Miguel Ángel (1465-1564): Capilla Sixtina
Bóveda de la Capilla Sixtina (1508-1512)
El Juicio Final (1536-1541)
•Obra cumbre de la pintura universal, animada por una fuerza sobrenatural donde tema, extensión
y trabajo se salen de toda norma
Análisis de la obra
•Capilla mandada construir por el papa Sixto IV a finales del siglo XV. En origen se trata de una
capilla pontificia, entre cuyas funciones se une el ser la sede del cónclave que elige al papa.
•Decorada por algunos de los principales pintores del Quatrocento (Botticelli, Ghirlandaio,
Perugino) y finalmente Miguel Ángel, que hubo de destruir los frescos de Perugino del testero
•Se trata de un edificio rectangular, con bóveda de cañón aplanada, levantada sobre una serie de
pechinas cóncavas. En origen contaba con seis vanos en cada vano largo y dos a los pies y en el
testero
•Los frescos, en origen, respondían a dos series: la vida de Moisés (la Ley) y la vida de Cristo (la
Gracia). Bóveda decorada cual cielo estrellado. Retratos de los primeros papas. Y colgaduras con
las armas del papa
•La capilla aparece dividida en dos partes, presbiterio y parte de congregación, separadas por una
mampara divisoria en la balaustrada del coro
•En 1508, Miguel Ángel (Vasari: “a regañadientes”) asume de Julio II, la pintura de la bóveda,
posponiendo así sine die el mausoleo del pontífice
•Miguel Ángel elige la técnica del “buen fresco”, trabajando por jornadas. Pinta casi en solitario
una bóveda de 1000 m cuadrados y cerca de 300 figuras
•Trabaja primero en unos cartones, llevados después a la bóveda
•Pinta figuras enormes, vigorosas, en el marco de la terribilitá miguelangesca, aplicando gestos y
posturas que vulneran los cánones de la proporción
•Julio II tenía pensada la representación de los Doce. M.A. lo rechaza por pobre, y plantea una
estructura de conjunto en la que pintura y arquitectura se encuentran unidas. El tema es la
historia desde la creación a la vida de Moisés (ante legem)
•La estructura arquitectónica divide a la bóveda en tres zonas, correspondiendo a una triple
jerarquía,
I. la zona inferior de los lunetos y pechinas es la humanidad anterior a la iluminación
II. La segunda zona es la de los profetas y sibilas, fuente de revelación: Isaias, Jeremias,
Daniel, Ezequiel ( mayores) y Zacarias, Joel y Jonas ( menores) y las sibilas son de
Delfos (Grecia ), Persia, Eritrea (Jonia), Libia ( Africa ) y Cumas ( Romana )
III. Revelación gradual de lo divino. Se presenta en orden inverso al del Génesis,
representa quizás la ascensión del alma en el sentido platónico o retorno del alma a
Dios: desde el ser aprisionado (Noé) al propio Dios: La embriaguez de Noé, El diluvio
universal, El sacrificio de Noé. El pecado original, La creación de Eva, La creación de Adán, La
separación de las aguas, La creación de los Astros y La separación de la luz y las tinieblas
SIBILA LÍBICA
•Figura de joven energía y
resolución
•Cuerpo vigoroso
•Significado controvertido, quizás la
pérdida de la facultad visionaria,
resignándose, cerrando el libro
•M. A. realiza un conjunto en el que refleja la tensión entre las figuras y un espacio multifocal.
•Los colores son un medio de expresión, un elemento de contraste y contraposición, son
estridentes y chillones y la luz tiene contraste de claroscuros.
•Todos estos elementos luz, color, tensión, son un reflejo de su sentido manierista. en un mundo
dramático bien diferenciado del primer renacimiento
•El resultado es un conjunto de gran originalidad y creatividad y una de las obras más importantes
de la pintura universal
El Juicio Final (1535-1541)
•Encargo del papa Pablo III, corresponde a la etapa final de M. A. en Roma, con ya 60 años y
atravesando una profunda crisis espiritual y religiosa, tanto por motivos personales como
contemporáneos (Sacco de Roma, 1527). El Juicio Final representa así el drama de la
Humanidad
•Clemente VII había encargado dos frescos, Pablo III le obligó ya a ello. El muro ya presentaba
pintura al fresco, que hubo de cubrir, así como cegar los dos ventanales
•El tema es la parusía de Jesucristo, o Segunda Venida, que marca el final de los tiempos. M.A.
sigue la revelación de la Resurrección de los Muertos y el Día del Juicio según el Apocalipsis:
Cristo viene en Gloria, como Juez que separa a justificados de condenados
•La escena es representada en un vacío libre, de un universo sin referencias espaciales ni
temporales. Sin división alguna del espacio pictórico
•Las figuras se agrupan en círculos concéntricos
Conclusión:
La composición es absolutamente original, y supone una ruptura absoluta con las
concepciones clasicistas del arte
El dramatismo alcanza ya unas cotas insuperables
•Parte superior: ángeles con los
instrumentos de la Pasión
•Cristo Juez en la parte central, levanta
la mano para juzgar e irrumpe con una
fuerza sobrehumana
•Abajo a la izquierda: Resurrección de
los muertos
•Abajo derecha, los condenados con
una representación de la barca de
Caronte
•En torno a Cristo, aparece la Virgen en
actitud suplicante, a otro lado San
Bartolomé, cuya piel desollada parece
un autorretrato y San Lorenzo. Para
Tolnay sería una representación
heliocéntrica, alrededor del cual hay
una especie de torbellino centrípeto de
ascensiones y caídas
•M.A. prescinde en esta obra de los
efectos escenográficos utilizados en la
bóveda, condensando así la tensión en
el contrapunto entre espacio y figura
•El conjunto se caracteriza por el
predominio de los colores azules y
marrones
•Incontenible terribilitá, escorzos
diagonales que generan dinamismo y
los cuerpos en tensión
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