Dpto. Lengua castellana y Literatura. IES Guadalerzas.
Antonio Rojo Ruiz.
Definición de Vanguardias
1 Oposición a las estéticas de corte naturalista.
2 Arte de minorías, surgió en sus orígenes separados del gusto popular,
aunque progresivamente se ha ido integrando en el actual arte de masas.
3 Arte condenado a la fugacidad, en perpetuo cuestionamiento de uno
mismo, en continua experimentación de nuevas formas.
4 Constante adaptación a las necesidades de la expresión de las nuevas
experiencias de conciencia.
5 Subjetividad creadora capaz de captar por anticipado el espíritu de los
tiempos y la crisis histórica.
Papel crucial del lenguaje como medio de expresión de esa experiencia.
6 Una conclusión: las vanguardias fueron las avanzadillas de la sensibilidad
creadora de nuestro tiempo.
1. CUBISMO.
2. FUTURISMO.
3. EXPRESIONISMO.
4. DADAÍSMO.
5. SURREALISMO
Las señoritas de Avignon
Picasso. Retrato de Juan Gris
Juan Gris
Gillaume
Apollineire
Caligrama
Primer Manifiesto del Futurismo (1909)
(Fragmento)
1. Nosotros queremos cantar el amor al Peligro el hábito, de la energía y de la temeridad
2. El valor, la audacia, la rebelión serán elementos esenciales de nuestra poesía.
3. Hasta hoy, la literatura exaltó la inmovilidad pensativa, el éxtasis y el sueño. Nosotros queremos exaltar el movimiento agresivo, el
insomnio febril, el paso ligero, el salto mortal, la bofetada y el puñetazo.
4. Nosotros afirmamos que la magnificiencia del mundo se ha enriquecido con una belleza nueva: la belleza de la velocidad.. Un automóvil
de carreras con su capó adornado de gruesos tubos semejantes a serpientes de aliento explosivo..., un automóvil rugiente parece correr
sobre la metralla, es más bello que la Victoria de Samotracia.
5. Nosotros queremos cantar al hombre que sujeta el volante, cuya asta ideal atraviesa la Tierra, ella también’ lanzada a la carrera en el
circuito de su órbita.
6. Es necesario que el poeta se prodigue con ardor, con lujo y con magnificencia para aumentar el entusiástico fervor de los elementos
primordiales.
7 Ya no hay belleza si no es en la lucha. Ninguna obra que no tenga un carácter agresivo puede ser una obra de arte. La poesía debe
concebirse como un violento asalto contra otra las fuerzas desconocidas, para obligarlas a arrodillarse ante el hombre.
8. ¡Nos hallamos sobre el último promontorio de los siglos!... ¿Por qué deberíamos mirar a nuestras espaldas, si queremos echar abajo las
misteriosas puertas de lo Imposible? El Tiempo y el Espacio murieron Ayer. Nosotros ya vivimos en lo absoluto, pues hemos creado ya
la eterna velocidad omnipresente.
9. Nosotros queremos glorificar la guerra —única higiene del mundo—, el militarismo, el patriotismo, el gesto destructor dé los libertarios,
las hermosas ideas por las que se muere y el desprecio por la mujer.
10. Nosotros queremos destruir los museos, las bibliotecas, las academias de todo tipo, y combatir contra el moralismo, el feminismo y toda
cobardía oportunista o utilitaria.
11. Nosotros cantaremos a las grandes muchedumbres agitadas por el trabajo, por el placer o la revuelta; cantaremos las marchas
multicolores y polifónicas de las revoluciones en las capitales modernas; cantaremos el vibrante fervor nocturno de los arsenales y de
los astilleros incendiados por violentas lunas eléctricas; las estaciones glotonas, devoradoras de serpientes humeantes; las fábricas
colgadas de las nubes por los retorcidos hilos de sus humos; los puentes semejantes a gimnastas gigantes que saltan los ríos,
relampagueantes al sol ton un brillo de cuchillos; los vapores aventureros que olfatean el horizonte, las locomotoras de ancho pecho
que piafan en los raíles como enormes caballos de acero embridados con tubos, y el vuelo deslizante del aeroplanos, cuya hélice ondea
al viento corno una bandera y parece aplaudir como una muchedumbre entusiasta.
«Manifiesto técnico de la
literatura futurista»
Milán, 11 de marzo de 1912.
1.- Es menester destruir la sintaxis disponiendo los sustantivos al azar, tal como nacen.
2. Los verbos deben usarse en infinitivo, para que se adapten elásticamente al sustantivo y no queden
sometidos al yo del escritor que observa o imagina. El infinitivo del verbo puede dar el sentido de la
continuidad de la vida y la elasticidad de la intuición que percibe.
3.- Se debe abolir el adjetivo, para que el sustantivo desnudo guarde su color esencial. El adjetivo teniendo en
sí mismo el carácter alusivo, es incompatible con nuestra visión dinámica, puesto que presupone una
pausa y una meditación.
6.- Abolir también la puntuación. Al haberse suprimido los adjetivos, los adverbios y las conjunciones, la
puntuación queda anulada, en la continuidad variada de un estilo vivo que se crea por sí mismo, sin las
pausas absurdas de los puntos y las comas. Para acentuar ciertos movimientos e indicar sus direcciones se
emplearán signos matemáticos: + > < - : =, y signos musicales.
8.- No existen categorías de imágenes, nobles o groseras o vulgares, excéntricas o naturales. La intuición que
las percibe carece de preferencias y partidismos. El estilo analógico es el dueño absoluto de toda la materia
y de su intensa vida.
11.- Destruir en la literatura el "yo", o sea, toda la psicología. El hombre completamente averiado por la
biblioteca y el museo, sometido a una lógica y a una sabiduría espantosa, ya no ofrece ningún interés. Por
consiguiente debemos abolirlo de la literatura y finalmente sustituirlo por la materia, de la que se debe
captar la esencia a golpes de intuición, cosa que jamás podrán hacer los físicos ni los químicos.
Proclama futurista a los españoles
Tristán (seudónimo de Ramón Gómez de la Serna)
¡Futurismo! ¡Insurrección! ¡Algarada! ¡Festejo con música wagneriana ! ¡Modernismo!
Violencia sideral! ¡Circulación en el aparato venoso de la vida! ¡Antiuniversitarismo! ¡Tala de
cipreses! ¡Iconoclastia! ¡Pedrada en un ojo de la Luna! ¡Movimiento sísmico resquebrajador
que da vueltas a las tierras para renovarlas y darles lozanía! ¡Rejón de arador! ¡Secularización
de los cementerios! ¡Desembarazo de la mujer para tenerla en la libertad y en su momento
sin esa gran promiscuación de los idilios y de los matrimonios! ¡Arenga en un campo con
pirámides! ¡Conspiración a la luz del sol, conspiración de aviadores y «chaufeurs»!
¡Abanderamiento de un asta de alto maderamen rematado de un pararrayos con cien
culebras eléctricas y una lluvia de estrellas flameando en su lienzo de espacio! ¡Voz juvenil a
la que basta oír sin tener en cuenta la palabra: ese pueril grafito de la voz! ¡Voz, fuerza, volt,
más que verbo! ¡Voz que debe unir sin pedir cuentas a todas las juventudes como esa
hoguera que encienden los árabes dispersos para preparar las contiendas! ¡Intersección,
chispa, exhalación, texto como de. marconigrama o de algo más sutil volante sobre los mares
y sobre los montes! ¡Ala, hacia el Norte, ala hacia el Sur, ala hacia el Este y ala hacia el Oeste!
¡Recio deseo de estatura, de ampliación y de velocidad! ¡Saludable espectáculo de aeródromo
y de pista desorbitada! ¡Camaradería masona y rebelde! ¡Lirismo desparramado en obús y en
la proyección de extraordinarios reflectores! ¡Alegría como de triunfo en la brega, en el paso
termopilano! ¡Crecida de unos cuantos hombres solos frente a la incuria y a la horrible,
apatía de las multitudes des! ¡Placer de agredir, de deplorar escéptica y sarcásticamente para
verse al fin con rostros, sin lascivia, sin envidia y sin avarientos deseos de bienaventuranzas:
deseos de ambigú y de reposterías! ¡Gran galop sobre las viejas ciudades y sobre los hombres
sesudos, sobre todos los palios y sobre la procesión gárrula y grotesca! ¡Bodas de Camacho
divertidas y entusiastas en medio de todos los pesimismos, todas las lobregueces y todas las
seriedades! ¡Simulacro de conquista de la tierra, que nos la da!
(Prometeo, núm. 20, 1910.)
Canción del automóvil
Por MARINETTI.
A MON PÉGASE
L'AUTOMOBIL
E
Dieu véhément
d'une race
d'acier,
automobile
ivre d'espace,
qui piétines
d'angoisse, le
mors aux dents
stridentes
¡Dios vehemente de una raza de acero,
automóvil ebrio de espacio,
que piafas de angustia, con el freno en los dientes estridentes!
¡Oh formidable monstruo japonés de ojos de fragua,
nutrido de llamas y aceites minerales,
hambriento de horizontes y presas siderales
tu corazón se expande en su taf-taf diabólico
y tus recios pneumáticos se hinchen para las danzas
que bailen por las blancas carreteras del mundo.
Suelto, por fin, tus bridas metálicas.., ¡Te lanzas
con embriaguez el Infinito liberador!
Al estrépito de¡ aullar de tu voz...
he aquí que el Sol poniente va Imitando
tu andar veloz, acelerando su palpitación
sanguinolento a ras del horizonte...
¡Míralo galopar al fondo de los bosques!...
¡¡Qué importa, hermoso Demonio! (…)
Diseño
urbanístico
futurista
Autor: Antonio Sant´Elia.
Manifiestos DADA
Tristan TZARA
XIII
DADA es un microbio virgen
Dadá está contra la carestía de la vida
Dadá
sociedad anónima para la explotación de las ideas
Dadá tiene 391 actitudes y colores diferentes según el sexo del presidente
Se transforma -afirma- dice al mismo tiempo lo contrario -sin importancia- grita -pesca con
caña.
dadá es el camaleón del cambio rápido e interesado.
dadá está en contra del futuro. dadá está muerto. dadá es idiota. Viva dadá. dadá no es una
escuela literaria, aúlla.
XIV
Maquillar la vida en el binóculo -frazada de caricias- panoplia para mariposas, he ahí la vida de las camareras de la vida.
Acostarse en una navaja de afeitar y sobre pulgas en celo - viajar en barómetro - mear como un
cartucho - cometer errores, ser idiotas, ducharse con minutos santos - ser golpeados, ser
siempre el último - gritar lo contrario de lo que dice el otro - ser la sala de redacción y de baños
de dios que cada día se da un baño en nosotros en compañía del pocero, he ahí la vida de las camareras de los dadaístas.
Ser inteligente - respetar a todo el mundo - morir en el campo de honor- suscribirse a la Deida
Exterior - votar por Fulano - el respeto por la naturaleza y la pintura - aullar en las
manifestaciones dadá, he ahí la vida de las camareras de los hombres.
De: Siete manifiestos DADA
Tusquets editor, Barcelona, 1972
Tristan TZARA
De: Siete manifiestos DADA
Tusquets editor, Barcelona, 1972
Para hacer un poema dadaísta Un ejemplo
Coja un periódico.
Coja unas tijeras.
Escoja en el periódico un artículo de la
longitud que cuenta darle a su poema.
Recorte el artículo.
Recorte en seguida con cuidado cada una
de las palabras que forman el artículo y
métalas en una bolsa.
Agítela suavemente.
Ahora saque cada recorte uno tras otro.
Copie concienzudamente
en el orden en que hayan salido de la bolsa.
El poema se parecerá a usted.
Y es usted un escritor infinitamente
original y de una sensibilidad hechizante,
aunque incomprendida del vulgo.
cuando los perros atraviesan el aire en un diamante como las
ideas y el apéndice de la meninge señala la hora de despertar
programa (el título es mío) premios son ayer conviniendo en
seguida cuadros / apreciar el sueño época de los ojos /
pomposamente que recitar el evangelio género se oscurece /
grupo el apoteosis imaginar dice él fatalidad poder de los
colores / talló perchas alelado la realidad un encanto /
espectador todos al esfuerzo de la ya no es 10 a 12 / durante
divagación caracoleos desciende presión / volver de locos uno
tras otro sillas sobre un monstruosa aplastando el escenario /
celebrar pero sus 160 adeptos en paso en los puestos en mi
nacrado / fastuoso de tierra plátanos sostuvo esclarecerse /
júbilo demandar reunidos casi / de ha la uno tanto que le
invocaba de las visiones / de los canta ésta ríe / sale situación
desaparece describe aquella 25 danza salve / disimulé todo de
no es fue / magnífica la ascensión tiene la banda mejor luz
cuya suntuosidad escena me music-hall / reaparece siguiendo
instante se agitar vivir / negocios que no prestaba / manera
palabras vienen esa gente
Poema dadaísta
Pedro Salinas
La niña llama a su padre:
"Tatá, dadá".
La niña llama a su madre:
"Tatá, dadá".
Al ver las sopas,
la niña dijo:
"Tatá, dadá".
Igual al ir en tren,
cuando vio la verde montaña
y el fino mar.
"Todo lo confunde", dijo
su madre. Y era verdad.
Porque cuando yo la oía
decir: "Tatá, dadá",
veía la bola del mundo
rodar, rodar,
el mundo todo una bola,
y en ella papá, mamá,
el mar, las montañas, todo
hecho una bola confusa;
el mundo: "Tatá, dadá".
Presagios
1923
Movimiento Dadá
(1920)
Marcel Duchamp
Fuente (1917)
Fundamentos del surrealismo.

El surrealismo, lejos de todo nihilismo, pretende desentrañar el sentido último de la realidad, de una realidad más
amplia o "superior". Como dijo Breton, quiere desvelar "el funcionamiento real del pensamiento", con "ausencia de toda
vigilancia ejercida por la razón".

Para los surrealistas el descubrimiento de esa realidad más amplia pasa por la reivindicación del subconsciente y del
sueño a los cuales otorgan una entidad de igual o mayor importancia que los estados de conciencia. Se trata de estudiar
de forma sistemática los mecanismos del subconsciente.

Todo lo anterior implica superar los formalismos en el arte así como abrir éste a la colectivización, a la democratización.
Todos los humanos manejamos un mismo lenguaje de los sueños; el poeta surrealista -como "portador de llaves" que es
según Breton- lo que hace es conectar los planos real y suprarreal de la realidad. Los símbolos y mitos son esas claves.

La escritura automática será instrumento para hacer patente el mundo suprarreal. ya no estamos delante de la fraseasociación del cubismo, ni del sarcástico absurdo dadaísta, ni de las palabras en libertad futuristas. La escritura
automática responde a un mecanismo más elaborado paradógicamente: "Escribid rápidamente, sin tema preconcebido, lo
bastante rápido para no sentir la tentación de releeros...la frase vendrá por sí sola, sólo pide que se la deje exteriorizarse".

Otros mecanismos de lenguaje son la ensambladura fortuita de palabras (collage de frases recortadas de periódicos);
reseña de sueños (compte-rendu des rèves)

Los poetas surrealistas mezclan objetos, sentimientos y conceptos que la razón mantiene separados; aparecen
asociaciones libres e inesperadas de palabras, metáforas insólitas, imágenes oníricas y hasta delirantes. Pero todo ello no
responde a un impulso gratuito -como en el dadaísmo o el creacionismo: para el surrealista su lenguaje acarrea una
densa carga humana, incluso una carga subversiva, en la libera en que libera al propio lenguaje del peso de las pasiones
reprimidas. A través del lenguaje se desvela el subconsciente libre de cada uno y de todos.
Primer Manifiesto del Surrealismo
[Fragmento]
André Breton
El caso es que una noche, antes de caer dormido, percibí netamente articulada hasta el punto de que resultaba imposible cambiar ni
una sola palabra, pero ajena al sonido de la voz, de cualquier voz, una frase harto rara que llegaba hasta mí sin llevar en sí el
menor rastro de aquellos acontecimientos de que, según las revelaciones de la conciencia, en aquel entonces me ocupaba, y la
frase me pareció muy insistente, era una frase que casi me atrevería a decir estaba pegada al cristal. Grabé rápidamente la frase
en mi conciencia, y, cuando me disponía a pasar a otro asunto, el carácter orgánico de la frase retuvo mi atención.
Verdaderamente, la frase me había dejado atónito; desgraciadamente no la he conservado en la memoria, era algo así como «Hay un
hombre a quien la ventana ha partido por la mitad», pero no había manera de interpretarla erróneamente, ya que iba
acompañada de una débil representación visual de un hombre que caminaba partido por la mitad del cuerpo aproximadamente
por una ventana perpendicular al eje de aquél.
Sin duda se trataba de la consecuencia del simple acto de enderezar en el espacio la imagen de un hombre asomado a la ventana.
Pero debido a que la ventana había acompañado al desplazamiento del hombre comprendí que me hallaba ante una imagen de
un tipo muy raro, y tuve rápidamente la idea de incorporarla al acervo de mi material de construcciones poéticas.
No hubiera concedido tal importancia a esta frase si no hubiera dado lugar a una sucesión casi ininterrumpida de frases que me
dejaron poco menos sorprendido que la primera, y, que me produjeron un sentimiento de gratitud tan grande que el dominio
que, hasta aquel instante, había conseguido sobre mí mismo me pareció ilusorio, y comencé a preocuparme únicamente de
poner fin a la interminable lucha que se desarrollaba en mi interior.
En aquel entonces, todavía estaba muy interesado en Freud, y conocía sus métodos de examen que había tenido ocasión de practicar
con enfermos durante la guerra, por lo que decidí obtener de mí mismo lo que se procura obtener de aquéllos, es decir, un
monólogo lo más rápido posible, sobre el que el espíritu crítico del paciente no formule juicio alguno, que, en consecuencia,
quede libre de toda reticencia, y que sea, en lo posible, equivalente a pensar en voz alta. Me pareció entonces, y sigue
pareciéndome ahora —la manera en que me llegó la frase del hombre cortado en dos lo demuestra—, que la velocidad del
pensamiento no es superior a la de la palabra, y que no siempre gana a la de la palabra, ni siquiera a la de la pluma en
movimiento.
Segundo Manifiesto del Surrealismo
[Fragmento]
André Breton
Si nosotros, no encontramos palabras bastantes para denigrar la bajeza del pensamiento occidental, si nosotros no
tememos entrar en conflicto con la lógica, si nosotros somos incapaces de jurar que un acto realizado en sueños tiene
menos sentido que un acto efectuado en estado de vigilia, si nosotros consideramos incluso posible dar fin al tiempo,
esa farsa siniestra, ese tren que se sale constantemente de sus raíles, esa loca pulsación, este inextricable nudo de
bestias reventantes y reventadas, ¿cómo puede pretenderse que demos muestras de amor, e incluso que seamos
tolerantes, con respecto a un sistema de conservación social, sea el que sea? Esto es el único extravío delirante que no
podemos aceptar. Todo está aún por hacer, todos los medios son buenos para aniquilar las ideas de familia, patria y
religión. En este aspecto la postura surrealista es harto conocida, pero también es preciso se sepa que no admite
compromisos transaccionales. Cuantos se han impuesto la misión de defender el surrealismo no han dejado ni un
instante de propugnar esta negación, de prescindir de todo otro criterio de valoración. Saben gozar plenamente de la
desolación, tan bien orquestada, con que el público burgués, siempre innoblemente dispuesto a perdonarles ciertos
errores «juveniles», acoge el deseo permanente de burlarse salvajemente de la bandera francesa, de vomitar de asco
ante todos los sacerdotes, y de apuntar hacia todas las monsergas de los «deberes fundamentales» el arma del cinismo
sexual de tan largo alcance. Combatimos contra la indiferencia poética, la limitación del arte, la investigación erudita y
la especulación pura, bajo todas sus formas, y no queremos tener nada en común con los que pretenden debilitar el
espíritu, sean de poca o de mucha importancia. Todas las cobardías, las abdicaciones, las traiciones que quepa imaginar
no bastarán para impedirnos que terminemos con semejantes bagatelas. Sin embargo, es notable advertir que los
individuos que un día nos impusieron la obligación de tener que prescindir de ellos, una’ vez solos se quedaron
indefensos y tuvieron que recurrir inmediatamente a los más miserables expedientes para congraciarse con los
defensores del orden, todos ellos grandes partidarios de conseguir que todos los hombres tengan la misma altura,
mediante el procedimiento de cortar la cabeza de los más altos. La fidelidad inquebrantable a las obligaciones que el
surrealismo impone exige un desinterés, un desprecio del riesgo y una voluntad de negarse a la componenda que, a la
larga, muy pocos son los hombres capaces de ello. El surrealismo vivirá incluso cuando no quede ni uno solo de
aquellos que fueron los primeros en percatarse de las oportunidades de expresión y de hallazgo de verdad que les
ofrecía. Es demasiado tarde ya para que la semilla no germine infinitamente en el campo humano, pese al miedo y a las
restantes variedades de hierbas de insensatez que aspiran a dominarlo todo [...]
La aurora
Federico García Lorca
Poeta en Nueva York {1929-1930]
Obras Completas, Galaxia
Gutemberg/Círculo de Lectores
Barcelona, 1996
La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean las aguas podridas.
La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada.
La aurora llega y nadie la recibe en su boca
porque allí no hay mañana ni esperanza posible:
A veces las monedas en ejambres furiosos
taladran y devoran abandonados niños.
Los primeros que salen comprenden con sus huesos
que no habráparaíso ni amores deshojados;
saben que van al cieno de números y leyes,
a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.
La luz es sepultada por cadenas y ruidos
en impúdico reto de ciencias sin raíces.
Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes
como recién salidas de un naufragio de sangre.
Vaca
Federico García Lorca
Poeta en Nueva York
(1929-1930)
Se tendió la vaca herida.
Árboles y arroyos trepaban por sus cuernos.
Su hocico sangraba en el cielo.
Su hocico de abejas
bajo el bigote lento de la baba.
Un alarido blanco puso en pie la mañana.
las vacas muertas y las vivas,
rubor de luz o miel de establo,
balaban con los ojos entornados.
Que se enteren las raíces
y aquel niño que afila su navaja
de que se pueden comer la vaca.
Arriba palidecen
luces y yugulares.
Cuatro pezuñas tiemblan en el aire.
Que se entere la luna
y esa noche de rocas amarillas
que ya se fue la vaca de ceniza.
Que se fue balando
por el deribo de los cielos yertos,
donde meirnedan muerte los borrachos.
El ángel superviviente
Rafael Alberti
Sobre los ángeles (1927-1928)
Acordaos.
La nieve traía gotas de lacre, de plomo derretido
y disimulo de niña que ha dado muerte a un
cisne.
Una mano enguantada, la dispersión de la luz y el
lento asesinato.
La derrota del cielo, un amigo.
Acordaos de aquel día, acordaos
y no olvidéis que la sorpresa paralizó el pulso y el
color de los astros.
En el frío, murieron dos fantasmas.
Por un ave, tres anillos de oro
fueron hallados y enterrados en la escarcha.
La última voz de un hombre ensangrentó el
viento.
Todos los ángeles perdieron la vida.
menos uno, herido, alicortado.
Pintura surrealista.
Salvador Dalí
Salvador Dalí
La persistencia de la
memoria
Dalí y Man Ray
El gran masturbador
Joan Miró
Siesta
Hombre con pipa
Cine
Un perro andaluz
(1929)
1. ULTRAÍSMO
2. CREACIONISMO
Rasgos del Ultraísmo
 El poema ultraísta deja notar las influencias del cubismo,




del futurismo y del dadaísmo.
Imágenes y metáforas chocantes, ilógicas, donde destacan
el mundo del cine, del deporte, del adelanto técnico: "Los
motores suenan mejor que endecasílabos" (Guillermo de
Torre).
Eliminación de la rima
Tendencia a establecer una disposición tipográfica nueva
de las palabras del poema, pretendiendo de ese modo hacer
ver una fusión de la plástica y la poesía.
Neologismos, tecnicismos y palabras esdrújulas.
El Creacionismo
Vicente Huidobro
El creacionismo no es una escuela que yo haya querido imponer a alguien; el creacionismo es una teoría estética general que
empecé a elaborar hacia 1912, y cuyos tanteos y primeros pasos los hallaréis en mis libros y artículos escritos mucho antes
de mi primer viaje a París.
En el número 5 de la revista chilena Musa Joven, yo decía:
El reinado de la literatura terminó. El siglo veinte verá nacer el reinado de la poesía en el verdadero sentido de la palabra, es
decir, en el de creación, como la llamaron los griegos,aunque jamás lograron realizar su definición.
Más tarde, hacia 1913 o 1914, yo repetía casi igual cosa en una pequeña entrevista aparecida en la revista Ideales, entrevista que
encabezaba mis poemas. También en mi libro Pasando y pasando, aparecido en diciembre de 1913, digo, en la página 270,
que lo único que debe interesar a los poetas es el "acto de la creación", y oponía a cada instante este acto de creación a los
comentarios y a la poesía alrededor de. La cosa creada contra la cosa cantada.
En mi poema Adán, que escribí durante las vacaciones de 1914 y que fue publicado en 1916, encontraréis estas frases de
Emerson en el Prefacio, donde se habla de la constitución del poema:
Un pensamiento tan vivo que, como el espíritu de una planta o de un animal, tiene una arquitectura propia, adorna la
naturaleza con una cosa nueva.
Pero fue en el Ateneo de Buenos Aires, en una conferencia que di en junio de 1916, donde expuso plenamente la teoría. Fue
allí donde se me bautizó como creacionista por haber dicho en mi conferencia que la primera condición del poeta es crear;
la segunda, crear, y la tercera, crear.
Recuerdo que el profesor argentino José Ingenieros, que era uno de los asistentes, me dijo durante la comida a que me
invitó con algunos amigos después de la conferencia: "Su sueño de una poesía inventada en cada una de sus partes por los
poetas me parece irrealizable, aunque usted lo haya expuesto en forma muy clara e incluso muy científica."
Casi la misma opinión la tienen otros filósofos en Alemania y dondequiera yo haya explicado las mismas teorías. "Es
hermoso, pero irrealizable."
¿Y por qué habrá de ser irrealizable?
Respondo ahora con las mismas frases con que acabé mi conferencia dada ante el grupo de Estudios Filosóficos y
Científicos del doctor Allendy, en París, en enero de 1922:
Si el hombre ha sometido para sí a los tres reinos de la naturaleza, el reino mineral, el vegetal y el animal, ¿por qué razón no
podrá agregar a los reinos del universo su propio reino, el reino de sus creaciones? (…)
Creacionismo
Gerardo Diego
A mi Virgilio,
Eugenio Montes
¿No os parece, hermanos,
que hemos vivido muchos años en el sábado?
Descansábamos
porque Dios nos lo daba todo hecho.
Y no hacíamos nada, porque el mundo
mejor que Dios lo hizo...
Hermanos, superemos la pereza.
Modelemos, creemos nuestro lunes,
nuestro martes y miércoles,
nuestro jueves y viernes...
Hagamos nuestro Génesis.
Con los tablones rotos,
con los mismos ladrillos,
con las derruídas piedras,
levantemos de nuevo nuestros mundos.
La página está en blanco:
«En el principio era...»
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VANGUARDIAS