Tiempo
para Dios
Tiempo para Dios
► un tiempo de cuarenta
► un tiempo fuerte
► un tiempo favorable
► un tiempo de libertad
días
un tiempo de cuarenta días
40 los días de Noé en el Arca del diluvio
► 40 años del pueblo de Israel en el desierto
► 40 los días que estuvo Moisés en el Sinai
► 40 los días de viaje de elías al monte Horeb
► 40 días dados a los ninivitas para convertirse
► 40 los días pasados por jesús en el desierto.
►
Más que una cantidad matemática el
número 40 indica un tiempo en el que
suceden cosas importantes y
decisivas.
Un tiempo de gracia (kairòs)
distinto del kronos, que es un
tiempo en el que todo es igual.
un tiempo fuerte
Acordaos de todo el camino que el Señor
vuestro Dios os hizo recorrer en el
desierto durante cuarenta años para
humillaros y poneros a prueba, a fin de
conocer vuestros pensamientos y saber si
ibais a cumplir o no sus mandamientos. Y
aunque os hizo sufrir y pasar hambre,
después os alimentó con maná, comida que ni
vosotros ni vuestros antepasados habíais
conocido, para haceros saber que no solo de
pan vive el hombre, sino de todo lo que sale
de los labios del Señor.. (Deuteronomio 8,2-3)
un tempo favorable
Por eso, en el nombre de Cristo os
rogamos que aceptéis la
reconciliación con Dios.
Porque él dice en las Escrituras:
“En el momento oportuno te escuché;
en el día de la salvación te ayudé.”
Y ahora es el momento oportuno.
¡Ahora es el día de la salvación!
(2Coritios 5,20.6,2)
un tempo de libertad
El ayuno que a mí me agrada consiste en esto:
en que rompas las cadenas de la injusticia
y desates los nudos que aprietan el yugo;
en que dejes libres a los oprimidos
y acabes con toda tiranía;
en que compartas tu pan con el hambriento
y recibas en tu casa al pobre sin techo;
en que vistas al que no tiene ropa
y no dejes de socorrer a tus semejantes.
Entonces brillará tu luz como el amanecer
y tus heridas sanarán muy pronto.
Tu rectitud irá delante de ti
y mi gloria te seguirá.
(Isaias 58,6-8)
Tiempo para
evaluar
Tiempo para evaluar
La necesidad de reconciliación.
Ser conscientes de nuestros
límites.
► La necesidad de ayuda.
► El convencimiento de que podemos
ser mejores.
►
►
Necesidad de
reconciliación
Pocos días después, el hijo menor vendió su parte y se
marchó lejos, a otro país, donde todo lo derrochó
viviendo de manera desenfrenada. Cuando ya no le
quedaba nada, vino sobre aquella tierra una época de
hambre terrible y él comenzó a pasar necesidad. Fue a
pedirle trabajo a uno del lugar, que le mandó a sus
campos a cuidar cerdos. Y él deseaba llenar el
estómago de las algarrobas que comían los cerdos,
pero nadie se las daba. Al fin se puso a pensar: ‘¡Cuántos
trabajadores en la casa de mi padre tienen comida de
sobra, mientras que aquí yo me muero de
hambre! Volveré a la casa de mi padre y le diré: Padre,
he pecado contra Dios y contra ti, y ya no merezco
llamarme tu hijo: trátame como a uno de tus
trabajadores.’ Así que se puso en camino y regresó a
casa de su padre. (Lucas 15,13-19)
La consciencia de
nuestros límites
Entonces el Señor le dijo: “¿Por qué
te has irritado y has torcido el
gesto? Si hicieras lo bueno, podrías
levantar la cara; pero como no lo
haces, el pecado está esperando el
momento de dominarte. Sin embargo,
tú puedes dominarlo a él.”».
(Genesis 4,6-7)
La necesidad de ayuda
A ti clamo, Señor, ¡escúchame!
Ten compasión de mí, ¡respóndeme!
El corazón me dice:
“Busca la presencia del Señor.”
Y yo, Señor, busco tu presencia.
¡No te escondas de mí!
¡No me rechaces con ira!
¡Mi única ayuda eres tú!
No me dejes solo y sin amparo,
pues tú eres mi Dios y salvador.
Salmo 26,7-9
El convencimiento
de poder ser mejores
En aquella misma ocasión se acercaron a
Jesús los discípulos y le preguntaron:
– ¿Quién es el más importante en el reino
de los cielos? Jesús llamó a un niño, lo
puso en medio de ellos y dijo:
–Os aseguro que si no cambiáis y os
volvéis como niños, no entraréis en el
reino de los cielos. El más importante en
el reino de los cielos es aquel que se
humilla y se vuelve como este niño. Y el
que recibe en mi nombre a un niño como
este, a mí me recibe.
Mateo 18,1-4
Tiempo para
cambiar
Tiempo para cambiar
Tres acciones que nos deben reconciliar...
► con Dios
La oración: que es escucha, silencio, lectura de la
palabra de Dios y respuesta con nuestra invocación.
► con el prójimo
La limosna: el Sacrificio cuaresmal con la invitación a
compartir el pan con los demás.
► consigo mismo
El ayuno: que debe ayudarnos a no poner nuestra
salvación en las cosas materiales, sino en la fuerza del
Espíritu.
La oración
Por esto os digo: Pedid y Dios os dará, buscad y
encontraréis, llamad a la puerta y se os
abrirá. Porque el que pide, recibe; el que busca,
encuentra y al que llama a la puerta, se le abre.
"¿Acaso algún padre entre vosotros sería capaz de
darle a su hijo una culebra cuando le pide
pescado? ¿O de darle un alacrán cuando le pide un
huevo? Pues si vosotros, que sois malos, sabéis
dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más el
Padre que está en el cielo dará el Espíritu Santo a
quienes se lo pidan!"
Lucas 11,9-13
La limosna
Y si reparto entre los pobres cuanto poseo, y
aun si entrego mi cuerpo para tener de qué
enorgullecerme, pero no tengo amor, de nada
me sirve.
Tener amor es saber soportar, ser bondadoso;
es no tener envidia, no ser presumido,
orgulloso, grosero o egoísta; es no enojarse
ni guardar rencor; es no alegrarse de las
injusticias, sino de la verdad. Tener amor es
sufrirlo todo, creerlo todo, soportarlo
todo.
El amor nunca dejará de ser.
(1Coritios 13,3-8)
El ayuno
La vida vale más que la comida, y
el cuerpo, más que la ropa.
Por tanto, no andéis afligidos
buscando qué comer y qué beber.
Buscad el reino de Dios y esas
cosas se os darán por añadidura. .
(Lc 12,23.29.3 1)
Tiempo para
caminar
Tiempo para caminar
►El camino bautismal
(ciclo A)
► El camino pascual
(ciclo B)
►El camino penitencial
(ciclo C)
►El camino de la cruz
El camino bautismal
Jesús les contestó:
–Ni por su propio pecado ni por el de sus padres,
sino para que en él se demuestre el poder de
Dios. Mientras es de día tenemos que hacer el
trabajo que nos ha encargado el que me envió;
luego viene la noche, cuando nadie puede
trabajar. Mientras estoy en este mundo, soy la
luz del mundo.
Dicho esto, Jesús escupió en el suelo, hizo con la
saliva un poco de lodo y untó con él los ojos del
ciego. Luego le dijo:
–Ve a lavarte al estanque de Siloé .
El ciego fue y se lavó, y al regresar ya veía.
Jn 9,3-7
El camino pascual
Por eso les dijo:
–Cuando levantéis en alto al Hijo
del hombre, reconoceréis que yo soy
y que no hago nada por mi propia
cuenta. Solamente digo lo que el
Padre me ha enseñado. El que me ha
enviado está conmigo: no me ha dejado
solo, porque yo siempre hago lo que
le agrada.
Al decir Jesús estas cosas, muchos
creyeron en él.
Jn 8,28-30
El camino penitencial
Preguntaron esto para ponerle a prueba y tener algo de
qué acusarle, pero Jesús se inclinó y se puso a escribir
en la tierra con el dedo. Luego, como seguían
preguntándole, se enderezó y les respondió:
–El que de vosotros esté sin pecado, que le arroje la
primera piedra.
Volvió a inclinarse y siguió escribiendo en la
tierra. Al oir esto, uno tras otro fueron saliendo,
empezando por los más viejos. Cuando Jesús se encontró
solo con la mujer, que se había quedado allí, se enderezó
y le preguntó:
–Mujer, ¿dónde están? ¿Ninguno te ha condenado?
Contestó ella:
–Ninguno, Señor.
Jesús le dijo:
–Tampoco yo te condeno. Vete y no vuelvas a pecar.
Jn 8, 6-11
El camino de la cruz
Al día siguiente, la gran multitud que había acudido a
Jerusalén para la fiesta de la Pascua se enteró de que
Jesús llegaba a la ciudad. Entonces cortaron hojas de
palmera y salieron a recibirle, gritando:
–¡Hosana! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!
¡Bendito el Rey de Israel!
Jesús encontró un asno y montó en él, como se dice en la
Escritura:
“No tengas miedo, ciudad de Sión;
mira, tu Rey viene montado en un borriquillo.”
Al principio, sus discípulos no comprendieron estas
cosas; pero después, cuando Jesús fue glorificado,
recordaron que todo lo que le había sucedido era lo que
estaba escrito acerca de él.
Jn 12,12-16
Buen camino!
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Diapositiva 1 - Hermanos de la Sagrada Familia