Estudio
13
Dios
Habla a través de
Las Circunstancias
Basado en el libro Mi experiencia con Dios
de Enrique T. Blackaby y Claudio V. King
Siete realidades de la experiencia con Dios
1. Dios siempre está obrando a nuestro alrededor.
2. Dios busca una relación de amor continua, real
y personal con nosotros.
3. Dios nos invita a unirnos a Él en su obra.
4. Dios habla por su Espíritu a través de:
a)
b)
c)
d)
La Biblia,
La oración,
La iglesia, y
Las circunstancias,
para revelar su persona, sus propósitos y sus
caminos.
Después que habla:
a) Dios espera respuesta de su pueblo.
b) Dios revela su persona, sus propósitos y sus
caminos.
5. La invitación que Dios nos hace para trabajar
con Él, siempre nos llevará a una crisis de
convicciones que demandará de nosotros fe y
acción.
6. Necesitamos realizar ajustes importantes en
nuestra vida para poder unirnos a Dios en lo
que Él está haciendo.
7. Llegaremos a conocer a Dios por experiencias
en nuestro trato con Él, a medida que le
obedecemos cuando Él lleve a cabo su obra a
través nuestro.
TEXTO CLAVE:
“Fíate de Jehová de todo tu corazón,
Y no te apoyes en tu propia
prudencia. Reconócelo en todos tus
caminos, Y Él enderezará tus
veredas”.
Proverbios 3:5-6
INTRODUCCIÓN:
Para iniciar esta parte del estudio tenemos que
explicar, que cuando decimos que Dios habla a
través de las circunstancias, no estamos
diciendo que Dios va a hablar a través de todas
las circunstancias de la vida, aún estas
circunstancias estén divorciadas de lo que Él ha
dicho en su Palabra.
Decir que Dios ha hablado por todas las
circunstancias interpretadas por los hombres,
es sumamente peligroso, pues son muchos los
que hoy interpretan lo que quieren de las
circunstancias vividas en la vida fuera de todo
contexto escritural y esto no es en ninguna
manera lo que Dios ha hecho, hace o hará para
hablar a sus hijos.
Nuestras experiencias por sí solas no pueden
ser nuestra guía. Cada experiencia necesita ser
controlada por las Escrituras y entendida a la
luz de ellas.
El Dios revelado en las Escrituras no cambia. A
lo largo de nuestra vida habrá momentos en que
querremos responder sobre la base de nuestras
experiencias y sabiduría propia.
Pero tenemos que entender que buscar el
conocer la voluntad de Dios dejándonos guiar
solamente por nuestras circunstancias, puede
llevarnos a vivir una vida llena de confusión.
Tengamos este principio por norma cuando
vayamos
a
tomar
en
cuenta
alguna
circunstancia vivida: “Para interpretar cada
circunstancia,
debemos
ver
como
una
necesidad, ir a la Biblia para que el Espíritu
Santo nos revele la verdad”.
I) LA BIBLIA ES NUESTRA GUÍA
INEQUÍVOCA
A. TOMEMOS LA BIBLIA COMO LA GUÍA
INFALIBLE DE FE Y PRÁCTICA
1.
Todos los creyentes sabemos esto. La
Biblia es y debe ser la única guía de fe y
práctica que debe tomar el cristiano,
aunque no podemos dejar de lado el
hecho real de que cuando Dios se revela a
sus hijos, el Espíritu Santo, ha de utilizar la
Biblia, la oración, la iglesia y las
circunstancias, para hablarnos o para
mostrarnos la voluntad del Padre.
2.
Cuando hablamos de que Dios habla por
medio de las circunstancias no estamos
diciendo que tenemos que dejar la Biblia a un
lado. No, los creyentes no podemos
abandonar la guía que encontramos en la
Biblia para apoyarnos solamente en los
conceptos del mundo o en la experiencia
personal.
3.
Recordemos lo que nos dice el apóstol Pedro
en 2 Pedro 1:19 lo cual no podemos olvidar.
“Tenemos también la palabra profética más segura,
a la cual hacéis bien en estar atentos como a una
antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el
día esclarezca y el lucero de la mañana salga en
vuestros corazones; entendiendo primero esto, que
ninguna profecía es de interpretación privada,
porque nunca la profecía fue traída por voluntad
humana, sino que los santos hombres de Dios
hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo”.
Si esto es así, entonces no podemos
descartar la Biblia cuando Dios nos habla
utilizando las circunstancias.
B. ESTEMOS ATENTOS A LA ACTIVIDAD
DEL PADRE
1.
Como podemos ver en Juan 5:17, 19, 20
como Jesús nos muestra el proceso que Él
llevó cuando sabiendo la voluntad del
Padre en cada actividad diaria observada
la actividad del Padre. “Y Jesús les respondió:
Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo”.
“Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto,
de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada
por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre;
porque todo lo que el Padre hace, también lo
hace el Hijo igualmente. Porque el Padre ama al
Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y
mayores obras que estas le mostrará, de modo
que vosotros os maravilléis”.
2.
Cuando estamos hablando de que Dios habla
por medio de su Espíritu a través de las
circunstancias,
estamos
diciendo
que
tenemos
que
entender
que
estas
circunstancias a las cuales nos referimos
deben estar en armonía con lo que el Padre
está haciendo. Jesús dijo que Él no tomaba
iniciativa alguna en hacer algo por el Padre
(v. 19). Solamente el Padre gozaba de tal
prerrogativa. Él había estado trabajando
hasta el momento del tiempo terrenal de
Jesús, y aún lo estaba haciendo (v. 17). Él le
haría saber al Hijo lo que estaba haciendo (v.
20).
3.
Por esto, cuando el Hijo viese la actividad del
Padre sería para Él el momento para unirse a
su Padre, Dios en cada caso empleaba
circunstancias para revelarle a Jesús lo que
Él como Padre estaba por hacer. Las
circunstancias eran lo que Jesús veía hacer
al Padre. Hay algunas cosas que solamente
el Padre puede hacer. Por esto Jesús siempre
estaba atento a dónde el Padre estaba
obrando y luego se unía a Él. Jesús desea
que hagamos lo mismo, no importa que
veamos que se presenten supuestas “malas”
circunstancias.
C. VEAMOS LA PERSPECTIVA DE DIOS
COMO VITAL
1.
Muchas veces vamos a pasar por
circunstancias que entenderemos malas o
negativas, sin embargo, Dios va a trabajar
a través de nosotros por medio de ellas.
No nos neguemos a que Dios nos use
porque veamos una circunstancia que
entendamos negativa. Dejemos a Dios
actuar y veremos luego los resultados.
2.
Esto pasó en la vida de Job, este no entendió
de momento lo que Dios estaba haciendo al
perder sus bienes y sus hijos, ni mucho
menos cuando fue herido su cuerpo.
Entender sus circunstancias significó una
lucha intensa para él. Verdaderamente que
Job no alcanzaba a ver desde la perspectiva
de Dios lo que estaba sucediendo (Job 1:612; 2:1-7). Esto se debía a que tampoco
conocía el último capítulo de su vida y
principalmente lo que escribiría en Job 42:1217 donde vemos que Dios le restaura.
3.
Por otro lado, los amigos de Job creían tener
la perspectiva de Dios y le decían que
confesara su pecado. Pero por más que Job
se escudriñaba no encontraba en su vida
ofensa alguna contra Dios que debiera
confesar. Es una realidad que si no
aprendemos a interpretar las circunstancias
tomando en cuenta la perspectiva de Dios,
siempre estaremos perdidos en cuanto a
conocer la voluntad perfecta y soberana de
Dios.
4.
Cuando entendamos algunas circunstancias
negativas, digamos:
• Dediquémonos a creer que Dios nos ama
y su amor no cambia.
• No intentemos comprender a Dios
estando
en
medio
de
nuestras
circunstancias.
• Vayamos a Dios y pidámosle que nos
ayude a ver su perspectiva de esta
situación.
• Esperemos la respuesta del Espíritu
Santo, Él podrá por la Palabra revelarnos
la perspectiva de Dios y ayudarnos a
entender nuestra circunstancia.
• Tratemos de armonizar nuestra vida con
Dios y con lo que vemos que Él está
haciendo en las circunstancias que
pasamos.
• Hagamos todo lo que Él nos dice.
• Experimentemos a Dios obrando en y a
través de nosotros, para llevar a cabo sus
propósitos.
II) DIOS DEBE SER OÍDO AL VER
LAS CIRCUNSTANCIAS
A. OIGAMOS A DIOS EN MEDIO DE LAS
CIRCUNSTANCIAS
1.
Cuando nos podamos encontrar en
circunstancias como las que se encontró
Job, debemos reconocer el amor de Dios y
su soberanía, y al mismo tiempo, debemos
depender de su gracia sustentadora para
ser ayudados a superar cualquier
situación. Esto solo lo lograremos en la
disposición que tengamos de oír a Dios en
medio de nuestras circunstancias.
2.
Nadie podrá conocer la verdad de las
circunstancias por la que podamos atravesar,
a menos que no hayamos oído a Dios hablar.
En Éxodo 5 a 6 Moisés hizo lo que se le dijo y
pidió al Faraón que dejara ir a Israel. El
faraón se negó y multiplicó las tareas de los
israelitas. Los israelitas se volvieron contra
Moisés y le criticaron por provocar tantos
problemas.
3.
Si alguno de nosotros hubiésemos estado en
el lugar de Moisés, nuestra tendencia
hubiese sido la de suponer que uno ha
interpretado mal la voluntad de Dios. O
hubiésemos juzgado a Dios y nos
hubiésemos desanimado al punto de
renunciar a la obra de Dios, Éxodo 6:12.
Moisés se dirigió a Dios y Dios se detuvo a
explicarle a Moisés su perspectiva. Dios le
hizo ver a Moisés sus propósitos y el por qué
Él había permitido esto con el propósito de
que el pueblo viese su mano poderosa frente
a la oposición de Faraón.
B. OIGAMOS LA VERDAD AUNQUE
ESTEMOS EN MEDIO DE UNA
TORMENTA
1.
Sepamos y estemos seguros que cuanto el
Espíritu Santo nos habla a través de la
Biblia, la oración, la iglesia o las
circunstancias, nos revelará la verdad. La
verdad es una Persona y por tanto nos
hablará de una Persona y nos mostrará la
voluntad de esa Persona que es nada más
y nada menos que Jesucristo.
2.
Jesús es el Señor de nuestra vida, es por
tanto que Él tiene que ser nuestro centro de
atención. El director de nuestra vida. Él es
nuestra cabeza, Él es el Pastor que nos guía,
que nos protege y que nos defiende. Por
esto, debemos oír su voz cuando estemos en
cualquier circunstancia y principalmente
cuando estemos en medio de alguna
tormenta.
3.
Un gran ejemplo que tenemos en la Biblia
sobre lo que significa oír la verdad y contar
con la verdad en cada circunstancia por
negativa que la veamos es el caso de la viuda
de Naím, Lucas 7:11-17. Esta mujer no aceptó
lo que se entendía que era la realidad de su
vida, ella acudió a la verdad, para que la
verdad obrara en el cuerpo sin vida de su hijo
y cuando esto fue permitido en esta triste
circunstancia, la gente glorificó a Dios y esta
mujer aumentó su fe. No evalúe ninguna
situación de su vida hasta no haber oído lo
que dice la verdad, lo que dice Jesús.
C. OIGAMOS LA VERDAD AUNQUE NOS
PAREZCA IMPOSIBLE LO QUE NOS
PIDE
1.
Un tremendo ejemplo Bíblico que tenemos
es la alimentación de los 5,000 narrado en
Juan 6:1-15. Allí vemos a Jesús rodeado
de 5,000 personas hambrientas y él quiso
darles
de
comer.
Fue
esto
una
circunstancia difícil para Felipe cuando
Jesús le preguntó dónde podrían comprar
pan para alimentar a tanta gente. Si Jesús
nos hubiera preguntado acerca de la
realidad de esta situación y sin haber
conocido la otra mitad del relato, todos
hubiésemos declarado que esto era
imposible.
2.
Sin embargo, Jesús nos muestra aquí que la
verdad en persona es capaz de hacer posible
lo que a nosotros nos parece imposible. Él es
capaz de convertir una circunstancia difícil
en una oportunidad para revelarse y hacer
que nuestra fe crezca. Estemos seguros de
que cuando estamos en estas circunstancias
no tendamos a buscar salidas en el mundo o
a recurrir a mecanismos humanistas, porque
nunca podremos ver la Gloria de Dios
manifestarse en nuestras vidas.
3.
Muchas veces el Señor probará nuestra fe,
nos mandará a alimentar a muchos 5,000. Y
que diremos, Señor ¿No tenemos tanto
dinero en nuestro presupuesto? ¿No
tenemos la capacidad para hacer esta obra?
O simplemente acudiremos a La Verdad y
más cuando La Verdad ha dicho que Él está
en medio de su iglesia y como Cabeza de ella
ha dicho: “Crean en mí. Nunca les daré una
orden sin que yo libere el poder que permita
llevarla a cabo. Confíen en mí, obedézcanme
y efectivamente verán la gloria de Dios
manifestarse”.
III) DIOS QUIERE QUE NOS
ENCOMENDEMOS A ÉL
A. DIOS QUIERE QUE NOS LANCEMOS
POR FE
1.
Lo que estamos diciendo es que en este
punto en el cual reconocemos que Dios en
Cristo puede hacer todas las cosas.
Nosotros debemos decir de lo profundo de
nuestro corazón: “Señor, lo que sea, y que
yo sepa es tu voluntad, eso haré. No
importa el costo y no importa lo que
requiera de mí el ajustarme a tu obrar, me
consagro a seguir tu voluntad. ¡Señor, no
importa cómo se presente esa voluntad,
quiero hacerla!”
2.
Necesitamos decirle todo esto a Dios
antes de buscar su voluntad. De otro
modo, lo que estaremos diciendo no es
“Señor, hágase tu voluntad en mí”, si no,
“Hágase tu voluntad siempre, aún cuando
sea contraria a la mía”. Tengamos claro
que Dios no admitirá un NO de ninguno de
sus hijos y al mismo tiempo admitirá que
Él es su Señor, sepamos que estas dos
palabras, NO y SEÑOR, no pueden estar
juntas en el vocabulario cristiano.
3.
Lo que estamos diciendo es que para
ejecutar el deseo y la voluntad expresa de
Dios, tenemos que encomendarnos a Él
echándonos a sus brazos. Nuestra respuesta
a Él, cuando nos pide que hagamos algo
tiene que ser siempre, SI SEÑOR. De esta
manera, vamos a mostrar que en el momento
de tomar decisiones y de actuar en cualquier
circunstancia, estamos dispuestos a decir:
“Lo que quieras de mí, Señor, eso haré”.
B. DIOS QUIERE QUE RECORDEMOS LO
QUE ÉL HACE POR MEDIO DE LAS
CIRCUNSTANCIAS
1.
En el Antiguo Testamento, vemos algunas
“Señales
Físicas
de
Encuentros
Espirituales”, las cuales identifican en
cada lugar lo que Dios hizo por el pueblo
de Israel en cada circunstancia. Una de
ellas está en Josué 4:2, 3 que dice: “Tomad
del pueblo doce hombres uno de cada tribu y
mandadles, diciendo: Tomad de aquí de en medio
del Jordán, del lugar donde están firmes los pies
de los sacerdotes, doce piedras, las cuales
pasaréis con vosotros, y levantadlas en el lugar
donde habéis de pasar la noche”.
2.
El propósito de esto era que estas piedras
sirvieran de señal a los israelitas de lo que
Dios había hecho en esta circunstancia.
Noten Josué 4:6, 7: “Para que esto sea señal
entre vosotros…”. No estamos diciendo que
Dios quiere que ahora nosotros estemos
dejando señal en cada circunstancia por
medio de la cual Dios nos ha hablado o ha
mostrado su poder. Pero si estamos
queriendo decir, que nosotros no debemos
olvidar lo que Dios hace en nuestras vidas.
3.
Los cristianos debemos aprender de estas
enseñanzas para así testificar de las
maravillas que Dios ha hecho en nuestras
vidas y las grandezas de sus obras en medio
nuestro. No debemos dejar de repetir a
nuestros hijos, lo que representan las marcas
espirituales que Dios ha dejado de forma
indeleble en nuestros corazones. Otras
muestras
de
señales
de
encuentros
significativos con Dios, las encontramos en
(Génesis 6-8) NOÉ; (Génesis 12:11-20; 13:118) ABRAHAM; (Génesis 26:17-25) ISAAC;
(Génesis 28:10-22; 35:1-7) JACOB; (Éxodo
17:8-16; 24:1-11) GEDEÓN; (1 Samuel 7:1-13)
SAMUEL.
C. DIOS DESEA QUE HAGAMOS UN
INVENTARIO ESPIRITUAL
1.
Tratemos por todos los medios, de hacer
en nuestras vidas un listado de los
momentos en que Dios nos ha hablado y
ha actuado en cada circunstancia,
tomemos tiempo para anotar cada
experiencia, de tal manera que no
perdamos los detalles importantes de esa
manera particular en que Dios se ha
detenido a hablarnos.
2.
La idea no es hacer altares o conservar
amuletos o utensilios. Lo que estamos
diciendo es que debemos fijar en nuestras
mentes esos momentos importantes, de tal
forma
que
cuando
miremos
retrospectivamente estas señales que están
fijas en nuestra mente, podamos identificar
aquellos momentos de transición, de
decisión o de dirección, en el que nosotros
sabemos con claridad que Dios nos ha
guiado a través de las circunstancias.
3.
Con esto no solo estaremos en capacidad de
dar un testimonio a aquellos que vienen
detrás de nosotros, sino que nos servirá para
aquellos momentos en que tendremos que
volver a tomar decisiones y direcciones con
nuestra vida. Será fácil ver como en una
circunstancia anterior pudimos ver por medio
de la perspectiva de Dios y esto nos servirá
para seguir caminando por sus caminos y
cumpliendo con sus propósitos.
CONCLUSIÓN:
Hermanos, estemos claros que para saber si
Dios nos habla, debemos acudir primeramente a
Su Palabra, a la Oración, luego para confirmar lo
que Él ha dicho podemos ir a la Iglesia y utilizar
algunas circunstancias por medio de las cuales
Dios nos hablará, recursos todos que el Espíritu
Santo utilizará para hacernos llegar al corazón,
la revelación inquebrantable e inerrante de Dios.
Busquemos
su
guía
y
obedezcamos
incondicionalmente sus demandas.
AMÉN
CRÉDITOS
Al Dios de los cielos y a Nuestro Señor Jesucristo,
que por medio de su gracia y misericordia,
puso en nuestro corazón diseñar esta presentación,
para ser presentada originalmente en la
Iglesia de Convertidos a Cristo,
en Santo Domingo, República Dominicana.
Basado en el libro Mi experiencia con Dios
de Enrique T. Blackaby y Claudio V. King.
Puedes utilizar esta presentación
todas las veces que quieras,
siempre que respetes el derecho de autor
y conserves esta nota al final de la misma.
El pastor José Mallén Malla, quien suscribe,
agradece tanto sus oraciones como sus comentarios.
Si desea recibir esta presentación puede contactarme
en la siguiente dirección E.mail
[email protected]
2003-2008
http://www.convertidosacristo.org
Descargar

013 Dios habla a traves de las circunstancias