MÓDULO 2
El compromiso
caritativo y social:
corazón de la vida
comunitaria
elementos básicos
para una teología de la
caridad
Cristo no pasa de largo
Para Jesús, cada mujer, cada
hombre con quien se
encontraba tenía un valor
sagrado (Jn 4,1-42). Lo
demostraba constantemente,
especialmente si se trataba de
alguien marginado o sufriente
(Lc 19,1-20; Jn 8,1-12).
Otros pasaban de largo (Lc
10,30-37). Cristo se detenía,
hablaba con la gente y les
ayudada, curándoles de sus
dolencias o aliviando sus
sufrimientos (Lc 18,35-43).
Defender la dignidad de la persona:
un reto para la fe
Cuando una persona o un grupo vive
sin dignidad, para los cristianos no se
trata solo de un problema social sino
de un auténtico reto para la fe.
Defender la dignidad de la persona: un reto para la fe (2)
Si no nos preocupa el bien
del ser humano, tampoco
creemos en la Encarnación
del Señor.
Jesús subraya con fuerza
esa relación: si ayudamos al
pobre y defendemos al
abatido, ayudamos y
defendemos a Cristo
(Mt 25,40).
Una misión y tres componentes
El mejor servicio que podemos
prestar al mundo es comunicar el
Evangelio (EN 1). La Iglesia existe
para EVANGELIZAR, una misión
que supone:
a) Anunciar la Palabra de Dios
(kerigma).
b) Celebrar la vida en los
Sacramentos y de manera
habitual en la Eucaristía
(liturgia).
c) Servir como Jesús,
practicando obras de
misericordia y de justicia
(diakonia).
Tres tareas imprescindibles
En algunas comunidades el
anuncio de la Palabra
(catequesis, grupos de
oración,…), y la liturgia
(celebraciones
sacramentales) ocupan
mucho espacio y energías. Sin
embargo, a la acción
caritativa y social no se le
dedica el tiempo y la atención
que merece.
La verdadera evangelización necesita las tres cosas. Si un
elemento está débil, nuestra evangelización es débil.
La PS-Caritas en el núcleo de la misión evangelizadora
La PS-Caritas es un modo
concreto de desarrollar esta
tercera dimensión de la vida
cristiana. Existen otras formas
de concretar el compromiso
social pero la Iglesia nos
propone ésta como una forma
valiosa y contrastada de
organizar y coordinar los
esfuerzos caritativo-sociales
de la comunidad en el ámbito
parroquial y diocesano.
La comunidad entera, sujeto del
compromiso solidario
La actividad caritativa y social o diaconía es, junto con la
catequesis y la liturgia, una dimensión esencial de la
misión y el testimonio de la comunidad cristiana.
El sujeto de esta dimensión, como de las otras dos, es la
comunidad entera. Ella puede delegar en la Pastoral
Social - Caritas parroquial la animación y desarrollo del
testimonio caritativo pero la responsabilidad última sigue
siendo de toda la comunidad.
Comunidades que sirven
• La Iglesia no existe para servirse a sí
misma, sino para ser signo e
instrumento del Reino de Dios en
medio del mundo. La PS–Caritas es
una manera privilegiada de hacer
presente el servicio de la Iglesia al
mundo.
•El objetivo es siempre el mismo:
servir mejor a la comunidad humana
(barrio, pueblo), con una
preocupación especial por las
personas débiles y los grupos más
desfavorecidos.
•“Hoy más que nunca, la Iglesia es
consciente de que su mensaje social
se hará creíble por el testimonio de
las obras, antes que por su
coherencia y lógica interna” (CA 57).
Comunidades que miran, sienten y
actúan con Cristo
•
•
•
Mirar la realidad con los ojos de Jesús.- Aparecida subraya el valor teológico y pedagógico del método ver, juzgar
y actuar. El texto lo señala expresamente: “En continuidad con las anteriores Conferencias Generales del
Episcopado Latinoamericano, este Documento hace uso del método ver, juzgar y actuar” (DA 19). “Con la ayuda de
distintas instancias y organizaciones, la Iglesia puede hacer una permanente lectura cristiana y una aproximación
pastoral a la realidad de nuestro Continente, aprovechando, el rico patrimonio de la Doctrina Social de la Iglesia”
(AP 403). ¿Cómo se aplica esto a la vida de tu parroquia?
Sentir la realidad con el corazón de Jesús.- La Pastoral Social–Caritas siempre ha estado relacionada con los que
sufren, con los pobres. El tema de la opción por los pobres es fundamental para apreciar la identidad de la Iglesia
de América Latina y el Caribe. Aparecida confirma esa opción. Dice: “Nos comprometemos a trabajar para que
nuestra Iglesia Latinoamericana y Caribeña siga siendo, con mayor ahínco, compañera de camino de nuestros
hermanos más pobres, incluso hasta el martirio. Hoy queremos ratificar y potenciar la opción del amor
preferencial por los pobres hecha en las Conferencia anteriores” (DA 396). En otro texto muy hermoso, el
Documento dice: “Todo lo que tenga que ver con Cristo tiene que ver con los pobres y todo lo relacionado con los
pobres reclama a Jesucristo” (AP 393).
Acercarnos a los nuevos rostros sufrientes para mejorar sus condiciones de vida.- Uno de los textos más
hermosos de Puebla es el de los “rostros sufrientes de Cristo” donde se propone una lista de aquellas personas
afectadas por distintas formas de pobreza (DP 31-39). Eran los “heridos” en los caminos de la vida en el año 1979.
El Documento de Aparecida, retoma esa impactante expresión e invita a los cristianos y en particular a la Pastoral
Social a reconocer los nuevos “rostros” de los que han sido “asaltados” (DA 393). Entre ellos están las
comunidades indígenas y afro descendientes, que en mucha ocasiones no son tratadas con dignidad e igualdad de
condiciones; muchas mujeres que son excluidas, en razón de su sexo, raza o situación socioeconómica; jóvenes
que reciben una educación de baja calidad y no tienen oportunidades de progresar en sus estudios ni de entrar en
el mercado del trabajo para desarrollarse y construir una familia; muchos pobres, desempleados, migrantes,
desplazados, campesinos sin tierra, quienes buscan sobrevivir en la economía informal; niños y niñas sometidos a
la prostitución infantil, ligada muchas veces al turismo sexual; también los niños víctimas del aborto” (DA 65).
Posteriormente se citan, asimismo, personas que viven en la calle en las grandes urbes, migrantes, enfermos,
adictos dependientes y detenidos en las cárceles (AP 407 - 430).
Trabajando junto a Cristo para
redimir al mundo
Trabajando en medio de la realidad
secular, el cristiano/a laico/a
participa activamente en el
proyecto de Dios para la sociedad
humana, contribuyendo así a la
consagración del mundo y a su
completa redención en Cristo (Ef
1,9-10). Esta participación requiere
cinco cualidades:
1. Lucidez para detectar las
necesidades de las personas y
grupos a nuestro alrededor.
Trabajando junto a Cristo para redimir al mundo (2)
2. Sensibilidad para indignarse-compadecerse ante el
sufrimiento ajeno.
3. Valentía para actuar frente a las injusticias detectadas.
4. Creatividad para proponer alternativas viables y construirlas
junto a otras personas y grupos.
5. Esperanza para seguir trabajando a pesar de las dificultades
y los aparentes fracasos.
Expresiones del servicio a los pobres
Nuestro deseo de servir a
los pobres puede
expresarse mediante:
1. Compromisos
caritativos, personales
y comunitarios, al
servicio de personas o
colectivos sufrientes.
2. Compromisos sociales
y políticos de personas
que, inspiradas en la
DSI, ponen sus
cualidades al servicio
del bien común.
Expresiones del servicio a los pobres (2)
Ambos tipos de
compromisos, cuando
surgen de convicciones
cristianas, se alimentan en
una profunda
espiritualidad personal y se
sostienen en la fe y en la
vida de nuestras
comunidades eclesiales.
Ambas perspectivas, lejos
de ser contradictorias, se
complementan y se
necesitan mutuamente.
Expresiones del servicio a los pobres (3)
En todo caso, cualquier acción
caritativa de la Iglesia no puede
renunciar a tener un nivel de
“incidencia política” adecuado:
local, regional o nacional.
“Con creatividad pastoral, se
deben diseñar acciones
concretas que tengan incidencia
en los estados para la
aprobación de políticas sociales y
económicas que atiendan las
variadas necesidades de la
población y que conduzcan hacia
un desarrollo sostenible” (AP
403).
Expresiones del servicio a los pobres (4)
También es importante colaborar con
otras organizaciones en la búsqueda
del bien común y a fin de aliviar los
sufrimientos de los pobres.
“Apoyar la participación de la sociedad
civil para la reorientación y
consiguiente rehabilitación ética de
la política. Por ello, son muy
importantes los espacios de
participación de la sociedad civil para
la vigencia de la Democracia, una
verdadera economía solidaria y un
desarrollo integral, solidario y
sustentable” (AP 406, a).
Solidaridad que nace de la fe
¿Será posible construir una
auténtica PS-Caritas al margen
de la comunidad de fe?
Ciertamente no. Así podremos
organizar una ONG respetable,
incluso eficaz, pero no un
instrumento vivo de la
misericordia de Dios. No hay
compromiso social cristiano sin
una profunda espiritualidad
alimentada en la Palabra y en la
Eucaristía (AP 175).
Creyentes de Palabra y de Eucaristía…
“Todas las comunidades y grupos eclesiales darán fruto en
la medida en que la Eucaristía y la Palabra de Dios sean faro
de su camino y su actuación en la única Iglesia de Cristo”
(AP 180).
Decía Karl Rahner: “los creyentes
del siglo XXI, o serán místicos o no
serán.” Quien mira con asombro y
admiración a la vida, quien se
descalza ante cada persona
humana como quien entra en
terreno sagrado, quien puede
descubrir en el pobre a Jesús
mismo, ese es un místico.
… sosteniendo la trama de la
misericordia
En el Evangelio hay un proyecto
radical de igualdad, de inclusión,
de fraternidad. Jesús no fue un
mesías político pero afirmó el
valor de la misericordia como el
don central de Dios y la respuesta
creyente capaz de revolucionar la
sociedad humana.
Alimentar la misericordia en la Palabra
La Palabra acompaña a un pueblo en
marcha que con frecuencia pierde el
rumbo; que se cansa y desconfía; que
cae en la tentación de adorar a dioses
populares pero vacíos; que siente la
nostalgia de la seguridad; que rechaza
la cruz y no entiende el amor
entregado hasta la muerte.
El exilio más peligroso es el del propio
corazón: la capacidad de
acostumbrarse a la injusticia, la
obsesiva preocupación por uno mismo
que ni sabe ni quiere saber del otro y
de sus angustias, la imposibilidad de
descentrarse.
Alimentar la misericordia en la Eucaristía
El “sacramento del altar” y el
“sacramento del hermano” están
indisolublemente unidos. Amós,
Isaías y Oseas nos recuerdan la
profunda identidad entre culto
verdadero y misericordia: “Odio y
aborrezco sus fiestas; no me
agradan sus celebraciones” (Am
5,21-24; cf Is 1,11-17 y Os 6,6).
Separar eucaristía y vida es una
tentación desde los orígenes de la
Iglesia (1Cor 11,20-21).
Vacío de plenitud
Un maestro de espiritualidad
pidió que a su muerte le
esculpieran vacío, como
expresión de que se había
gastado por sus alumnos.
También nosotros aspiramos a
vaciarnos compartiendo,
entregando y entregándonos. Y
así podremos decir al final del
camino: “Aquí me tienes Señor,
con las manos vacías y el
corazón lleno de nombres."
Guía de trabajo
1. Destacar 3 elementos de lo escuchado que
parezcan particularmente necesario
recordar a la hora de constituir, desarrollar
y trabajar en un grupo de PS-Caritas
parroquial.
2. Elaborar en unos breves párrafos lo que
para el grupo es la MISIÓN (la razón de ser)
del grupo de PS-Caritas parroquial. Y ¿cuál
debería ser la misión de la PS-Caritas
diocesana?
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El compromiso caritativo y la lucha por la justicia