de alianza y paz
13Si
obedeciereis cuidadosamente a mis
mandamientos que yo os prescribo hoy,
amando a Jehová vuestro Dios, y sirviéndole
con todo vuestro corazón, y con toda vuestra
alma, 14yo daré la lluvia de vuestra tierra a su
tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu
grano, tu vino y tu aceite.
La presencia continua de este pan en el tabernáculo
recordaría a ellos que todas las bendiciones
provienen de Dios.
15Pero
acontecerá, si no oyeres la voz de
Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos
sus mandamientos y sus estatutos que yo te
intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas
maldiciones, y te alcanzarán. 16Maldito serás
tú en la ciudad, y maldito en el
campo.17Maldita tu canasta, y tu artesa de
amasar. 18Maldito el fruto de tu vientre, el fruto
de tu tierra, la cría de tus vacas, y los rebaños
de tus ovejas. 19Maldito serás en tu entrar, y
maldito en tu salir.
7El
primer día de la
semana, reunidos los
discípulos para partir el
pan, Pablo les enseñaba,
habiendo de salir al día
siguiente; y alargó el
discurso
hasta
la
medianoche.
¿Es lo más correcto llevar
el pan a la congregación ya
partido?
Se reunieron para PARTIR
EL PAN y NO dice que lo
llevaban partido desde sus
casas o hecho pedacitos.
17Siendo
uno solo el pan, nosotros, con
ser muchos, somos un cuerpo; pues
todos participamos de aquel mismo pan.
Partimos el pan para participar de un mismo cuerpo, para
testificar que somos uno en Cristo.
El propósito es el de recordar que somos UN SOLO CUERPO
(un pan) aunque seamos MUCHOS MIEMBROS (al partir el
pan).
Nos pertenecemos los unos a los otros por medio del vínculo
del amor fraternal.
Juan 4:24 Dios es Espíritu; y los que le
adoran, en espíritu y en verdad es necesario
que adoren.
Hechos 2:42; Y perseveraban en la doctrina
de los apóstoles, en la comunión unos con
otros, en el partimiento del pan y en las
oraciones.
No es rito ni ceremonia para participar sin saber lo que significa,
debemos entender y sentir en el corazón lo que hacemos.
A. Conmemoración de la muerte de Jesucristo.
1. Sufrimiento Físico (fue azotado, golpeado, herido)
2. Sufrimiento Emocional (sudó sangre, fue
traicionado, lo negaron.
3. Sufrimiento Espiritual (desamparado, abandonado
separado del Padre y de el Espíritu Santo)
B. Proclamación de la muerte de Jesucristo.
C. Prueba de nuestra fidelidad.
D. Una comunión.
1. Comunión con el sacrificio de Cristo (LA SANGRE
DE CRISTO)
2. Comunión con la Iglesia (EL CUERPO DE CRISTO)
23Porque
yo recibí del Señor lo que también os he
enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue
entregado, tomó pan; 24y habiendo dado gracias,
lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo
que por vosotros es partido; haced esto en
memoria de mí. 25Asimismo tomó también la
copa, después de haber cenado, diciendo: Esta
copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto
todas las veces que la bebiereis, en memoria de
mí.
El mandamiento es COMER Y BEBER EN MEMORIA DE JESUCRISTO.
26Así,
pues, todas las veces que comiereis
este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del
Señor anunciáis hasta que él venga.
Debemos proclamar al mundo que nuestra confianza no
está en nosotros ni en la sabiduría humana sino en el poder
de Dios.
Gocémonos en proclamar el Evangelio cada vez que
participamos de la Cena del Señor cada primer día de la
semana o del mes.
Proclamación es anunciar, publicar o divulgar.
27De
manera que cualquiera que comiere este
pan o bebiere esta copa del Señor
indignamente, será culpado del cuerpo y de la
sangre del Señor. 28Por tanto, pruébese cada
uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de
la copa. 29Porque el que come y bebe
indignamente, sin discernir el cuerpo del
Señor, juicio come y bebe para sí. 30Por lo cual
hay muchos enfermos y debilitados entre
vosotros, y muchos duermen.
15sino,
como aquel que os llamó es santo, sed también
vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;
16porque escrito está: Sed santos, porque yo soy
santo. 17Y si invocáis por Padre a aquel que sin
acepción de personas juzga según la obra de cada
uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra
peregrinación; 18sabiendo que fuisteis rescatados de
vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de
vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro
o plata, 19sino con la sangre preciosa de Cristo, como
de un cordero sin mancha y sin contaminación.
¿Estoy cumpliendo con fidelidad el compromiso que tengo con Cristo?
¿Estoy siguiendo sus pisadas de obediencia?
¿Soy un verdadero discípulo de Jesús?
16La
copa de bendición que bendecimos, ¿no
es la comunión de la sangre de Cristo? El pan
que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo
de Cristo? 17Siendo uno solo el pan, nosotros,
con ser muchos, somos un cuerpo; pues todos
participamos de aquel mismo pan. 18Mirad a
Israel según la carne; los que comen de los
sacrificios, ¿no son partícipes del altar?
19¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es algo, o
que sea algo lo que se sacrifica a los ídolos?
20Antes
digo que lo que los gentiles sacrifican,
a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no
quiero que vosotros os hagáis partícipes con
los demonios. 21No podéis beber la copa del
Señor, y la copa de los demonios; no podéis
participar de la mesa del Señor, y de la mesa
de los demonios. 22¿O provocaremos a celos
al Señor? ¿Somos más fuertes que él?
Cuando hablamos de tener comunión, significa que compartimos algo, que
participamos (juntos) en algo.
La Santa
Cena
La Bendición mas
sublime de JESUCRISTO
Descargar

La Santa Cena