Verdad Central: Los cristianos glorificamos a
Dios cuando nos amamos unos a otros y
confiamos en su Palabra.
Versículo Clave: 1ª Pedro 2:10
INTRODUCCIÓN
Tres características de quienes viven como
hombres y mujeres de Dios: amar a los demás,
creer en la Palabra de Dios, y glorificarlo a Él por
medio de lo que hacen
I. ÁMENSE UNOS A OTROS
A. Ámense fuertemente (1ª Pedro 1:22-23)
Aquí se muestran dos vías por las cuales el
creyente es redimido:
- Por la Obediencia a la Verdad
- Por el Espíritu Santo
Esta redención se realiza para un propósito:
“Para el amor fraternal no fingido”
Si los creyentes ya tienen un “amor no fingido”
hacia los demás creyentes, ¿por qué les
ordena Pedro que se amen unos a otros
“entrañablemente, de corazón puro”?
La meta no es que los creyentes hagan cosas
para ayudarse mutuamente, sino que las
hagan con un amor entrañable: ferviente,
intenso, constante, y firme.
Esto es posible gracias al nuevo nacimiento que
produce un cambio interior en nosotros.
Y por el Espíritu Santo que ha derramado el
amor de Dios en nuestros corazones (Ro. 5:5)
B. Recuerden qué perdura (1ª Pedro 1:23-25)
La Palabra de Dios:
- Semilla incorruptible (Isaías 55:10; Lucas 8:11)
- Perdura para siempre (Mateo 24:35)
Las personas y la gloria humana:
- Viven un período breve de tiempo
- Se marchita y se cae pronto
“Pero el que hace la voluntad de Dios
permanece para siempre” (1ª Juan 2:17)
¿Para qué se compara a la gente con la hierba y
a la gloria humana con las flores?
La hierba y las flores tienen su momento
glorioso y efímero cuando están en pleno
vigor. Sin embargo, las estaciones cambian.
El otoño y el invierno traen consigo la
muerte de ambas. El corto tiempo en que
disfrutan de una gloriosa belleza es como la
gloria y la belleza del ser humano; sólo
perdura por un breve momento antes de dar
paso a la muerte.
¿Qué ejemplos concretos puede dar usted
respecto a la brevedad de la gloria humana?
- Personajes políticos que ocupan puestos en
medio de grandes expectativas sobre
cambios positivos.
- Estrellas del deporte
- Músicos o cantantes
- Presidentes de empresas
Todos estos obtienen fama, éxito y riquezas que
acaban desvaneciéndose rápido.
La Palabra de Dios: Permanece para siempre
(v.25)
- Los que confían en la Palabra de Dios tienen un
punto de vista eterno
- Los que no lo hacen, sólo tienen su esperanza
puesta en el momento actual.
Aquí el Apóstol Pedro cita: Isaías 40:6-8
El Espíritu Santo utiliza la Palabra para revelar a
Dios, transformar vidas, y realizar la obra
divina.
II. CREAN EN LA PALABRA
A. Un deseo único (1ª Pedro 2:1-3)
Desechando: “Poner lejos; despojarse”
Biblia Lenguaje Sencillo:
“Por lo tanto, dejen de hacer lo malo. No se
digan mentiras, no sean hipócritas, no sean
envidiosos ni chismosos”
¿Por qué los rasgos mencionados aquí no deben
ser parte de la vida del creyente?
-
Terminan hiriendo, tanto a la propia persona,
como a los demás.
- No es posible que florezca el amor fraternal.
- No se muestra el amor de Dios con las malas
actitudes o con motivos errados.
- La envidia es poner la mirada en lo temporal
y no en lo eterno (Colosenses 3:2)
Dos recomendaciones para el crecimiento:
Echar a un lado, lejos, lo que obstaculiza el
crecimiento y desear la leche espiritual
¿Qué cualidades tienen los niños recién nacidos,
que debemos desear los creyentes?
- El deseo de alimentarse de leche indica un
hambre por la Palabra de Dios (v.2)
- Es vital para nuestro crecimiento espiritual.
- Ver la Palabra de Dios como una opción
acaba por desviarnos de Dios.
(Mateo 18:4; Marcos 10:15)
(v.3) Alguien que ha gustado de la bondad del
Señor no puede sino desear alimentarse
continuamente de la Palabra de Dios
(Salmo 34:8); (Juan 4:34)
La Biblia está a nuestro alcance de cualquier
forma: audio, impresa, vídeo, etc. Por lo que
no tenemos excusa para no leerla.
La manera de alimentarnos puede ser:
Leer, estudiar, memorizar y meditar la Biblia,
para después ponerla en práctica.
B. Aceptar o rechazar (1ª Pedro 2:4-8)
Usa promesas e ideas dadas al pueblo de Dios
en el Antiguo Testamento. Estas son
aplicadas a los creyentes del Nuevo Pacto
(nosotros). Esto lo hace usando la imagen de
un templo.
¿Qué determina la clase de “piedra” en la que se
convierte Cristo para la persona?
Todos edificamos nuestra vida sobre algo. Aquí
se identifica las dos decisiones básicas que
podemos tomar al responder a Cristo.
-
Cristo es una piedra angular sobre la cual
edificamos. (1ª Corintios 3:11; Mateo 16:8;
Hechos 4:11)
- Cristo es una piedra de tropiezo sobre la cual
caemos. (Isaías 8:14; Lucas 2:34)
Para los creyentes, Cristo es una “Piedra Viva”,
rechazado como Mesías, aunque escogido
por Dios y precioso para Él (v.4)
Para Cristo, nosotros también somos “piedras
vivas”.
Otros pasajes en los cuales se nos identifica con
Cristo:
- Juan 8:12 “Cristo es la Luz”
- Mateo 5:14 “Nosotros somos la luz”
Con Cristo como la piedra de fundamento (1ª
Corintios 3:11) Nos estamos edificando para
convertirnos en una “casa espiritual” que
ofrece “sacrificios espirituales”. (v.5)
Nosotros ahora somos ese templo espiritual que
ofrecemos sacrificios espirituales (Efesios
2:22; 1ª Corintios 3:16-17)
-
-
¿Qué ejemplos podemos dar de
sacrificios espirituales?
Nuestro cuerpo para servirle (Romanos 12:2)
Ofrendas para la propagación del Evangelio
(Filipenses 4:18)
Compartir nuestras posesiones y hacer el
bien (Hechos 13:15)
Sacrificios de Justicia (Salmo 4:5)
Sacrificios de alabanza (Salmo 50:14)
El espíritu quebrantado (Salmo 51:17)
Todos los servicios hechos con amor pueden ser
considerados sacrificios que agradan a Dios.
Ya no necesitamos sacerdotes que ofrezcan
sacrificios por nosotros como en el Antiguo
Testamento. Ahora tenemos acceso directo a
Dios por medio de Jesucristo y somos
nosotros
quienes
ofrecen
sacrificios
espirituales. (He. 4:16; 10:19)
Estos sacrificios son aceptados por Dios sólo por
medio de Jesucristo y gracias a Él.
Las dos decisiones en cuanto a Cristo que
tomarían los hombres estaba profetizado en
el Antiguo Testamento:
- Una respuesta de fe (Isaías 28:16; 1ª P. 2:6)
- Una respuesta de incredulidad (Salmo
118:22; 1ª P. 2:7-8)
* Para los que creemos en Cristo, Él es para
nosotros Precioso.
* Para los que no creen, viene a ser Piedra de
tropiezo
III. GLORIFIQUEN A DIOS
A. Siendo el pueblo de Dios (1ª Pedro 2:9-10)
Se dan aquí cinco descripciones del pueblo de
Dios:
1. Linaje escogido
2. Real sacerdocio
3. Nación santa
4. Pueblo adquirido por Dios
5. Pueblo de Dios
¿Con qué propósito ha llamado Dios a los
cristianos y los ha apartado para el servicio?
Para anunciar las virtudes de Dios. Proclamar
sus alabanzas, sus maravillas, grandezas.
¿Por qué?
Como nosotros, hay muchos que pueden llegar a
pasar de tinieblas a luz admirable (Mt. 4:16)
Pueden pasar de ser criaturas de Dios a hijos de
Dios, su pueblo. (Oseas 1:9-10; 2:23)
De no alcanzar misericordia, a sí alcanzarla.
B. Llevando una vida santa (1ª Pedro 2:11-12)
Pedro nos recuerda una vez más nuestra
situación como residentes temporales.
Vivimos en el mundo, pero no somos parte de
él. (Juan 15:19; 17:14-16)
Somos ciudadanos del cielo, y no debemos
seguir las corrientes ni conductas de este
mundo (Romanos 12:2)
El creyente con su conducta debe conseguir que
la gente glorifique a Dios
(Juan 17:4;Mateo 5:16)
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VIVIR COMO PUEBLO DE DIOS”