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Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús [...]. No
hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer;
porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús [...]. No
hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer;
porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús [...]. No
hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer;
porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús [...]. No
hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer;
porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y
bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí,
que la madre de mi Señor venga a mí?
Mujeres en el ministerio de Jesus
En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña,
a una ciudad de Judá; y entró en casa de Zacarías, y saludó a
Elisabet. Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de
María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del
Espíritu Santo,
Y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y
bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí,
que la madre de mi Señor venga a mí?
Mujeres en el ministerio de Jesus
En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña,
a una ciudad de Judá; y entró en casa de Zacarías, y saludó a
Elisabet. Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de
María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del
Espíritu Santo,
Y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y
bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí,
que la madre de mi Señor venga a mí?
Mujeres en el ministerio de Jesus
En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña,
a una ciudad de Judá; y entró en casa de Zacarías, y saludó a
Elisabet. Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de
María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del
Espíritu Santo,
Y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y
bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí,
que la madre de mi Señor venga a mí?
Mujeres en el ministerio de Jesus
En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña,
a una ciudad de Judá; y entró en casa de Zacarías, y saludó a
Elisabet. Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de
María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del
Espíritu Santo,
Y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y
bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí,
que la madre de mi Señor venga a mí?
Mujeres en el ministerio de Jesus
En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña,
a una ciudad de Judá; y entró en casa de Zacarías, y saludó a
Elisabet. Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de
María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del
Espíritu Santo,
Y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y
bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí,
que la madre de mi Señor venga a mí?
Mujeres en el ministerio de Jesus
En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña,
a una ciudad de Judá; y entró en casa de Zacarías, y saludó a
Elisabet. Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de
María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del
Espíritu Santo,
Y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y
bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí,
que la madre de mi Señor venga a mí?
Mujeres en el ministerio de Jesus
En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña,
a una ciudad de Judá; y entró en casa de Zacarías, y saludó a
Elisabet. Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de
María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del
Espíritu Santo,
Y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y
bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí,
que la madre de mi Señor venga a mí?
Mujeres en el ministerio de Jesus
En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña,
a una ciudad de Judá; y entró en casa de Zacarías, y saludó a
Elisabet. Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de
María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del
Espíritu Santo,
Y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y
bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí,
que la madre de mi Señor venga a mí?
Y bienaventurada la que
creyó, porque se cumplirá lo
que le fue dicho de parte del
Señor.
Mujeres en el ministerio de Jesus
En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña,
a una ciudad de Judá; y entró en casa de Zacarías, y saludó a
Elisabet. Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de
María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del
Espíritu Santo,
Y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y
bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí,
que la madre de mi Señor venga a mí?
Y bienaventurada la que
creyó, porque se cumplirá lo
que le fue dicho de parte del
Señor.
Mujeres en el ministerio de Jesus
En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña,
a una ciudad de Judá; y entró en casa de Zacarías, y saludó a
Elisabet. Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de
María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del
Espíritu Santo,
Y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y
bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí,
que la madre de mi Señor venga a mí?
¡Dichosa tú que has creído,
Y bienaventurada la que
porque lo que el Señor te
creyó, porque se cumplirá lo
ha dicho se cumplirá! (NVI).
que le fue dicho de parte del
Señor.
¡Dios te ha bendecido porque
confiaste en sus promesas! (TLA).
El Señor te bendecirá porque
creíste que sucedería lo que
Demostraron confianza en Dios
él te dijo (PDT).
Mujeres en el ministerio de Jesus
En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña,
a una ciudad de Judá; y entró en casa de Zacarías, y saludó a
Elisabet. Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de
María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del
Espíritu Santo,
Socorrió a Israel su siervo, Acordándose de la misericordia. De la
cual habló a nuestros padres, para con Abraham y su
descendencia para siempre.
Y bienaventurada la que
creyó, porque se cumplirá lo
que le fue dicho de parte del
Señor.
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor; Y mi espíritu
se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la bajeza de
su sierva; Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada
todas las generaciones. Porque me ha hecho grandes cosas el
Poderoso; Santo es su nombre..
Socorrió a Israel su siervo, Acordándose de la misericordia. De la
cual habló a nuestros padres, para con Abraham y su
descendencia para siempre.
Y bienaventurada la que
creyó, porque se cumplirá lo
que le fue dicho de parte del
Señor.
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor; Y mi espíritu
se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la bajeza de
su sierva; Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada
todas las generaciones. Porque me ha hecho grandes cosas el
Poderoso; Santo es su nombre..
Socorrió a Israel su siervo, Acordándose de la misericordia. De la
cual habló a nuestros padres, para con Abraham y su
descendencia para siempre.
Y bienaventurada la que
creyó, porque se cumplirá lo
que le fue dicho de parte del
Señor.
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor; Y mi espíritu
se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la bajeza de
su sierva; Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada
todas las generaciones. Porque me ha hecho grandes cosas el
Poderoso; Santo es su nombre..
Socorrió a Israel su siervo, Acordándose de la misericordia. De la
cual habló a nuestros padres, para con Abraham y su
descendencia para siempre.
Y bienaventurada la que
creyó, porque se cumplirá lo
que le fue dicho de parte del
Señor.
Y estableceré mi pacto entre
mí y ti, y tu descendencia
después de ti en sus
generaciones, por pacto
perpetuo, para ser tu Dios, y
el de tu descendencia
después de ti.
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor; Y mi espíritu
se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la bajeza de
su sierva; Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada
todas las generaciones. Porque me ha hecho grandes cosas el
Poderoso; Santo es su nombre..
Socorrió a Israel su siervo, Acordándose de la misericordia. De la
cual habló a nuestros padres, para con Abraham y su
descendencia para siempre.
Y bienaventurada la que
creyó, porque se cumplirá lo
que le fue dicho de parte del
Señor.
Y estableceré mi pacto entre
mí y ti, y tu descendencia
después de ti en sus
generaciones, por pacto
perpetuo, para ser tu Dios, y
el de tu descendencia
después de ti.
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor; Y mi espíritu
se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la bajeza de
su sierva; Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada
todas las generaciones. Porque me ha hecho grandes cosas el
Poderoso; Santo es su nombre..
Socorrió a Israel su siervo, Acordándose de la misericordia. De la
cual habló a nuestros padres, para con Abraham y su
descendencia para siempre.
Y bienaventurada la que
creyó, porque se cumplirá lo
que le fue dicho de parte del
Señor.
Y estableceré mi pacto entre
mí y ti, y tu descendencia
después de ti en sus
generaciones, por pacto
perpetuo, para ser tu Dios, y
el de tu descendencia
después de ti.
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor; Y mi espíritu
se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la bajeza de
su sierva; Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada
todas las generaciones. Porque me ha hecho grandes cosas el
Poderoso; Santo es su nombre..
Socorrió a Israel su siervo, Acordándose de la misericordia. De la
cual habló a nuestros padres, para con Abraham y su
descendencia para siempre.
Y bienaventurada la que
creyó, porque se cumplirá lo
que le fue dicho de parte del
Señor.
Y estableceré mi pacto entre
mí y ti, y tu descendencia
después de ti en sus
generaciones, por pacto
perpetuo, para ser tu Dios, y
el de tu descendencia
después de ti.
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor; Y mi espíritu
se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la bajeza de
su sierva; Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada
todas las generaciones. Porque me ha hecho grandes cosas el
Poderoso; Santo es su nombre..
Y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y
bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí,
que la madre de mi Señor venga a mí?
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de
Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido
siete años desde su virginidad, y era viuda hacía ochenta y cuatro
años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día
con ayunos y oraciones.
Y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y
bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí,
que la madre de mi Señor venga a mí?
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de
Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido
siete años desde su virginidad, y era viuda hacía ochenta y cuatro
años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día
con ayunos y oraciones.
Y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y
bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí,
que la madre de mi Señor venga a mí?
Esta, presentándose en la
misma hora, daba gracias a
Dios, y hablaba del niño a
todos los que esperaban la
redención en Jerusalén.
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de
Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido
siete años desde su virginidad, y era viuda hacía ochenta y cuatro
años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día
con ayunos y oraciones.
Y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y
bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí,
que la madre de mi Señor venga a mí?
Esta, presentándose en la
misma hora, daba gracias a
Dios, y hablaba del niño a
todos los que esperaban la
redención en Jerusalén.
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de
Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido
siete años desde su virginidad, y era viuda hacía ochenta y cuatro
años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día
con ayunos y oraciones.
Y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y
bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí,
que la madre de mi Señor venga a mí?
Esta, presentándose en la
misma hora, daba gracias a
Dios, y hablaba del niño a
todos los que esperaban la
redención en Jerusalén.
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de
Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido
siete años desde su virginidad, y era viuda hacía ochenta y cuatro
años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día
con ayunos y oraciones.
Y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y
bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí,
que la madre de mi Señor venga a mí?
Esta, presentándose en la
misma hora, daba gracias a
Dios, y hablaba del niño a
todos los que esperaban la
redención en Jerusalén.
Porque no podemos dejar
de decir lo que hemos visto
y oído.
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de
Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido
siete años desde su virginidad, y era viuda hacía ochenta y cuatro
años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día
con ayunos y oraciones.
Y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y
bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí,
que la madre de mi Señor venga a mí?
Esta, presentándose en la
misma hora, daba gracias a
Dios, y hablaba del niño a
todos los que esperaban la
redención en Jerusalén.
Porque no podemos dejar
de decir lo que hemos visto
y oído.
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de
Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido
siete años desde su virginidad, y era viuda hacía ochenta y cuatro
años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día
con ayunos y oraciones.
Y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y
bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí,
que la madre de mi Señor venga a mí?
Esta, presentándose en la
misma hora, daba gracias a
Dios, y hablaba del niño a
todos los que esperaban la
redención en Jerusalén.
Porque no podemos dejar
de decir lo que hemos visto
y oído.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de
Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido
siete años desde su virginidad, y era viuda hacía ochenta y cuatro
años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día
con ayunos y oraciones.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Y cuando el Señor la vio,
se compadeció de ella, y le
dijo: No llores.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Y cuando el Señor la vio,
se compadeció de ella, y le
dijo: No llores.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová
de los que le temen. Porque él conoce nuestra condición; Se
acuerda de que somos polvo.
Y cuando el Señor la vio,
se compadeció de ella, y le
dijo: No llores.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová
de los que le temen. Porque él conoce nuestra condición; Se
acuerda de que somos polvo.
Y cuando el Señor la vio,
se compadeció de ella, y le
dijo: No llores.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová
de los que le temen. Porque él conoce nuestra condición; Se
acuerda de que somos polvo.
Y cuando el Señor la vio,
se compadeció de ella, y le
dijo: No llores.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová
de los que le temen. Porque él conoce nuestra condición; Se
acuerda de que somos polvo.
¿Se olvidará la mujer de lo
que dio a luz, para dejar de
compadecerse del hijo de su
vientre? Aunque olvide ella,
yo nunca me olvidaré de ti.
Y cuando el Señor la vio,
se compadeció de ella, y le
dijo: No llores.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová
de los que le temen. Porque él conoce nuestra condición; Se
acuerda de que somos polvo.
¿Se olvidará la mujer de lo
que dio a luz, para dejar de
compadecerse del hijo de su
vientre? Aunque olvide ella,
yo nunca me olvidaré de ti.
Y cuando el Señor la vio,
se compadeció de ella, y le
dijo: No llores.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová
de los que le temen. Porque él conoce nuestra condición; Se
acuerda de que somos polvo.
¿Se olvidará la mujer de lo
que dio a luz, para dejar de
compadecerse del hijo de su
vientre? Aunque olvide ella,
yo nunca me olvidaré de ti.
Y cuando el Señor la vio,
se compadeció de ella, y le
dijo: No llores.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová
de los que le temen. Porque él conoce nuestra condición; Se
acuerda de que somos polvo.
¿Se olvidará la mujer de lo
que dio a luz, para dejar de
compadecerse del hijo de su
vientre? Aunque olvide ella,
yo nunca me olvidaré de ti.
Y cuando el Señor la vio,
se compadeció de ella, y le
dijo: No llores.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se
detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.
Y cuando el Señor la vio,
se compadeció de ella, y le
dijo: No llores.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se
detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.
Y cuando el Señor la vio,
se compadeció de ella, y le
dijo: No llores.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se
detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.
El que tocare cadáver de
cualquier persona será
inmundo siete días.
Y cuando el Señor la vio,
se compadeció de ella, y le
dijo: No llores.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se
detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.
El que tocare cadáver de
cualquier persona será
inmundo siete días.
Y cuando el Señor la vio,
se compadeció de ella, y le
dijo: No llores.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se
detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.
El que tocare cadáver de
cualquier persona será
inmundo siete días.
Y cuando el Señor la vio,
se compadeció de ella, y le
dijo: No llores.
El ladrón no viene sino para hurtar
y matar y destruir; yo he venido
Proclamaron la salvación
para que tengan vida, y para que Demostraron confianza en Dios
la tengan en abundancia.
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se
detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.
Y cuando el Señor la vio,
se compadeció de ella, y le
dijo: No llores.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se
detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.
Entonces se incorporó el que
había muerto, y comenzó a
hablar. Y lo dio a su madre. Y
todos tuvieron miedo, y
glorificaban a Dios, diciendo:
Un gran profeta se ha
levantado entre nosotros; y:
Dios ha visitado a su pueblo.
Y cuando el Señor la vio,
se compadeció de ella, y le
dijo: No llores.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se
detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.
Entonces se incorporó el que
había muerto, y comenzó a
hablar. Y lo dio a su madre. Y
todos tuvieron miedo, y
glorificaban a Dios, diciendo:
Un gran profeta se ha
levantado entre nosotros; y:
Dios ha visitado a su pueblo.
Y cuando el Señor la vio,
se compadeció de ella, y le
dijo: No llores.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se
detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.
Entonces se incorporó el que
había muerto, y comenzó a
hablar. Y lo dio a su madre. Y
todos tuvieron miedo, y
glorificaban a Dios, diciendo:
Un gran profeta se ha
levantado entre nosotros; y:
Dios ha visitado a su pueblo.
Y cuando el Señor la vio,
se compadeció de ella, y le
dijo: No llores.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se
detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.
Entonces se incorporó el que
había muerto, y comenzó a
hablar. Y lo dio a su madre. Y
todos tuvieron miedo, y
glorificaban a Dios, diciendo:
Un gran profeta se ha
levantado entre nosotros; y:
Dios ha visitado a su pueblo.
Y cuando el Señor la vio,
se compadeció de ella, y le
dijo: No llores.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se
detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.
Entonces se incorporó el que
había muerto, y comenzó a
hablar. Y lo dio a su madre. Y
todos tuvieron miedo, y
glorificaban a Dios, diciendo:
Un gran profeta se ha
levantado entre nosotros; y:
Dios ha visitado a su pueblo.
Y cuando el Señor la vio,
se compadeció de ella, y le
dijo: No llores.
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se
detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.
Entonces se incorporó el que
había muerto, y comenzó a
hablar. Y lo dio a su madre. Y
todos tuvieron miedo, y
glorificaban a Dios, diciendo:
Un gran profeta se ha
levantado entre nosotros; y:
Dios ha visitado a su pueblo.
Y cuando el Señor la vio,
se compadeció de ella, y le
dijo: No llores.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e
iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que
llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual
era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al
saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo,
trajo un frasco de alabastro
con perfume
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al
saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo,
trajo un frasco de alabastro
con perfume
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al
saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo,
trajo un frasco de alabastro
con perfume
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al
saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo,
trajo un frasco de alabastro
con perfume
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al
saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo,
trajo un frasco de alabastro
con perfume
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al
saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo,
trajo un frasco de alabastro
con perfume
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con
lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus
pies, y los ungía con el perfume.
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al
saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo,
trajo un frasco de alabastro
con perfume
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con
lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus
pies, y los ungía con el perfume.
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al
saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo,
trajo un frasco de alabastro
con perfume
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con
lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus
pies, y los ungía con el perfume.
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al
saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo,
trajo un frasco de alabastro
con perfume
Cuando vio esto el fariseo que le
había convidado, dijo para sí:
Este, si fuera profeta, conocería
quién y qué clase de mujer es la
que le toca, que es pecadora.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con
lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus
pies, y los ungía con el perfume.
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al
saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo,
trajo un frasco de alabastro
con perfume
Cuando vio esto el fariseo que le
había convidado, dijo para sí:
Este, si fuera profeta, conocería
quién y qué clase de mujer es la
que le toca, que es pecadora.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con
lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus
pies, y los ungía con el perfume.
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al
saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo,
trajo un frasco de alabastro
con perfume
Cuando vio esto el fariseo que le
había convidado, dijo para sí:
Este, si fuera profeta, conocería
quién y qué clase de mujer es la
que le toca, que es pecadora.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con
lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus
pies, y los ungía con el perfume.
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al
saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo,
trajo un frasco de alabastro
con perfume
Cuando vio esto el fariseo que le
había convidado, dijo para sí:
Este, si fuera profeta, conocería
quién y qué clase de mujer es la
que le toca, que es pecadora.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con
lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus
pies, y los ungía con el perfume.
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al
saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo,
trajo un frasco de alabastro
con perfume
Cuando vio esto el fariseo que le
había convidado, dijo para sí:
Este, si fuera profeta, conocería
quién y qué clase de mujer es la
que le toca, que es pecadora.
Entonces respondiendo
Jesús, le dijo: Simón, una
cosa tengo que decirte. Y él
le dijo: Di, Maestro.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con
lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus
pies, y los ungía con el perfume.
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al
saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo,
trajo un frasco de alabastro
con perfume
Cuando vio esto el fariseo que le
había convidado, dijo para sí:
Este, si fuera profeta, conocería
quién y qué clase de mujer es la
que le toca, que es pecadora.
Entonces respondiendo
Jesús, le dijo: Simón, una
cosa tengo que decirte. Y él
le dijo: Di, Maestro.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con
lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus
pies, y los ungía con el perfume.
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al
saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo,
trajo un frasco de alabastro
con perfume
Cuando vio esto el fariseo que le
había convidado, dijo para sí:
Este, si fuera profeta, conocería
quién y qué clase de mujer es la
que le toca, que es pecadora.
Entonces respondiendo
Jesús, le dijo: Simón, una
cosa tengo que decirte. Y él
le dijo: Di, Maestro.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con
lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus
pies, y los ungía con el perfume.
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al
saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo,
trajo un frasco de alabastro
con perfume
Cuando vio esto el fariseo que le
había convidado, dijo para sí:
Este, si fuera profeta, conocería
quién y qué clase de mujer es la
que le toca, que es pecadora.
Entonces respondiendo
Jesús, le dijo: Simón, una
cosa tengo que decirte. Y él
le dijo: Di, Maestro.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con
lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus
pies, y los ungía con el perfume.
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al
saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo,
trajo un frasco de alabastro
con perfume
Cuando vio esto el fariseo que le
había convidado, dijo para sí:
Este, si fuera profeta, conocería
quién y qué clase de mujer es la
que le toca, que es pecadora.
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con
lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus
pies, y los ungía con el perfume.
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al
saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo,
trajo un frasco de alabastro
con perfume
Cuando vio esto el fariseo que le
había convidado, dijo para sí:
Este, si fuera profeta, conocería
quién y qué clase de mujer es la
que le toca, que es pecadora.
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con
lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus
pies, y los ungía con el perfume.
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al
saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo,
trajo un frasco de alabastro
con perfume
Cuando vio esto el fariseo que le
había convidado, dijo para sí:
Este, si fuera profeta, conocería
quién y qué clase de mujer es la
que le toca, que es pecadora.
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con
lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus
pies, y los ungía con el perfume.
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al
saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo,
trajo un frasco de alabastro
con perfume
Cuando vio esto el fariseo que le
había convidado, dijo para sí:
Este, si fuera profeta, conocería
quién y qué clase de mujer es la
que le toca, que es pecadora.
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con
lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus
pies, y los ungía con el perfume.
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
Entonces una mujer de la
ciudad, que era pecadora, al
saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo,
trajo un frasco de alabastro
con perfume
Cuando vio esto el fariseo que le
había convidado, dijo para sí:
Este, si fuera profeta, conocería
quién y qué clase de mujer es la
que le toca, que es pecadora.
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con
lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus
pies, y los ungía con el perfume.
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Pero una mujer que padecía
de flujo de sangre desde
hacía doce años, y que había
gastado en médicos todo
cuanto tenía, y por ninguno
había podido ser curada,
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Pero una mujer que padecía
de flujo de sangre desde
hacía doce años, y que había
gastado en médicos todo
cuanto tenía, y por ninguno
había podido ser curada,
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Pero una mujer que padecía
de flujo de sangre desde
hacía doce años, y que había
gastado en médicos todo
cuanto tenía, y por ninguno
había podido ser curada,
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Pero una mujer que padecía
de flujo de sangre desde
hacía doce años, y que había
gastado en médicos todo
cuanto tenía, y por ninguno
había podido ser curada,
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Pero una mujer que padecía
de flujo de sangre desde
hacía doce años, y que había
gastado en médicos todo
cuanto tenía, y por ninguno
había podido ser curada,
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Cuando oyó hablar de Jesús, vino
por detrás entre la multitud, y tocó
Fueron testimonio de Dios
su manto. Porque decía: Si tocare
Proclamaron la salvación
tan solamente su manto, seré
Demostraron confianza en Dios
salva.
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Pero una mujer que padecía
de flujo de sangre desde
hacía doce años, y que había
gastado en médicos todo
cuanto tenía, y por ninguno
había podido ser curada,
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Cuando oyó hablar de Jesús, vino
por detrás entre la multitud, y tocó
Fueron testimonio de Dios
su manto. Porque decía: Si tocare
Proclamaron la salvación
tan solamente su manto, seré
Demostraron confianza en Dios
salva.
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Pero una mujer que padecía
de flujo de sangre desde
hacía doce años, y que había
gastado en médicos todo
cuanto tenía, y por ninguno
había podido ser curada,
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Cuando oyó hablar de Jesús, vino
por detrás entre la multitud, y tocó
Fueron testimonio de Dios
su manto. Porque decía: Si tocare
Proclamaron la salvación
tan solamente su manto, seré
Demostraron confianza en Dios
salva.
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Pero una mujer que padecía
de flujo de sangre desde
hacía doce años, y que había
gastado en médicos todo
cuanto tenía, y por ninguno
había podido ser curada,
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Cuando oyó hablar de Jesús, vino
por detrás entre la multitud, y tocó
Fueron testimonio de Dios
su manto. Porque decía: Si tocare
Proclamaron la salvación
tan solamente su manto, seré
Demostraron confianza en Dios
salva.
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Pero una mujer que padecía
de flujo de sangre desde
hacía doce años, y que había
gastado en médicos todo
cuanto tenía, y por ninguno
había podido ser curada,
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Cuando oyó hablar de Jesús, vino
por detrás entre la multitud, y tocó
Fueron testimonio de Dios
su manto. Porque decía: Si tocare
Proclamaron la salvación
tan solamente su manto, seré
Demostraron confianza en Dios
salva.
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Pero una mujer que padecía
de flujo de sangre desde
hacía doce años, y que había
gastado en médicos todo
cuanto tenía, y por ninguno
había podido ser curada,
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Cuando oyó hablar de Jesús, vino
Fueron salvadas por Jesús
por detrás entre la multitud, y tocó
Fueron testimonio de Dios
su manto. Porque decía: Si tocare
Proclamaron la salvación
tan solamente su manto, seré
Demostraron confianza en Dios
salva.
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Pero una mujer que padecía
de flujo de sangre desde
hacía doce años, y que había
gastado en médicos todo
cuanto tenía, y por ninguno
había podido ser curada,
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Cuando oyó hablar de Jesús, vino
Fueron salvadas por Jesús
por detrás entre la multitud, y tocó
Fueron testimonio de Dios
su manto. Porque decía: Si tocare
Proclamaron la salvación
tan solamente su manto, seré
Demostraron confianza en Dios
salva.
Mujeres en el ministerio de Jesus
Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada
estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y
María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada
estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y
María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada
estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y
María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada
estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y
María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Esta tenía una hermana que
se llamaba María, la cual,
sentándose a los pies de
Jesús, oía su palabra. Pero
Marta se preocupaba con
muchos quehaceres, y
acercándose, dijo: Señor,
¿no te da cuidado que mi
hermana me deje servir
sola? Dile, pues, que me
ayude.
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada
estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y
María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Esta tenía una hermana que
se llamaba María, la cual,
sentándose a los pies de
Jesús, oía su palabra. Pero
Marta se preocupaba con
muchos quehaceres, y
acercándose, dijo: Señor,
¿no te da cuidado que mi
hermana me deje servir
sola? Dile, pues, que me
ayude.
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
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Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada
estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y
María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Esta tenía una hermana que
se llamaba María, la cual,
sentándose a los pies de
Jesús, oía su palabra. Pero
Marta se preocupaba con
muchos quehaceres, y
acercándose, dijo: Señor,
¿no te da cuidado que mi
hermana me deje servir
sola? Dile, pues, que me
ayude.
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada
estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y
María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Esta tenía una hermana que
se llamaba María, la cual,
sentándose a los pies de
Jesús, oía su palabra. Pero
Marta se preocupaba con
muchos quehaceres, y
acercándose, dijo: Señor,
¿no te da cuidado que mi
hermana me deje servir
sola? Dile, pues, que me
ayude.
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
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Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada
estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y
María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Esta tenía una hermana que
se llamaba María, la cual,
sentándose a los pies de
Jesús, oía su palabra. Pero
Marta se preocupaba con
muchos quehaceres, y
acercándose, dijo: Señor,
¿no te da cuidado que mi
hermana me deje servir
sola? Dile, pues, que me
ayude.
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
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Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada
estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y
María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Esta tenía una hermana que
se llamaba María, la cual,
sentándose a los pies de
Jesús, oía su palabra. Pero
Marta se preocupaba con
muchos quehaceres, y
acercándose, dijo: Señor,
¿no te da cuidado que mi
hermana me deje servir
sola? Dile, pues, que me
ayude.
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada
estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y
María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
Esta tenía una hermana que
se llamaba María, la cual,
sentándose a los pies de
Jesús, oía su palabra. Pero
Marta se preocupaba con
muchos quehaceres, y
acercándose, dijo: Señor,
¿no te da cuidado que mi
hermana me deje servir
sola? Dile, pues, que me
ayude.
Por lo cual te digo que sus
muchos pecados le son
perdonados, porque amó
mucho; mas aquel a quien se
le perdona poco, poco
ama. Y a ella le dijo: Tus
pecados
te son era
perdonados.
Su prioridad
Jesus
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada
estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y
María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en
el arca de las ofrendas. Vio también a una viuda muy pobre, que
echaba allí dos blancas.
Su prioridad era Jesus
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
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Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada
estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y
María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en
el arca de las ofrendas. Vio también a una viuda muy pobre, que
echaba allí dos blancas.
Su prioridad era Jesus
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
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Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada
estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y
María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en
el arca de las ofrendas. Vio también a una viuda muy pobre, que
echaba allí dos blancas.
Su prioridad era Jesus
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada
estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y
María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en
el arca de las ofrendas. Vio también a una viuda muy pobre, que
echaba allí dos blancas.
Y dijo: En verdad os digo,
que esta viuda pobre echó
más que todos.
Su prioridad era Jesus
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada
estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y
María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en
el arca de las ofrendas. Vio también a una viuda muy pobre, que
echaba allí dos blancas.
Y dijo: En verdad os digo,
que esta viuda pobre echó
más que todos.
Su prioridad era Jesus
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada
estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y
María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en
el arca de las ofrendas. Vio también a una viuda muy pobre, que
echaba allí dos blancas.
Y dijo: En verdad os digo,
que esta viuda pobre echó
más que todos.
Su prioridad era Jesus
Porque todos aquéllos echaron
Fueron salvadas por Jesús
para las ofrendas de Dios de lo
Fueron testimonio de Dios
que les sobra; mas ésta, de su
Proclamaron la salvación
pobreza echó todo el sustento que Demostraron confianza en Dios
tenía.
Mujeres en el ministerio de Jesus
Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada
estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y
María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en
el arca de las ofrendas. Vio también a una viuda muy pobre, que
echaba allí dos blancas.
Y dijo: En verdad os digo,
que esta viuda pobre echó
más que todos.
Su prioridad era Jesus
Porque todos aquéllos echaron
Fueron salvadas por Jesús
para las ofrendas de Dios de lo
Fueron testimonio de Dios
que les sobra; mas ésta, de su
Proclamaron la salvación
pobreza echó todo el sustento que Demostraron confianza en Dios
tenía.
Mujeres en el ministerio de Jesus
Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada
estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y
María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en
el arca de las ofrendas. Vio también a una viuda muy pobre, que
echaba allí dos blancas.
Y dijo: En verdad os digo,
que esta viuda pobre echó
más que todos.
Su prioridad era Jesus
Porque todos aquéllos echaron
Fueron salvadas por Jesús
para las ofrendas de Dios de lo
Fueron testimonio de Dios
que les sobra; mas ésta, de su
Proclamaron la salvación
pobreza echó todo el sustento que Demostraron confianza en Dios
tenía.
Mujeres en el ministerio de Jesus
Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada
estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y
María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en
el arca de las ofrendas. Vio también a una viuda muy pobre, que
echaba allí dos blancas.
Y dijo: En verdad os digo,
que esta viuda pobre echó
más que todos.
Daban ofrendas con amor
Su prioridad era Jesus
Porque todos aquéllos echaron
Fueron salvadas por Jesús
para las ofrendas de Dios de lo
Fueron testimonio de Dios
que les sobra; mas ésta, de su
Proclamaron la salvación
pobreza echó todo el sustento que Demostraron confianza en Dios
tenía.
Mujeres en el ministerio de Jesus
Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada
estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y
María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no
hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se
tardará en responderles?
Daban ofrendas con amor
Su prioridad era Jesus
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no
hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se
tardará en responderles?
Daban ofrendas con amor
Su prioridad era Jesus
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
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Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no
hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se
tardará en responderles?
Y él no quiso por algún
tiempo; pero después de
esto dijo dentro de sí sin
embargo, porque esta viuda
me es molesta, le haré
justicia, no sea que viniendo
de continuo, me agote la
paciencia.
Daban ofrendas con amor
Su prioridad era Jesus
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no
hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se
tardará en responderles?
Y él no quiso por algún
tiempo; pero después de
esto dijo dentro de sí sin
embargo, porque esta viuda
me es molesta, le haré
justicia, no sea que viniendo
de continuo, me agote la
paciencia.
Daban ofrendas con amor
Su prioridad era Jesus
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no
hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se
tardará en responderles?
Y él no quiso por algún
tiempo; pero después de
esto dijo dentro de sí sin
embargo, porque esta viuda
me es molesta, le haré
justicia, no sea que viniendo
de continuo, me agote la
paciencia.
Daban ofrendas con amor
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Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no
hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se
tardará en responderles?
Y él no quiso por algún
tiempo; pero después de
esto dijo dentro de sí sin
embargo, porque esta viuda
me es molesta, le haré
justicia, no sea que viniendo
de continuo, me agote la
paciencia.
Daban ofrendas con amor
Su prioridad era Jesus
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no
hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se
tardará en responderles?
Y él no quiso por algún
tiempo; pero después de
esto dijo dentro de sí sin
embargo, porque esta viuda
me es molesta, le haré
justicia, no sea que viniendo
de continuo, me agote la
paciencia.
Daban ofrendas con amor
Su prioridad era Jesus
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
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Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no
hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se
tardará en responderles?
Y él no quiso por algún
tiempo; pero después de
esto dijo dentro de sí sin
embargo, porque esta viuda
me es molesta, le haré
justicia, no sea que viniendo
de continuo, me agote la
paciencia.
Daban ofrendas con amor
Su prioridad era Jesus
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar
siempre, y no desmayar, diciendo: Había en una ciudad un juez,
que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. Había también en
aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme
justicia de mi adversario.
Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no
hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se
tardará en responderles?
Y él no quiso por algún
tiempo; pero después de
esto dijo dentro de sí sin
embargo, porque esta viuda
me es molesta, le haré
justicia, no sea que viniendo
de continuo, me agote la
paciencia.
Necesidad de orar
Daban ofrendas con amor
Su prioridad era Jesus
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar
siempre, y no desmayar, diciendo: Había en una ciudad un juez,
que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. Había también en
aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme
justicia de mi adversario.
Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no
hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se
tardará en responderles?
Y él no quiso por algún
tiempo; pero después de
esto dijo dentro de sí sin
embargo, porque esta viuda
me es molesta, le haré
justicia, no sea que viniendo
de continuo, me agote la
paciencia.
La oración cambia las cosas
Necesidad de orar
Daban ofrendas con amor
Su prioridad era Jesus
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar
siempre, y no desmayar, diciendo: Había en una ciudad un juez,
que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. Había también en
aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme
justicia de mi adversario.
Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no
hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se
tardará en responderles?
Y él no quiso por algún
tiempo; pero después de
esto dijo dentro de sí sin
embargo, porque esta viuda
me es molesta, le haré
justicia, no sea que viniendo
de continuo, me agote la
paciencia.
La fe persistente es una fe que
conquista
La oración cambia las cosas
Necesidad de orar
Daban ofrendas con amor
Su prioridad era Jesus
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar
siempre, y no desmayar, diciendo: Había en una ciudad un juez,
que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. Había también en
aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme
justicia de mi adversario.
Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no
hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se
tardará en responderles?
Os digo que pronto les hará
justicia. Pero cuando venga
el Hijo del Hombre, ¿hallará
fe en la tierra?
La fe persistente es una fe que
conquista
La oración cambia las cosas
Necesidad de orar
Daban ofrendas con amor
Su prioridad era Jesus
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar
siempre, y no desmayar, diciendo: Había en una ciudad un juez,
que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. Había también en
aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme
justicia de mi adversario.
Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no
hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se
tardará en responderles?
Os digo que pronto les hará
justicia. Pero cuando venga
el Hijo del Hombre, ¿hallará
fe en la tierra?
La fe persistente es una fe que
conquista
La oración cambia las cosas
Necesidad de orar
Daban ofrendas con amor
Su prioridad era Jesus
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar
siempre, y no desmayar, diciendo: Había en una ciudad un juez,
que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. Había también en
aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme
justicia de mi adversario.
Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no
hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se
tardará en responderles?
Os digo que pronto les hará
justicia. Pero cuando venga
el Hijo del Hombre, ¿hallará
fe en la tierra?
La fe persistente es una fe que
conquista
La oración cambia las cosas
Necesidad de orar
Daban ofrendas con amor
Su prioridad era Jesus
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar
siempre, y no desmayar, diciendo: Había en una ciudad un juez,
que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. Había también en
aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme
justicia de mi adversario.
Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no
hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se
tardará en responderles?
Os digo que pronto les hará
justicia. Pero cuando venga
el Hijo del Hombre, ¿hallará
fe en la tierra?
La fe persistente es una fe que
conquista
La oración cambia las cosas
Necesidad de orar
Daban ofrendas con amor
Su prioridad era Jesus
Fueron salvadas por Jesús
Fueron testimonio de Dios
Proclamaron la salvación
Demostraron confianza en Dios
Mujeres en el ministerio de Jesus
También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar
siempre, y no desmayar, diciendo: Había en una ciudad un juez,
que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. Había también en
aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme
justicia de mi adversario.
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