PALABRAS
de
VIDA
Benedictinas Montserrat
Todo lo que rodea a María irradia un perfume de humildad.
No es trueno, es susurro.
No es capital, sino aldea.
No es templo, sino establo.
No ricos vestidos, sino pañales.
Lucas 1, 39-45
4 domingo Adviento C / 20-12-09.
Autora: Asun Gutiérrez.
Música: Jesús Guridi. Díez melodías vascas: Amorosa.
Por aquellos días,
María se puso en camino
y se fue de prisa a la montaña,
a una ciudad de Judá.
39
Jesús dirá de sí mismo que es el camino;
pero todavía no es capaz de caminar solo.
En su primer viaje es llevado por su joven madre, portadora de la Buena Noticia.
María camina de prisa. El impulso del Espíritu no entiende de lentitudes.
Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. 41 Y cuando Isabel oyó el
saludo de María, el niño empezó a dar saltos en su seno.
40
[email protected] también vivimos la situación
de María e Isabel.
Puede ser que, como a Isabel,
alguien nos visite, ponga en marcha la vida
que cada un@ llevamos dentro
y provoque en [email protected] una reacción
de inmensa alegría.
Puede ser que, como María,
alguna de nuestras actitudes provoque alegría,
esperanza, ganas de vivir ... en [email protected] demás.
Entonces Isabel, llena del Espíritu Santo, 42 exclamó a grandes voces:
–Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre.
Bendecir es hablar bien, ensalzar, alabar, glorificar.
Ojalá estemos [email protected] a bendecir con frecuencia, a decir bien a Dios, a las
personas, a todas las criaturas.
Si tratamos de mirar con los ojos de Jesús, veremos la bondad de todo lo que
recibimos y brotará en [email protected] el deseo de bendecir.
¿Se podría decir de cada un@ de [email protected] que donde estamos, donde vamos,
llevamos alegría, bendición, esperanza, Buena Noticia?
Pero ¿cómo es posible que la madre de mi Señor venga a visitarme?
44 Porque en cuanto oí tu saludo, el niño empezó a dar saltos de alegría en mi
seno.
43
Todo el plan salvífico de Dios está en manos de dos sencillas mujeres.
María quiere estar cerca de Isabel, quiere abrazar, captar el brillo de sus ojos,
los latidos de su corazón, escuchar su voz, ofrecer y aceptar ayuda, compartir los
detalles sencillos y cotidianos: la mirada, la cercanía, el silencio, la escucha,
la palabra adecuada, el ánimo...
El mismo Espíritu nos mueve hoy a hacer de nuestra vida un encuentro. ¿Con quién?
¿Qué tipo de encuentros tengo con [email protected] demás? ¿Superficiales? ¿Interesados?
¿Profundos y humanos a nivel de amistad, de solidaridad, de fe? ¿Contagio alegría e
ilusión a las personas con las que me encuentro?
45 ¡Dichosa
tú que has creído! Porque lo que te ha dicho el Señor se
cumplirá.
La fe siempre es motivo de alegría. Uno de los rasgos más característicos de ella es
saber acudir junto a quien necesita nuestra presencia. Acompañar a vivir. Es el
lenguaje que todo el mundo entiende: la fe traducida en disponibilidad, acogida,
cercanía, servicio y solidaridad.
Dios cumple siempre sus promesas, contando con [email protected]
Hoy, Señor, queremos cantarte con nuestra voz humana,
con nuestras palabras torpes y libres y nuestro lenguaje de calle,
que tú tan bien entiendes, porque la comunicación es posible.
Por tu presencia viva en esta aventura,
te damos gracias con fuerza y ternura.
Por todos los pequeños y grandes caminos de comunicación,
diálogo y encuentro:por la palabra y el gesto con la mano abierta,
por la sonrisa, el guiño, el beso y las lágrimas, por el abrazo redondo,
red de todas las comunicaciones,
te damos gracias con fuerza y ternura.
Por los ojos que saben decir lo que llevan dentro,
por los pies que nos acercan a los demás,
por el cuerpo que expresa nuestros sentimientos,
por los corazones que laten al unísono,
por quien con su amor nos comunica vida,
te damos gracias con fuerza y ternura.
Porque nos hemos puesto en camino a toda prisa,
porque hemos entrado en casa del pobre, porque tú estás con nosotros siempre,
como prenda y señal de toda comunicación,
te damos gracias con fuerza y ternura. (Ulibarri Fl.)
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