Conocimiento es la capacidad para convertir datos e información en
acciones efectivas.
Su transmisión implica un proceso intelectual de enseñanza y aprendizaje.
Transmitir una información es fácil, mucho más que transmitir
conocimiento.
•El conocimiento carece de valor si permanece estático. Sólo genera valor
en la medida en que se mueve, es decir, cuando es transmitido o
transformado.
•El conocimiento tiene estructura y es elaborado, implica la existencia de
redes de ricas relaciones semánticas entre entidades abstractas o
materiales. Una simple base de datos, por muchos registros que contenga,
no constituye per se conocimiento.
•El conocimiento puede ser explícito (cuando se puede recoger, manipular y
transferir con facilidad) o tácito. Este es el caso del conocimiento heurístico
resultado de la experiencia acumulada por individuos.
¿Qué nuevos conocimientos necesita mi empresa para
competir en el futuro?
¿Cuáles son para mi empresa las oportunidades de creación
de valor?
¿Qué tengo que saber para poder innovar y mejorar nuestros
productos y nuestros procesos?
¿Pueden ayudarme en esta tarea mis clientes y proveedores?
¿Tengo el conocimiento de mi empresa bien estructurado,
recogido y documentado?
¿Puedo evitar la pérdida de conocimientos y experiencias que
supone la marcha de los empleados?
¿Cómo puedo animar a los empleados para que aporten sus
ideas y conocimientos y a los más veteranos para que
compartan y transfieran su saber hacia los más jóvenes?
- Qué necesidad de mercado sabemos satisfacer?
– ¿De qué está hecho el conocimiento que nos da
ventaja competitiva?
– ¿Quiénes son aquellos empleados que utilizan la
información de manera creativa e innovadora en función
de nuestro negocio?
– ¿Cómo transformamos el conocimiento nuevamente
en información?
– ¿Qué competencias son las que le permiten a nuestros
talentos generar nuevos conocimientos?
– ¿Cómo hacemos para que el resto de los empleados
de nuestra empresa puedan hacer lo mismo que
nuestros talentos?
Factores clave de éxito en la gestión del conocimiento
a)
Cultura orientada al conocimiento: una orientación positiva hacia el conocimiento
b) Infraestructura técnica e institucional: la implantación de un sistema de
gestión del conocimiento resulta más sencilla y fluida si existe una adecuada
infraestructura tecnológica y el personal ha desarrollado las competencias necesarias
para hacer uso de ella.
c) Respaldo del personal directivo
d) Vínculo con el valor económico: los procesos de gestión
del conocimiento pueden resultar costosos, por tanto, es necesario
que se traduzcan en algún tipo de beneficios para la organización (económico,
competitividad, satisfacción de los usuarios, etc.).
e) Orientación del proceso: es aconsejable realizar una buena evaluación diagnóstica
que nos oriente el desarrollo del proceso. El administrador del proyecto
de conocimiento debe tener una buena idea de su cliente, de la satisfacción
del cliente y de la productividad y calidad del servicio ofrecido
f ) Claridad de objetivo y lenguaje
g) Prácticas de motivación: resulta fundamental motivar e incentivar
a los miembros de la organización para que lo compartan, lo usen y lo
creen de forma habitual.
h) Estructura de conocimiento: es fundamental la creación de una
estructura de conocimiento flexible (por ejemplo: red experta, diccionario
temático, etc.).
i) Múltiples canales para la transferencia de conocimiento: proporcionar
diferentes canales y situaciones que faciliten la transferencia de
conocimiento. Así pues, si nuestro sistema de GC se basa
fundamentalmente en la red, deberemos realizar, de tanto en tanto,
sesiones presenciales que favorezcan las interrelaciones, la cohesión, la
confianza, etc. entre los participantes.
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