Segunda presentacion
Clarita –Efraim PPS
El hombre que hizo hablar a las palabras más allá
de la muerte
Ni el recuento de los merecidos premios literarios ni
el repaso de su imponente obra, ni el recuerdo de
sus luchas y sus pérdidas alcanzan para darle
dimensión a lo ocurrido: con Gelman se van el
poeta, el periodista y el militante que cruzó las
imposibilidades del lenguaje para crear nueva vida
Definir su poesía como política –un malentendido generalizado– es reducir y
etiquetar la obra de un poeta que ha demostrado, libro tras libro, la insensatez de
enjaularlo cuando él se ha dedicado, con una obstinación pocas veces vista, a
deshacer y rehacer los modos de poner en juego la lengua. “Cuando se habla de mi
poesía como política pienso que el error está en pensar que vivo conectado a la
realidad las 24 horas del día. No todo lo que sucede en el mundo me despierta la
necesidad de escribir un poema. Como ciudadano, tengo compromisos y
responsabilidades que no tienen que estar necesariamente en la poesía. La ideología
de alguien forma parte de su subjetividad, pero no es toda su subjetividad –decía el
poeta en una entrevista de Página/12–. No me afecta ni en un sentido ni en otro que
digan que mi poesía es política. Lo que me importa es mi trabajo como poeta, no me
preocupa lo que digan los demás, tienen todo el derecho a opinar. Pero francamente
lo único que influye es la lectura de la poesía, y el trabajo de escribirla.” Todo lo que
se escribe, advertía Juan, es un largo fracaso en el intento de conseguir atrapar a la
poesía. “Si uno insiste en este oficio ardiente que es la poesía es porque espera la
aparición del milagro, pero como decía Dylan Thomas lo milagroso de los milagros
es que a veces se producen.”
ANCLAO EN PARÍS
Al que extraño es al viejo león del zoo,
siempre tomábamos café en el Bois de Boulogne,
me contaba sus aventuras en Rhodesia del Sur
pero mentía, era evidente que nunca se había
movido
del Sahara.
De todos modos me encantaba su elegancia,
su manera de encogerse de hombros ante las
pequeñeces de la vida,
miraba a los franceses por la ventana del café
y decía "los idiotas hacen hijos".
Los dos o tres cazadores ingleses que se había
comido
le provocaban malos recuerdos y aun melancolía,
"las cosas que uno hace para vivir" reflexionaba
mirándose la melena en el espejo del café.
Sí, lo extraño mucho,
nunca pagaba la consumición,
pero indicaba la propina a dejar
y los mozos lo saludaban con especial deferencia.
Nos despedíamos a la orilla del crepúsculo,
él regresaba a son bureau, como decía,
no sin antes advertirme con una pata en mi
hombro
"ten cuidado, hijo mío, con el París nocturno".
Lo extraño mucho verdaderamente,
sus ojos se llenaban a veces de desierto
pero sabía callar como un hermano
cuando emocionado, emocionado,
yo le hablaba de Garlitos Gardel.
EL FACTO Y LOS POETAS
Los poetas se mueren de vergüenza,
ningún decreto los prohibe,
ninguna radio los calumnia,
los poetas se mueren de vergüenza.
Alguna vez, de noche,
se ve pasar a un poeta con camello,
ubro de péstalos con crama espaminostas,
lástima, lástima, dicen las vecinas,
porque era un buen muchacho.
Muchos de ellos se encuentran sin cojones
en el momento culminante del cariño:
no es problema, se escriben un versito
pa' la posteridá.
A LA PINTURA
Dénise trabaja en el Musée du Louvre buffet del
ler. piso,
entre mesas o ingleses ella conduce su cuerpo con
toda decisión,
su culo es más sonoro que los mundos de Rubens
y se parece a la esquina de las palomas de l'Avenue
des Champs Elysées.
Todo el día todo el día moviéndose moviéndose
suelta especie de pájaros que revolotean a su alrededor
y la describen en el aire saludando al gran pueblo
antes de regresar dulcemente a su carne.
Dénise trabajaba y nunca había visto a la Gioconda
pero su cuarto en Poissonniére
era un país siempre dispuesto para el amor,
cada noche su oleaje golpeaba las ventanas.
Cuando abrazaba al hombre miraba hacia la
puerta
como si la ternura fuese a entrar de repente,
a veces se le volaban pájaros oscuros
como una tristeza después de haber amado.
PEDRO EL ALBAÑIL
Aquí amarán, aquí odiarán, decía Pedro, albañil,
cantando, levantando las paredes,
se le habían endurecido las manos en el oficio
pero en las palmas todavía se le alzaban dulzuras
y tristezas
que iban a dar al muro, al techo
y después, con el tiempo, ardían sordamente
o entraban a los ojos de las mujeres dulces en
las habitaciones
y ellas entristecían como quien se descubre una
nueva soledad.
Pedro, desde el andamio,
solía cantar el Quinto Regimiento,
les hablaba a los compañeros sobre Guadalajara,
Irún,
se callaba de pronto a solas con su España.
De noche ponía sus manos a dormir
y él se volvía al frente envuelto en sus balazos,
remataba a sus muertos para que no haya olvido,
la cuchara de nuevo se le llenaba de rabia.
Y la mañana que se fue del andamio parecía
que una pregunta aún le brillaba en el fondo,
los compañeros lo rodeaban esperando en silencio
hasta que uno vino y dijo; "Levanten al difunto".
CONDECORACIONES
Condecoraron al señor general,
condecoraron al señor almirante,
al brigadier, a mi vecino
el sargento de policía,
y alguna vez condecorarán al poeta
por usar palabras como fuego,
como sol, como esperanza,
entre tanta miseria humana,
tanto dolor
sin ir más lejos.
EL ÁRBOL
De la violenta madrugada
un hombre entra a su casa y el olor de sus hijos
le golpea la cara, los olvidos, la furia,
ahora cierra la puerta con doble llave
y se saca la gente, la ropa con cuidado,
apaga los gritos de la camisa
o los ojos del camarada que brillan en la cárcel
y oye cómo se mueve la ternura en la pieza,
bajo sus ramas dormirá todavía una noche,
bajo sus ramas yacerá cuando caiga.
OPINIONES
Un hombre deseaba violentamente a una mujer,
a unas cuantas personas no les parecía bien,
un hombre deseaba locamente volar,
a unas cuantas personas les parecía mal,
un hombre deseaba ardientemente la Revolución
y contra la opinión de la gendarmería
trepó sobre los muros secos de lo debido,
abrió el pecho y sacándose
los alrededores de su corazón,
agitaba violentamente a una mujer,
volaba locamente por el techo del mundo
y los pueblos ardían, las banderas.
31 DE MARZO
Ha terminado el mes
y e! hijo sin venir
y mi hermano sin volver.
Ha terminado el mes y no te amé las piernas
y no escribí ese poema del otoño en Ontario
y pienso pienso pienso
se fue otro mes
y no hicimos la revolución todavía.
LA VICTORIA
En un libro de versos salpicado
por el amor, por la tristeza, por el mundo.
mis hijos dibujaron señoras amarillas,
elefantes que avanzan sobre paraguas rojos,
pájaros detenidos al borde de una página,
invadieron la muerte,
el gran camello azul descansa sobre la palabra ceniza,
una mejilla se desliza por la soledad de mis huesos,
el candor vence al desorden de la noche.
DIEZ
Toda la bisutería poética subiendo la escalera,
el do de pecho, el dol de pecho, el dolorazo
patrón del pecho y sus adjuntos
no alcanzan, nada sobran
para el infeliz que regresa a su casa a medianoche
y repite obsedido una palabra:
revolución, revolución.
EL JUEGO EN QUE ANDAMOS
SI ME DIERAN A ELEGIR, YO ELEGIRÍA
ESTA SALUD DE SABER QUE ESTAMOS MUY ENFERMOS,
ESTA DICHA DE ANDAR TAN INFELICES.
SI ME DIERAN A ELEGIR, YO ELEGIRÍA
ESTA INOCENCIA DE NO SER UN INOCENTE,
ESTA PUREZA EN QUE ANDO POR IMPURO.
SI ME DIERAN A ELEGIR, YO ELEGIRÍA
ESTE AMOR CON QUE ODIO,
ESTA ESPERANZA QUE COME PANES DESESPERADOS.
AQUÍ PASA, SEÑORES,
QUE ME JUEGO LA MUERTE.
EL JUEGO EN QUE ANDAMOS (1959)
Monja en el ómnibus
Entre hombres y paquetes, diarios envejecidos,
caras secas, sudores, mejillas con rencor,
envuelta en el silencio de su capucha pálida
la novia de dios viaja con Cristo
sobre los pechos que a nadie dieron de comer.
Velorio del solo, 1961
Cómo no evocar las palabras que pronunció cuando recibió el Cervantes, frente a
los Reyes de España. “Es algo verdaderamente admirable, en estos tiempos
mezquinos, tiempos de penuria, como los calificaba Holderlin, preguntándose:
¿para qué poetas? ¿Qué hubiera dicho hoy, en un mundo en el que cada tres
segundos y medio un niño menor de cinco años muere de enfermedades
curables, de hambre, de pobreza? Me pregunto cuántos habrán fallecido desde
que comencé a decir estas palabras. Pero ahí está la poesía: de pie contra la
muerte”. El poeta repasó el significado que tuvo leer a Santa Teresa y San Juan
de la Cruz durante el exilio al que lo condenó la dictadura. “Su lectura desde otro
lugar me reunió con lo que yo mismo sentía, es decir, la presencia ausente de lo
amado, Dios para ellos, el país del que fui expulsado para mí. Y cuánta compañía
de imposible me brindaron. Ese es un destino ‘que no es sino morir muchas
veces’, comprobaba Teresa de Avila. Y yo moría muchas veces y más con cada
noticia de un amigo o compañero asesinado o desaparecido que agrandaba la
pérdida de lo amado”, confesó el autor de una obra descomunal compuesta por
más de treinta títulos en la que cabe destacar Citas y comentarios (1982),
Interrupciones II (1986), Carta a mi madre (1989), Salarios del impío (1993), Dibaxu
(1994), Incompletamente (1997), Ni el flaco perdón de Dios/Hijos de
desaparecidos, junto a su esposa Mara La Madrid (1997), Valer la pena (2001),
País que fue será (2004) y Mundar (2007), entre otros.
de la otra vuelven al sur/vivos por
la alegría que sube de vos/
la mañana que das como almitas volando/
almando el aire con vos/
te amo porque sos mi casa y los compañeros
pueden venir/
sostienen el cielo del sur/
abren los brazos para soltar el sur/
de un lado les caen furias/del otro/
trepan sus niños/abren la ventana/
para que entren los caballos del mundo/
el caballo encendido de sur/
el caballo del deleite de vos/
Hacia el sur
la tibieza de vos/mujer que existís/
para que exista el amor en algún lado/
los compañeros brillan en las ventanas del sur/
sur que brilla como tu corazón/
te amo señora/como el sur/
una mañana sube de tus pechos/
toco tus pechos y toco una mañana del sur/
una mañana como dos fragancias
gira como astros/como compañeros/
no hacés más que subir/
cuando alzás las manos al cielo/
le das salud o luz como tu vientre/
de la fragancia de una nace la otra/
o sea tus pechos como dos alegrías/
de una alegría vuelven los compañeros muertos
en el sur
establecen su dura claridad/
tu vientre escribe cartas al sol/
en las paredes de la sombra escribe/
escribe para un hombre que se arranca los
huesos/
/escribe la palabra libertad
Oracion
Habítame, penétrame.
Sea tu sangre una con mi sangre.
Tu boca entre a mi boca.
Tu corazón agrande el mío hasta estallar.
Desgárrame.
Caigas entera en mis entrañas.
Anden tus manos en mis manos.
Tus pies caminen en mis pies, tus pies.
Árdeme, árdeme.
Cólmeme tu dulzura.
Báñeme tu saliva el paladar.
Estés en mí como está la madera en el palito.
Que ya no puedo así, con esta sed
quemándome.
Con esta sed quemándome.
La soledad, sus cuervos, sus perros, sus pedazos.
Todo el día viví con tu ausencia mejor dicho...
todo el día viví con tu ausencia mejor dicho
todo el día viví de tu ausencia ya que los
terremotos
otros desastres internacionales
no me distrajeron de ti
yo soy un hombre mundial me interesa
la revolución en Pakistán la falta
de revolución en el Yorkshire donde
una vez vi que lloraban
de hambre o de rabia nomás
¿cómo es posible entonces que
entre las tempestades o sus calmas
que vienen a ser lo mismo desde
cierto punto de vista yo
no haya olvidado tu valor la
suave apariencia que adquirís y todo
sea como tu olor después de haber amado
antes de haber amado sea como tu olor?
La más mujer del mundo
sonríe como un cómplice
bajo el calor suelta sus animales bellos desnudos indolentes
y recorren la tierra llenándola de ansias de carne en libertad
ella prepara sus abismos
ninguno la conoce
en la mitad de la noche me despierta la oigo
como enciende su furor
y las crepitaciones
de rostros que ella quema lentamente
contra su voluntad.
"El amor es una cosa y la palabra amor es otra cosa, y sólo el alma sabe
dónde las dos se encuentran."
María la sirvienta
Se llamaba María todo el tiempo de sus 17 años,
era capaz de tener alma y sonreír con pajaritos,
pero lo importante fue que en la valija le encontraron
un niño muerto de tres días envuelto en diarios de la
casa.
Qué manera era esa de pecar de pecar,
decían las señoras acostumbradas a la discreción
y en señal de horror levantaban las cejas
con un breve vuelo no desprovisto de encanto.
Los señores meditaron rápidamente sobre los peligros
de la prostitución o de la falta de prostitución,
rememoraban sus hazañas con chiruzas diversas
y decían severos: desde luego querida.
En la comisaría fueron decentes con ella,
sólo la manosearon de sargento para arriba,
pero María se ocupaba de soñar,
los pajaritos se le despintaron bajo la lluvia de lágrimas.
Había mucha gente desagradada con María
por su manera de empaquetar los resultados del amor
y opinaban que la cárcel le devolvería la decencia
o por lo menos francamente la haría menos bruta.
Aquella noche las señoras y señores se perfumaban
con ardor
pero el niño que decía la verdad,
por el niño que era puro,
por el que era tierno,
por el bueno, en fin,
por todos los niños muertos que cargaban en las valijas
del alma
y empezaron a heder súbitamente
mientras la gran ciudad cerraba sus ventanas.
Ruiseñores de nuevo
En el gran cielo de la poesía,
mejor dicho
en la tierra o mundo de la poesía que incluye cielos
astros
dioses
mortales
está cantando el ruiseñor de Keats
siempre
pasa Rimbaud empuñando sus 17 años como la llama de amor viva de San Juan
a la Teresa se le dobla el dolor y su caballo triza el polvo enamorado Francisco de Quevedo y
Villegas
el dulce Garcilaso arde en los infiernos de John Donne
de César Vallejo caen caminos para que los pies de la poesía caminen
pies que pisan callados como un burrito andino
Baudelaire baja un albatros de su reino celeste
con el frac del albatros Mallarmé va a la fiesta de la nada posible
suena el violín de Verlaine en la fiesta de la nada posible
recuerda que la sangre es posible en medio de la nada
que Girondo liublimará perrinunca lamora
y girarán los barquitos de tuñón contra el metal de espanto que abusó a Apollinaire
oh Lou que desamaste la eternidad de viaje
el palacio del exceso donde entró la sabiduría de Blake
el paco urondo que forraba en lamé la felicidad para evitarle fríos de la época
mientras Roque Dalton trepaba por el palo mayor de su alma y gritaba.
“La pena”, dijo una vez con su enorme
capacidad para la melancolía y el sarcasmo,
“es un territorio muy amplio, probablemente
argentino”. Lo llamaron, también,
“el poeta de los ojos tristes”.
En un campo de concentración próximo a
Varsovia es conservado un duro
testimonio de la guerra pasada: una
montaña de zapatitos de pibe
Zapatitos blancos de pibe
Zapatitos negros de pibe
Zapatitos rojos de pibe
Zapatitos sanos de pibe
Zapatitos rotos de pibe
Zapatitos de pibe
Zapatitos
Una montaña de zapatitos
Negros, blancos, rojos, sanos, rotos
Una montaña de sombra en la mañana
Una cuña de luto clavada en la entraña de Polonia
Oídme bien:
El sol en todas partes, en cualquier parte
Pero hay una montaña de sombra en la mañana.
Una cuña de luto clavada en la entraña de Polonia
Una montaña con sabor de camino
hacia a escuela interrumpido
con sabor de carrera hacia el refugio
con sabor a calesita abandonada
con sabor de pequeñas preguntas sin respuestas.
Zapatitos de pibe no van a ningún lado
Tus pasos en espera no van a ningún lado.
El trompo, el barrilete, no van a ningún lado.
Las veredas preguntan: ¿No van a ningún lado?
Las escuelas preguntan: ¿No van a ningún lado?
Mi corazón pregunta esperanzado: ¿No van a ningún lado?
Se quedan simplemente.
Ahora son una montaña de sombra en la mañana.
Una cuña de luto clavada en la entraña de Polonia
Ah! Montaña que pesas
Ah! Que saberte quieta me hace daño
Ah que me parte tu viudez de piernas
De piernas que hace mucho no van a ningún lado
Cómo quisiera despertarte ahora
Cómo quisiera verte caminando
Qué falta le hacen a mi amor los pibes
Los pibes que hace mucho no van a ningún lado.
Una mañana de estas
Una mañana clara sin montañas de sombra
Una mañana aquí en la ciudad en un colectivo
La tarifa, letreros, el retrato de Carlos Gardel,
Flores sobre una guitarra de vidrio,
La fotografía dominguera de una pareja
Y al lado, un zapatito
Un zapatito de pibe. Blanco.
No pude más,
Mi grito abrió en un tajo la mañana.
Los zapatitos de pibe en su lugar.
Que lo vayan sabiendo
El zapatito blanco en su lugar.
Que lo vayan sabiendo los señores.
El zapatito negro en su lugar.
Que lo vaya sabiendo el mercader de vidas.
El zapatito sano en su lugar.
Que lo vaya sabiendo el mercader de muertes.
El zapatito roto en su lugar.
Que lo vaya sabiendo el mercader de guerras.
Los zapatitos de pibe en todas partes
En cualquier parte.
Menos una cuña de luto
Clavada en la entraña de mi tierra
Los zapatos de pibe en su lugar
Que lo vayan sabiendo.
En su lugar de aurora y carne nueva
En su lugar.
MEDIDAS
El abuelo me mira desde
la foto de siempre, me mira
desde el fondo de Rusia y otras desgracias.
Desde el ghetto me mira. Dicen que
escribió una carta a Dios para
que inundara las casas de trigo,
de vino y de pan ázimo en Pascua,
y ató la carta a la pan de un pájaro
que voló de país en país buscando el cielo.
Me mira con las ojeras lentas
de quien veló el espanto. Nunca
me levantó en sus brazos. Nunca
lo tuve, nunca
me tuvo, nunca
es la palabra entre los dos. Quiso
que la verdad paseara por la calle
y la cubrió con una máscara
para que la quisieran.
Esa máscara es su rostro en la foto.
Le habrá pedido a Dios que no
borre ni escriba nada porque
todo podía ser peor. La foto
está enferma, levanta
una humareda de brazos que no se encontrarán.
Empoza su linaje y
me sigue como un perro
“Sueña, sueña, sueña, sin importar lo que perdió... En un rincón el viento
mueve la sombra de las hojas” (de “La manzana”).
Gelman y la poesía norteamericana: Los poemas de Sidney West
En la década del sesenta Juan Gelman decidió ensayar otras voces poéticas y ser "traductor" de
poetas de otras culturas. Si Leónidas Lamborghini escoge el canto paralelo, la para-oda, la
parodia, para distanciarse críticamente (y homenajear) a la poesía nacional, Juan Gelman intenta
sumergirse en la subjetividad de poesía rebelde y contestataria norteamericana e imaginar un
poeta posible, Sidney West. El género elegido es el lamento, la elegía. Sus personajes son seres
rechazados por su cultura, poetas incomprendidos en una sociedad materialista y consumista, que
ignora la sensibilidad del poeta y hace de él su víctima. La mirada de Gelman es doble: es una
visión de la poesía rebelde norteamericana de los sesenta, y una crítica al capitalismo materialista
y al imperialismo destructor. Valiéndose de la ficción de ser el poeta norteamericano Sidney West
escapa de la autocensura para liberar su propia imaginación en una poesía elegíaca exaltada, que
es a la vez trágica y cómica, lírica y crítica.
Pérez, Alberto Julián
Gelman y la poesia norteamericana
Los poemas de Sidney West
Lamento por la tórtola de Butch Butchanam
el pobre butch butchanam pasó sus años últimos
cuidando a una tórtola ciega y sin querer ver a nadie
en solidaridad con el pájaro al que amaba y cuidaba
y a veces aleteaba en su hombro dejando caer
un dulce sonido a naranjos azules girando por el cielo
a demonios de pie sobre un ratón
a monos de piedra sorprendidos en el acto de hacer
"oh tórtola" decía butch butchanam. "amas la ceguera
y yo convertí mi corazón en ceguera
para que vueles alrededor de él y te quedes"
pero lo que debe desaparecer
todo lo que se masca come chupa bebe o saborea,
venía con el crepúsculo y tristeza para butch
tristeza para butch.
el cual:
soñaba con el desierto sembrado de calaveras de vaca
los castillos de arena instantánea o polvo rápidamente
quieto en tierra
los oleajes (como de serpiente) del tiempo en Melody
Spring
y los antepasados que ya no conocían el dolor ni el dolor
de la muerte
y hablaban un idioma lento amarillo feliz
como un lazo de oro en el cuello
noches y noches soñó butch butchanam
hasta que supo que iba a morir
enfiló su cama hacia el sur y se acostó de espaldas al cielo
y dejó escrito en la tórtola que lo enterraran de espaldas
al cielo
y aquí yace de espaldas al cielo mirando todo lo que baja
y sube en Melody pueblo de miserables que:
degollaron la tórtola la asaron la comieron
y comprobaron con cristiano horror
que los miraba desde el plato
con el recuerdo de sus ojos
LAMENTO POR LA MANO DE ARTHUR DONOVAN
cando arthur donovan vino del sur
hizo una parva con sus maldades resentimientos tristezas
les prendió fuego en el crepúsculo
para espantar a los mosquitos de paso
quedó solísimo apoyado en bellezas
"y qué va a hacer" decía arthur donovan con luz
o suavidad o dulzura pechonas
contando su poquito
"y qué va a hacer" decía
pero una mirada que le dieron como amparo o amor le sostenía el esqueleto
en esa mirada arthur donovan estaba parado
y hacía señales contra el mundo
"ah mirada" decía arthur donovan el entendido en sombras
"solos estamos por aquí" decía y ya la noche le rebajaba el sufrimiento
a pájaros a tierra
mojada respirando
cuando arthur donovan murió
sacó una mano afuera extendiéndola
como quien pide lluvia o nido o no tanta soledá
olvido si no hay caso
cómo llovió sobre esa mano
no hubo gente que no llorara por allí
pero ni hojita le creció al puro hueso
comido por el aire
"y qué va a hacer" decía arthur donovan
mientras el viento lo limpiaba
y él levantaba su mirada famosa
como calor desobediente a la suerte fatal
Por abajo por arriba por la ventanita
que nadie abre iba carmichael
con el camino en la mano como
paquete del dolor
hasta que un día los pies se le pusieron verdes
áhi carmichael paró
ya rojo ya mitad ya parecido
y dulce fue su desventaja
toda la sombra que cae de carmichael o'shaughnessy
pega en el suelo y se va al sol
pero antes canta como dos pechos de mujer
o sea canta canta
Traducciones III. Los poemas de Sidney West (1969)
“Pareciera que se ha instalado todo un
sistema para recortarnos el espíritu, para
convertirnos en tierra fértil de autoritarismos.
Y hay una especie de acostumbramiento, que
es lo peor que le puede pasar al ser humano:
al terrorismo, al genocidio por hambre, a la
falta de educación para todo el mundo.”
"Dice el tango que 20 años no son nada, entonces 80 años son cuatro nadas"
LA MUERTE
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.
Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.
Presencia del Otoño
Debí decir te amo.
Pero estaba el otoño haciendo señas,
clavándome sus puertas en el alma.
Amada, tú, recíbelo.
Vete por él, transporta tu dulzura
por su dulzura madre.
Vete por él, por él, otoño duro,
otoño suave en quien reclino mi aire.
Vete por él, amada.
No soy yo él que te ama este minuto.
Es él en mí, su invento.
Un lento asesinato de ternura.
“Te amé duplicadamente, te amé por vos y por mí.”
Límites
¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí la sed,
hasta aquí el agua?
¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el aire,
hasta aquí el fuego?
¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el amor,
hasta aquí el odio?
¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el hombre,
hasta aquí no?
Sólo la esperanza tiene las rodillas nítidas.
Sangran
Sefiní
basta por esta noche cierro
la puerta me pongo
el saco guardo
los papelitos donde
no hago sino hablar de ti
mentir sobre tu paradero
cuerpo que me has de temblar
“Leer poesía de Gelman es cada vez más, a medida que avanza su obra, como asistir al
momento en que surgen las palabras y se van formando las frases, todavía no del todo
acabadas, todavía cargadas de algo de la fuerza del territorio confuso del que vienen,
temblorosas e inexpertas en su trato con el mundo. Cada vez más, leer un poema de Gelman es
percibir su intento de hacerse, lanzar algunas señas misteriosas y perderse después. Pero
además leer su producción poética de punta a punta implica internarse en un proceso en el
que, cuanto más a fondo el lenguaje se hace cargo de sí mismo, más enfrenta la complejidad y
la mezcla de horror, desconcierto y maravilla que es para esa poesía el mundo.”
(Daniel Freidemberg - El País Cultural Nº 415 - 17 de octubre de 1997)
Los tres periodos principales de la obra de Juan Gelman:
1. Utopía y Revolución: el exordio y los primeros libros, de 1956 a 1973.
2. Interrupciones y memoria: el exilio y la busqueda, de 1980 a 1994.
3. El oficio ardiente: la madurez del poeta, de 1997 a 2011
Utopía y Revolución: el exordio y los primeros libros, de 1956 a 1973. .1
1956 Violín y otras cuestiones, Gleizer, Buenos Aires
1959 El juego en que andamos, Nueva expresión, Buenos Aires1961
Velorio del solo, Nueva expresión, Buenos Aires
1962 Gotán, La rosa blindada, Buenos Aires1965 Cólera Buey, La Tertulia, La Habana
1969 Los poemas de Sidney West (Traducciones III), Galerna, Buenos Aires
1971 Fábulas, La rosa blindada, Buenos Aires
1973 Relaciones, La rosa blindada, Buenos Aires.Ya en el período del exordio de Juan
Gelman encontramos a obras maéstras, empezando por Violín y otras cuestiones, seguido
tres años después por El juego en que andamos, por Velorio del solo en 1961 y Gotán el año
siguiente. Todos estos libros han sido apreciados de inmediato por crítica y lectores y en el
tiempo se han vuelto en esenciales para la literatura poética en lengua castellana.
Acá damos con una breve presentación y una pequeña selección de los cuatro libros, que
fueron más tarde reunidos en un volumen único editado por Caldén en 1970 y en
la Colección de poesía Todos bailan -Ediciones Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 1989.
VIOLÍN Y OTRAS CUESTIONES (1956) En 1956 el grupo El pan duro decidió publicar el primer
libro de Gelman, Violín y otras cuestiones, con prólogo de Raúl González Tuñón, bajo el
sello editorial de Manuel Gleizer. El libro recibe de inmediato el elogio de la crítica.
EL JUEGO EN QUE ANDAMOS (1958) El libro salido en 1959 reúne poemas en los cuales, con
fineza y ternura, Gelman descubre y hace descubrir a los lectores algunos de sus temas
fundamentales, como la vida cotidiana en sus detalles de ternura e ingenuidad, el amor, la
justicia social.
VELORIO DEL SOLO (1961) Compuesto por tres secciones -Velorio del solo, Tiempo y Casos- el
libro sigue sobre el camino del poeta de la gente, ese que quiere hablar en sus versos de la
soledad de quien no alcanze a si mismo.
GOTÁN (1962) Uno de los libros de Gelman más famosos y amados en el tiempo. Su país, su
identidad, la voz de sus sueños, de su gente se afirman y radican en el imaginario colectivo.
Exilio: interrupciones y memoria (1980-1994)
1980 Hechos y relaciones, Visor, Madrid
1980 Si dulcemente (contiene: Notas, Carta abierta y Si dulcemente), Lumen, Barcelona
1982 Hacia el Sur, Marcha, México D.F.1982 Citas y comentarios, Visor, Madrid
1984 Exilio (Bajo la lluvia ajena/Notas al pie de una derrota), con Osvaldo Bayer, Legasa, Buenos
Aires
1985 La junta luz, Libros de Tierra firme, Buenos Aires1985 Hacia el sur (y otros poemas), Espasa
Calpe, Buenos Aires
1986 Com/posiciones, Ediciones del Mall, Barcelona
1988 Anunciaciones, Visor, Madrid,
1988 Interrupciones I (contiene: Relaciones, Hechos, Notas, Carta abierta, Si dulcemente,
Comentarios, Citas), Libros de Tierra firme, Buenos Aires
1988 Interrupciones II (contiene: Bajo la lluvia ajena, Hacia el sur, Com/posiciones, Eso), Libros
de Tierra firme, Buenos Aires
1989 Carta a mi madre, Libros de Tierra firme, Buenos Aires
1993 Salarios del impío, Libros de Tierra firme, Buenos Aires
1994 Dibaxu, Seix Barral, Buenos Aires
INTERRUPCIONES I reúne los siguientes libros de poesía: Relaciones, Hechos, Notas, Carta
abierta, Si dulcemente, Comentarios y Citas (con introducción de Julio Cortázar escrita en 1981).
INTERRUPCIONES II reúne los siguientes libros de poesía: Bajo la lluvia ajena, Hacia el sur,
com/posiciones, Eso). Ambos los libros salieron por las ediciones Libros de Tierra
Firme (Colección Todos Bailan, dirigida por José Luis Mangieri) en Buenos Aires, en el 1988.
El oficio ardiente (1997-2011)
1997 Incompletamente, Seix Barral, Buenos Aires
2001 Valer la pena, Seix Barral, Buenos Aires
2004 País que fue será, Visor, Madrid
2007 Mundar, Seix Barral, Buenos Aires (re-editado en 2008 por Visor, Madrid)
2009 De atrásalante en su porfía, Visor, Madrid y Seix Barral, Buenos Aires
2011 El emperrado corazón amora, Tusquets, Barcelona y Seix Barral, Buenos Aires
Sobre De atrásalante en su porfía.
NOMBRES
Mi padre se llamaba José.
¿Por qué José?
¿Por qué se llamaba José? Tengo
que detenerlo en esta pregunta:
¿por qué te llamabas José? Ahí va
mi verte como si no quisiera
tener alma conmigo. La palabra
es una falta de palabra
en el rostro de tu mujer.
La he visto en los desfiles del error.
Y ahora me siento a veces
a esperar tu pérdida.
Cuando el día no es más
que ese enfermedad,
el sol no sola. El anuncio
incompleto de algo desconocido
baja con la tarde y veo
la cama donde muriste
y tu silencio que no se mueve.
¿Por qué José?
¿Por qué te llamabas José
LA YAPA: Consejos para ser escritor
Lo primero es conoser vien la hortografia.
Cuide la concordancia, el cual son necesaria para que Ud. no caigan en aquellos
errores.
Y nunca empiece por una conjunción.
Evite las repeticiones, evitando así repetir y repetir lo que ya ha repetido
repetidamente.
Use; correctamente. Los signos: de, puntuación.
Trate de ser claro; no use hieráticos, herméticos o errabundos gongorismos que
puedan jibarizar las mejores ideas.
Imaginando, creando, planificando, un escritor no debe aparecer equivocándose,
abusando de los gerundios.
Correcto para ser en la construcción, caer evite en trasposiciones.
Tome el toro por las astas y no caiga en lugares comunes.
Si Ud. parla y escribe en castellano, O.K.
¡Voto al chápiro!... creo a pies juntillas que deben evitarse las antiguallas.
Si algún lugar es inadecuado en la frase para poner colgado un verbo, el final de un
párrafo lo es.
¡Por amor del cielo!, no abuse de las exclamaciones.
Poné cuidado en las conjugaciones cuando escribáis.
No utilice nunca doble negación.
Es importante usar los apóstrofo's correctamente.
Procurar nunca los infinitivos separar demasiado.
Relea siempre lo escrito, y vea si palabras. Con respecto a frases fragmentadas
Palabras de despedida
Palabras de despedida
Jose Emilio Pacheco, el gran poeta mexicano, escribio estas palabras el 19 de
Enero, 2014. Pacheco fallecio una semana despues, el 26 de Enero…
Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Gelman
http://poeticas.es/?p=655
http://www.poemasde.net/arte-poetica/
http://akifrases.com/frase/191252
http://musicaypoesiadotwordpressdotcom
http://www.juangelman.com/wordpress/
http://es.wikipedia.org/wiki/Macarena_Gelman
http://cinereverso.org/?author=1&paged=16
http://www.elortiba.org/gelman3.html
http://www.poemas-del-alma.com/juan-
http://www.poeticous.com/juan-gelman
http://www.tapuz.co.il/blog/net/View
http://es.wikiquote.org/wiki/Juan_Gelman
http://akifrases.com/autor/juan-gelman
Clarita -Efraim
www.clarita-efraim.com
[email protected]/net.il
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